Filosofía de la ciencia y relaciones internacionales: apuestas filosóficas

El libro de Patrick Thaddeus Jackson, The Conduct of In quiry in International Relations: Philosophy of science and its implications for the study of world politics (London: Routkedge, 2010), es bastante útil para introducirlo a uno en el campo de las relaciones internacionales a través de los diferentes compromisos ontológicos fundamentales que las diversas tradiciones, escuelas o aproximaciones mantienen. No es un libro que discute teorías substantivas o de primer orden. Pero ahí radica su ventaja o lo que trae a la discusión. Tomando en cuenta cierta literatura proveniente de la filosofía de la ciencia, Jakcson busca construir una tipología que nos permita tener un mapa para orientarnos en el campo. Esto permite para él redefinir oposiciones tradicionales y comprender qué implicancias tienen esos compromisos fundamentales para con los tipos de investigación que incentivan y posibilitan.

En la introducción, Jackson hace una revisión básica y rápida sobre el problema de la demarcación científica en algunas de las principales vertientes de la filosofía de la ciencia del siglo veinte, empezando por el positivismo lógico (aquí hago un resumen bastante apretado para pasar a su propia contribución tipológica). El criterio principal del positvismo lógico para distinguir una aseveración científica era si ésta esa susceptible de ser verificada empíricamente. El problema es que las aseveraciones que afirman comportamientos nomológicos no son verificables en ese sentido. Para resolver este problema, Karl Popper reformuló el problema en términos no de buscar probar la verdad de una aseveración, sino de poder probar la falsedad de conjeturas hipotéticas. De la verificación se pasó a la falsación.El problema del falsacionismo es que no suele explicar muy bien el funcionamiento de las ciencias, a través de la práctica cotidiana de los científicos. Thomas Kuhn expresó esto señalando que los físicos no se dedican a falsear las teorías físicas. Normalmente asumen como dadas ciertas creencias cuando conducen experimentos diariamiente. Y si encuentran anomalías, tratan muchas veces de reinterpretar los resultados de manera mucho más creativa (por ejemplo, considerando la intervención de factores exógenos). Esto se debe a que para Kuhn la comunidad de científicos opera bajo un paradigma y dicho paradigma mantiene relaciones de inconmensurabilidad frente a otros paradigmas científicos pasados. Lo que Kuhn cuestiona es la unidad de la expresa científica que Popper y los positvistas lógicos asumían. En esta discusión Imre Lakatos propone no fijarse en aseveraciones científicas aisladas y reemplazar ese enfoque por una mirada que tome en cuenta programas de investigación. Sigue a Kuhn en la idea de que no es posible comparar directamente aseveraciones rivales, pero rechazando de éste el que dicha comparación no sea posible debido a inconmensurabilidad. La comparación sí es posible, pero requiere de un vocabulario conceptual de segundo orden, con el fin de evaluar que programas de investigación son más progresivos y cuáles son más regresivos.

Jackson reconoce con esto que lo que distingue a la ciencia de la no ciencia es altamente problemático (en esto sigue bastante a Larry Laudan), y es esperable que ello sea mucho más complicado en un campo mucho más controversial como el de las relaciones internacionales. Por eso prefiere partir de una definición de ciencia que pueda ser mucho más amplia que lo que dicha literatura canónica establece a la hora de discutir el problema de la demarcación científica. La razón es que si se cuenta con un punto de partida más general, es posible generar un acuerdo tentativo básico entre las diferentes posiciones en el campo de las relaciones internacionales. De esa forma se elimina la apelación de las partes a desautorizar a las otras argumentando que lo que hacen no es científico (esto ya perfila que su posición sobre la ciencia va a ser pluralista). Este factor común no puede tener que ver con reglas o procedimientos universales, ya que en la literatura no existe un acuerdo al respecto. De ahí que Jackson se enfoque no en los métodos (medios) de la ciencia, sino en las metas (fines), estableciendo que ellas son: la  explicación de hechos empíricos dotada de validez interna que puede ser discutida públicamente, incluso si uno no comparte los compromisos axiológicos del investigador. Esto diferencia a la ciencia política de la actividad política, así como de la evaluación normativa. Ahora, me parece que es necesario decir que, a pesar del intento de Jackson, esta concepción general de la ciencia es de una eminente raíz weberiana, lo que no la hace realmente de facto tan general o susceptible de aceptación universal.

A lo que la filosofía de la ciencia puede contribuir en esta discusión es a clarificar las implicancias de asumir ciertos compromisos sobre la producción de conocimiento científico. Básicamente, lo que Jackson quiere ver es qué principios tácitos existen en la diversa literatura de IR, con el fin de poder mapearla y comprenderla mejor. Su utilidad aquí es metodológica. Jackson distingue aquí entre metodología y métodos. Métodos son las técnicas de investigación empírica, mientras que metodología tiene que ver con la estructura lógica y el procedimiento de la investigación científica (esta distinción la toma de Sartori). Pero la filosofía de la ciencia también permite para Jackson establecer lo que Wight y Patomäki llaman “ontologías filosóficas”: discursos sobre nuestra conexión o enganche (“hook-up“) con el mundo (estas ontologías se distinguen de las “ontologías científicas”, las cuales tienen que ver con el establecimiento de las entidades que existen para cada empresa científica determinada). Jackson mantiene que la ontología filosófica tiene una primacía lógica y conceptual frente a la ontología científica. Y es que, dichas ontologías filosóficas son las que para Jackson permiten establecer una tipología fructífera en IR sobre diferentes aproximaciones a la práctica científica y a lo que se entiende por dicha práctica. Estas ontologías están basadas en compromisos fundamentales básicos y es esto a lo que Jackson llama apuestas filosóficas. Jackson las llama así porque la discusión sobre cuáles compromisos son verdaderos no pueden ser zanjada de manera definitiva (sin embargo, concuerdo con la crítica que Wight hace a Jackson sobre esta expresión, ya que apuesta suena aquí casi a un artículo de fe sobre el cual ya no es posible exigir algún fundamento anterior. No es razonable suponer que uno apueste algo ontológicamente tan importante sin tener algún tipo de razón para justificar dicho compromiso).

Las apuestas especifican tres cosas: el investigador, el mundo a ser investigado y el tipo de relación que hay entre ambos. La primera puesta filosófica es asumir (a) un dualismo mente-mundo o (b) un monismo mente-mundo. El punto aquí es si el mundo es endógeno o exógeno a las prácticas sociales de producción de conocimiento y si tiene o no sentido de hablar de un mundo independiente a nosotros. Es la clásica disputa entre el realismo y el idealismo, aunque con Meillassoux podríamos distinguir en (b) entre subjetalismo, comprendiendo idealismo y vitalismo, correlacionismo débil y correlacionismo fuerte. La segunda apuesta tiene que ver con asumir (c) fenomenalismo (la tesis de que el conocimiento solamente tiene que ver con cosas observadas empíricamente) o (d) transfactualismo (la tesis de que el conocimiento también tiene que ver con inobservables, en tanto procesos o factores que generan hechos empíricos). Me parece que aquí de lo que se trata es de la clásica disputa sobre el tipo de estratificación que tiene la realidad, y si es posible trascender las apariencias o lo que se nos da.

La combinación de las alternativas a esas dos apuestas filosóficas genera una tipología de cuatro ontologías filosóficas en el campo de las relaciones internacionales. Estas son denominadas por Jackson como (1) neopositivismo (a, c): probar hipótesis, contrastando afirmaciones con la evidencia empírica (Jackson afirmará que, para bien o para mal, el neopositivismo es la ontología filosófica hegemónica en el campo académico de las relaciones internacionales); (2) realismo crítico (a, d): tiende a la inferencia abductiva para acceder al conocimiento de inobservables (el autor más influyente aquí es el fundador del realismo crítico, Roy Bhaskar); (3) analiticismo (b, c): busca generar instrumentos que ordenen la experiencia, pero sin pretender conocer leyes (el autor clásico aquí es Max Weber, aunque de manera polémica Jackson sostendrá que Kenneth Waltz se encuentra operando bajo esta ontología filosófica); y (4) reflexividad (b,d): busca fundar el conocimiento el contexto o ubicación social del investigador (los principales ejemplos de esto son los estudios sociales de la ciencia y ciertos feminismos y estudios post-coloniales).

Estas definiciones que se acaban de dar no pretenden ser exhaustivas. El propósito es dar una idea general de por dónde van y qué referentes uno podría quizá encontrar cercanos a ellas. Más adelante se podrá revisar con mayor detalle lo que Jackson desarrolla sobre cada ontología filosófica y lo que concluye de dicha tipología para la investigación científica en relaciones internacionales. Asimismo, esta tipología no es una tipología de debates en filosofía de la ciencia. Son tipos ideales weberianos: una sobresimplificación de la complejidad para resaltar aspectos que no suelen ser tan claros en la investigación concreta. Pero lo importante es que permitirán ver si es que teorías substantivas diferentes (y hasta opuestas) pueden mantener una ontología filosófica similar.


8 responses to “Filosofía de la ciencia y relaciones internacionales: apuestas filosóficas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: