La metodología en el problema agente-estructura

Cuando Wight habla de metodología, básicamente está aludiendo al examen y a la evaluación crítica de procedimientos y técnicas de investigación, con el fin de saber el grado de confiabilidad del conocimiento que buscan proveer para un problema de investigación en cuestión (la metodología responde a la pregunta por cómo uno puede conocer; la epistemología por lo que es el conocimiento; y la ontología por qué es lo que se está conociendo). Sin embargo, lo más importante para Wight es no perder de vista que lo metodológico no puede desvincularse de lo ontológico (algo que se desprende los compromisos de Wight con el realismo crítico de Bhaskar, donde la ontología está a la base). Esto se expresa bajo la idea de que la metodología no puede ser evaluada al margen del objeto de estudio en cuestión. Es totalmente factible que varios métodos sean apropiados para diferentes objetos. Lo que debe descartarse es concebir la validez de un método al margen de una entidad que pretenda ser investigada.

Si asumimos diferentes objetos de investigación (estratificación ontológica) y diferentes métodos (pluralismo metodológico), metodología entonces es la evaluación sobre qué métodos son apropiados para qué objetos (el objeto debe determinar el método y no el método al objeto). Ello hace de la metodología una tarea normativa en un sentido eminente. Aunque esto puede resultar obvio, Wight considera que mucha fragmentación en las ciencias sociales tiene que ver con monismos metodológicos e investigación guiada por métodos más que por objetos de investigación. Y si bien uno podría tener en mente casos de investigación de tipo positivista aquí, lo interesante es que Wight contempla que ello puede suceder en el caso de anti-positivistas, como es el caso de postestructuralistas (investigar todo como si fuese un texto, o algo susceptible de un análisis semiótico). Desde su lectura, el reduccionismo metodológico consistiría en analizar todo como si se tratara de un texto. Partir de métodos sin metodología, podría simplificar ilegítimamente lo que se está investigando, eliminando aspectos clave como poderes causales. Lo que se concluye, pues, es que no hay a priori “un método científico”.

El mundo social no puede ser estudiado de la misma manera que el mundo natural porque los seres humanos actúan intencionalmente y significativamente, con ciertos valores y expectativas normativas. Esto requiere comprender las prácticas sociales y el lenguaje que es utilizado (lo cual dota al mundo social de una inevitable indeterminación). Finalmente, la teoría social no puede ser totalmente separable o ser tenida como externa al objeto que busca teorizar. Esta diferencia de lo social debe llevarnos a reconocer que no hay un único método científico para estudiar toda la realidad (los métodos de las ciencias naturales no agotan los métodos necesitados para la investigación en las ciencias sociales). Wight defiende que Bhaskar en esto es pluralista y que su ciencia social naturalista acepta la necesidad de diferentes métodos, con lo que la objeción de Hollis y Smith contra el realismo científico para Wight termina siendo injusta.

Este reconocimiento de la constitución simbólica del mundo social da una prioridad metodológica a aproximaciones hermenéuticas basadas en el comprender. Sin embargo, Wight defiende que comprender los significados no agota la explicación de un fenómeno social. Si las ciencias sociales pueden proveer de mejores explicaciones que las de los miembros de una sociedad particular para con sus prácticas, entonces debe ser posible que exista algún tipo de diferencia entre ambos registros. La ciencia social aquí es de un discurso de segundo orden y lo que puede hacer es ir más allá de la comprensión cotidiana (registro de primer orden) de un agente común, explicando procesos o dinámicas que son opacas para la comprensión que el agente no científico tiene de su propia práctica. Esto en pocas palabras es básicamente reconocer que entender los significados y prácticas de una comunidad no tiene por qué ser suficiente para explicar ciertos fenómenos sociales que se dan en dicha comunidad. Y esta explicación es también posible porque desde el realismo crítico de Wight lo social tiene una dimensión objetiva y no solamente una pura dimensión intersubjetiva (lo cual estaría más cerca del idealismo y del postestructuralismo donde toda objetividad es disuelta en lenguaje). Es cierto que entidades sociales tales como “Estado” o “clase” dependen de conceptos, pero eso no quiere decir que no exista un componente intransitivo sobre lo que dichos conceptos buscan denotar y esa emergente independencia relativa los hace reales, ya que su existencia no depende solamente de que los individuos crean en ello (incluso, también son importantes las condiciones materiales, lo cual refuerza que hay también continuidades entre lo natural y lo social). Desde esta perspectiva, entonces, la contraposición de Hollis y Smith entre explicar y comprender es vista aquí como la complementariedad de dos métodos. Y la validez de ambos métodos deriva de los objetos que buscan estudiar y de las preguntas que uno busca responder.

El que puedan ser complementarias se debe también a que la ontología del realismo crítica una concepción de causalidad positivista de conjunción constante. Es justamente ese supuesto el que mantienen Hollis y Smith para pensar que hay dos historia inconmensurables que contar. Es irónico que su rechazo del positivismo y la defensa de un dualismo fuerte deriva de un compromiso implícito con una noción positivista de causalidad. Wight rechaza dicha concepción y por eso puede mantener ambos métodos (no epistemologías u ontologías) y tenerlos como complementarios.

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3 responses to “La metodología en el problema agente-estructura

  • El problema agente-estructura en las relaciones internacionales: conclusiones | Vacío

    […] Como se podido apreciar a lo largo de esta serie de entradas, el objetivo de la investigación de Wight es mostrar que en el campo de las relaciones internacionales se ha tendido a privilegiar lo epistemológico y lo metodológico a costa de lo ontológico (un argumento que se desprende del compromiso de Wight con el realismo crítico de Bhaskar, así como con la cuestión del positivismo en IR). El problema agente-estructura expresa dicha preocupación ontológica, preocupación presente en la teoría social y en la teoría de las relaciones internacionales, a partir de la constatación de que los seres humanos actúan (agencia) y dan forma a las circunstancias (estructura) en las cuáles su acción tiene lugar y de las cuales es condición de posibilidad (algo que tiene su primera gran expresión en Marx). Es, en pocas palabras, el problema de cómo coexisten la creatividad y la restricción a través de la acción social. Es esta primacía de la ontología la que lleva a Wight a pensar que los conflictos fundamentales entre las teorías son mucho más ontológicos que epistemológicos o metodológicos. […]

  • 7 años en el Vacío | Vacío

    […] La metodología en el problema agente-estructura […]

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