La epistemología en el problema agente-estructura

Wight considera que el problema nuclear en los debates epistemológicos actuales que concierne al problema agente-estructura es el grado en que lo social puede ser estudiado con métodos tomados de las ciencias naturales. Esto implica la cuestión de si existe una diferencia ontológica fundamental entre lo natural y lo social. En el campo de las relaciones internacionales Onuf, Kratochwil, Hollis y Smith piensan que sí existe una diferencia sustantiva, la cual suele ser expresada bajo diferentes modos de investigación (“explicar” y “comprender”). A diferencia de ellos, autores como Wendt, Dessler y Carlsnaes reconocen que el mundo social puede tener métodos y estándares epistémicos particulares, aunque dicha diferencia no sea sustantiva como para pensar que existen dos mundos fuertemente separados. El eje de la disputa aquí es lo que Wendt, en su teoría social de las relaciones internacionales, llamó la via media en IR entre dos epistemologías (positivismo y post-positivismo).

La posición de Wight en lo que respecta a la epistemología en IR es que es un error pensar que las epistemologías son como “concepciones del mundo”, “teorías” o “paradigmas” inconmensurables. Asimismo, tampoco para Wight debe pensarse la epistemología como algo monista que se sigue necesariamente de una teoría. Privilegiar potencialmente cierta epistemología tiene más que ver con compromisos ontológicos y metodológcos y no tanto con una especie de lealtad apriorística a una epistemología entendida al modo de un paradigma kuhniano inconmensurable. Por ejemplo, los “racionalistas” en IR pueden no estar de acuerdo con los “posmodernos”. El punto para Wight es que este desacuerdo no implica inconmensurabilidad o que una parte no pude entender a la otra. Concebir la epistemología a lo Kuhn termina funcionandoen IR como un escudo para legitimar no debatir con posiciones diferentes en el campo, so pena de ser inconmensurables. Dado que esas visiones puristas de lo que serían las epistemologías es errado, lo que se concluye para Wight es que la llamada via media de Wendt no es necesaria porque no se requiere tender puentes entre elementos que no son radicalmente diferentes, y que en la práctica muchas veces ya están de alguna forma interconectados.

¿Qué significa entonces esta precisión? Básicamente que los objetos de investigación pueden tener diferencias. Una entidad social no es igual en todo a una entidad natural. Y por eso los métodos pueden ser diferentes. Es esta división la que da lugar a diferentes disciplinas científicas y no a “diferentes mundos”. Sin embargo, los métodos y criterios epistemológicos para realizar y evaluar dicha producción científica en las diferentes disciplinas se superponen. Esto básicamente quiere decir que, si bien es razonable pensar que diferentes objetos de investigación pueden requerir de diferentes métodos, de ello no se sigue que se requiera de epistemologías diferentes y que sean incompatibles entre sí. La razón de Wight tiene que ver con un compromiso del realismo científico de Bhaskar: la ciencia busca conocer el mundo (dimensión intransitiva), pero es una práctica social humana (dimensión transitiva). Y si dichas capacidades son finitas, es esperable que las maneras en que se busca conocer los diferentes objetos de investigación tiendan a ser similares en algunos aspectos. No existe pues, un único método científico o una única epistemología científica. La división radical entre dos epistemologías a la Hollis y Smith es para Wight un error categorial. Las “dos historias” que ambos consideran que siempre es posible contar (una más explicativa en tercera persona y una más interpretativa en primera persona) son vistas desde la posición de Wight como una consecuencia de ciertos compromisos ontológicos y no dos epistemologías necesarias a priori.

Si bien qué es epistemología es algo complejo vinculado a cómo concebir el conocimiento, Wight piensa que su verdadera importancia en la investigación empírica en IR tiene que ver con que provee de criterios y fundamentos para evaluar qué tipo de creencias deben ser aceptadas. Y si bien no tenemos un fundamento último para justificar creencias, ello no debe llevarnos a descartar todo conocimiento como si no fuese tal. Ello es catalogado por Wight como la “falacia fundacional” (y de hecho, de manera más general, es posible la ciencia no puede problematizar todo a la vez, por lo que siempre existen presupuestos o cosas tomadas como dadas, con el fin de investigar otras. Si no fuese así, nunca se podría investigar nada, cosa que de hecho no ocurre en la práctica científica concreta). En lugar de ello, el punto es reconocer que la empresa científica es siempre falible, donde no toda aseveración es igualmente válida y donde es posible jerarquizar dichas aseveraciones. Y como el realista científico parte del quehacer concreto de los propios científicos, la epistemología no debe pensarse como algo que simplemente restringe a priori lo que hay que hacer. El punto es que existe cierto eclecticismo de facto y que los científicos pueden usarlas como “reglas generales” (rules of thumb), susceptibles de ser cambiadas como herramientas, si el éxito de la investigación depende de ello (esto último es tomado de Feyerabend). El científico, entonces, es mucho más oportunista con estos recursos que lo que esperan los filósofos de la ciencia.

Luego de hacer estas precisiones, es mucho más claro que en lo que respecta al problema agente-estructura no hay manera apriorística de saber si los agentes o las estructuras tienen un mayor peso para generar cierto efecto en un problema o fenómeno concreto. Es la investigación empírica la que debe dictaminar eso en cada caso. La epistemología no puede ser tomada de manera purista para dictaminar lo que hay, so pena de excluir mecanismos causales relevantes para el problema en cuestión. Esa reducción de lo ontológico a lo epistemológico es lo que Bhaskar denominó la “falacia epistémica” (léase: limitar lo que hay a lo que puede ser conocido por determinada epistemología, tomada en sentido rígido). La via media de Wendt cae en esto a pesar de querer ser tenida como realismo científico: una decisión apriorística sobre qué epistemología le corresponde a qué tipo de objeto de investigación, socavando así la idea realista inicial de que la ciencia debe ser guiada por problemas (problem-driven) y no por métodos (method-driven). La justificación epistemológica del conocimiento producido es también falible y se encuentra abierta a discusión. En el caso de Hollis y Smith, la distinción entre explicar y comprender puede ser entendida como una diferencia metodológica (no epistemológica), dependiente de lo que se está investigando, pero potencialmente justificable en términos epistemológicos desde diferentes posiciones epistemológicas.

La epistemología para Wight, entonces, no afecta a lo que es, sino que solamente tiene que ver con lo conocido en tanto conocido. Lo otro sería limitar el horizonte ontológico vía la prescripción epistemológica. El resultado de lo que defienden Hollis y Smith sería para Wight un idealismo poco razonable donde la tierra alguna vez habría sido plana (su ser plano sería dependiente de nuestro conocer el planeta como plano). Es para evitar este tipo de consecuencias que el mantener la diferencia entre el ser y el conocer sea algo que el realismo científico busque defender.


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