El Estado regresa al primer plano

Lo siguiente es el audio y la guía de la sexta sesión de prácticas del curso de Teoría del Estado del cual soy asistente este semestre. La novena sesión tuvo por eje la discusión del texto “El Estado regresa al primer plano” de Theda Skocpol. La idea de compartir estos recursos es triple: (1) poder hacer que estos recursos sirvan a un público más amplio; (2) que los propios alumnos del curso tengan estos recursos con mayor disponibilidad; y (3) el que una mayor exposición de estos recursos posibilite una discusión crítica constructiva que lleve a mejorar la propia clase y mis propias lecturas, con el fin de brindar un mejor curso cada semestre. No está demás decir que cada uno de estos textos y autores daría para muchas horas (o meses) de discusión  teórica. Sin embargo, las sesiones asignadas son de dos horas semanales. Al mismo tiempo, el curso está pensado para alumnos de quinto semestre, alumnos que recién están empezando sus estudios de especialidad de ciencia política. De ahí que los temas tiendan a tratarse con un tono más introductorio y general.

***

[Introducción]

[Skocpol]

Pluralistas, estructural-funcionalistas, marxistas y neomarxistas son aproximaciones importantes, dentro de la historia de las ciencias sociales.

Sin embargo, cuentan con serias dificultades para abordar de manera exitosa al Estado. Unos se resisten a hablar de él y otros son reticentes a admitirle autonomía.

Desde sus orígenes, la ciencia social se fijó en la “sociedad civil” (lo social, lo económico) como lo esencial, dejando de lado al Estado.

Luego se pensó que era la “modernización” (social y económica) la que generaría las transformaciones en todo nivel, abandonando los valores “tradicionales”.

Pero muchos cambios históricos en el siglo pasado, generaron un progresivo viraje en el enfoque: se empezó a pensar que el Estado podría ser un factor decisivo para una serie de cuestiones.

Ahora, también ha habido una tradición de estudios donde el Estado ha sido fundamental. Entre finales del siglo XIX e inicios del siglo XX hay dos figuras muy importantes: Max Weber y Otto Hintze.

Siguiendo a Stepan, Skocpol rescata lo siguiente:

Las organizaciones administrativas, jurídicas, recaudatorias y coercitivas permanentes constituyen el núcleo de todo Estado.

No solamente estructura relaciones entre la sociedad civil y la autoridad pública en una organización política. Estructura relaciones cruciales dentro de la sociedad civil.

Hintze señala, además, la importancia del contexto internacional.

Se trata de las relaciones geopolíticas de dominación y de competencia interestatal (sistema de Estados).

Marco de referencia conceptual: (1) Argumentos sobre la autonomía y capacidades del Estado; (2) influencia de los Estados en el contenido y funcionamiento de la política.

¿Qué significa “autonomía del Estado”? Significa que los Estados, entendidos como organizaciones que controlan territorios y personas, pueden formular y perseguir objetivos que no son un mero reflejo de demandas, grupos de interés o clases sociales. Las “capacidades estatales” son las capacidades que tendrían los Estados para alcanzar sus objetivos.

¿Cómo formula y persigue el Estado sus objetivos?

La estructura transnacional, las corrientes internacionales de comunicación pueden influenciar a los altos funcionarios estatales.

Esto puede llevar a transformaciones que tengan indiferencia o rechazo nacional.

Para mantener el control y el orden también se pueden emprender reformas.

Hay mayores posibilidades de que esto se dé si es que existe un cuerpo de funcionarios estatales de carrera, relativamente desvinculados de los intereses socioeconómicos del momento.

Pueden desarrollar políticas públicas que tengan cierta continuidad y estabilidad.

Ejemplos de la autonomía del Estado los da Stepan. En Brasil y Perú se dieron golpes militares diferentes. Pero tenían en común el hecho de haber sido hechos por “nuevos profesionales militares”. Militares de carrera, organizados, que habían aprendido técnicas e ideas sobre planificación y contrarrevolución.

Trimberger complementa el diagnóstico de Stepan viendo la relación de la élite del Estado con las clases económicas dominantes.

La autonomía de los aparatos estatales o burocráticos son relativamente autónomos cuando: (1) los altos funcionarios no provienen de las clases terratenientes, comerciales o industriales dominantes; y (2) no establecen vínculos personales y económicos estrechos con esas clases después de su acceso a los altos cargos.

Estos autores estudiaron los casos de autonomía estatal en países que hicieron reformas políticas o sociales importantes a través de gobiernos no constitucionales.

Pero también existen estudios sobre casos así en democracias liberales.

Heclo lo señala para Suecia y Gran Bretaña. Aquí los funcionarios públicos han tenido un papel esencial para las políticas sociales que han emprendido dichos Estados.

[Krasner, Skocpol y Finegold resaltan argumentos “análogos” para los Estados Unidos]

La autonomía del Estado puede aparecer o desaparecer. Las crisis pueden precipitar la formulación de estrategias y políticas oficiales.

Pero estas posibilidades autónomas pueden variar con el tiempo. Por eso se requiere investigación histórica que sea sensible a las variaciones estructurales.

Ahora bien, en lo que respecta a la racionalidad de los funcionarios, no debe descartarse fácilmente que simplemente sirvan a los intereses de determinado grupo de interés o clase social.

Pero también las iniciativas autónomas pueden ser estúpidas o estar mal dirigidas, pueden ser fragmentarias, parciales o contradictorias.

Pero a veces, también pueden ser coherentes y apropiadas.

Lo que sí debe quedar claro, es que la iniciativa autónoma del Estado nunca puede ser “desinteresada”.

Las acciones del Estado benefician a algunos intereses sociales y perjudican a otros.

Las acciones estatales autónomas normalmente buscan reforzar la autoridad, la longevidad política. Lo que buscan las acciones autónomas del Estado es el fortalecimiento de las prerrogativas (privilegios, derechos) de los colectivos de funcionarios del Estado.

Esto implica fijar unos objetivos determinados.

Pero lo que hay que añadir aquí son las capacidades estatales. ¿Qué puede hacer el Estado? ¿Qué puede proponerse el Estado? ¿Puede cumplir lo que se propone?

El total e íntegro control administrativo-militar estable en un territorio dado: condición previa de toda capacidad de una política por parte del Estado.

Funcionarios leales y capacitados.

Abundantes recursos económicos para alcanzar con eficacia toda suerte de objetivos. Créditos e ingresos, negociaciones entre el Estado y las clases sociales, equilibrios políticos, negociaciones entre los Estados.

Ingresos, recaudación y empleo.

Los medios del Estado para captar y emplear recursos financieros nos dicen más que cualquier otro factor individual sobre sus capacidades para crear o reforzar organizaciones estatales, contratar personal, lograr apoyo político, subvencionar iniciativas económicas y financiar programas sociales.

Entonces: integridad territorial del Estado, recurso económicos y personal son el punto de partida para investigar las capacidades estatales.

Pero se deben ver actuaciones concretas. Hay múltiples esferas y no en todas las capacidades del Estado, el grado de autonomía de sus acciones y su desempeño es igual (ejemplos: saludo, educación, transporte).

Ahora, no basta solamente pensar en lo que puede o no hacer el Estado. Es necesaria una perspectiva relacional que tome también en cuenta a la sociedad con la que se relaciona el Estado (por ejemplo, grupos de interés o clases sociales bastante organizados dispuestos a dar su apoyo).

Se debe tener en cuenta la organización y los intereses del Estado, la organización y los intereses de los grupos socioeconómicos. También el conocimiento de las relaciones complementarias y/o conflictivas que puedan tener los actores estatales con los actores sociales.

Todo lo anterior ha sido pensar al Estado más como un “actor” (organizaciones a través de las cuales los colectivos de funcionarios pueden formular y aplicar estrategias o políticas características).

Pero hay otra aproximación que viene de Alexis de Tocqueville.

Aquí el Estado importa no solamente porque los funcionarios  del Estado persiguen objetivos. El Estado importa porque sus configuraciones organizativas y sus modelos globales de actividad influyen en la cultura política colectiva. Posibilitan el planteamiento de ciertas cuestiones.

Acá a lo que se presta atención es a cómo las estructuras y actividades del Estado influyen (de modo no intencionado) en la formación de grupos y en las capacidades, ideas y exigencias políticas de los diversos actores de la sociedad.

Los Estados no solamente realizan actividades decisorias, coercitivas y judiciales diferentes. Dan origen a diferentes concepciones, concepciones que influyen en el comportamiento de los grupos y clases de la sociedad.

Los Estados deben ser tomados en serio.

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