“Contradicciones en el Estado de Bienestar”

 Lo siguiente es el audio y la guía de la quinta sesión de prácticas del curso de Teoría del Estado del cual soy asistente este semestre. La quinta sesión tuvo por eje la discusión de una selección de textos de “Contradicciones en el Estado de Bienestar” de Claus Offe. La idea de compartir estos recursos es triple: (1) poder hacer que estos recursos sirvan a un público más amplio; (2) que los propios alumnos del curso tengan estos recursos con mayor disponibilidad; y (3) el que una mayor exposición de estos recursos posibilite una discusión crítica constructiva que lleve a mejorar la propia clase y mis propias lecturas, con el fin de brindar un mejor curso cada semestre. No está demás decir que cada uno de estos textos y autores daría para muchas horas (o meses) de discusión  teórica. Sin embargo, las sesiones asignadas son de dos horas semanales. Al mismo tiempo, el curso está pensado para alumnos de quinto semestre, alumnos que recién están empezando sus estudios de especialidad de ciencia política. De ahí que los temas tiendan a tratarse con un tono más introductorio y general.

***

[Introducción]

§ 1. “La política social y la teoría del Estado” (1977).

Las ciencias sociales “liberales” estudian el Estado y la política social a través de conceptos formales (formas, procedimientos, reglas) y no funciones estatales, consecuencias e intereses en pugna.

Weber: monopolio del uso de la violencia legítima. Pero no se dice quiénes usan esta violencia, contra quiénes se usa y para qué.

Schumpeter también resalta el carácter técnico y formal de la democracia, pero no se aborda el asunto de los resultados (se trata más de fines que de medios).

La teoría del Estado debe mostrar que el Estado y la democracia no pueden reducirse a meros procedimientos (prestar atención a lo concreto y material de los aparatos organizaciones y coercitivos del Estado).

El asunto crucial es:

“¿Cómo surge la política estatal (política social en este caso) de una estructura económica y de clases basada sobre la utilización privada de capital y trabajo asalariado, y de qué funciones realiza esta política con respecto a dicha estructura?” (pág. 76).

“¿cómo se reproduce a sí misma una sociedad histórica dada mientras mantiene o altera su identidad? ¿Qué estructuras y mecanismos engendran su continuidad e identidad, o producen rupturas en dicha continuidad?” (pág. 76)

Mostrar lo problemático de la continuidad es el esfuerzo de la teoría de la sociedad (Marx, Comte), buscando identificar los problemas estructurales (y los medios de “integración”).

La política social es la manera estatal de transformar de manera duradera a obreros no asalariados en obreros salariados.

El proceso capitalista de industrialización no genera de manera automática que los individuos entre, sin más, en el mercado laboral. En pocas palabras, perder los medios tradicionales de subsistencia o trabajo no generan de manera espontánea la venta de la fuerza de trabajo.

[Migración, saqueo, mendicidad, caridad, familia, educación, movilización política]

La transformación de la fuerza laboral desposeía en fuerza asalariada activa no es posible sin políticas estatales.

Se requiere:

  1. Motivación cultural para convertirse en asalariados (“ideología” y “represión”).
  2. Condiciones socio-estructurales para convertirse en asalariados.
  3. Equilibrio entre la cantidad de no asalariados y salariados.

Las innovaciones técnicas hacen cada vez más difícil que más persones estén altamente calificadas para mantenerse dentro del mercado laboral.

Los patronos, debido a la competencia de los trabajadores, no tienen incentivos para dar medidas preventivas de seguridad o salud.

La política social es una estrategia estatal para incorporar fuerza laboral a la relación salario-trabajo. Contribuye a constituir una clase obrera (regula el proceso de proletarización).

§ 2. “Tesis sobre la teoría del Estado” (1976).

Dos grandes enfoques en las teorías marxistas del Estado.

  1. Existe una relación instrumental entre la clase dominante y el aparato estatal (“El Estado es siempre el Estado de la clase dominante”).
  2. El Estado no favorece intereses específicos y no está aliado con clases específicas. Lo que el Estado hace es proteger y sancionar un grupo de instituciones y relaciones sociales necesarias para el dominio de la clase capitalista. En pocas palabras, lo que hace el el Estado es garantizar los intereses colectivos de una sociedad de clases dominada por el capital.

El “Estado capitalista” tiene cuatro condiciones fundamentales:

  1. Producción privada: la propiedad de la fuerza laboral y del capital es privada.
  2. Restricciones tributarias: el Estado capitalista promueve metas que los impuestos de la acumulación les posibilita materialmente.
  3. Acumulación: El que ocupa el poder estatal busca promover las condiciones políticas más adaptadas a la acumulación privada.
  4. Legitimación democrática: respaldo popular para gobernar.

“(…) hay una determinación dual del poder político del Estado capitalista: la forma institucional de este Estado es determinada por las reglas de juego democrático y representativo, mientras el contenido material del poder estatal está condicionado por las continuas exigencias del proceso de acumulación” (pág. 107).

La meta es poder crear condiciones para que todo ciudadano pueda participar en relaciones mercantiles.

Sion embargo, “(…) hay muchos datos cotidianos conducentes a pensar que tanto la fuerza laboral como el capital se ven expulsados de la forma mercantil, y que la creencia liberal en su automático reintegro a relaciones de intercambio posee escasa base” (pág. 109).

La política estatal busca asegurar las relaciones de intercambio entre actores económicos individuales. La idea es optimizar el máximo de oportunidades de intercambio para el trabajo y el capital para que todos puedan, idealmente, entrar en relaciones capitalistas de producción.

Esta lógica genera contradicciones estructurales específicas de las sociedades estatales capitalistas, contradicciones que pueden generar conflicto social y lucha política.

Las políticas reformistas pueden generar resistencia de la clase capitalista, debido a que puede resultar no rentable invertir el capital, debido a que va a gravar a los propietarios del capital.

Los intentos estatales por mantener y universalizar la forma mercantil requieren organizaciones cuyo modo de funcionamiento ya no se halle sometido a la forma mercantil (escuelas, servicios de transporte, oficinas de correo, hospitales, centros públicos, burocracias asistenciales, etc.).

Ideológicamente, la economía mercantil capitalista requiere que los individuos se comporten bajo el síndrome del “individualismo posesivo” y lo que suele resaltar es la importancia de estrategias estatales y políticas.

Estas contradicciones pueden generar conflicto social y lucha política.

§ 3. Legitimidad versus eficiencia (1975).

Poner en práctica simultáneamente ambas funciones tiende a generar deformaciones y tensiones en los sistemas políticos.

¿Qué es “contradicción”?

Las sociedades operan bajo un grupo institucionalizado de reglas. Estas reglas buscan reproducir materialmente a la sociedad, más allá del lapso vital de cada uno de sus miembros individuales.

Se regula: (a) el efectivo control sobre la fuerza laboral humana, (b) los medios y recursos materiales de producción y (c) el producto mismo.

Contradicción es la tendencia inherente a destruir las pre-condiciones mismas de las cuales depende su supervivencia.

“Las contradicciones se hacen manifiestas en situaciones donde, en otras palabras, se produce una colisión entre las pre-condiciones constituyentes y los resultados de un modo específico de producción, o donde lo necesario se hace imposible y lo imposible se hace necesario” (pág. 119).

Las contradicciones tienen que ver, entonces, con el modo de producción dominante por el cual una organización social se reproduce a sí misma.

¿El Estado puede ser el sistema institucional que tenga por función superar estas contradicciones?

La legitimidad es la base esencial e indispensable de la autoridad política (Weber).

Democracias: elecciones generales y respeto al orden constitucional.

Preferimos estas reglas porque creemos que su aceptación y seguimiento traería fines deseables.

Administración y teoría organizacional: (a) eficiencia: producir los mismos resultados con menos costos; (b) efectividad: la capacidad de una organización para alcanzar sus metas explícitas. En las organizaciones privadas estas son sub-metas de la rentabilidad. Pero en el caso del Estado (y de las organizaciones públicas en general) la cosa es diferente porque no se rige por el mercado.

La racionalidad del Estado capitalista no es la de las organizaciones privadas.

Su objetivo no es ser eficiente o efectivo al modo de las organizaciones privadas. Lo que busca es hacer que los actores privados puedan incrementar su efectividad y eficiencia según criterios de intercambio privado y acumulación.

Más que fines sustantivos, se trata de conseguir las pre-condiciones que se requieren para las relaciones mercantiles universales.

La educación tiene el propósito de poner a los individuos en posición de usar su fuerza laboral como mercancía en el mercado de trabajo. El conocimiento y las técnicas son variables instrumentales para esto.

La eficiencia y eficacia del Estado puede medirse por el grado en que logre universalizar las relaciones mercantiles.

Los bienes y servicios públicos buscan crear opciones de intercambio para el capital y la fuerza de trabajo.

§ 4. Algunas contradicciones del moderno Estado del bienestar (1981).

El Estado de bienestar surgió como una fórmula pacificadora después de la Segunda Guerra Mundial.

Aparato estatal: suministra asistencia y apoyo a los ciudadanos que sufren necesidades y riesgos y en el reconocimiento de los sindicatos.

Se busca mitigar el conflicto entre las clases sociales, entre el trabajo y el capital.

Crítica de la derecha (neo-laissez faire y doctrinas económicas monetaristas): el Estado de bienestar impone cargas fiscales y normativas al capital que desincentivan la inversión. Da poder colectivo a los trabajadores y sindicatos que desincentivan el trabajo.

Se dan sobrecargas en demandas económicas (inflación) y sobrecargas en demandas políticas (ingobernabilidad).

El Estado de bienestar requiere de la prosperidad y rentabilidad de la economía.

La contradicción según Offe es que el capitalismo no puede existir ni con ni sin el Estado de bienestar.

“Sin una política de subsidios a la vivienda a gran escala. Educación pública y servicios sanitarios, así como seguridad social obligatoria, el funcionamiento de una economía industrial sería sencillamente inconcebible. Dadas las condiciones y requerimientos de urbanización, concentración de fuerza laboral a gran escala en plantas de producción industrial, rápido cambio tecnológico, económico y regional, decreciente capacidad de la familia para hacer frente a las dificultades vitales de la sociedad industrial, la secularización del orden social, la reducción cuantitativa y la dependencia creciente de las clases medias propietarias –rasgos todos bien conocidos de las estructuras sociales capitalistas- la bursca desaparición del Estado de Bienestar abandonaría al sistema en un estado de conflicto y anarquía. El embarazoso secreto del Estado de Bienestar es que si su impacto sobre la acumulación capitalista bien puede hacerse destructivo (como tan enfáticamente demuestra el análisis conservador), su abolición sería sencillamente paralizante (un hecho ignorado por los críticos conservadores)” (pág. 142).

La izquierda critica al Estado de bienestar porque es ineficaz, ineficiente, represivo y porque condiciona ideológicamente a la clase obrera a comprender de manera falsa la realidad social y política.

El Estado de bienestar buscaría estabilizar a la sociedad capitalista, en lugar de buscar su transformación.

Se han conseguido ventajas para las condiciones de vida de los asalariados, pero no se ha alterado sustantivamente la distribución del ingreso entre el trabajo y el capital. No suprime las causas de los problemas. Lo que busca es compensar las consecuencias con derechos sociales.

Además, las crisis fiscales amenazan continuamente a la planificación social y a los servicios sociales.

Es represivo porque cada vez exige más requerimientos para merecer los servicios sociales.

Con crisis económica y tensión internacional es más probable que tenga éxito la posición conservadora (alianza entre el gran capital y la vieja clase media).

En países con un fuerte elemento socialdemócrata es más probable que se expanda el Estado de bienestar.

Pero… la toma de decisiones políticas dentro del aparato estatal depende de las élites políticas que compiten electoralmente con recursos limitados. Las fuerzas sociales son clave para configurar las perspectivas sobre la realidad que pueden tener los políticos (determinar la agenda y la prioridad relativa de asuntos y soluciones).

Acá también se da una lucha por la redistribución del poder social.

Son tres niveles: (1) política formal, (2) poder social y (3) revisión de la distribución del poder social.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: