El retorno a Hegel (1)

“The Return to Hegel” (“El retorno a Hegel”) es el título de un lecture que dio Slavoj Žižek en el 2009 (10 años después de publicar El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política). Creo que dicho lecture, junto con unos otros que espero puedan se vistos después, me parece que podrían contribuir a seguir reflexionando sobre la apropiación de Žižek  de determinados motivos hegelianos en su filosofía.

La sumilla de este lecture del European Graduate School (su canal de youtube es egsvideo y recomiendo bastante suscribirse para quien no lo ha hecho ya, pues tiene muchísimos lectures y conferencias muy interesantes de gente extraordinaria) es la siguiente:

Slavoj Žižek speaking about Hegel and Hegelian concepts of history and historicity, drawing not only on the works of Marxs Grundrisse and Jacques Lacan, but also on opera, Schoenbergs atonal revolution, the experience of impossibility, Freuds death drive, Steven King, Immanuel Kant, Martin Luthers radical revolution, concepts of authenticity and inauthenticity. In addition, Žižek referenced Alain Baidou, Gilles Deleuze, Pascal, Charlie Chaplin and the role of the spectator in The Grand Dictator, the drive to culture and the true satisfaction of the circular movement. Public open lecture for the students and faculty of the European Graduate School EGS Media and Communication Studies department program Saas-Fee Switzerland.

Slavoj Žižek is one of the most renowned philosophers working today. Taking Marxs injunction that philosophers must not only examine the world, but change it, his work borders on the evangelic. Standing astride critical theory, traditional philosophy, political and film theory and theoretical psychoanalysis, he is, in one sense the sole contemporary inheritor of Lacan, doing to Lacan what Lacan once did for Freud. Though at times accused of inconsistency, Žižek instead uses the philosophical tradition to constantly examine (and undermine) received truths. He has argued that it is not the role of the philosopher to act as the Big Other who tells us about the world, but rather it is the role of the thinker to challenge our own ideological assumptions.

Slavoj Žižek is the International Director of the Birkbeck Institute for the Humanities, a professor of philosophy and psychoanalysis at the European Graduate School in Saas-Fee, Switzerland and a visiting professor at the University of Chicago, Columbia University, the London School of Economics, Princeton University, The New School for Social research and the University of California, Irvine. He has published over forty books and been the subject of two movies, Žižek! and The Perverts Guide To Cinema. In 1990 he ran unsuccessfully for president in Slovenias first democratic elections and he has been a consistently powerful voice in the world since then. His essays are regularly published in the New York Times, Lacanian Ink, the New Left review and the London Review of Books.

There is little in contemporary thought that Žižek has not explored on some level. From communism to Maoism, film studies to literature, and from Lenin to the issue of torture in the post-9/11 world, Žižek’s work has, and continues to, inform the dialogue that surrounds them. Žižek’s first book in English translation, The Sublime Object of Ideology, examines the issues surrounding the placement of “sublime objects” in a regime’s iconography which allow it to transgress or alter commonly accepted moral law or thought. It is these objects—be it God, Fuhrer, Dear Leader or Land, the Flag, Democracy—that allow the regimes to “self-sanctify” their actions. While much of Žižek’s work is strictly philosophical or psychoanalytical dealing with Hegel, Kant, Freud and Lacan, since 9/11 his work has become increasingly political, directly referencing the illegal actions taken by the Bush administration and the complicit nature of the European regimes of Blair, Sarkozy and Berlusconi.

Slavoj Žižek is the author of The Sublime Object of Ideology (1989), For They Know Not What They Do: Enjoyment As A Political Factor (1991), Looking Awry: an Introduction to Jacques Lacan through Popular Culture(1991), Everything You Always Wanted to Know About Lacan (But Were Afraid To Ask Hitchcock) (1992), Enjoy Your Symptom! Jacques Lacan In Hollywood And Out (1992), Tarrying With The Negative: Kant, Hegel And The Critique Of Ideology (1993), Mapping Ideology (1994), The Metastases Of Enjoyment: Six Essays On Woman And Causality (Wo Es War) (1994), The Indivisible Remainder: An Essay On Schelling And Related Matters (1996), Gaze And Voice As Love Objects (1996), The Plague of Fantasies (1997), The Abyss Of Freedom Ages Of The World (1997), The Ticklish Subject: The Absent Centre of Political Ontology (1999), Enjoy Your Symptom! Jacques Lacan in Hollywood and Out (2000), Contingency, Hegemony, Universality: Contemporary Dialogues on the Left (with Judith Butler and Ernesto Laclau) (2000), The Art of the Ridiculous Sublime, On David Lynchs Lost Highway (2000), The Fragile Absolute or Why the Christian Legacy is Worth Fighting For (2000), On Belief (2001), The Fright of Real Tears, Kieslowski and The Future (2001), Did Somebody Say Totalitarianism? Five Essays on the (Mis)Use of a Notion (2001), The Puppet and the Dwarf (2003), Organs Without Bodies: On Deleuze and Consequences (2003), Iraq The Borrowed Kettle (2004) and Violence (2008). Most recently, in 2009, Žižek published First As Tragedy, Then As Farce, analyzing the financial meltdown.

Sin más preámbulo…

***

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 1/16

En esta primera parte (más “introductoria” y “bluffera”), Žižek se dedica a negar algunas tesis básicas de Hegel presentes en historias de la filosofía o manuales, así como en visiones simplificadas de críticos anti-hegelianos. Luego de eso menciona como anécdotas de “suerte futurológica” que Hegel tiene un pasaje donde piensa que el Siglo XX será entre los Estados Unidos y Rusia. También se menciona que Engels tiene un pasaje donde también “predice” que habría una “segunda guerra” (después de, obviamente, una “primera”) entre Alemania y demás países. No se dan las referencias de los pasajes. Finalmente, se hacen algunas bromas que no vienen demasiado al caso.

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 2/16

Žižek quiere hacer una lectura no teleológica acerca de la visión que Hegel (y Marx, a quien aquí sí considera un verdadero hegeliano), buscando resaltar el fuerte papel que juega la contingencia. La idea es abolir toda idea meramente “determinista” donde ya en lo anterior se puede “avizorar”, sin más, lo posterior. Žižek menciona el pasaje de los Grundrisse de Marx donde éste menciona que la clave para la anatomía del simio se encuentra en la anatomía del hombre. Lo importante es que hay una “ruptura impredecible” y por eso es a partir de uno que se comprende lo otro y no al revés.

Otra idea importante que se desarrolla es que la verdadera experiencia histórica en Hegel no como el “mobilismo” (posmoderno) donde todo simplemente deviene (“viene y va”). Lo importante la experiencia histórica es la experiencia de una imposibilidad después de una genuina ruptura histórica: la imposibilidad de actuar como si tal ruptura no hubiese sucedido. Si ello se hace, entonces lo que tenemos es un acción con otro significado (la experiencia es mediada por lo otro y ello cambia todo). Esta misma idea ya la he citado antes, en otro contexto muy diferente, ya que Žižek la vuelve a mencionar al inicio de su artículo “Is it Still Possible to be a Hegelian Today?” que se encuentra en The Speculative Turn (2011).

The main feature of historical thought proper is not ‘mobilism’ (the motif of the fluidificationor historical relativization of all forms of life), but the full endorsement of acertain impossibility: after a true historical break, one simply cannot return to the past,one cannot go on as if nothing happened—if one does it, the same practice acquires aradically changed meaning.

Los ejemplos son la visión de Adorno sobre  Schönberg y su papel en la historia de la música, la reforma iniciada por Lutero. En estos caso, la idea hegeliana para Žižek es que dichas grandes rupturas se presentan y conciben como un regreso hacia lo originario (me pregunto si la “revolución fenomenológica” podría caer bajo ese rótulo).

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 3/16

La misma idea sigue desarrollándose, pero a partir de algunos ejemplos rápidos sobre la historia del “socialismo real”). La otra tesis que se menciona, siguiendo el ejemplo de Lutero, es que para Hegel uno no puede “mirarse sobre sus hombros” (“verse a sí mismo objetivado”). Uno está siempre “atrapado en su tiempo” (podríamos decir que uno es siempre “hijo de su tiempo”). En relación a esto Žižek cita la célebre frase de Hegel sobre la filosofía y el búho de Minerva en la introducción a su Filosofía del derecho. Para Žižek esto debe leerse resaltando el papel de la contingencia. En la historia, los actos tiene algo de ceguera (no se puede, sin más, incluir su resultado). Uno no puede “incluirse a sí mismo en el cuadro”. Esa es la razón de por qué para Žižek  la necesidad solamente se puede reconocer retroactivamente (y con esto busca diferenciar la visión verdaderamente hegeliana de la historia frente a la dialéctica ortodoxa del marxismo estalinista, visión donde si se sostiene esa objetivación ingenua). La necesidad histórica hegeliana es pues, para Žižek, una necesidad retroactiva.

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 4/16

Se retoma y repite la tesis sobre la experiencia histórica verdadera post-“ruptura”: actuar como si no hubiese sucedido tal ruptura termina generando una “farsa”. En la filosofía moderna, la gran ruptura es Kant. Sin embargo, luego se dieron casos de filósofos que buscaron reflexionar como si Kant no hubiese existido. Deleuze sería un ejemplo de esto. Pero es imposible. Pretender regresar al pasado puede producir irrelevancia histórica puramente nostálgica o, y esto es clave, o algo radicalmente nuevo. El ejemplo clásico (ya mencionado) de Žižek es Lutero, quien no se concebía precisamente como “revolucionario”). Pascal sería otro caso ejemplar. La relación de Chaplin con el sonido también se usa para ejemplificar esto.

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 5/16

Siguen las referencias al cine y a dibujos animados. Al final se plantea la cuestión de si Hegel no es una especie de “idealista radical omniabarcante” (quizá el único o último gran ejemplo de ello), como podría sostenerlo el lugar común sobre Hegel.

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 6/16

Esta visión sobre Hegel se ampara en lo que suele denominarse a veces la “ruptura post-hegeliana”. Dicha crítica a la filosofía de Hegel se daría desde múltiples autores: Schopenhauer, Kierkegaard, Marx, Freud. La objeción es interesante porque busca decir que después de dicha ruptura (la post-hegeliana) no es posible ser seriamente un hegeliano (y esto es algo que obviamente Žižek no va a aceptar). Esta “ruptura” va a ser, desde Badiou, pensada como una ruptura de la “anti-filosofía”: procesos “reales” que están a la base de la reflexión. Incluso el primero en hacer eso sería el Schelling tardío. Schopenhauer y Kierkgaard también hicieron críticas significativas a Hegel. Y, obviamente, Marx es el caso ejemplar.

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 7/16

Žižek reitera que hay que desterrar los lugares comunes sobre Hegel. Para él, con Hegel se ha dado algo único, algo que la ruptura post-hegeliana no ha tomado en cuenta de manera seria. De ahí que se hayan comportado como si ello no hubiese existido. Desde el psicoanálisis, lo que tendríamos con Hegel sería una imagen falsa que nos permite conciliar un exceso traumático (pensar en ese “idiota, lacayo del Estado prusiano, que creía que sabía todo, etc”). Para defender esta tesis, Žižek va a importar un término de Fredric Jameson: “mediador evanescente” . Los ejemplos son Pascal (la transición del medioevo a la modernidad) y la relación del cristianismo con la biogenética.

Slavoj Žižek. The Return To Hegel. 2009 8/16

Se menciona otro ejemplo del cristianismo: su relación con la sexualidad. La idea es que la sexualidad para procrear es considerada como la sexualidad genuinamente humana, cuando en realidad se trata de lo contrario. Son los animales quienes hacen eso y no nosotros. La aproximación que debe tenerse este tema, desde un punto de vista hegeliano (de acuerdo a Žižek), debe ser psicoanalítico. Y acá Hegel no sería suficientemente hegeliano porque lo él sostiene es que la substancia natural de la sexualidad es culturalizada. Pero para Žižek se pierde algo esencial, algo que Freud llamo pulsión de muerte. Kant ya habría visto algo de esto cuando, al abordar el estudio de la pedagogía, constata que los niños no están todavía civilizados, pero ya son “naturaleza desnaturalizada”. Ese exceso que se trata de civilizar (o de “espiritualizar”, y que traté brevemente aquí) no es la naturaleza, sino el “mediador evanescente”, es decir (en este caso), “la pulsión de muerte”.


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