Hacia una filosofía especulativa

por Erich Luna

Ayer escribí un post “publicitando” el libro The Speculative Turn. Hoy recién he podido empezar a leerlo y de hecho me gustaría comentar algunas cosas sobre el primer ensayo, escrito por los editores (Levi Bryant, Nick Srnicek y Graham Harman), y que lleva por título “Towards a Speculative Philosophy”. Es un ensayo bastante introductorio sobre el realismo especulativo y sobre los ensayos que se compilan en el libro. Sin embargo, hay algunos aspectos filosóficos (y “extra-filosóficos”) muy interesantes que me gustaría comentar y discutir.

Un primer elemento “extra-filosófico” con repercusiones fuertes para el quehacer filosófico mismo es el concerniente a la globalización, medios de comunicación y tecnologías de las información. El formato digital para poder leer y escribir ha sido clave en poder comunicar a muchos de estos jóvenes académicos y formar una comunidad filosófica “virtual” (y no exclusivamente académica o institucional). Los factores principales aquí parecen ser los blogs (recuerdo que hace un par de años Daniel se refirió a estos blogs como “verdaderas fábricas de filosofía”) y los libros electrónicos (sobre todo a los que están haciendo publicaciones de descarga libre).

And whatever the possible drawbacks of globalization,the new global networks have worked very much in our favour: enhanced technologies have made the blogosphere and online booksellers major contributorsto a new ‘primordial soup’ of continental philosophy. Though it is too early to know what strange life forms might evolve from this mixture, it seems clear enough that something important is happening. In our profession, there has never been a bettertime to be young (1).

Ejemplo de esta comunidad virtual online es que los propios editores del libro nunca hayan estado juntos para poder hacer el libro. La blogósfera fomenta muchas cosas positivas para la reflexión filosófica: experimentación (por eso a Eduardo le encanta pensar en su blog como en un “laboratorio”), debate y reacciones inmediatas. Parte de ello se debe a que el registro y las condiciones de discusión no son tan rígidas como las del medio académico-institucional tradicional de la universidad. Las ideas pueden discutirse desde su nacimiento con total transparencia. Hay rapidez, y posibilidad de igualdad en la web (sin la discriminación posible en la que puede caer la universidad, siendo fiel a la jerarquía eclesiástica que le es propia de manera inherente desde el medioevo). En ese sentido, me entusiasma mucho el resultado final de este libro puedes es una especie de bisagra generacional: filósofos y académicos de diferentes edades, grados académicos y nacionalidades, dando lugar a jóvenes que se pudieron hacer notar a través de sus espacios web.

Indeed, each of the editors of The Speculative Turn authors one or more philosophy blogs, and in a further wondrous sign of the times, wehave never met in person. As any of the blogosphere’s participants can attest, it can bea tremendously productive forum for debate and experimentation. The less formalnature of the medium facilitates immediate reactions to research, with authors presentingideas in their initial stages of development, ideally providing a demystifyingsort of transparency. The markedly egalitarian nature of blogs (open to non-Ph.Ds ina way that faculty positions are not) opens a space for collaboration amongst a diversegroup of readers, helping to shape ideas along unforeseen paths. The rapid rhythm ofonline existence also makes a stark contrast with the long waiting-periods typical of refereedjournals and mainstream publishers. Instant reaction to current events, reading groups quickly mobilizing around newly published works, and cross-blog dialogues onspecific issues, are common events in the online world. While some of the authors includedin the present collection have been well-known for many years, it is difficult tobelieve that some of the others would already be so prominent if they had needed towait for their places on a course syllabus. The online world has rapidly shifted the intellectualterrain, and it seems a fair bet that the experimentation has barely begun. (6-7).

Otra cuestión “extra-filosófica” es la que concierne a editoriales de publicaciones de acceso libre. Casos paradigmáticos de esto son arXiv, SSRN, Pli, CollapseCCRUOpen Humanities Press, re-Press. Los académicos no viven de la publicación y hacerlos de acceso libre le da mayor difusión a sus ideas, así como una recepción mucho más rápida. La lentitud de la institución editorial no le hace bien a la filosofía hoy, especialmente las de nuestro medio. Países sin muchos recursos, como los nuestros, deberían optar por este modelo que ahorra significativamente los costos y amplía las posibilidades de acceso a un mayor número de lectores, nacionales e internacionales. Un buen blog en español de temas de filosofía contemporánea podría tener mucha mayor relevancia internacional en toda hispanoamérica que revistas institucionales de bajo tiraje, costosas y con una lentitud editorial tal, que mucho de lo que sale publicado pierde la “frescura” con la que fue escrito.

Lastly, another significant non-institutional space for the creation of these workshas been the rise of open-access publishing. The natural and social sciences are alreadydeeply committed to the open-access model, with arXiv and the Social ScienceResearch Network (SSRN) among the best-known online archives of cutting-edge research(with key works often appearing here before they appear in more official publications).So far, philosophy has lagged behind these fields in constructing a forum forthe dissemination of new research. But the tide seems to have turned, as a number ofopen-access philosophy publishers and journals have arisen in the past few years, insome cases having secured backing from major names in the field. Open-access journalsand books alike are becoming more prevalent, and it is perhaps only a matter oftime before philosophy finds its homegrown equivalent of arXiv or SSRN.  (7).

Fuera de estos aspectos críticos de lo institucional, en lo “estrictamente filosófico” (si tal expresión tiene sentido), el sentido común de la filosofía continental es en nuestra época el que se pregunta por el discurso, por el texto, por la cultura, por el poder, por la conciencia. Y siempre estos elementos son centrales para la constitución de la realidad misma. Y, si bien se habla mucho de “anti-humanismo”, la humanidad sigue siendo el centro de la problemática y reflexión en todos estos temas (fenomenología, estructuralismo, post-estructuralismo, deconstrucción, posmodernismo, etc.).

It has long been commonplace within continental philosophy to focus on discourse,text, culture, consciousness, power, or ideas as what constitutes reality. But despite the vaunted anti-humanism of many of the thinkers identified with these trends, whatthey give us is less a critique of humanity’s place in the world, than a less sweeping critique of the self-enclosed Cartesian subject. Humanity remains at the centre of theseworks, and reality appears in philosophy only as the correlate of human thought. Inthis respect phenomenology, structuralism, post-structuralism, deconstruction, and postmodernism have all been perfect exemplars of the anti-realist trend in continentalphilosophy. Without deriding the significant contributions of these philosophies, somethingis clearly amiss in these trends (2).

Lo que tenemos como resultado hoy, pues,  es más o menos un panorama como el siguiente:

This general anti-realist trend has manifested itself in continental philosophy in anumber of ways, but especially through preoccupation with such issues as death and finitude, an aversion to science, a focus on language, culture, and subjectivity to thedetriment of material factors, an anthropocentric stance towards nature, a relinquishingof the search for absolutes, and an acquiescence to the specific conditions of ourhistorical thrownness. We might also point to the lack of genuine and effective political action in continental philosophy—arguably a result of the ‘cultural’ turn taken by Marxism, and the increased focus on textual and ideological critique at the expense of the economic realm. (4)

El rechazo sistemático que la filosofía continental ha tenido hacia la ciencia en el siglo XX, salvo escasas y honrosas excepciones, es algo sintomático y problemático para la filosofía continental que se quiera efectivamente contemporánea en el siglo XXI. Otros temas claves son el rechazo a los absolutos y la falta de una genuina acción política, a pesar de tener muchos intelectuales públicos o comprometidos. El caso paradigmático de ello es el “giro cultural” del marxismo, cuyos estudios culturales son el extremo de esa pura denuncia y crítica ideológica textual, sin mayor relevancia para la economía.

Además de lo anterior, hay otras cuestiones esenciales que no se abordan desde el mainstream continental, o que es difícil abordarlas en toda su complejidad, son para los editores los temas relativos a la ecología y a la tecnología (temas que en nuestro medio interesan bastante a Omar). La tesis polémica del giro especulativo es que el “anti-realismo” característico de la filosofía continental (cuyo prejuicio mayor es decir que ese problema es un “pseudo-problema”) se ha vuelto en nuestra época un verdadero lastre o límite para las posibilidades de la filosofía.

In the face of the looming ecological catastrophe,and the increasing infiltration of technology into the everyday world (including ourown bodies), it is not clear that the anti-realist position is equipped to face up to thesedevelopments. The danger is that the dominant anti-realist strain of continental philosophyhas not only reached a point of decreasing returns, but that it now actively limitsthe capacities of philosophy in our time (2-3).

El lastre en cuestión es lo que Meillassoux concibió como correlacionismo:

(…) continental philosophy has fallen into an equally anti-realist stance in theform of what Meillassoux terms ‘correlationism’. Stated simply, this is ‘the idea accordingto which we only ever have access to the correlation between thinking and being,and never to either term considered apart from the other’. (3)

Otro aspecto central es la manera como se busca comprender y constituir al quehacer filosófico. Una crítica esencial para con la filosofía continental del status quo es el hecho de que se dedique, en una gran mayoría, a ser mera exégesis erudita e historiográfica, a ser un mero comentario, una nota a pie de página que (en muchos casos) no se necesita leer (varias de estas críticas las abordé antes aquí y aquí, así como en la ponencia de este año). Se trata de abandonar el extremo academicismo de pura crítica textual para ir en busca de la realidad misma (aunque la fenomenología tiene parte de la culpa, no puede dejar de pensar que ese espíritu del giro especulativo mantiene la actitud husserliana de ir hacia los asuntos mismos, aunque obviamente ello sea de otra manera).

Yet in the works of what we describe as ‘The Speculative Turn’, one can detect thehints of something new. By contrast with the repetitive continental focus on texts, discourse, social practices, and human finitude, the new breed of thinker is turning oncemore toward reality itself. While it is difficult to find explicit positions common to allthe thinkers collected in this volume, all have certainly rejected the traditional focuson textual critique. Some have proposed notions of noumenal objects and causalityin-itself; others have turned towards neuroscience. A few have constructed mathematicalabsolutes, while others have attempted to sharpen the uncanny implications of psychoanalysis or scientific rationality. But all of them, in one way or another, have begunspeculating once more about the nature of reality independently of thought and of humanity more generally. (3)

Obviamente hablar de “especulación” no significa regresar a una pura e ingenua metafísica pre-crítica. Al respecto se dice lo siguiente:

This activity of ‘speculation’ may be cause for concern amongst some readers,for it might suggest a return to pre-critical philosophy, with its dogmatic belief in thepowers of pure reason. The speculative turn, however, is not an outright rejection ofthese critical advances; instead, it comes from a recognition of their inherent limitations. Speculation in this sense aims at something ‘beyond’ the critical and linguistic turns. As such, it recuperates the pre-critical sense of ‘speculation’ as a concern withthe Absolute, while also taking into account the undeniable progress that is due to thelabour of critique. The works collected here are a speculative wager on the possiblereturns from a renewed attention to reality itself. In the face of the ecological crisis,the forward march of neuroscience, the increasingly splintered interpretations of basicphysics, and the ongoing breach of the divide between human and machine, there isa growing sense that previous philosophies are incapable of confronting these events. (3)

Además de estos aspectos que me parecen claves como outline estructural del giro especulativo, el artículo hace buenos resúmenes de todos los artículos y entrevistas, además de dar un buen panorama sobre la filosofía continental del siglo XX (de Heidegger a Badiou, pasando por Zizek y Derrida) y los proyectos filosóficos de los realistas especulativos “originales” (los cuatro del taller). En fin, creo que es un excelente ensayo introductorio sobre el libro y, sobre todo, sobre lo que subyace al libro: el giro especulativo.

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