Raúl sobre lo “caviar” (y el anuncio del Esturión)

por Erich Luna

Raúl ha hecho dos posts abordando el problema de qué es un caviar y de si esto está justificado. Se trata de la idea de una tipología de lo caviar (Sobre una tipología pendiente (o de por qué “caviar” no debería ser un insulto) (I)(II)). Debo decir que discrepo con varias cosas dichas por Raúl ahí. Trataré de aclararlas más adelante.

Este interés sobre la palabrita surgió vía unas conversaciones que tuvimos con otros amigos en común. Yo ya les he dado algunas impresiones mías sobre el término, pero todavía falta tiempo para que vean la luz. Siempre cuando hablamos les digo que voy a hacer un diálogo titulado Esturión o del Caviar. Lo cierto es que no tengo por el momento el tiempo ni las habilidades literarias, pero (¡eso sí!) ya he estado haciendo un esquema con algunas ideas y aspectos que me gustaría resaltar de la tan mentada palabra.

A penas me libere se viene (1) primero la respuesta a Daniel (que ya está algo avanzada), (2) un post sobre la conferencia que Nohlen dio ayer en el V Seminario de Reforma del Estado (también lo hicieron ese mismo día Doctor Honoris Causa por la PUCP), y luego, espero, (3) un post que abra algunas reflexiones sobre lo “caviar” para plasmar lo que ya les había dichoa Raúl, Eduardo, etc. En todo caso los dejo, a modo de “trailer”, con el futuro título y el epígrafe donde se señala el caso de denuncia del primer caviar de la historia:

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Esturión o del Caviar

(por Erich Luna)

 

Luego se le acercó un hombre y le preguntó: «Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?». Jesús le dijo: «¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos». «¿Cuáles?», preguntó el hombre. Jesús le respondió: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimoniohonrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo». El joven dijo: «Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?». «Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme». Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes.

-Mc. 10. 17-22 Lc. 18. 18-23

 

 

(Pronto…)

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