La huella ecológica (o como no siempre es bueno “dejar huella”)

No he tenido mucho tiempo para bloggear en las últimas semanas debido al estudio y al trabajo, siendo el “bloggeo” algo que en realidad disfruto bastante. La coyuntura ha hecho que pueda postear unas pocas palabras sobre un asunto del debate municipal.

Quizá escribir sobre el debate pueda hacerse más adelante, en los aspectos comunes y corrientes de siempre. Hay muchos análisis ya hechos y seguirán a lo largo del día. Solamente quería contribuir con algo pequeño que parece no haber sido tomado en cuenta hasta ahora (si alguien ya lo hizo, avísenme para enlazarlo o referirlo).

En el bloque sobre medio ambiente, ambas candidatas dijeron que el medio ambiente era importante y etc (algo obvio y esperable). Sin embargo, Lourdes Flores utilizó la expresión técnica “huella ecológica” y dijo que ella “dejará huella ecológica” (4:50):

No soy especialista en medio ambiente, pero la huella ecológica se usa para decir EXACTAMENTE LO OPUESTO, lo cual muestra un profundo desconocimiento del tema (y esto va indirectamente para Susana Villarán que no aprovechó en hacer la crítica pertinente). En pocas palabras, “dejar huella ecológica” no es algo bueno si a uno le preocupa el medio ambiente.

No quiero que se piense que este post hace de la típica crítica del académico y/ o intelectual a los políticos, exigiendo que sean más “rigurosos”, “consistentes”, “lógicos”, etc. Ya Aristóteles había dicho que no se debía exigir el mismo rigor en todas las cosas y me parece que la fenomenología es fiel a esta máxima cuando nos invita a ir a las cosas mismas. Creo que desde la Ciencia Política ello puede afirmarse diciendo que la Política es más compleja que la Ciencia Política misma y que cualquier discurso académico o universitario sobre la misma.

Sin embargo, creo que sí es importante evidenciar que el medio ambiente está muy lejos de ser una preocupación seria cuando las expresiones correctas y los indicadores técnicos son usados con la más evidente ignorancia para decir exactamente lo contrario de lo que se quería decir.

Que no se entienda esto como un “mero ataque” a Lourdes Flores. Creo que en otros bloques del debate tuvo una mejor participación frente a Susana Villarán. Lo que he querido es tomar una parte que no parece haber resonado mucho y evidenciar que ello es sintomático de cuan alejados estamos de una verdadera preocupación sobre el medio ambiente que se quiera efectiva.


11 responses to “La huella ecológica (o como no siempre es bueno “dejar huella”)

  • Geviert-Kreis

    hola Erich, una pregunta: donde afirmas que el término en cuestión “quiere decir exactamente lo opuesto” te refieres a que tal índice estadístico se usa para decir más precisamente que el “ambiente no es importante”?

    en todo caso, no olvidemos que la lógica político-comunicativa de este tipo de debates (es un estandard en propaganda electoral) no está planeada a partir de contenidos (las “propuestas”), ni mucho menos términos académicos, sino a partir de imágenes temáticas, más o menos lógicas, de mayor o menor brillo retórico y ordenadas desde el eje de atención del elector-espectador, el efecto potencial y el tiempo a disposición. Un margen de contigencia depende siempre del arte del orador y si es retórica política mejor aún. Creo que en esto Susana dejó muchísimo que desear. Fuera de sus apuntes (que son siempre escritos por terceros, igual Lourdes), no era nada. La estrategia de Lourdes era golpear a sangre, con o sin apuntes, demostrarse no-vencida y lo hizo bien. Si logra el empate de un par de puntos se lo deberá a este debate.

  • Erich Luna

    Hola Giovanni

    Gracias por tu comentario.

    (Te debo uno en tu último post de Heidegger, que me ha gustado bastante)

    Básicamente me refiero a que cuando se usa la expresión “huella ecológica” se quiere no dejar una huella muy “grande” y la expresión de Lourdes afirbaba esto, nada más.

    Concuerdo absolutamente con lo que dices acerca de la lógica político-comunicativa. Yo no creo que las propuestas son lo “importante” en el debate. De hecho creo que el estigma del academicista es medir con esa vara la política. Pensar que se trata de deliberaciones racionales, de racionalidad comunicativa o de argumentación racional creo que es reducir lo complejo de lo político como tal.

    Retórica política, creo como tú que de eso se trata. Y Creo al igual que tú que desde esa perspectiva a Susana Villarán no le fue muy bien.

    No salirse de las fichas es un error garrafal. Por más fichas que uno tenga, la “fortuna” exige al ser humano que se haga con su virtud frente a ella. Si en el debate no puede salirse de lo escrito por terceros, es importante preguntarse cómo será en el día a día, en caso de salir elegida.

    Concuerdo con tu diagnóstico de la estrategia de Lourdes. Mi pregunta sería si es que estos debates en realidad deciden algo. No creo que la gente se cambie de candidato vía el debate. Serán quizá los medios diagnosticando el resultado los que puedan generar algo y, sobre todo, en relación a los electores indecisos.

    Por eso es que no sabía si hacer este post, ya que caería con esa imagen. Yo no creo que la política es tan “racional” (ad Habermas y pathos argumentativo-deliberativo-consensual). Hay poder de por medio siempre y no se puede ser ciego a él. Digamos que este humilde post pretendía únicamente señalar que la expresión no fue notada por nadie y que ello podía significar, sintomáticamente, que el medio ambiente está lejos de ser una preocupación si es que palabras como “huella ecológica” todavía no nos dicen nada. Esperemos que algún día esas palabras tengan fuerza.

    Un abrazo,
    Erich

  • Geviert-Kreis

    Hola Erich,

    me da gusto que te haya gustado ese post de Heidegger. Inicialmente quería hacer un post sobre una frase que escribiste en el comentario sobre Schmitt, tomándola como título: provincializar la urbe filosófica. Quería ir antes a la biblioteca para releer el original de ¿por qué permanecemos en la provincia?, pero no pude y luego tuve que viajar a Italia. Cuando leí el link que mandaste de la versión castellana noté algo que podía desarrollarse, en respuesta a tu frase. Creo que es el corazón de ese artículo, pero no me atreví a escribir nada porque debía leer primero el original. El parágrafo en cuestión es este:

    “Los hombres de la ciudad se maravillan a menudo de este largo y monótono quedarse solo entre los campesinos y las montañas. Sin embargo, esto no es ningún mero quedarse solo; pero sí soledad. En verdad en las grandes ciudades el hombre puede quedarse solo como apenas le es posible en cualquier otra parte. Pero allí nunca puede estar a solas. Pues la auténtica soledad tiene la fuerza primigenia que no nos aísla, sino que arroja la existencia humana total en la extensa vecindad de todas las cosas”.

    Intuyo fuertemente que Heidegger está haciendo “un juego de palabras” con soledad, quedarse solo, estar a solas. Tendría que ver el original, pero algo me dice que ahí hay algo. A partir de esas imágenes hace la distinción crítica, polémica, entre provincia y ciudad, en ese artículo. En este sentido, creo muy poco que se trate de una “nostalgia provincialista” contrapuesta a un “misticismo rural”. Recordemos a Weber que nos habla de un “poder ilegítimo de la ciudad”, en su génesis. Casí se podría invertir la imagen: el “misticismo urbano” (de la ciencia, del humanismo, de la religión de lo social). No conozco mucho a Arguedas, pero me parece que la nostalgia se aplica más a él que a Heidegger. Es más: En Arguedas parece una “depresión provincialista”, un existencialismo provincialista que lo lleva a la muerte. En Heidegger no me parece. En esto seguramente Heidegger era un völkisch: de la muerte nunca se habla, ni se piensa ni se escribe poesía. Hay un poeta judío, amigo de Heidegger, del cual ha escrito también: Paul Celan. A Heidegger le gustaba Celán por su modo espontáneo de familiarizarse con la oscuridad. Cuando leí Celan lo dejé inmediatamente porque me pareció la quintaesencia de un espíritu oscuro, en efecto, pero enfermo, deprimido. Celan es una lectura para jubilados. Con Heidegger se pueden todavía formar barricadas, alzar banderas, para “provincializar la urbe filosófica”. Yo asociaría Celan a Arguedas.

    “De hecho creo que el estigma del academicista es medir con esa vara la política. Pensar que se trata de deliberaciones racionales, de racionalidad comunicativa o de argumentación racional creo que es reducir lo complejo de lo político como tal”. Exacto. Ahora sabes por qué no me gustan los frankfurteses, empenzando por Habermas.

    “Concuerdo con tu diagnóstico de la estrategia de Lourdes. Mi pregunta sería si es que estos debates en realidad deciden algo. No creo que la gente se cambie de candidato vía el debate.”

    Sin duda el debate no es una varita mágica. Pasarlo a las 6, como he leído, no ha ayudado seguramente. Sin embargo, el espacio público es como el sombrero de un mago: El que se viste bien y saca primero el conejo, para robarse la sonrisa, no para demostrar capacidad lógica, gana. En esto, la frase papal, mariana: “que la esperanza triunfe sobre el miedo”, fue muy buena (es lo único que le salía natural, sin fichas, dos puntos por eso).

    Ahora bien: ese grupo de Londres que cita Lourdes y que apoya a Sendero es la pregunta y la novedad. Tanaka escribe que es una calumnia, que ha trabajado con ellos y demás. Que el IEP está en contacto y demás. Correo dice, en cambio, que el grupo está registrado en la Dircote. ¿a quien hay que darle razón? Es una cosa grave diría. No me pronuncio al respecto sobre el punto, porque es nuevo para mí. Sin embargo, sobre grupos subversivos “en sueño” y contra-insurgencia si puedo decir algo: SL sabe moverse bien fuera del Perú, desde la época de la guerra interna que mandaba a los sacos cobardes con otros nombres en el extranjero (en fuga), hasta ahora, con el discurso académico de los “derechos humanos”. No quiero meter a todos en un sólo saco obviamente (ni denigrar el tema DDHH, por favor). Digo solamente que hay un discurso instrumental que les permite camuflarse bien entre las instituciones internacionales, para pasar como “presos políticos” y pedir asilo. En que medida esten infiltrados entre la izquierda moderada de Villarán, dependerá de “estar alerta” como bien dice Gonzalo. Yo voy alzando la ceja del sabueso para ver mejor en esa curiosa novedad del debate municipal.

    saludos y perdona la mezcla de temas!

    GK

  • Carlos Eduardo

    Estimado,

    También he dejado de bloggear, pero espero poder retomar la posta. Hay varias cosas para escribir, tomando en cuenta el curso de Levitsky, por ejemplo.

    un abrazo.

  • Erich Luna

    Hola Giovanni

    Todavía queda pendiente comentar el post sobre Heidegger. esta semana está un poco complicada. Proablemente el jueves me haga un tiempo para el post de Heidegger y para el de Schmitt último.

    “provincializar la urbe filosófica” fue una frase que se me vino a la mente a la luz de esta conferencia y de leer las biografías sobre Heidegger de Ott y Safranski. Habermas es conocido por decir lo inverso de Gadamer y la hermenéutica filosófica. Sin embargo, quizá la hermenéutica no tiene que devenir “urbana” (sea lo que eso signifique). En todo caso, la importancia de la provincia en Heidegger es algo clave y creo que su manera de hacer filosofía y de “leer” a los grandes filósofos está íntimamente ligada a ella, tal y como él mismo lo declara en el escrito ya citado.

    Espero que tus intuiciones sobre las palabras en alemán sean las correctas. Cuando puedas revisarlo me avisas.

    Creo que utilicé la expresión “nostalgia” por el hecho de ir progresivamente resaltando que hemos perdido y olvidado algo fundamental. No sé si la palabra haga justicia, pero siempre he sentido que “los heideggerianos” (que quizá son el lastre de Heidegger) tienden en la “práctica” a pensar, aunque en “teoría lo nieguen o maticen”, que “Grecia tenía algo especial que se perdió”, que “el mundo moderno es un declive”, que “la técnica no es algo bueno”. Que Heidegger no ciertos heideggerianos no crean esto, es obviamente cierto. Lo que sí creo es que se genera un lugar común de ese estilo. De ahí mi expresión “nostalgia provincialista”.

    Ahora bien, en la década de 1930 (acá sigo lo que Safranski y Ott afirman y las fuentes que cita. He revisado el libro de Farías, pero aquí no viene al caso), Heidegger sí pensó, y esto es lo polémico y clave, que el nacionalsocialismo como tal podría superar una serie de problemas, conflictos y tensiones (nación, pueblo, tradición, modernidad, técnica, ciencia).

    ¿Qué tipo de concepción del nacionalsocialismo tenía Heidegger? Parece ser un verdadero misterio. No sé si sea legítimo decir que tenía su propia “concepto privado”. Lo que sí parece cierto es que discrepaba profundamente con Ernst Krieck y Alfred Baeumler.

    No he revisado la obra de Celan, pero sí sabía que Heidegger tenía una muy buena opinión de él.

    Concordamos en lo reduccionista de la racionalidad comunicativa. Sin embargo, creo que mi interés por Habermas va por ahí. Creo que el consuma, de manera brillante y genial, un camino para pensar lo político que ha devenido “insuficiente” (por no utilizar palabras mayores).

    Estoy de acuerdo con que la frase de Susana Villarán sobre la esperanza y el miedo fue bastante buena.

    Es interesante lo que mencionas sobre SL y el uso instrumental de discursos como el de los “derechos humanos”.

    Mi respuesta también ha mezclado varios temas.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Carlos

    Espero que luego tengas un tiempo para bloggear. El curso de Levitsky está increíble y valdría la pena escribir más adelante sobre él.

    Mucha suerte en Canadá. Quizá de ahí nos podrías hacer un pequeño post sobre el evento y “el estado de la cuestión”.

    Un abrazo.

  • Jorge Pasapera

    Estimado señor Luna.
    El problema medioambiental de Lima no se soluciona por el simple hecho de sembrar más árboles como lo propone la señora Villarán. Tiene que ir de la mano con una reforma integral del sistema de transporte público masivo. Necesitamos, de forma perentoria, trenes, corredores viales, ciclovías, etc. Asimismo, plantas de tratamiento para mejorar la calidad del agua. Nuestros estandares de agua potable están muy por debajo de los exigidos en países del primer mundo. Se requiere una intensa campaña que promueva el reciclaje; sin embargo, no olvidemos que ello no va a generar que salvemos al planeta. Recordemos que existen muchas versiones sobre el origen del calentamiento global. Al Gore y sus seguidores dicen que es un problema causado por el hombre (especialmente el estadounidense y que si la nación de EEUU se lo propone soluciona todos nuestros problemas, típico discursillo del destino manifiesto gringo) y otro grupillo, las mineras y petroleras, dicen que es un ciclo normal del sol. Problemas de manchas solares, murmuran. Mucho se dice al respecto, pero si leemos los diarios de tiempo atrás, podremos ver que están cuestiones apocalípticas ya se pronosticaban para estos tiempos, sí, para la primera década del siglo XXI, y hasta ahora, nada. Seguimos con agua, seguimos viviendo. No no hemos extinguido. Será que las profecías tienden a renacer?

    • JOSELUIS KPK

      FIN DE MUNDO… PROFECIA O NO, CREO QUE LA HUELLA EN LA NATURALEZA, QUE AHORA PODEMOS ANALIZAR, CONLLEVA A PENSAR QUE REQUERIMOS… AL MENOS ORDENARNOS UN POCO, SINO TENDREMOS QUE ADMITIR QUE VAMOS POR MAL CAMINO…COMO LA BASURA ES INVENTO DEL SER HUMANO… AL MEZCLAR, OBTENEMOS COSAS Y LUEGO LO INUTIL LO DESECHAMOS… CUANDO MENOS DEBEMOS NO MEZCLAR TANTO Y SI ES ASI DE UTIL PARA ALGO, LOS DESECHOS A RECICLAR, REUSAR Y DEMAS “R” CUANDO YA NO SE PUEDA MAS REUSAR, TRANSFORMAR LA GOTA FINAL DE ENERGIA, ASUMIR LAS PERDIDAS “NO CONTAMINANTE” Y ASI REORDENAR UN POCO ESTA “BASURA” INDESEABLE COMO HUELLA MUNDIAL… BASURA CERO COMO EN UN PRICIPIO, AL MENOS DISMINUIR Y OPTIMIZAR LA BASURA… EL MUNDO NO DA PARA TANTA CONTAMINACION Y LA TIERRA YA ESTA BRAVA… JOSELUIS KPK

  • Geviert-Kreis

    Ahora bien, en la década de 1930 (acá sigo lo que Safranski y Ott afirman y las fuentes que cita. He revisado el libro de Farías, pero aquí no viene al caso), Heidegger sí pensó, y esto es lo polémico y clave, que el nacionalsocialismo como tal podría superar una serie de problemas, conflictos y tensiones (nación, pueblo, tradición, modernidad, técnica, ciencia).

    Saludos Erich,

    dos intiuciones inmediatas. Perdóname que sea directo en el tono, tómalo como una pregunta abierta que nos pide, (a ambos) medirnos con nosotros mismos: La pregunta correcta para comprender por qué Heidegger y ochenta millones como él participaron a lo que la historiografía llama la “construcción del consenso” (vale para otras formas monopartídarias, semi-totalitarias como el Fascismo italiano, FI) es la siguiente, simple y llana. La pongo con tus mismas palabras: ¿Qué tipo de concepción del NS/FI tenemos nosotros en primer lugar? Parece ser un verdadero misterio.

    Esta pregunta es el quid ese parecer final, su drama. Nunca vamos a comprender el nexo entre la filosofía de heidegger y el NS (o lo seguiremos comprendiendo a medias) si no terminamos de respondernos, primero, qué fue lo segundo en relación a lo primero (En relación a él y a ochenta millones como él). Se sigue escribiendo a cántaros sobre NS y FI, en todas sus facetas. Esto quiere decir que tenemos toda la información hasta la fecha para empenzar a pensar (comparadamente). Como bien dice Heidegger, todavía no pensamos, tan sólo nos informamos bien, con gula bibliólatra y logocéntrica (y político-religiosa en el presente caso). Mil libros sobre tal o cual evento no me dicen absolutamente nada, sino nos confrontamos con una clara y breve pregunta y tenemos la osadía de dar una posible respuesta que refleje el esfuerzo de un pensar. Esto no se puede hacer por escrito, obvio. En diez años que me dedico in situ a investigar comparadamente (desde la politologia y la sociologia) sobre la naturaleza de los regímenes monopartidarios (es mi área, democratización), noto que sobre el tema no estamos ni al inicio de una respuesta que nos saque del “verdadero misterio”. Si a esto le añades ahora la oscuridad de la filosofía de Heidegger, entonces, será necesario más tiempo de lo que uno se pueda imaginar, siglos tal vez. No me sorprende sinceramente, más bien lo constato como una tremenda perogrullada. Dicho con una analogía: Para acercarnos al mundo antiguo hemos tenido que crear primero el mito, luego llegar a un estudio del mito, lograr después una crítica del mito y ahora, hermenéuticamente, reconocer otra vez la creación del mito antiguo (“apropiarnos” del él), comparándolo con el mito moderno, el nuestro. La historia se repite con una banalidad que sorprende.

    lo demás después. Un abrazo. GK

  • Erich Luna

    Hola Giovanni

    “¿Qué tipo de concepción del NS/FI tenemos nosotros en primer lugar? Parece ser un verdadero misterio”.

    De hecho la pregunta que planetas me parece imperativa y legítima.

    No voy a seguir hablando de lo obvio para no caer en los problemas que certeramente señalas.

    Lo que sí he estado haciendo es leer los primeros cursos de Friburgo para ver la génesis de SZ vía la hermenéutica que Heidegger hace de la vida fáctica, de la factidad. Por el otro lado, prometo poner y discutir el informe que Jaspers hizo sobre Heidegger, durante el proceso de “desnazificación” de las universidades encabezado por los franceses. Dicho informe está citado por completo hacia el final del libro de Ott.

    Un abrazo,
    Erich

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