Manifiesto por el fin de la filosofía y la interdisciplinariedad

por Erich Luna

Ahora que ya he terminado, por el momento, esta especie de “saga” de posts, me precio apropiado hacer un posts donde en pongan los enlaces y se comenten brevemente. Consta de cinco partes que originalmente no tenían título. Los he tomado como si fuesen “parágrafos” y he hecho una breve síntesis, casi a modo de tesis o aforismo. Basta dar click al parágrafo correspondiente para ampliar lo dicho brevemente debajo de cada parágrafo.

***


§ 1.

El extremo academicismo como condición insuficente de un genuino pensar (a partir de Bryant). Ni teólogos, ni sacerdotes, no curadores de museos. Simplemente filósofos.

§ 2.

El extremo academicismo como potencial condición represora de la originalidad o del cuestionamiento de la tradición de la cual uno se reclama heredero (a partir de Bryant y Gratton). Queremos filósofos con influencias, no con iglesias o sectas.

§ 3.

El problema de la producción intelectual, teniendo como punto de partida la situación problemática del extremo academicismo (a partir de Harman). El filósofo no debe tenerle miedo al fracaso, sino más bien al éxito.No basta leer todo el día. Es necesario escribir, dar conferencias, discutir y tener un estilo adecuado al medio, auditorio, contexto.

§ 4.

El extremo academicismo puede eliminar la posibilidad de verdaderos intercambios y encuentros que sean eriquecedores (a partir de León). No se trata de aparentar solemnidad o de asentir con la cabeza sin tener idea de qué se está diciendo. La posibilidad de grupos extra-académicos de lectura o discusión, así como las nuevas tecnologías y medios pueden, quizá, llenar ese vacío o falta propia de la institución académica existente.

§ 5.

Es imposible saberlo todo, pero es posible saber más que una sola cosa. Se puede buscar aprender de manera seria los asuntos sobre los que querramos reflexionar filosóficamente, sean estos, ciencia, política, arte, historia, cultura, sociedad, lenguaje etc. La formación plural posibilita un verdadero trabajo colectivo. Pensar nuestra época exige más de una persona y exige más de una disciplina. La filosofía necesita de las demás disciplinas y viceversa. Finalmente, se busca un compromiso que trascienda la academia. La academia es un pilar y primer paso necesario, pero no puede ser el último. El filósofo no debe abandonar la fidelidad a la undécima tesis sobre Feuerbach.

(Volver a Filosofía, academia y nuevas tecnologías)

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