Sobre el Opus Dei y la “censura”: el miedo de la PUCP

(Una vez más me he podido hacer un espacio para postear algo en el blog. Los invito a hacer sus comentarios y disculparme si me demoro un par de días en responder. Trataré de responder siempre lo antes posible)

He visto y esuchado muchas declaraciones sobre que conflicto que mantienen el arzobispo Juan Luis Cipriani y nuestra universidad, a través de sus autoridades, profesores y estudiantes. Y una cosa que se repite mucho, a pesar que directamente el problema es el testamento y la administración de los bienes, es que si Cipriani “entra” a la PUCP, aunque quien entraría sería su designado, es que la PUCP devendría una institución ultra conservadora, sin pluralidad y con una terrible censura. Básicamente habría una inquisicón que sacaría a los divorciados, homosexuales, ateos, izquierdistas y teólogos de la liberación. En pocas palabras, la comunidad progre se vería fuertemente perjudicada.

Yo soy pesimista en este asunto, pero no creo en catastrofes extremas tampoco. Ya dije que creo que nuestra universidad tiene razón, pero a diferencia de discusiones académicas o blogs donde lo que se privilegian son los argumentos (como en el blog de mi amigo Gonzalo Gamio, a quien estimo en demasía), en estos juicios no parece que prevalecerá algo puramente “racional” o “jurídico” (los habermasianos, si los hay, deben entender que estamos en el Perú y no en el Estado de derecho democrático discursivo con racionalidad comunicativa y la victoria del mejor argumento que, obviamente, no creo que exista en ningún lugar, no que tampoco pueda llegar a existir). El poder y las presiones serán, probablemente, el factor determinante.

En todo caso, dado que la discusión ha generado olas de polémica sobre cómo son las universidades del Opus Dei, si censuran o no, o qué censuran y qué no, o si es que son mejores o dan más plata o son más católicas, creo que sería bueno añadir una raya más a esta discusión sin propósito, en lo que a repercusiones efectivas se refieren (creo que la gran mayoría de la ciudadanía y civismo 2.0. tienen acá ese desenlace), yendo “a las cosas mismas” (como el maestro Husserl nos enseño).

No soy erudito en religión católica o teología, ni en la historia de la Iglesia, sus instituciones, ni en sus “reformas”. Sin embargo, como testimonio personal, estudié en el Colegio Santa Margarita. Dicha institución tiene como director a Edistio Cámere, miembro de “la obra (Opus en latín)”. Mi confirmación de cuarto de secundaria tuvo como sacerdote al mismísimo cardenal Juan Luis Cipriani.

Después de estudiar ahí, hice mi bachillerato y trabajé como profesor de filosofía en dicha institución durante dos años (2008 y 2009) mientras hacía mi licenciatura en filosofía y el primer año de la maestría en ciencia política. Mantengo una relación de amistad y respeto con Edistio, aunque obviamente tengamos discrepancias en varias cosas. No puedo decir que ese mismo respeto lo tengo de otras personas conservadoras y del Opus Dei que he conocido. Lo cual implica que no todos los los miembros del Opus Dei deben entrar en el mismo saco. Yo extendería la comparación y diría que puede haber gente de la Teología de la liberación, o liberales de izquierda o izquierdistas sobre la que tampoco sienta un respeto sin más. En pocas palabras, hay gente por la que no sienta indignación en todos lados, aunque la proporción varíe.

Debo aclarar, antes de seguir con la mini-historia, dos cosas: la primera es que soy ateo convicto y confeso. Digo esto para que no se asocie mi posición con un sesgo o conservadurismo religioso. No creo en religión alguna. En todo caso el Opus Dei puede utilizar a “su” favor que perdí la fe en la PUCP porque conocí posiciones más interesantes, a mi modesto juicio, y eso me llevó a abandonar la religión. Sin embargo, hay mucha gente que mantiene su fe y la “vive” en la PUCP.

La segunda cuestión que merece mencionarse,  sin  pretender por ello nada más que un aspecto más del problema, es que he conocido personalmente a Gustavo Gutiérrez, he conversado con él y lo he escuchado hablar del evangelio en varias ocasiones. Asimismo, he leido su libro Teología de la liberación. Perspectivas y su libro sobre Job (no recuerdo el título, pero es un libro muy bueno) y La verdad los hará libres (cuyo genial artículo “Teología y ciencias sociales” debería ser revisado por cualquiera de esos sodálites promedio, blanquitos con barba, pantalón de vestir y camisa – todos son igualitos :P-, que repiten con excesiva ignorancia que los teólogos de la liberación son marxistas o “terrucos”). A pesar de ser ateo, he dicho varias veces públicamente que considero que Gustavo Gutiérrez es uno de los peruanos vivos más brillantes que tenemos (premio Príncipe de Asturias como, por ejemplo, Giovanni Sartori).

He hecho la mini biografía para explicitar mis supuestos y que no se me atribuya ser apologeta o crítico sin más. He conocido ambos lados y he leido algo de ambos lados. En el caso del Opus Dei, he leido su best-seller Camino.

Quiero dejar en claro que este librito lo he revisado este año por mero interés en saber qué decía el fundador del Opus Dei. Nunca en mis años de estudiaste y profesor en el Santa Margarita se nos mencionó nada de Escrivá, aunque habian algunas imágenes suyas rondando por el colegio. Asimismo, revisé que nuestra modesta biblioteca escolar tiene los 7 Ensayos de Mariátegui y no la Suma de Tomás de Aquino. Sin embargo, si ví durante mis años de profesor dos casos de censura que no tengo problema en decir, porque son verdad y no pueden negarse. El primero es que para el curso de metodología de la investigación propuse varios temas filosóficos para que haya una lista que los alumnos puedan tener de referencia. Eran temas amplios. Los temas de filósofos cristianos fueron aprobados sin más. Sin embargo, los temas de Nietzsche fueron censurados por un profesor que coordinaba el curso. La razón era que podrían “confundir” a los chicos. Yo me opuse rotundamente porque, y esto es cierto, cuando yo era estudiante hice un trabajo sobre Marx y no hubo ningún problema. Hubo un tema que propuse sobre Mariátegui que sí fue aprobado, pero este mismo profesor me daba a entender que el resultado del trabajo debía ser que Mariátegui estaba equivocado. Ahora bien, eso no es difícil de mostrar. Uno puede hacer eso con cada grande de la filosofía: Platón y Aristóteles, por ejemplo. El problema era esa conclusión sesgada para guiar un curso de investigación. Obviamente me rehusé y, en este caso, el tema procedió y me dediqué a asesorar a la alumna que había elegido el tema, siempre estudiando el texto con rigor y haciendo críticas interesantes, pero resaltando sus aportes. Una última de este profesor (miembro de “la obra”, del grupo de los que no inspiran respeto alguno): mandó que Santillana hiciera versiones especiales de los libros de historia universal para que ciertos eventos no salieran. Intuyo, y aquí estoy especulando, que deben ser las guerrillas y revoluciones. Asumo que el argumento era el mismo: para que los chicos no se “confundan”. Siempre anduve preocupado, pensando en eso del “confundirse”. Y bueno, leyendo al propio Escrivá uno puede entender los “fundamentos” textuales del Opus Dei para generar eso. Cito textualmente estas verdaderas “joyitas” e invoco a los miembros de la obra que nos las defiendan con argumentos sensatos (las negritas son mías):

25. No discutáis. – De la discusión no suele salir la luz porque apaga el apasionamiento.

53. Ese espíritu crítico -te concedo que no es susurración- no debes ejercitarlo con vuestro apostolado, ni con tus hermanos. – Ese espíritu crítico, para vuestra empresa sobrenatural -¿me perdonas que te lo diga?- es un gran estorbo, porque mientras examinas la labor de los otros, sin que tengas por qué examinar nada -con absoluta elevación de miras: te lo concedo-, tú no haces obra positivia alguna y enmoheces con tu ejemplo de pasividad, la buena marcha de todos.

59. Conviene que conozcas esta doctrina segura: el espíritu propio es mal consejero, mal piloto, para dirigir el alma en las borrascas y tempestades, entre los escollos de la vida interior.

Por eso es Voluntad de Dios que la dirección de la nave la lleve un Maestro, para que, con su luz y conocimiento, nos conduzca a puerto seguro.

63. Tú -piensas- tienes mucha personalidad: tus estudios -tus trabajos de investigación, tus publicaciones-, tu posición social -tus apellidos-, tus actuaciones políticas -los cargos que ocupas-, tu patrimonio…, tu edad, ¡ya no eres un niño!…

Precisamente por todo eso necesitas más que otros un Director para tu alma.

Y termino, por ahora, con esta cita digna de todo un santo:

74. Amar a Dios y no venerar al Sacerdote… no es posible.

En todo caso, queda el testimonio personal y las citas para complejizar y complementar lo dicho y discutido en este plano más ideológico sobre lo que podría o no podría pasar.

(Prometo ir ampliando la lista de citas de Escrivá)

Actualización 1:

627. Tu obediencia debe ser muda. ¡Esa lengua!

Actualización 2: top 3 quotes de la secciñon del libro “Mortificación”:

189. Todo lo que no te lleve a Dios es un estorbo. Arráncalo y tíralo lejos.

194. Yo te voy a decir cuáles son los tesoros del hombre en la tierra para que no los desperidicies: hambre, sed, calor, frío, dolor, deshonra, pobreza, soledad, traición, calumnia, cárcel…

207. Agradece, como un favor muy especial, ese santo aborrecimiento que sientes de tí mismo.

(Después de frases como esas es que la concepción de la religió como opio del pueblo resulta verosímil)

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143 responses to “Sobre el Opus Dei y la “censura”: el miedo de la PUCP

  • Geviert-Kreis

    “a pesar que DIRECTAMENTE el problema es el testamento y la administración de los bienes,” en estos juicios no parece que prevalecerá algo puramente “racional” o “jurídico ” El poder y las presiones serán, probablemente, el factor determinante”.

    Pones el dedo en la llaga Erich, lo haces con diplomacia pero lo pones finalmente. Bien. En efecto, todas las buenas y nobles razones que se han expresado en este debate deben demostrar ahora de estar dispuestas a aceptar la buena dosis de sinrazón que conllevan (y nos llevan). La desmesura avanza y la llaga crece con pasión. En una palabra: auto-crítica constructiva de las propias posiciones. Tu post abre un aspecto muy importante o, en breve, como diría Nietzsche: “mirémonos a la cara”, sin picarse y sin alharacas. Mirémosnos a la cara constructivamente, en antagonismo competitivo, como lo llamaría yo. Se ha abandonado rápidamente, en efecto, el cuadro jurídico-institucional del problema. Traté de retomarlo, pero ahí quedó. Falta poco para que se use como argumento la inmoralidad de Torquemada o la responsabilidad de la inquisición española. Estas demonizaciones y generalizaciones creativas ayudan a crear una identidad polémica compacta (bien) y dar un rostro ideal al enemigo para golpearlo (Schmitt dixit). Así podemos generar el máximo consenso entre los indecisos: Cuanto más amplio son los confines temáticos del círculo de confrontación, más posibilidades de tomar posición en ella, cualquiera sea mi posición. Cuanto más amplio el radio temático, el centro pasa desaspercibido, “para que no se confundan”. El riesgo es, sin embargo, que se caiga, poco a poco, en la más amplia generalización, la intransparencia temática y la intolerancia. Ya lo escribió en Sr. Maldonado en un post (no recuerdo su nombre, el de “asesinato al margen”, creo). Planteó un buen argumento, pero con un mal ejemplo (lo económico). Terminó mal. Todavía puede corregirse. Hay que rescatar lo bueno de esa crítica. Personalmente acepto el patriotismo neo-humanista y la pasión universalista en estos debates, pero con tino y parsimonia, “mesura”. Románticos sí, pero románticos realistas. O nos desviamos del tema 1) por incompetencia en la cuestión de fondo, o, 2) como señalas tú, “por poderes y presiones”, o 3) por mero romanticismo político.

    La primera razón puede perdonarse, dado que no todos somos juristas. Cada quien se “apropia” del argumento como puede. Esto no nos exime de iniciar el esfuerzo de apropiación desde el preciso cuadro institucional (sin “manos negras”, sin deslegitimar), para argumentar con propriedad al menos, como hace Tanaka en su post por ejemplo (el mejor para mí).

    Lo segundo lo dices tú: “el poder y las presiones”. ¿Pero cuáles Erich? Es necesario que te explayes en esta interesante hipótesis. Si eres un buen lector de Marx, entonces un buen análisis ideológico sería lo mínimo aquí. El grande Karl Mannheim era un teórico marxista que hizo un excelente auto-análisis ideológico del marxismo y los neo-marxistas (fue criticado de “traidor” obviamente). Sólo ahora, después del Muro, se aceptan las bondades del esfuerzo de Mannheim para la espistemología (Erkenntnistheorie). ¿qué muro están esperando ustedes? Obviamente se trata de entender el término “poder” en su sentido apropiado, fidedigno y pertinente. Basta con las definiciones crítico-literarias al paso. Zapatero a tus zapatos. Yo propongo una defición del término y lo aplico al caso. Mi maestro es, obviamente (faltaría más) Monseñor Sinesio Lopez:

    Estamos señores ante la confrontación de dos concretos poderes fácticos (2) de producción, organización y alocación de lo simbólico-semántico, en pugna por la hegemonía del espacio cultural en este precisa fase de la transición democrática. Se trata de una confrotación transicional muy importante, puesto que se trata de determinar la nueva relación de fuerzas que la derrota de Sendero dejò en la producción (anti-sistémica) de lo símbólico. En este sentido debemos saludar los esfuerzos de la CVR, porque demuestra que las nuevas izquierdas detrás de la PUCP están mostrando una actitud pre-sistémica de consolidamiento institucional. El “caviaraje” como afirma Mariategui, al menos se expone, mientras el “caviaraje” cultural de una nueva derecha no se ve ni en la sombra. Puro cuello blanco, reyes muertos y mitos de anteayer. Esta pugna es muy interesante, dado que generará “por irritación” (o reacción) un renovamiento, antes o después, de la vieja cultura liberista de derecha, como bien señala Kunze en su crítica. Por otro lado debemos condenar (y depurar) a esa vieja izquierda reciclada que no ha dejado el radicalismo antisistémico y ahora quiere “saltar al vacío” otra vez, pero con Humala. Humala es un falso valor. La lucha viene, pues, de lo político, pasa por lo cultural, a ahora está en lo jurídico-institucional (el TC). Veremos cómo acaba. Como observador externo espero únicamente que acabe para bien del consolidamiento de vuestras instituciones y para que se generen finalmente nuevas elites de izquierda y derecha, una “nueva derecha”, una nueva cultura política con cambio generacional que ya es hora. Basta de saltos al vacío. Quién se lleve más rápidamente la razón al bolsillo con nobles discursos o la demonización del “enemigo”, es secundario ahora.

    Y sobre el tema de la censura, bueno, es un tema importante, pero es un “caballo de troya” en este debate Erich, decide quien está dentro del caballo y cuántos (la misma filología no lo sabe en la leyenda). Es un arma argumentativa de doble filo en otras palabras. Cuenta más cuál es nuestra troya por conquistar. Fuera de la metáfora ahora, es importante que no haya censura, que duda cabe por dios, pero como notarás, es un argumentación de puro principio (¿quién va a argumentar en contra?). En los términos de esta precisa confrontación, es una completa perogrullada. Lo dice Umberto Eco a su modo, lo parafraseo libremente con las palabras de tu post: “en los totalitarismos la censura era por defecto, es decir se trataba de evitar la difusión de la información, para que los ciudadanos “no se confundan”. En los regímenes democráticos y con la enorme difusión de la técnica y las fuentes múltiples, la censura es ahora por exceso: ante la inmensidad de información y medios, la mejor estrategia de censura que tiene el poder político es abrumarte con esta libertad de datos, hasta la impotencia de no tener la capacidad ni el tiempo para elaborarlos”. En este sentido, “ahora no te confundes más”: ocupas tu tiempo en compartir la confusión con los otros. A esto le llaman “pensamiento débil” en el sentido estricto del adjetivo débil.

    “los habermasianos, si los hay, deben entender que estamos en el Perú y no en el Estado de derecho democrático discursivo con racionalidad comunicativa y la vistoria del mejor argumento”.

    Este es un mito Erich, bello decirlo, pero es una completa leyenda. Sobre la censura, los “habermaseanos” y la tradición crítica alemana y demás, bueno, ya escribí sobre el caso de la censura con Benjamin. De tal palo….
    Hasta hoy en día veo en Alemania, un “Estado de derecho democrático discursivo con racionalidad comunicativa y la victoria del mejor argumento”, casos donde te rechazan un trabajo sobre Luhmann “para que las nuevas generaciones “de la teoría crítica” no se confundan”. Por favor.

    saludos,
    Giovanni

  • Gonzalo Gamio

    Estimado Daniel:

    Excelente post. Yo también creo – como tú y como Giovanni – que el resultado de este conflicto tiene en lo político y mediático su escenario decisivo. De hecho, mi opinión es que este fallo del TC es fruto de las presiones de un lobby conservador. Pero – justamente porque esa parece ser la triste “realidad” aquí y ahora, es que el plano argumentativo debe ser muy claro ante la opinión pública. Y resistir en el escenario político, por supuesto.

    Un abrazo,
    Gonzalo.

  • Erich Luna

    Hola Giovanni
    Muchas gracias por tu comentario.

    Sobre lo de “el poder y las presiones”, me es difícil elaborar hipótesis complejas (digamos que no he tenido formación o hábitos para comprender mucho la coyuntura. Eso es algo que espero ir aprendiendo a hacer, sin pretenciones futurológicas obviamente). Estaría dispuesto a pensar, por lo pronto, que uno de estos factores es nuestro partido de gobierno actual (APRA). Dicho partido es obviamente desfavorable para conformar un poder judicial que nos dé la razón. Asumo, en este caso, que lo más sensato (si es que uno no cree en que dicho poder judicial será “justo”, o “favorable”) sería dilatar el proceso, buscando esperar al cambio de gobierno. Dicha espera tendría que tener como apuesta que gane alguien como “Toledo”, que sería mucho más favorable.

    Concuerdo con la importancia del momento de transición, así como lo que señalas de la CVR.

    Sobre Sinesio y Humala, no sé si has revisado la entrevista que le hacen. Creo que sería útil para una posterior discusión: http://www.desco.org.pe/apc-aa-files/6172746963756c6f735f5f5f5f5f5f5f/03_Sinesio_177.pdf

    Lo que citas de Eco me parece muy interesante y concuerdo.

    “los habermasianos, si los hay, deben entender que estamos en el Perú y no en el Estado de derecho democrático discursivo con racionalidad comunicativa y la vistoria del mejor argumento”.

    Sobre los habermasianos, el comentario aludía a que dicho Estado democrático-discursivo no existía en el Perú. Sin embargo, me olvidé de resaltar que dicho Estado no existe en ningún lado. No pretendía decir que los gobiernos europeos son la panacea de la democracia deliberativa o que la “racionalidad comunicativa” es la racionalidad de Occidente industrializado. A pesar de todo, sabes que le tengo interés a la Escuela de Frankfurt. Creo que lo que señalas de Benjamin en tu post es un verdadero escándalo.

    En todo caso, todos tenemos mal que bien, una noción de la “censura” y de la “confusión”: Acá no tenemos un Luhmann o un Habermas :P. Sin embargo, para el caso de una polémica nuestra, como lo es la CVR y los DDHH, creo que uno tendría igual o peor destino que el que señalas, si es que buscara hacer en la PUCP una investigación crítica de la CVR.

    Muchos saludos,
    Daniel

  • Erich Luna

    Hola Gonzalo

    Muchas gracias por tus comentarios.

    Estoy de acuerdo con la idea que el lobby es decisivo en esto, así como con la tarea de generar una opinión pública de rechazo (si es que es posible). Lo que sí no veo es que tipo de apoyo polìtico realmente podríamos tener (¿Qué partido relevante para la toma de decisiones simpatiza con la PUCP?).

    Dije que soy pesimista al respecto e hice la alusión habermasiana porque los buenos argumentos no son acá, lamentablemente, condición suficiente (y en la mayoría de los casos ni siquiera condición necesaria).

    Muchos saludos,
    Erich

  • Gonzalo Gamio

    Hola Daniel:

    Creo que a nivel de la opinión pública contamos con egresados en la escena política y la sociedad civil que pueden aportar en el debate en los medios. Y sería bueno escuchar las voces dentro de la Iglesia Católica que están de acuerdo con la autonomía de la PUCP.

    Un abrazo,
    Gonzalo.

  • Erich Luna

    Hola Gonzalo

    No quiero caer pesado, porque sabes que más allá de las discrepancias que tengamos (todos las tienen), vamos para el mismo lado. Te pediría si es que sería posible nombrar a dichas personalidades importantes de la Iglesia y la escena política nacional, con el fin de tener una imagen más clara de quiénes son las personas que tienes en mente. Creo que enriquecería el diálogo.

    Un abrazo,
    Daniel

  • Geviert-Kreis

    Gracias por la entrevista a Sinesio, interesante. Como suponía, por ahí apareció el término “poderes fácticos” varias veces, pero siempre se tratan de los poderes fácticos “de los otros” obviamente. La cultura también es un poder invisible, lo dice él mismo. ¡Buen dribbling del maestro en todo caso! Sobre Humala ya escribo por qué pienso que sea un falso valor. Para dejar en claro: yo también estoy de acuerdo con el problema del ultraliberismo, los buenos indicadores económicos se ha logrado por inercia, sin inclusión social. De acuerdo con esto. Pero Humala no demuestra las garancias suficientes para predecir qué planes tiene bajo la manga, no los que dice, sino los que no dice. Es un gram mito político-comunicativo, propaganda pura, que esté pasando por un candidato “de izquierda”. Lo ayuda mucho porque, en efecto, hay demasiados candidatos de derecha, uno peor que el otro. Si gana, ganará por defecto. Por otro lado, no existe un nacionalismo de izquierda. Y cuando existió como movimiento, fue sólo espuma, buena ideología, que fue rápidamente depurada por la lógica de los “poderes fácticos”.

    Curiosamente Sinesio lo sabe y lo dice, pero al parecer nadie reflexiona la gravedad de esta afirmación: “Ollanta es un caudillo que no tiene estructuras institucionales que orienten su conducta, su política”. ¡Para un sociólogo esto significa “normalidad”! Para mí, como ya escribí: un completo salto al vacío, un tiro de dados “de un alumno” de Don Lopez. Yo quiero ver claro que se respeten las reglas de juego, quien juege y baile, no me interesa. La poliarquía es así. ¿que cosa es un caudillo “más normal”? ¿Y desde cuando es la normalidad lo que califica a un caudillo? ¿cómo sería un caudillo “menos” normal? con este criterio, si recordamos la metodología de Juan Linz, entonces Franco era un caudillo más “normal” en relación a la a-normalidad de los “césares” alemán e italiano. Ya acepté la retórica del positivismo “blando”, ahora tenemos caudillos “normales”. Por favor. A otro perro con ese hueso. Pero bueno, otro tema interesante en su momento y en el lugar adecuado.

    “Sin embargo, para el caso de una polémica nuestra, como lo es la CVR y los DDHH, creo que uno tendría igual o peor destino que el que señalas, si es que buscara hacer en la PUCP una investigación crítica de la CVR”.

    Aja. ¿Quieres dejar entender que sólo la hagiografía pro-CVR pasa? Preocupante. Entonces habría que ver también los “poderes y presiones” por ese lado, si dejas entender que sería un “destino peor”.

    Saludos Gonzalo: “De hecho, mi opinión es que este fallo del TC es fruto de las presiones de un lobby conservador”. Otra vez mi pregunta entonces: ¿para qué se fue entonces ante el TC sabiendo de esta conyuntura negativa? ¿no te parece un poco irresponsable?

  • Gonzalo Gamio

    Estimado Giovanni:

    Tengo que decir que – visto después de consumados los hechos – sí me parece que elevar el asunto al TC fue una medida problemática. No sé qué opciones teníamos (ese es un asunto que pueden señalar los abogados), pero fue una medida arriesgada. Veremos qué pasa en la CIDH.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Gonzalo Gamio

    Estimado Daniel:

    Preferiría no ser tan específico, para no eliminar el factor sorpresa 🙂 , pero la PUCP cuenta con egresados de peso en la Academia, sabemos de congresistas de UN y del Apra incluso que apoyan el punto de vista de la PUCP, así como sectores de sociedad civil (y algunos obispos y agentes pastorales).

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Eder Rojas

    Daniel:

    Desde la FEPUC y con el apoyo de un grupo de estudiantes de diversas facultades, géneros, tendencias políticas y creencias se está armando una movida en defensa de la autonomía de nuestra universidad, que incluye un gran encuentro artístico que se llevará a cabo el viernes 28 de mayo en las instalaciones de la universidad

    La página de facebook que usamos para difundir la información es:
    http://www.facebook.com/pages/La-PUCP-nadie-nos-la-quita/119096968109977?ref=ts

    También estaremos incluyendo links a diversas notas que expliquen diversos aristas (además de la parte jurídica) sobre el litigio entre la PUCP y el Arzobispado de Lima. Te pido permiso para incluir este artículo dentro de una serie de posts que iremos publicando progresivamente.

    Un abrazo,

    Eder

  • Ricardo Milla

    Estimado Erich:

    Siempre tan agudo.

    En mucho estoy de acuerdo y en mucho no.

    Creo que todos esperamos lo mejor para la universidad. Todos queremos que sea un espacio en que no haya censura de ningún tipo. Se debería empezar por que haya una cátedra Riva-Agüero. Algunos docentes y estudiantes que conozco de nuestro querida PUC me han dicho que no ha habido una verdadera libertad en nuestra universidad. Yo no estoy muy al tanto de eso. Para ello quizá habría que analizar lo último escrito por Redón en el Gran Combo.

    Por otro lado, hay un gran prejuicio cuando se trata de Teología de la liberación. Es una pena que ciertas alas de la Iglesia la reduzcan a sátiras. El Papa mismo no “vetó” a la teología de Gutierrez.

    Saludos,
    Ricardo.

  • Erich Luna

    Hola Giovanni

    Tu diagnóstico sobre Humala y su cuestionable clasificación como candidato de izquierda me parece interesante. Qué tanto, ideológicamente hablando, puede comulgar el socialismo con el nacionalismo es un problema central para comprender qué posibilidades tiene un partido que tiene como nombre “nacionalista”.

    YO también creo que la categoría de caudillo “normal” es curiosa. Asumo que Sinesio, quien también es mi profesor :), piensa que cumple con los patrones comunes de los caudillos de nuestra historia republicana. Pero obviamente sí concuerdo contigo en lo que respecta a regirse por las estructuras e instituciones.

    Sobre lo de la CVR creo que es algo entendible: si su presidente fue un rector nuestro, es obvio que el sesgo tira para su aprobación institucional, a través de sus institutos, profeseres, cursos e investigaciones. Yo creo que es bueno que existan CVRs, pero creo que deben someterse a crítica, con el fin de tener cada vez mejores versiones de lo ocurrido. Recordemos los interminables debates sobre si las cifras son justas o no, sobre la metodología, sobre si fueron objetivos o no y etc.

    Y lo que le dices a Gonzalo creo que tiene algo de razón. Tiene que haber habido un margen significativo de riesgo o irresponsabilidad para apelar a una instancia en la que uno sabe quiénes son los que juzgan.

    Saludos,

  • Erich Luna

    Hola Gonzalo

    Está bien si es que no quieres eliminar algo así como “el factor sorpresa”. Pero recuerda que la última sorpresa que tuvimos fue el fallo del TC. Yo creo que las cosas deben ser directas. En todo caso, cuando creas que sea el momento, avísanos de ese gran grupo importante.

    Un abrazo,
    Daniel

  • Erich Luna

    Hola Eder

    Me alegra que los estudiantes se agrupen y luchen por lo que crean que es lo mejor para ellos. Con gusto puedes enlazar este artículo. Obviamente espero que se comprenda que su sentido es más un testimonio personal de mi relación con el Opus Dei, mi experiencia de censura y algunos pasajes del best-seller de su fundador. Todo ello con el fin de mostrar que textualmente existen fundamentos que justifican dicha censura, más allá de lo que sus miembros o apologetas digan.

    Lo que este texto NO es: un ataque contra el arzobispado. Yo mismo he dicho que no soy creyente, así que la Iglesia no es mi asunto directamente. Los creyentes progresistas son los que pueden pelear contra el conservadurismo en pro de una lectura más progresista de la biblia. No es mi caso, aunque es obvia mi simpatía por Gutiérrez frente al Opus Dei.

    Espero que la FEPUC esté bien, no estoy muy al tanto de la representación estudiantil hoy (y en su momento, me desilusionó bastante). Sin embargo, creo que el sindicato y ustedes como representantes estudiantiles, deberían negociar su apoyo al rectorad. Las autoridades y los alumnos con los trabajadores han tenido conflictos durante esta administración y creo que su adhesión a la defensa de la PUCP es legítima. Sin embargo, creo que no debería ser gratuita sino negociada. Argumentar que si las autoridades son menos malas que Cipriania, entonces debemos apoyar INCONDICIONALMENTE a la universidad, creo que es un exceso.

    No me malentiendan. Creo que nuestra universidad tiene razón, ya lo he dicho varias veces. Y también creo que la administración actual sería mejor. Sin embargo, desde el lugar de los representantes estudiantiles y del sindicato, creo que la cosa no debería ser completamente gratuita. Tampoco creo que se trata de amenazar o de hacer un chantaje sobre si se apoya o no. Se trata de consensuar y acordar lo que los une y buscar mejorar su posición en sus discrepancias sobre lo que los diferencia.

    Una verdadera comunidad universitaria debe ser fruto de la negociación y del acuerdo de sus distintos miembros: autoridades, estudiantes, profesores, trabajadores, etc. Si no, se traiciona el verdadero sentido del autogobierno y pasamos a ser un gran feudo.

    Espero que esto pueda generar algún tipo de politización, en el buen sentido de la palabra, en los estudiantes porque la representación estudiantil ha devenido más que nada un club de amigos que organizan fiestas y conciertos (hablo en general, no por ustedes que espero puedan limpiar esa imagen).

    Muchos saludos y éxitos para los estudiantes (dentro de los cuales me encuentro :D)!

    Erich

  • Erich Luna

    Hola Ricardo

    No me gusta tu estilo complaciente y lleno de ambigüedades. No pienses que te estoy atacando, pero si espero (si consideras que somos amigos) comentarios directos y algo de claridad, que según Ortega y Gasset constituye la cortesía del filósofo.

    Si estás de acuerdo conmigo en algo y en desacuerdo en algo, en buena hora. Sin embargo, apreciaría que me dijeras en qué estamos de acuerdo y en qué no. De nada sirve que me digas que estamos “más o menos” de acuerdo, si no me dices el porqué de dicha conclusión.

    Sobre que “todos queremos lo mejor para la PUCP”, caemos en lo mismo: “lo mejor” es algo tan ambiguo. El arzobispado quiere lo mejor, el vaticano también, el partido comunista también, los liberales de izquierda y los hermenéuticas reaccionarios postmodernos anarquistas heideggerianos taurinos liberales nietzscheanos filonobleza y monarquistas también. El problema es justamente definir qué es “lo mejor”. Lo otro es un mero ad populum y algo “políticamente correcto” para tratar de caerle bien a todo el mundo.

    Tu primera sugerencia es completamente irrelevante. ESTOY DE ACUERDO con que se enseñe el pensamiento de Riva-Agüero sobre la historia, la literatura, la política, etc (yo sería uno de los primeros en atender a dicha clase, créeme). Me parece una excelente idea. Pero eso es completamente tangencial al gran asunto que es la propiedad y la autonomía de la universidad.

    Me gustaría que enumeraras a los estudiantes y alumnos que te han dicho que no hay una “verdadera” libertad. Sería bueno saber quiénes son, con el fin de saber sus razones y sus perspectivas.

    Saludos,
    Erich

  • Eder Rojas

    Muchas gracias por la autorización.

    Muy cierto lo que mencionas: defender la autonomía de la universidad no significa otorgar carta blanca al rectorado. Eso es lo que se ha conversado en las Juntas de Presidentes a las que se ha podido asistir (en calidad de observador, ya que mi periodo en la MD FEPUC culminó el año pasado).

    Lo que se defiende es la actual forma de gobierno de la universidad, en que las decisiones son adoptadas por órganos conformados por representantes de los diversos estamentos (Asamblea Universitaria, Consejo Universitario y Consejos de Facultad). En estas instancias es normal que surjan discrepancias entre sus integrantes – alumnos y profesores -, pero, finalmente, de las mismas debe emanar una decisión tomada democraticamente, sea por consenso o por votación de mayoría. Lo que se busca con toda la movida es que no existan instancias externas a la universidad por encima de las ya mencionadas.

    Siento que la representación estudiantil va mejorando (a pasos lentos, pero lo está haciendo) desde el 2005 en que era cachimbo, y el nivel de politización también se está incrementando. Creo que mucho de eso tiene que ver con la existencia de agrupaciones estudiantiles que van ganando estabilidad y que se dedican a hacer política universitaria (como si se estuviera formando un “sistema de partidos” pero a nivel PUCP).

    Un abrazo,

    Eder

  • Ricardo Milla

    Hola Erich;

    Comprendo. No deseo caerte bien con meras palabras. Ando ocupado, quizá luego te enumere en lo que estoy de acuerdo y en lo que no.

    Un avance:

    1. Estoy a favor de la autonomía de la PUCP.
    2. Es cierto que algunos grupos católicos caricaturizan la teología de la liberación.

    No puedo darte nombres ni nada, puesto que han sido conversaciones personales y no públicas. Hay cierta prudencia que se respeta.

    Saludos,
    Ricardo.

    Pd. En cuanto pueda seré claro y directo, mismo Rodrich…

  • Erich Luna

    Hola Eder

    Parece entonces, que estamos de acuerdo: defender las instituciones de autogobierno de la universidad sin que ello implique una adhesiòn incondicional y acrìtica de las autoridades actuales.

    Sobre la vida polìtica de los estudiantes, espero que esos grupos ganen seriedad, organizaciòn y relevancia en los asuntos pùblicos de la universidad. Dejé de saber de la representaciòn estudiantil desde el 2005, año en el que dices que entraste a la universidad. Sin embargo, creo que debe ser un elemento fundamental de la vida universitaria, con el fin de generar una mayor presencia de los estudiantes en los problemas econòmicos, sociales y polìticos, tanto nacionales, como (y sobre todo) con los que se dan dento de nuestra casa de estudios.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Ricardo

    Siempre andas ocupado cuando se te exigen razones. Sería mejor que no discutieras, desde un inicio, si es que no vas a poder dar cuenta de tus afirmaciones. En todo caso, si nos cruzamos de nuevo por la PUCP, no dudes en hablar al respecto.

    1. Dices que estás a favor de la autonomía de la PUCP. Sin embargo, queda la duda de si es que ello para tí implica un papel del arzobispo en ella. Digo esto porque tus posts hablan demasiado elogiosamente de e´l, como si de un ciudadano ejemplar se tratase. Casi pareciese que le atribuyeses “infalibilidad arzobispal”.

    2. Sobre la caricaturización de la teología de la liberación, creo que ahí estamos de acuerdo. Ahora, antes que se adelante alguien del Opus Dei a decirme que también a ellos se les caricaturiza: estoy de acuerdo. Por eso es que he citado textualmente partes del libro, con el fin de mostrar lo que está ahí.

    Entiendo que quieras guardar en secreto la inofrmaciòn de tus relevantes testigos. Sin embargo, creo que en este tipo de discusiones, si es que no se puede decir el santo, es absurdo creer en el milagro. De qué sirve a la discusión que tengas muchos grandes amigos en la PUCP que piensan justo como tú, pero que nadie puede saber quiénes son.

    Si algún día tienes tiempo, trata de aclarar lo que dices porque eso al único que perjudica y hace quedar como un mal y sperficial interlocutor es a tí.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Monaguillo postmoderno

    Asumo que tu nick alude a Ricardo, como el resto de tu comentario.

    No tiene sentido responder tan seriamente a los anónomos. Sin embargo, creo que en este caso tengo amigos que sí conocen a Ricardo en la maestría, así que no creo que esté tan “desamparado” como dices. Obviamente, no ando preguntándo si es que Ricardo es el mejor amigo de la maestría de filosofía. Pero entiendes a lo que voy: tu ofensa es infundada (y “tonta”).

    Lo que sí te concedo es su “rápida” militancia por la PUCP. Asumo que el hecho de que sea la universidad en la que ahora estudia genere eso.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Aldo

    Disculpa por recién aprobar tu post. Lo que sucede es que WordPress lo colocó como si fuese spam. Recién hoy revisé el spam t me dí con tu comentario.

    No tuve intenciones “burlonas”. Simplemente dije que el libro es un best-seller porque ha vendido muchas copias, nada más. De hecho concuerdo contigo cuando dices que el libro buscaba guiar la conducta y hacer de camino para la santidad. Es por eso que me tomé el trabajo de leer detenidamente todo el libro y sacar los aforismos chocantes para el no-miembro de “la obra”.

    En todo caso, si crees que los aforismos tienen una interpretación que yo no he tomado en cuenta o crees que hay buenas razones para defender dichas posturas, eres absolutamente bienvenido a presentar tus razones aquí. Creo que ello podría enriquecer la discusión y el diálogo acerca de lo que es propio o no del Opus Dei.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Leí tu artículo hace días, Daniel; pero me olvidé de comentarlo por hablar directamente contigo. Sin embargo, creo que cae mejor comentar ahora que hace unos días.

    Del Opus Dei conozco poco, no sé si para bien o para mal; pero de otros grupos conservadores sé un poco más, del Sodalitium, por ejemplo. Sea como fuere, la tara común suele ser la estrechez de mente, la misma que suele reproducirse en comentarios llenos de ignorancia y virulencia, dos experiencias que son muy comunes en relación a la teología de la liberación. Más allá de ese caso concreto (el odio visceral a Gutiérrez por parte de algunos iletrados o de hombres de letras formados en lugares de precaria calidad intelectual), lo que es cierto es que estas citas que pones muestran un talante perverso en la interpretación de la religión por parte de Escrivá, el mismo que es común a varios de estos grupos conservadores. Lo penoso es que tienen cierta pegada, aunque eso puede explicarse por varios motivos (me excuso de no desarrollar eso por aquí, aunque algo he dicho de modo indirecto en mi blog).

    Otro punto me llama la atención. Me refiero a la intervención del pintoresco Ricardo Milla. Como sabe Ricardo, con quien comparto todas mis clases en la maestría (y, si bien no soy su amigo; sí puedo dar fe de que conversa con unas tres personas –lo digo por el monaguillo y su innecesaria “precisión”–, aunque no sé si sean amigos suyos), yo también reprocho su falta de calidad en las intervenciones. De hecho, tuve la oportunidad de dedicar algunas líneas a su retórica facilista, complaciente y encubridora en mi propio blog (http://sagradaanarquia.wordpress.com/2010/04/04/no-todo-el-que-me-diga-senor-senor-entrara-en-el-reino-de-los-cielos-mt-27-21/). Ahora, que no se piense que hablo a sus espaldas escudándome en este formato. Ricardo sabe bien lo que pienso, se lo he dicho por escrito y en persona.

    Me gusta que le pidas a Ricardo lo que le debe pedir cualquiera que lea las cosas insulsas que dice: “procura decir algo serio y, sino, pues trata de guardar silencio”. Me parece bien, por ello, que lo encares por esta vía (además lo haces con tal agudeza que al pobre ya debería darle vergüenza hasta pensar en silencio).

    Ojalá algún día, Ricardo, respondas de modo serio a estas cosas porque, como bien dice Daniel, el único perjudicado eres tú: quedas como un intrascendente que, espero, no seas.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    A todo esto, recordé que hace algunos años –en esa época sin conocerlo– tuve un intercambio con Ricardo Milla en el blog de Gonzalo Gamio. Es curioso, porque el mismo tuvo que ver con la teología de la liberación a la que hoy Ricardo se refiere de mejor modo. Saludo, Ricardo, tu progreso intelectual. Me imagino que te cayeron bien mis consejos y los de Gonzalo y que, por ello, decidiste iniciar (espero) la lectura de la obra de Gutiérrez. En aquella época sólo hablabas sin ningún conocimiento de causa, insolencia típica de la ignorancia. Me imagino que se debió a la mala influencia del Sodalitium, así que se te dispensa; sin embargo, te sugeriría que apliques el mismo “progreso” a tus recientes intervenciones, de suerte que seas capaz de decir algo medianamente decente sobre algún tema de los muchos que mencionas.

    Aquí un ejercicio de memoria, para Ricardo Milla, “el amigo de todos” (una bromita, para no perder la costumbre). Se trata de citas extraidas de http://gonzalogamio.blogspot.com/2007/05/conservadurismo-religioso.html (allí pueden ver todas las intervenciones de Milla, las respuestas de Gonzalo y la mía)
    y que muestran como Ricardo, ya hace años, debería haber aprendido a ser más cauto con sus afirmaciones:

    “Para comenzar no soy sodálite, soy parte del MVC que es obra del Sodalitium. Bueno, en tanto a la teología de la liberación , en mi perspectiva personal, cuando una teología o la teología en sí es mezclada con visiones o corrientes políticas se desvirtua intrínsecamente dado que ese no es el fin de la teología. ES un tema amplio del cual se puede armar mucho debate”.

    “No sé de donde salió en P. Gutierrez, pero en fin, tengo referencias de él, lo he leído algo, mas poco como para algún mayor juicio de valor”.

    [Conclusión, lea antes de criticar, joven Milla].

    [Una más que encontré de casualidad, lo pongo porque hoy Ricardo es un entusiasta de Wittgenstein y Heidegger]

    “La visión del Wittgesntein y Heidegger más bien son poco plausibles, su visión de la ética es reductivista y mal comprendida, y ni que decir de Rorty, en definitiva no son las mejores expresiones de ética de nuestro tiempo, cuestión en la que de lejos MacIntyre los supera, e incluso también Habermas”.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Escribo de nuevo, porque me sorprendió lo que dijo Aldo. Lamentablemente, Aldo miente o está muy desinformado:

    BV 4811 E796
    Camino
    Escrivá de Balaguer, Josemaría, 1902-1975
    2001

    Como pueden ver, el texto está en la Biblioteca de la PUCP (la de teología para ser más precisos) y junto a él se encuentran varias obras del mismo personaje.

    A modo de dato, simplemente.

    Saludos

  • Erich Luna

    Hola Raúl

    Concuerdo con que suele haber ignorancia sobre la teología de la liberación de parte de grupos como el Opus Dei y los sodálites. Sin embvargo, creo que se podría aplicar el razonamiento inverso. Creo que no hay mucho diálogo entre estos “grupos” y por eso termina cayéndose en los estereotipos y en los prejuicios auperficiales.

    Sería interesante estudiar la gran acogido que algunos grupos conservadores tienen, como lo señalas. Concuerdo con tu interpretación de los aforismos de Escrivá: son bastante chocantes.

    Sobre Ricardo, ambos estamos de acuerdo en la falta de razones que caracterizan sus intervenciones. En todo caso, le corresponde a él reivindicarse con ellas, si es que lo desea, si es que “tiene tiempo”.

    Saludos,
    Daniel+

  • Ricardo Milla

    Raúl;

    Ahora recuerdo esa discusión. Fue hace tanto… Eran otras épocas. Lo que me hizo cambiar de opinión respecto a la TL fue Víctor Samuel Rivera, no lo que me dijiste esa vez, puesto que no la recordaba. Ahora la tendré en cuenta.

    Me disculpo con ustedes y con el dueño del blog por las impresiones. En serio, en cuanto pueda seré más claro. Tratemos de centrarnos en los temas de interés y dejar de lado los dimes y diretes externos, eso ayudará a la transparencia de la conversación. No ha sido mi interés enturbiar las aguas.

    Daniel;

    Respeto a nuestro Gran Canciller, pero no estaría a favor en el caso que intervenga en la parte académica de la PUCP. Eso no es legal, hasta donde tengo entendido. Lo que estoy a favor es que se cumpla la volutand de Riva Agüero, algo que se irá viendo en los trubunales. Por ahora hay un fallo del TC y por respeto al Estado de derecho debemos respetar la ley. Nuestro rector dijo el 20 de abril que acataría al fallo, sin embargo que trataría de llevar el caso a instancias internacionales. Está en su derecho. Pero primero lo primero: cumplir la ley. Y cumplir el fallo no significa dejar que el Arzobispo de Lima cambie las currículas o que bote a profesores, nada más repudiable que eso. Eso sería atentar contra la autonomía universitaria. En eso estamos de acuerdo. En lo que no sé si concordamos es que yo estoy de acuerdo que haya un miembro del Arzobispo en la Junta Administradora que es perpetua. Eso es lo que indica el fallo. Si la ley indica que eso no es así, también lo respetaria. Pero sólo desde el año 1994 no es así. De esto no se concluye que esté a favor en todo con el Cardenal. Lo respeto, sí. Me agrada algunas cuestiones del trabajo que realiza, sí. Pero no estaría a favor que tome por asalto a la universidad, algo que creo que no hará, puesto que lo ha afirmado muchas veces. Sería de muy mala fe creer que nuestro Gran Canciller desea algo que dañara la integridad de la PUCP.

    Lo que me queda claro de tu post es: ¿Tratas de aludir al Opus Dei en qué sentido? ¿Crees que si el miembro de la Junta realice sus funciones el Opus Dei tomará las riendas de la PUCP? LO siento pero no he entendido bien el por qué del Opus Dei en tu pots, más allá de las citas al libro de San José María, libro muy hermoso para la vida del cristiano. Pero ojo: es un libro religioso, no académico. Trata de temas espirituales.

    Creo que la PUCP puede reunir a distintas corrientes de pensamiento y es algo que bien ha estado haciendo, pero que se puede ir mejorando.

    Algo que se ha puesto en duda en los últimos días es mi aprecio por la PUCP. No sé por qué es así. Quienes me conocen de la universidad saben que me agrada estudiar ahí. No tengo motivos para estar en contra de una institución de la que soy parte. Podría estar en desacuerdo con profesores, autoridades, etc., pero no en “contra de”. Espero eso quede claro, puesto que algunas personas en otros espacios virtuales han dudado de mala fe que esto sea así.

    Un abrazo,
    Ricardo.

  • Ricardo Milla

    Es increíble cómo se puede pasar de escolástico a “posmoderno”, como alguna vez le comenté a Pablo Quintanilla quien se limitó a responder con una leve sonrisa.

  • Erich Luna

    Hola Aldo

    No he implicado que seas numerario o supernumerario del Ops Dei. En todo caso, siempre es bueno decir las cosas, como en tu caso. Ahora bien, he leído el libro de Escrivá completo y seleccioné un par de aforismos que me parecían problemáticos para una vida plural. Una democracia deliberativa e inclusiva no puede tener como supuesto que no vale la pena discutir. De ahí mi espíritu crítico hacia esas frases. Recuerda que yo no creo en la santidad de nadie, así que no tiene nada de malo suponer que el hombre pudo tener desaciertos, como ser cercano a Franco.

    De ahí mi expresión “joyitas”: más que burlón, buscan denotar lo problemáticas que son estas creencias con una democracia liberal plural, que se quiera deliberativa e inclusiva.

    Estoy de acuerdo contigo en que no se debe ridiculizar o criticar sin conocimiento de causa. Pero debes concederme que yo sí cuento con algo de conocimiento de causa: conozco gente de la obra, he estudiado y trabajado con gente de la obra y he leído una de las obras más conocidas de su fundador. Espero que ello me otorgue algún tipo de privilegio a la hora de discutir.

    De hecho suena cliché decir que “Camino” marcó tu vida, pero lo cliché no tiene nada de malo per se. Si es un libro importante para ti, en buena hora. Yo lo he leído y en verdad no me gustó para nada.

    Finalmente, acusas de ignorancia o de afirmaciones precipitadas a los críticos del Opus Dei y dices que nuestra universidad, en la que estudias, no tiene ese ejemplar “disponible”. Sin embargo, Raúl ha constatado que se encuentran varios ejemplares de Escrivá en la biblioteca, con lo cual caes en la misma superficialidad que criticas. Te sugeriría revisar mejor el catálogo de la biblioteca o aprender a sacar libros.

    Espero seguir contando con tu participación,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Ricardo

    Las citas de Raúl son de antología. Cambios radicales has tenido: es poco conservador y más revolucionario pasar de tomista a postmoderno. Hay que ver qué pasará contigo en 6 meses.

    Me sorprende mucho que tu referente para generar un respeto hacia la Teología de la liberación haya sido Víctor Samuel Rivera. Personalmente no lo conozco. Solamente hemos tenido dos “contactos” (hasta donde recuerdo), pero no un real y efectivo diálogo. Uno fue un comentario suyo elogioso hacia un post mío sobre el concepto de filosofía que manejaba Heidegger en la época de Ser y tiempo. Pido disculpas públicas por no haberlo agradecido y respondido (en esos tiempos, no estaba aún muy acostumbrado a responder los comentarios). Lo otro fue un comentario mío a su blog por un video que tenía como títluo algo del “evento” (como suele hacer). Su respuesta fue una invitación a leer un texto que “acompañaba el video”. Ahí caí en cuenta de su curiosa, aunque no con ello menos respetable, manera de acompañar sus textos con videos, imágenes y audio.

    Sin embargo, he leído algunas de sus intervenciones en diversos blogs (ni buscándolo a él específicamente, sino leyendo discusiones de temas X en blogs X). Y recuerdo que tuvo comentarios muy irrespetuosos hacia Bartolomé de las Casas, en pro de reivindicar a Sepúlveda, eso fue justo en tu blog. Está demás decir que ambos mantuvieron una discusión sobre la conquista y los indios. Lo que no está demás decir es que Gustavo Gutiérrez está muy influido por Bartolomé de las Casas. Ha hecho estudios sobre él e incluso fue fundador de un instituto que lleva su nombre (“el Bartolo”). A continuación un fragmento de la discusión en cuesión:

    “2. Ginés de Sepúlveda era un humanista, Bartolomé de las Casas un ambicioso conspirador. Uno era un sabio, el otro un arribista. Habría que conocer algo de historia” (http://ricardomilla.blogspot.com/2009/02/el-estado-y-la-vida-buena.html).

    Creo que sería difícil pensar esto y ser simpatizante de alguien que considera como una de sus influencias a de las Casas. Sin embargo, si tu pasaste de tomista a postmoderno y Rivera ha sido una gran influencia tuya, asumo que quizá el no tiene problemas para conciliar ambas cosas. En todo caso, no planeo especular. Si quiere aclarar su posición, es bienvenido.

    En todo caso, sí me interesaría saber qué te enseñó sobre la teología de la liberación que te hizo cambiar de parecer.

    Sobre lo de la PUCP, creo que estamos de acuerdo con:

    1. No intervención en la parte académica de la PUCP, no cambiar currículas, ni botar profesores.

    2. Que se cumpla la voluntad de Riva Agüero, lo que sea que ello signifique.

    3. En un Estado de derecho mandan las leyes y hay que acatar los fallos del TC.

    4. Estar a favor de la autonomía universitaria.

    Sobre lo de la junta:

    5. Creo que debe haber una junta como lo manda Riva Agüero. Sin embargo, el problema es sobre qué tiene poder la junta. La defensa de la universidad es que la junta administra las mandas y demás cuestiones relativas a la voluntad de Riva Agüero. Sin embargo, no administra bienes porque los bienes son de la universidad y no de Riva Agüero desde 1964.

    6. El fallo no debe indicar nada sobre la junta porque es una acción de amparo y pronunciarse sobre el contenido es anti constitucional.

    Sobre Cipriani:
    Sabes que es innecesariamente polémico decir que estás a favor de algunas cosas que dice y hace. Sería bueno aclarar esto. Estamos de acuerdo con que no sería elogiable que “tomara” la universidad. Es cierto que no es de buena fe no creer en lo que dice la gente, pero también es sensato pecar de desconfiado que de confiado. En todo caso, habrá que prestar atención a sus declaraciones.

    Sobre mi post:
    Me alegra la pegunta: ¿Por qué el Opus Dei? Porque mucha gente está con la paranoia de que el Opus Dei va a tomar la universidad y se convertirá en algo análogo al imperio galáctico de la Guerra de las galaxias. Yo no creo eso del todo.

    Escribí el post para contar mis relaciones con el Opus Dei y los problemas de censura que he encontrado en los miembros que he conocido y en uno de sus textos más emblemáticos. La idea era ir a las cosas mismas para dejar de lado toda la alaraca superficial y seriamente ver si es que hay fundamento para pensar que es co-esencial al Opus Dei la censura y el secreto. Mi respuesta es que sí. Que el texto lo sugiere muchísimo (sobre todo con la figura jerárquica, la asimetría de información y el control del director espiritual). Ahora, ello no implica mecánicamente el imperio galáctico. Lo que sí hay es una “afinidad electiva” weberiana como la que el mismo Max Weber quizo ver entre el protestantismo y el capitalismo.

    No se puede excusar Camino diciendo que como es espiritual y religioso, entonces puede decir cosas altamente cuestionables para uno. En mi caso es así. Honstamente considero que ese libro está muy lejos de ser hermoso. Y no busco ofender, sino dar a concoer mis impresiones después de haber leído ese texto con tiempo. Mucha gente no creyente me molestaba diciéndome que perdía el tiempo. Sin embargo, prefiero conocer y criticar, o hablar con arraigo en los fenómenos.

    Finalmente, sobre tu adhesión a la PUCP. Simplemente causó suspicacia tus posts polémicos con referencias a Mariátegui. Sus posts no son los más racionales, versados razonables sobre el tema. Y si linkeas algo sin decir que estás en contra o tus diferencias, se asume obviamente que simpatizas o que recomiendas la lectura. Creo que por ahí va la cosa. Si estudias ahí y te gusta, bien por ti y bien por todos los que puedan estudiar en las universidades que quieren y disfrutan. Simplemente creo que ese factor llamó la atención.

    Saludos,
    Erich

  • Ricardo Milla

    Estimado Erich:

    Disculparás la brevedad de mi respuesta.

    1. La influencia de Víctor Samuel Rivera en mis cambios de apreciaciones respecto a la filosofía han sido muy importantes para mí. Sin embargo, no es el único que ha influenciado en mí.

    2. Respecto a la TL. Pues, no estoy tan metido en el tema como sí lo está Raúl Zegarra, pero la manera global en cómo me acerco a ella ahora es distinta que hace tres años. Al final de la conversación que tuve en aquel momento con Raúl y Gonzalo dije que yo creía en algo así como en una reestructuración del pensamiento, y aún creo en algo así. Uno va variando y dándose cuenta de actitudes y creencias más “adptativas”.

    3. Respecto al Opus Dei no podría decir mucho, puesto que no lo conozco a fondo. Cuando leí Camino me agradó mucho. Es un libro religioso muy interesante. Ahora, no tomo al pie de la letra todo lo que se dice ahí. Entiendo que hay algunos “consejos” dados para personas con diferentes “formas de vida”. Creo que al leer un texto así debe primar la prudencia y saber cómo aplicar cada “consejo” en los casos particulares. San José María no es santo de mi devoción ni la Obra, pero como partes de la Iglesia Católica pues los respeto.
    Lo que expresas aclara un poco más el sentido de tu post.

    4. Creo que nuestros acuerdos y desacuerdo están claros. El tema del fallo del TC y de su cumplimiento, así como los juicios en el PJ son cuestiones que escapan a nuestras opiniones. A mí me preocupa más la libertad que haya en la Universidad más que la “línea” que siga. Puede ser positivista o marxista o adventista y en tanto haya libertad creo que está bien. Lo mejor sería que haya más líneas, y creo que eso es lo que se ha estado intentando. Siempre es posible ampliar el espectro de la libertad y de la libertad de enseñanza.

    5. No he dicho que esté a favor ni en contra de lo que dice Mariátegui, sólo posteba links que hacían referencia a temas de interés, y de interés para mí respecto a la universidad donde estudio. No interfiere con mi aprecio que le tengo a la PUC el que postee copy/paste de noticias que cualquiere puede acceder desde su computadora.

    Un abrazo,
    Ricardo.

  • Erich Luna

    Hola Aldo

    Ya sabemos eso, lo decía para que no quede duda. Yo no dí a entender eso y tú lo dejas en claro para evitar malentendidos.

    Es bueno que reconozcas la terrible ignorancia que manifestaste con decir que el libro estaba censurado. Que el libro no salga en primer lugar tiene que ver con los motores de búsqueda de la universidad. Es un asunto informático, no ideológico. Consejo: no seas flojo y busca con paciencia las cosas.

    Las papas y los camotes son diferentes. Pero no olvides que son tubérculos. Mi comentario intenta mostrar que supuestos son más afines a determinados ideales políticos. Por ejemplo, creo que sería muy poco probable que alguien de la obra sea un comunista convicto y confeso. Sin embargo, es más sensato pensar que sería neoliberal. De la misma manera, creo que los ideales de la democracia deliberativa no son muy compatibles con esa rigidez para el espíritu crítico y para la pluralidad.

    Recuerda que la “vida espiritual” tiene que ver con la vida de un ser humano concreto que es un ciudadano y que, como tal, se desenvuelve en el espacio público. La idea del Opus Dei de encontrar la santidad en la vida cotidiana refiere a eso. ¿O me vas a decir que se limita a la vida privada y no a hacer una sociedad o un Estado mejor? El imperativo no es puramente “privado”. ¿O acaso crees que Rafael Rey no cree que sus funciones políticas son congruentes con sus creencias espirituales?

    Muchos saludos (y apreciería mayor respeto y mejor redacción y orden en lo que dices, si es que quieres ser tomado en serio),
    Erich

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Estimado Aldo:

    No sé en qué ciclo estés de la universidad, pero creo que hay talleres para el uso de la biblioteca. No te vendría mal uno. ¿Has usado alguna vez la biblioteca? Siempre es bueno ah, uno aprende muchas cosas. Te lo digo porque no se tiene que hacer ninguna especificación para encontrar el texto. No hay que hacer el acto mágico de poner “biblioteca de teología” para que aparezca el libro de Escrivá. Además, ¿no se te ocurrió poner el nombre del autor en caso de que no encontrases el texto por su título (algo que a veces sucede porque las máquinas no son perfectas)?

    No digo más porque muestras tu incompetencia por ti mismo, yo la hago notar, sin embargo, no por mala onda, sino porque no se trata de un “error” acusar a una institución universitaria de censurar libros por la propia limitación intelectual para pensar criterios de búsqueda.

    Debo confesar mi vergüenza ajena por tu intervención. Como alumno y profesor de la universidad, quedo asombrado por tu ligereza de juicio.

  • Ricardo Milla

    Creo que la reacción hacia aldo es exagerada.

  • Elsa

    ¿Hablan de mandar, de decidir, de poder y de dinero?

    Saltalibre.net En nombre del Opus Dei

    http://www.saltalibre.net/Un-inmigrante-muere-en-manos-del.html

  • Monaguillo postmoderno

    Al menos Aldo se disculpó, mientras que Ricardo Milla escribió una nota sobre Salomón Lerner en wikipedia, fue sancionado por vandalismo y hasta ahora no se disculpa.

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich;

    Me ha resultado muy estimulante y muy grato leer el comentario donde haces memoria de nuestro viejo diálogo (nuestro corto diálogo) sobre la naturaleza del “Da” y los videos didácticos que suelo colocar en mi blog. Quiero hacerte unos comentarios ahora respecto de las referencias anteriores.

    1. Te explico lo de la Teología de la liberación. De una manera escueta esta consiste en una suerte de profetismo materialista. La parte de “materialista” ha dejado de ser vigente en la historia y la agenda social por razones que no es necesario recordar. Pero de ella queda el profetismo. Este profetismo viene acompañado y se comprende como una opción preferencial por el pobre; ésta está justificada por los caracteres de la presencia social de Dios en la antropología bíblica. Sin materialismo, este mismo profetismo me es más que agradable. Adicionalmente la Teología de la liberación, en tanto actividad hermenéutica del hacer del pobre, me resulta mejor servida con la filosofía de Gadamer y de Vattimo que con la del materialismo cientificista, entendiendo a los autores mentados tal y cómo yo los he procesado.

    2. Respecto de Bartolomé de las Casas y Ginés de Sepúlveda tal vez te sorprenda que yo sea del bando de Sepúlveda y que en cambio tengo un concepto penoso del padre las Casas. Me refiero a ambos como intelectuales, no como seres humanos. Sepúlveda fue aprobiosamente perseguido por sus ideas, que eran las de un humanista del Renacimiento, las de un docto, mientras que a las Casas le dieron un obispado por las conmovedotas ideas que divulgó pero que posiblemente no eran adecuadas a la realidad. En fin. La Ilustración luego hizo el resto de la historia negra. Estimulado sin embargo por la referencia que has hecho a estos autores me animo a escribir un post sobre hermenéutica del encuentro con el otro. Me da entusiasmo escribir para alguien inteligente.

    La verdad es que me siento muy débil mentalmente y no me provoca escribir mucho estos días, y mi blog está medio abandonado por eso, pero creo que puedo hacer una excepción para retribuir la gentileza con la que me has tratado.

    Me despido cordialmente como el filósofo al filósofo,

    VSR

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Me alegra la intervención de VSR, estimula un debate de ideas que se entorpeció por críticas importantes, aunque circunstanciales. Vayamos al fondo, entonces. Me referiré a cada punto con la numeración que dio el autor. Espero que su agotamiento mental no evite las respuestas pertinentes:

    1. ¿A qué se refiere VSR con “profetismo materialista”? Me parece que se trata de un uso retórico del lenguaje que es bastante vacío de contenido. Tocaría aclarar hacia dónde se apunta, ya que con una enunciación tan general, lo único que provoca es extrañeza de parte de un lector entendido en teología de la liberación y entusiasmo, supongo, de aquellos que sin conocerla, guardan recelo por la misma. Habría que hacer precisiones aquí. No pido un post en la bitácora de VSR, pero sí algunas precisiones para poder debatir de modo serio.

    2. ¿Cuáles serían las ideas de De las Casas que no eran adecuadas a la realidad? Esto parece un comentario, otra vez, de excesiva generalidad que hasta puede resultar encubridor para los que conocemos el contenido del famoso debate. Se hace necesaria una argumentación más precisa, lo cual no supone exceso en la extensión, por lo demás. Espero que el post prometido esclarezca estas vaguedades.

    No me aventuro a decir más, ya que el autor de la última intervención no ha dicho mucho tampoco. A la espera de su respuesta, entonces.

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Raúl;

    Te consteto de manera ordenada. Te ruego sin embargo me perdones la parquedad de mi respuesta.

    1. En la Teología de la liberación, entendido como el libro del padre Gutiérrez, se incluye un marco de referencias que ha sido tomado del marxismo y más en particular del examen de la realidad desde el punto de vista marxista. Eso es normal pues en la época en que el texto fue escrito se consideraba que la entrada social-marxista era “científica”, esto es, que se podía hacer ciencia social desde la metafísica cientificista de Marx. Considero que se trata de un lugar común. En esa época se daba una importancia exagerada al rol de las ciencias sociales en la composición filosófica y la crítica teórica a la metafísica que sostiene el marxismo era aún escasa y poco exitosa.

    2. Respecto del padre las Casas es necesario y más prudente citarte una bibliografía. En este preciso instante no me acuerdo de memoria de un libro que trate de manera específica las inexactitudes del padre las Casas. Los hay varios. Supongo que no habrá problema si me esperas un par de días a que vea en mi biblioteca (buena parte de la cual está en un depósito al que no tengo acceso muy fácilmente).

    3. Lo que he intentado decirle al administrador del blog es que en efecto quien firma es poco favorable a las ideas del padre las Casas porque al compararlas con las de Sepúlveda las encuentra poco solventes en términos racionales. Y, en cambio, las de Sepúlveda las veo yo sólidas. En este nivel, lo que estoy haciendo es darle mi opinión del padre la Casas a Erich Luna y afirmar que creo que el profetismo de la Teología de la liberación no es incompatible con apreciar al humanista Sepúlveda. No ha sido mi intención argumentar nada sobre el padre las Casas.

    4. Hace cinco años que soy profesor de Filosofía Latinoamericana en la UNFV y cada año dicto una lección inaugural sobre esta polémica, y las obras de Sepúlveda y de las Casas son lecturas obligatorias. Sé que el argumento de autoridad no es precisamente el más atractivo, pero tampoco está demás apelar a ella de vez en cuando, más en particular cuando tú también lo has hecho.

    5. En el post ofrecido a Erich Luna voy a desarrollar una hermenéutica del encuentro con el otro, en la que explicaré por este medio unos argumentos sobre la violencia cultural en la evangelización que proceden de Sepúlveda y la tradición humanista aristotélica del Renacimiento.

    Un abrazo,
    VSR

    Tenme paciencia.

    PD: Por favor Erich borra el comentario anterior en que inadvertidamente se me han pasado algunos errores de tipeo que afean mi comentario. Muchas gracias.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Agradezco la precisión, era necesaria. Respondo también, tan brevemente como lo permite la materia.

    Creo que la interpretación que haces de la teología de la liberación de Gutiérrez tiene algunos vicios. Algunos de ellos son, quizá, por desconocimiento de textos posteriores; otros justificables por una lectura apresurada de la primera obra de Gutiérrez. Si bien esto siempre es materia de interpretación, me gustaría que el lector del blog tenga información suficiente.

    En ese sentido, sugiero la lectura de un texto bastante útil del autor para entender el problema al que te refieres: “Teología y ciencias sociales”, en: La verdad los hará libres (1986). En ese texto, de modo claro, Gutiérrez deslinda con aquello que sugieres. Quizá no conoces el material; quizá conociéndolo no lo compartes. Sea como fuere conviene que los lectores sepan que el teólogo no sostiene ni sostuvo en Teología de la liberación (1971) lo que VSR sugiere. Ahora, y esos es cierto, Gutiérrez incorpora en su análisis teólogico al marxismo; sin embargo, suele haber un error común allí, producto, generalmente, del prejuicio y de la ignorancia (no creo que el segundo sea el caso de VSR). El error consiste en creer que su incorporación supone la adopción del materialismo histórico, nada más lejano de la realidad. Lo que hace el autor es recoger el talante crítico de Marx ante la injusticia social, no su visión horizontal de la historia. Además no sólo se bebe de esa fuente, se apela al Magisterio, a la filosofía no marxista y varios otros elementos. Todo esto figura de modo claro en las primeras páginas de ese texto. Sostener lo que VSR amonesta no es sólo malinterpretar, sino hasta descuido en la lectura. Gutiérrez es muy claro sobre el tema cuando habla de los tres niveles interdependientes de liberación, además. Así que no hay nada de materialismo histórico más allá de ciertos giros en el lenguaje propios de la época, como bien se señala y él mismo ha admitido varias veces. No me quiero extender en demasía, pero como buen conocedor de la obra del autor, sostengo, básicamente, que estás equivocado y que eso se puede demostrar texto en mano. No conviene, sin embargo, aburrir al lector con precisiones tan técnicas, creo yo. Baste con lo dicho.

    El tema de Sepúlveda vs. De las Casas queda pendiente. Ando muy interesado en ver cómo defenderás un argumento coherente al respecto. Dicho sea de paso, tu argumento de autoridad no es muy convincente, por decir lo menos. Lo hago notar, simplemente. La enseñanza recurrente de una materia no supone que se maneje una buena interpretación de la misma. La frecuencia en la enseñanza de un tema puede deberse a factores muy diversos. De todos modos, no pongo con eso en duda tu capacidad, solo menciono el uso de una falacia de autoridad.

    Quedo a la espera, seguro no sólo yo, de tu post. Como no frecuento tu blog, te pediré que nos avises por aquí cuando la entrada esté lista.

    Saludos!

  • Erich Luna

    Hola Víctor Samuel

    Me alegra que hayas decidido intervenir en la discusión de tan buen agrado. Retomaremos la discusión sobre Heidegger cuando me haga el tiempo para volver a escribir sobre él. Por lo pronto, estoy volviendo a releer el curso de Marburgo de 1927 “Los problemas fundamentales de la fenomenología”. Es mi curso favorito de Heidegger, sin ninguna duda.

    1. Sobre el primer punto, habría que aclarar qué debemos entender por “profetismo”.

    No considero que la TL es materialista o marxista, pero sí considero que es bastante moderna. Creo que es comprensible por su contexto y supuestos. Sin embargo, sí creo en la necesidad de replantear o reformular ese “proyecto” en clave no moderna. A Raúl le interesa eso también, aunque no sé si es que sus referentes principales sean Gadamer o Vattimo. Creo que serían indirectamente James (pragmatismo) y Derrida (deconstrucción), pero sobre todo John D. Caputo. En todo caso, creo que reformular los supuestos y conceptos fundamentales de la TL, sin perder la esencia que la caracteriza, es algo (como suele decirse cada domingo) “justo y necesario”.

    2. Sobre la polémica entre Sepúlveda y de las Casas tengo un genuino interés. Esperaré tu post (que agradezco de antemano) y, en cuanto me haga el tiempo, escribiré sobre ella. Tengo algunos textos de ambos, en lo que respecta a dicho debate, en una edición de Alianza Editorial sobre la obra indigenista de Bartolomé de las Casas.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Raúl

    Igual que tú, celebro la intervención de VSR, con el fin de mantener un diálogo fructífero sobre estos asuntos, que se nos hacen importantes.

    1. Igual que tú, pienso que la expresión “profestismo materialista” debe aclararse más.

    2. Sobre la polémica de las Casas=Sepúlveda, esperaremos el post de VSR, con el fin de tener más elementos para discutir.

  • Erich Luna

    Hola VSR

    Sobre tu breve respuesta a Raúl

    1. Concuerdo en parte. Sí creo que habían muchos supuestos marxistas para con las ciencias sociales en el contexto donde irrumpe la TL. Sin embargo, y creo que es necesario hacer la precisión, la teoría social más importante del libro “Teología de la liberación” es la Teoría de la dependencia. Dicha teoría fue duramente criticada por los marxistas, con lo cual desde un inicio la misma TL tuvo discrepancias con el marxismo. Yo sé que uno podría argumentar que la teoría de la dependencia mantenía igual supuestos marxistas. Sin embargo, lo que me interesa señalar es que los marxistas convictos y confesos, varios, fueron críticos de dicha teoría.

    2. Sobre la propuesta y sugerencia de ofrecer bibliografía, me gustaría muchísimo tener una lista de libros de referencia. La variedad de fuentes podrá dar un mayor y mejor sustento a lo que se quiera sustentar.

    3. La tesis es polémica e interesante: Sepúlveda y su compatibilidad con la TL.

    4. Que bueno que dictes un curso de filosofía latinoamericana. El pensamiento peruano y latinoamericano es un campo de investigacción por el cual siento bastante interés. Lamentablemente no he tenido muchas posibilidades de aprender e investigar al respecto. Pero planeo hacerlo de todas maneras (sobre todo me interesa el pensamiento político y social).

    5. Esperaremos el post.

    Saludos,
    Erich

    Ya borré el comentario.

  • Erich Luna

    Hola Raúl

    Sobre tu comentario a VSR:

    Creo que para dirimir con justicia la polémica sobre la TL hay que ir “a las cosas mismas”. Disctur sobre textos y citas concretas, sobre conceptos fundamentales y sobre la hermeútica bíblica que constituyen la esencial de la TL.

    La referencia que haces a “Teología y ciencias sociales” siempre la he hecho desde que leí ese texto. Creo que es la refutación fundamental a toda esa simplificación de la TL como “teología marxista” o “teología de la lucha de clases” (buena apología frente a la ignorancia sodálite).

    Saludos,

  • Erich Luna

    Hola “Angel C”

    No es mi intención ir “por la tangente”. El propósito del post es, como ya dije, contar algunas experiencias personales que he tenido con el Opus Dei, además de poner algunas citas del libro más conocido de Escrivá. Todo ello con el fin de mostrar que hay, en los supuestos fundamentales del Opus Dei, una gran “afinidad electiva” con lo que no sea plural y crítico. Nada más.

    Yo no he buscado defender a Cipriani o justificar su actuar. Todo lo contrario. De hecho, mi único post donde se le había hecho alusión era éste: https://erichluna.wordpress.com/category/peru/juan-luis-cipriani-peru/

    Lo que me sorprende de tu comentario es lo siguiente:

    “, pues bien daniel , pese a tu antipatia y burlas a mí , por qué en lugar de repasar como trabaja el opus o su historia te pones a repasar el perfil del cardenal que será la cabeza de la junta administrariva eclesiastica
    como sus críticas a los derechos humanos constatantemente
    sus apresiasiones de la homosexualidad y sus ´´ trampitas ´´ a los miembros jesuitas para dejarlos como homosexuales publicamente ( sino miremos al padre martin horrorrrr!!!!!
    o que tal el caso del colegio que acaba de cerrar el cardenal porque siemplemente le pareció mas lucrativo para él hacerlo,
    el primer colegio católico del perú ojo…”

    Lo primero que me sorprende es el gran descuido de la redacción. Nunca me he considerado un facho de la lengua, pero sí creo que muestra cierto respeto hacia el interlocutor, además de claridad y orden en lo que se dice y expone. Pero lo más importante es el hecho de que me acuses de tener algo contra ti (“antipatías” y “burlas”). Realmente no tengo idea de quién eres y, créeme, no tengo nada contra tí.

    Sobre los hechos que mencionas, son hechos en general conocidos y aceptados. Creo que son asuntos polémicos y no creo que le den buena reputación a Cipriani.

    Sobre lo de si la participación de Cipriani en la administración de la pucp tendrá efectos apocalípticos, creo que sí habrá cierta diferencia. Sin embargo, creo que grandes cambios necesitarían de tiempo. Además, el arzobispo debe presentar renuncia a los 75 años (hasta donde tengo entendido). Eso quiere decir que a Cipriani podrían quedarle unos 8 años más de arzobispo (nación en 1943), a menos que no le acepten su renuncia (ha pasado con otros arzobispos, pero no es lo común hoy en día). No hay que ser genios, tampoco, para que uno se dé cuenta de que el poder judicial no es el más eficiente y rápido. La acción de amparo tomo mucho más que 60 días, por poner un ejemplo.

    Todo esto debe llevarnos a pensar que es muy probable que sea vean resultados por parte del poder judicial en mucho tiempo. Cipriani no es inmortal y no le quedan muchos años como arzobispo. Si llega a haber junta, debemos preocuparnos sobre todo por el siguiente arzobispo.

    No entiendo el final de tu post: ni la alusión a VSR, ni la de los jefes de práctica. Tu redacción hace imposible comprender lo que quieres decir.

    Finalmente, si quieres que se te tome en serio, preferiría que pusieses tu verdadero mail en lugar de poner el de VSR. No sé si es por buscar ofender o lo que sea, pero me parece inaceptable.

    Creo que coincidimos en varias cosas, pero tu manera de expresar tus ideas, así como las alusiones ofensivas, hacen que generes un efecto contraproducente.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola “Angel C”

    Sobre tu segundo comentario, reitero lo anterior. Se necesita una pésima comprensión de lectura (que asumo va de la mano con tu pésima capacidad de redacción) para atribuirme la idea de apología o defensa del Opus Dei o del cardenal o de la intervención del arzobispado. He dicho más de una vez que yo creo que nuestra universidad tiene razón.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich;

    Vengo de leer con calma tu post. Me frustra no poder decirte cuantas cosas pasan por mi mente ahora. Has escrito sobre un ramillete de cuestiones polémicas, que despiertan una gran sensibilidad en distintas personas, por diferentes motivos. Al principio sólo leí los comentarios, por una referencia muy atenta que hizo de ellos Ricardo Milla, con quien entiendo tienes buena amistad. Te felicito por el sentido de la apertura que demuestras en tu post, así como la actitud serena con la que aceptas y respondes comentarios. Contesto a algunas de tus observaciones del 14 de mayo.

    1. En el punto 1 te doy toda la razón. Es tal cual lo dices.

    2. Sobre el punto 2: Hoy me he dedicado al post, que tengo bien avanzado, por lo que no he podido recoger la información que he prometido. Trabajo en varios temas a la vez (Heidegger, Vattimo, historia conceptual Riva-Agüero, etc.) y tanta información me hace muy frágil para recordar.

    3. Sobre mi post en ciernes: es hermenéutica del encuentro violento entre pueblos, con base de referencia en un texto de Sepúlveda.

    4. En un futuro me honrará compartir mis conocimientos sobre la historia del pensamiento político y social del Perú. Claro: a todoi lo hago algo “hermenéutico”. No puedo evitarlo.

    Aparte te pido humildemente permiso para comentar algo sobre otros puntos, ya de tu post. Muy brevemente.

    A. Es importante subrayar que la PUCP legalmente debe ser administrada por el Arzobispado, en compañía del Rector, y no por el Opus Dei. El Opus Dei no ha sido ni es heredero de nada. No ha ganado ningún juicio. El juicio lo ha ganado el Arzobispado. El Opus Dei no es parte de este conflicto desde el punto de vista del Derecho.

    Enfocar el tema en torno del Opus Dei no me parece razonable. Desconoce la dimensión histórica y jurídica del asunto y así no ayuda a comprender y tratar con la realidad, que es lo que a todos nos interesa. En último término, siempre resulta que la realidad también cuenta. Ganamos mucho en abrirnos con ella, perdemos no tomándola bien en cuenta.

    B. El dinero del Marqués de Montealegre le pertenece a la PUCP, no al Arzobispo. Eso está fuera de discusión.

    C. Que el actual arzobispo sea de “la Obra” es un accidente (lamentable o no, depende del punto de vista). Podría tratarse de un jesuita, o de un SS CC, etc. El deseo del testador era que la Iglesia Católica regulara el uso de su dinero, y no que la administrara o administre el Opus Dei. Eso es objetivo y lo admite el Arzobispado.

    Digo esto con mucho respeto. Entiendo que respecto a ese tema colapsa a veces la objetividad. Con razón. Hay motivos de sobra. Pero, como sea, es razonable aspirar a la objetividad (te lo dice un enemigo perdido del mundo tecnológico).

    La PUCP es un tema muy sensible realmente para quienes, de una u otra manera, tenemos que ver con ella. Comprendo si tus lectores más habituales no compartan mi punto de vista a este respecto. Con mis amigos profesores de la PUCP tratamos, con mucha prudencia, de no conversar mucho sobre el tema. La vida humana es muy complicada: conforme me hago mayor, voy comprendiendo por qué la filosofía es tan importante para el hombre. En todo caso, te ratifico mi respeto por tu apertura y tu genuina preocupación por la universidad.

    Amo la PUCP como mi alma máter, y es en tanto fue el lugar de mi formación, la casa que me dio mis mejores amigos, mis primeras lecturas profundas y también el lugar donde conocí mi vocación en la vida y adquirí la fe. Dediqué varios años a estudiar a Montealegre de Aulestia por sugerencia de amigos míos de la PUCP misma y la PUCP permanecerá siempre ligada en mi vida a través de mi historia personal, mis amigos y los años dedicados al estudio de Riva-Agüero.

    Un abrazo cordial.

    PD: ¡Chispas! Entro en la cuenta de que aún no había leído lo que entiendo es tu respuesta a mí. Que sea motivo para regresar a tu blog mañana.

    Te va a gustar cómo vinculo el asunto de las Casas- Sepúlveda con Heidegger… Y es que, como pensaban los antiguos, uno se vuelve un poco lo que estudia.

    VSR

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich (o ¿debo decirte Daniel?);

    Estaba por salir al gimnasio, que buena falta me hace, y de pronto reparo en los extraños comentarios de “Angel C.”. Puedo tolerar que un desconocido aluda a mí, en tanto soy una persona pública, pero me parece un claro índice de inmoralidad observar que utiliza mi correo electrónico (que ése sí no es público) para identicarse (¿conmigo?). Te ruego que adoptes medidas contra esta persona hasta que no utilice su propia cuenta de correo.

    He leído la respuesta de Raúl Zegarra sobre el Padre Gutiérrez. Yo, estimado Raúl, leí la TL cuando tenía 17 años, la primera vez. Desde los 20, más o menos, que soy católico, he leído varios otros folletos del Padre Gutiérrez donde, como tú bien señalas, cambia de rumbo. Pero las observaciones a la TL tienen que ver:

    1. Con la manera en cómo la obra fue diseñada originalmente y

    2. El tema en base al cual la TL como teoría tuvo efectos sociales sobre los que podemos discutir en otro momento.

    Dejo constancia de deuda de varios temas pendientes.

    Una vez más, se despide cordialmente,

    VSR

  • Gonzalo Gamio

    Yo sólo haría una precisión. Recordemos que los alcances de las atribuciones de la Junta Administrativa después de 1964 son materia de controversia. Todavía está pendiente un juicio sobre el contenido de este asunto. El TC ha declarado infundada la acción de amparo, pero eso es todo lo que hay. La PUCP está a punto de apelar a la CIDH por violación del debido proceso. La afirmación de que “la PUCP legalmente debe ser administrada por el Arzobispado” es harto discutible. Todavía no se deben sacar conclusiones sobre este asunto.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Víctor Samuel Rivera

    Quizá sea bueno aclarar que las decisiones del TC son superiores en términos de dominio jurídico que las de cualquier otro tribunal de la República Peruana, pues tienen rango constitucional. Son fuente de la ley. Si lo que afirman incluye alguna disputa, se sobreentiende que la disputa está resuelta por el TC. Las funciones del TC equivalen a la intervención de un Rey en el orden de la jerarquía judicial. La intervención del TC equivale a los principios mismos de justicia del Estado Constitucional de Derecho. Sobre cualquier ingerencia extranjera sobre las decisiones constitucionales del Estado Peruano que pueda imponerse sobre el TC no estoy suficientemente enterado. Me resultaría extraño que un tribunal internacional que fuera capaz de intervenir en la Constitución peruana se ocupara de un problema de sucesión testamentaria.

    Un abrazo.

  • Gonzalo Gamio

    El TC se ha pronunciado sobre la acción de amparo presentada por la PUCP, sobre un aspecto formal. Será el 16º juzgado el que se pronuncie sobre la interpretación del testamento. Por lo tanto, este asunto todavía no está concluido. La CIDH tendrá que pronunciarse sobre si se violó o no el debido proceso, pues la PUCP tendría que haber ganado en la sala superior al contar con los tres votos correspondientes. Véase al respecto:

    http://elcomercio.pe/impresa/notas/caso-acusacion-constitucional/20100508/474079

    Entiendo que haya quienes estén particularmente interesados en ver concluido este conflicto cuanto antes, pero no pueden cantar victoria. Queda mucho pan por rebanar. Hay un proceso pendiente en el Poder Judicial y una apelación pendiente en las cortes internacionales.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Erich Luna

    Hola Víctor Samuel

    Sobre tu comentario:

    1. Gracias por reconocer que tengo la razón.

    2 y 3. He visto que ya publicaste una primera entrega del post que anunciaste. Muchas gracias por escribir. Prometo leerlo en estos días y comentar mis impresiones.

    4. Sobre compartir tus conocimientos del pensamiento social y político del Perú, agradezco la propuesta y creo que es una buena idea.

    Sobre tus comentarios al post

    A. Estoy de acuerdo con que el Opus Dei no tiene un lugar formal en la disputa. Sin embargo, me interesó abordar esta cuestión porque nuestro arzobispo pertenece a dicha organización. Sé que esto es “accidental” a nuestro litigio. Sin embargo, el interés del post no era hablar específicamente sobre lo jurídico del litigio, sino sobre ciertos supuestos ideológicos presentes en el Opus Dei. Todo ello con el fin, repito, de hacer más claro el prejuicio confuso de que con Cipirani y el Opus Dei en la PUCP íbamos a tener una terrible censura y etc. Únicamente quise ahondar en ese prejuicio que se repetía por todos lados acríticamente para discutir su fundamento y racionalidad.

    B. Estoy de acuerdo con la afirmación de que los bienes de Riva Agüero son de la pucp.

    C. Estoy de acuerdo con que el Opus Dei es algo accidental aquí. Sin embargo, dicha contingencia puede llegar a tener un papel e influencia.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Víctor Samuel

    Estoy completamente de acuerdo con lo que dices. No se va a tolerar que se haga un uso indebido de los correos de otros. Mientras esta persona no use su correo, no se aceptarán sus comentarios. La discrepancia es bienvenida acá, pero no las faltas de respeto.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Gonzalo

    Me alegra que participes de la discusión.

    Estoy de acuerdo con que desde 1964 las atribuciones de la junta son bastante polémicas. El argumento de la PUCP es más o menos el siguiente:

    Riva Agüero dice que 20 años después de su muerte la PUCP será heredera absoluta. Riva Agüero muere en 1944. En 1964 la PUCP devendría heredera absoluta de sus bienes, con lo cual los bienes ahora serían de la PUCP. Lo que la PUCP defiende es que cuando ella deviene la propietaria, no tiene sentido que la junta administradora de los bienes de Riva Agüero tenga poder sobre los bienes de la PUCP porque ahora son de la PUCP.

    Sé que es polémico el argumento, pero más o menos es lo que se afirma, entre muchas otras cosas.

    Es cierto que la universidad va a apelar a instancias internacionales. Yo espero que eso salga bien, pero soy demasiado escéptico al respecto.

    Un abrazo,

  • Erich Luna

    Hola Víctor Samuel

    Estoy de acuerdo con que dicha instancia es la última y que es inapelable. De ahí que su fallo se acate.

    Soy escéptico como tú en lo que respecta a apelar a instancias internacionales. Sin embargo, la posibilidad existe (por más extraña que parezca).

    La PUCP busca apelar porque afirma que el fallo es inconstitucional porque se pronuncia sobre cuestiones sobre las que no se debe de pronunciar.

    Estoy tratando de presentar lo que la PUCP afirma, más allá de mis acuerdos y discrepancias con ella, tanto en lo que respecta a sus razones, como a la manera como las presenta.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Gonzalo

    Estoy de acuerdo con lo último que dices: es otro proceso el que ahora toca y falta bastante todavía.

  • Daniel Salas

    Estimado Erich:
    Yendo del blog de Víctor Samuel Rivera al tuyo, encuentro finalmente el origen de un incomprensible post de VSR sobre Sepúlveda y Las Casas. Aquí Rivera se anima a sostener que tiene “concepto penoso” de Las Casas y que en cambio admira al humanista Sepúlveda.
    Como especialista en el tema puedo afirmar una conclusión muy simple: quien a estas alturas le dé la razón a Sepúlveda y encuentre “penosas” las tesis de Las Casas es, sencillamente, un enemigo de la tradición. Sepúlveda no tenía argumentos para defender su tesis. Tuvo que inventarlas, tuvo que agregar ideas que no existían porque en el derecho medieval no existían fundamentos para atacar a una población que no había agredido a nadie. Desde el punto de vista jurídico, Las Casas tenía razón. Pero lo más importante es que desde el punto de vista humanitario Las Casas también tuvo los mejores argumentos.
    Venir a defender a Sepúlveda no es más que una pachotada postmoderna para engatusar a incautos. Vayamos a las fuentes que Rivera desconoce con especial rigor, no las especulaciones. Si Rivera quiere debatir el tema, aquí estoy.

  • Erich Luna

    Hola Daniel

    Muchas gracias por comentar en mi blog, sobre todo porque eres especialista en el tema. Sobre el post de VSR, lamentablemente aún no puedo emitir opinión alguna, dado que no lo he revisado. Sin embargo, prometo hacerlo entre hoy y mañana.

    Me gustaría pedirte si es que pudieses recomendar alguna bibliografía de buen nivel sobre este tema, ya que lo que más me interesa (como a tí) es ir a las fuentes mismas. Ediciones de las fuentes primeras (Sepúlveda, Las Casas, derecho medieval, contexto histórico, etc), bibliografía complementaria y artículos especializados.

    Obviamente no demando lo que debería demandar el erudito en el tema, pero sí lo que consideres que es la bibliografía mínima para hablar con fundamento. La razón de mi interés por el debate tiene que ver más con un interés en general por la historia del pensamiento social y político de nuestro país y este “debate” o “polémica” es, a mi humilde juicio, un referente ineludible.

    Repito que lo único que tengo entremis libros sobre ese tema es una edición de la “Obra indigenista” de Las Casas, hecha por Alianza Editorial. Ahí se encuentran textos relativos al debate con Sepúlveda, así que asumo que podría empezar por ahí. Si te parece que esa edición no es buena o que sería mejor empezar por otras fuentes, estoy interesado en las sugerencias que propongas.

    Estoy de acuerdo con la máxima que evocas: discutir sobre la base de las fuentes. Habrá que ver en qué fuentes respalda sus tesis y argumentos centrales. Por mi parte, esperaré las referencias y leeré el post de VSR.

    Saludos,
    Erich

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich,

    Debo ser breve ahora. Espero comprendan todos los interlocutores.

    En cierto desoreden:

    1. Sobre Sepúlveda y las Casas. Daniel Salas refiere unas opiniones mías. Me gustaría que también hiciera referencia a mis argumentos. Es una materia de justicia argumentativa.

    Yo ofrecí un trabajo por partes sobre la hermenéutica del encuentro conflictivo entre culturas, en cuya parte final voy a hacer una exégesis de una obra de Ginés de Sepúlveda. Ése es el nivel en que me interesaría debatir.

    2. Sobre a PUCP:

    A. El tema se inicia con a disolución por mutuo acuerdo en 1994. Es comprensible que se considerara que continuar con a Junta era inútil, por razones contextuales que deseo omitir ahora. Pero esa decisón vulneraba la vountad de testador en 1938, como es evidente del texto mismo literal del testamento. Ésa es a fuente real de probema: haber dado por disuelta la Junta Administradora.

    B. Apelar a instancias internacionales por derechos constitucionaes es extraño considerando que en el suistema actual peruano el TC es el ente que establece estos derechos. Igual encuentro razonable la duda, con la observación hecha.

    3. Estimado Erich: creo que convengo contigo en todo el resto de las genties observaciones que has hecho.

    4. Hoy he coocado a primera parte de “Encuentro con el otro” para mayor comodidad de los lectores (y provecho de todos, pues La Coalición es tribuna más apropiada en este caso).

    Lamento dejar en el tintero temas importantes.

    Un abrazo inmenso a todos, especialmente a Gonzalo y raú. A Gonzalo porque complementamos públicamente puntos de vista; con Raúl, porque nos presentamos de esta manera e intercambiamos en un espíritu racional y con afán de conocer a verdad.

    VSR

  • Daniel Salas

    Hola, Erich:

    Respondería a los argumentos de Víctor Samuel Rivera si él los ofreciera. Lamentablemente, lo que uno lee en su post son, por un lado, adjetivos y, por otro, especulaciones que no llevan a ninguna parte. Repito: en este momento, el año 2010, darle la razón a Sepúlveda es como dársea a Eichman. La tesis de Sepúlveda implicaba una novedad e implicaba el derecho al sometimiento de una nación y el derecho al exterminio. Rivera no ha leído a Las Casas y desconoce los debates sobre el derecho natural. No escribe desde “la tradición” sino desde su postura reaccionaria postmoderna y revisionista.

    Para comenzar, Sepúlveda NUNCA escribió algún tratado titulado “De las justas causas de la guerra contra los indios” como señala Rivera en su post. El tratado se llama “Democrates secundus” y recordar el nombre no es banal porque se trata de la “segunda parte” del derecho de la conquista.

    No conozco la edición de Las Casas de la que hablas, así que no la puedo juzgar. Pero sí le puedo advertir a cualquier que, para comprender el pensamiento político de Las Casas, no basta leer la “Brevísima relación”. En ese documento no hay mucho sobre razonamiento jurídico. Tienes que leer los Tratados y la Historia de las Indias que están publicados por el Fondo de Cultura Económica. Casas no estaba solo en sus ideas. Si quieres una revisión profunda de los conceptos de humanidad y de derecho lo mejor que puedes hacer es leer “The Fall of Natural Man” de Anthony Padgen que puede ser encontrado gratis en Internet.

    Para criticar, hay que conocer y es obvio que Rivera o no sabe de lo que habla o quiere provocar escribiendo textos desinformados. Esta forma de revisionismo histórico, en donde lo nefasto se quiere hacer pasar por luminoso, es absolutamente irresponsable. Saludos.

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Daniel;

    1. El libro de Sepúlveda referido en mi post no es el “Democrates Alter”, como pareces insinuar. Es otro texto, que no está incluido en la edición de obras de 1780 y que fue reimpreso por Menéndez y Pelayo, como recuerdo haber escrito en el post. Su edición en español es FCE, 1941, con el texto íntegro en latín, que es como lo citaré (después).

    2. En mi post no hay cita de Las Casas, ni afirmación de valor alguna sobre los autores, sino la indicación de que NO VOY A TRATAR EL TEMA DE MANERA HISTÓRICA, por lo que las observaciones que siguen no corresponden con mi post, que diera la impresión de que no haber despertado mucho tu interés.

    Es un texto de hermenéutica política, en una de cuyas partes voy a hacer una exégesis de Sepúlveda acerca de por qué es comprensible la violencia en ciertos contextos de encuentro cultural. Esto no sólo es relevante para comprender a Sepúlveda, sino para entender problemas sociales como Bagua o Ilave, cosas ambas sobre las cuales he escrito y publicado.

    3. Discutir en particular sobre textos históricos tienes dos inconvenientes aquí para mí:

    A. Yo estoy en elaboración de otras materias. El final de mi tesis de doctor, un proyecto internacional de filosofía al que se me ha invitado y el final de una investigación sobre el pensamiento político peruano del siglo XIX, que urge porque también es un proyecto internacional y no puedo eludir los plazos. Estoy, pues, muy ocupado (por ahora) como buscar citas de textos de Las Casas y sumergirme en ellos para contestar acá.

    B. Creo que respecto del tema es más interesante ver la parte filosófica que la confrontación de posiciones políticas. Yo, como Sepúlveda, considero mi opinión como filósofo, no como político, sea lo que fuere que quiera decir tener interés político en asuntos del siglo XVI.

    4. Estimado Erich:

    He compuesto mi primer post como un texto de hermenéutica porque sé que me puedes entender. Resolví hacerlo en varias partes porque de paso con este asunto resuelvo una deuda con una revista. Parece que no tratara de Sepúlveda. Pero ya verás que sí lo hago.

    Un abrazo cordial a todos los interlocutores.

  • Daniel Salas

    1. Rivera cita un libro editado por el FCE titulado “De las justas causas de la guerra contra los indios”. El título completo es “Democrates secundus, sive de iustis belli causis apud Indios”. Rivera, si sabe de lo que habla, debería saber por qué es el “segundo” diálogo. No se lo voy a explicar ahora.

    2. Rivera claramente ha dicho que las ideas de Las Casas son “penosas”. Ahora admite que no las conoce. Pero aún, no señala, al menos, ninguna idea específica que le parezca “penosa”.

    3. En América no hubo un “encuentro cultural” en principio. Hubo una invasión, un suceso violento que no tuvo por objeto calmar ninguna “angustia” frente al otro sino cometer una exacción. Nada de eso menciona Rivera en su post. El derecho medieval no preveía el sometimiento de pueblos libres ni el derrocamiento de señores naturales. Reto a Rivera a que defina qué es un “señor natural”. Si lo puede hacer, tiene que admitir que Sepúlveda estaba proponiendo la ejecución de un crimen. Reto también a Rivera a que nos diga cuál fue el resultado del debate de Valladolid y qué nos puede decir ese resultado sobre las ideas de Las Casas. Si no puede responder esas dos preguntas, queda claro que no sabe de lo que habla. Saludos.

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Daniel;

    1. Yo nunca he “admitido” que no sepa tal o cual cosa, sino que estoy académicamente ocupado en otras cosas diferentes y que no tengo tiempo para sobrellevar una discusión académica que salga de lo que realmente me ocupa.

    Por supuesto, eres libre de estimar que yo he admitido lo que no he admitido.

    2. He escrito que las ideas de las casas son “penosas”, pero no ahora, sino en la cita que ha recogido otro interlocutor en un contexto de hace un año o más. Sigo pensando igual, pero creo que es razonable que si estoy trabajando sobre Vattimo y Heidegger, no se me pida que cite historiografía sobre el siglo XVI. Supongo, ya que eres especialista en varios temas, que entiendes lo que es estar “especializado” como una experiencia humana. Por otro lado: No veo por qué debería justificar algo que escribí hace un año en un contexto completamente distinto.

    3. Con todo respeto, te vas por la tangente. Insisto, no pareces muy interesado en lo que post de hecho dice, entre otras cosas, que no deseo hacer discusiones historiográficas:

    a. Primero, porque si van a ser en serio, me quitan mucho tiempo. En historiografía se puede ser riguroso, pero demanda un tiempo que no tengo.

    b. Pero existe la filosofía.En filosofía, puedo recupera el argumento de Sepúlveda que a mí me interesa, y no la fila de cosas que dice muchas de las cuales son ineficaces o pertenecen a niveles conceptuales que no vendrían al caso.

    c. Y fácilmente caeríamos en discusiones que recuerdo haber tenido ya sobre cosas como cuántos indios se murieron o no en la Conquista, o si los indios tenían señores naturales, etc. que no son en realidad asuntos tan filosóficos que digamos y que, bueno es anotarlo, se parecen a las ideas y la forma de argumentación del Padre las Casas.

    El punto es que esas discusiones no me resultan atractivas. No las veo fecundas.

    Discutir en cambio la forma de argumentación de Sepúlveda en clave de ontología fenomenológica sí me parece filosófico. Si alguien desea hacer filosofía sobre la conquista española, puede leer los posts y oponerse, etc. lo cual considero constructivo. Y si alguien no lo desea, lo comprendo. Es natural tener preferencias.

    Mis saludos a Erich Luna, de cuya paciencia nos estamos valiendo.

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Daniel Salas;

    No deseo ser injusto contigo. Veo que has anotado algo que tu comentario algo que en efecto corresponde con mi post de “Encuentro con el otro (I)”:

    Dices: “En América no hubo un “encuentro cultural” en principio. Hubo una invasión, un suceso violento que no tuvo por objeto calmar ninguna “angustia” frente al otro sino cometer una exacción”

    Respuesta: Es una cuestión de palabras. Si yo me encuentro con que me roban, tengo también un encuentro. Aunque no puede haber un encuentro cultural para robar, lo cual ya es otro problema. Robar es accidental respecto de encontrarse. Lo que voy a argumentar es que en cierta clase de encuentros sólo hay violencia y que, por lo mismo, ésta está justificada. Pero eso viene después, no está aún en el post I.

    A los lectores de “Vacío” les recomiendo ver “La Coalición” antes que Anamnesis, ya que allí pienso contestar los comentarios que puedan dirigírseme.

    VSR

  • Ricardo Milla

    Estimado Erich;

    Disculpen por la extensión del comentario, pero se ha dicho tanto que sólo tocaré ciertos puntos.

    Creo que las intervenciones de Daniel Salas salen de la discusión. Haces bien en pedirle más exactitud y bibliografía. Creo que se dedica más a criticar, casi sin fundamentos, a Víctor Samuel que ha resolver o argumentar sobre la base de lo dicho por este hermenéuta. No niego -ojo- el conocimiento que tiene sobre el tema Daniel Salas. En mi blog he sido testigo de cómo maneja el tema. Me causa mucho interés el tema Sepúlveda-Las Casas, pero especialmente tomar a Sepúlveda con la TL. Sin embargo, lo que Víctor Samuel presenta es una argumentación hermenéutica -si el autor del blog Anamnesis me permite expresarme así- en relación al otro y el tema de la violencia.

    Lo dicho por Raúl no es muy aclaratorio ante lo dicho por VSR, y no refuta ni niega ni añade a lo dicho por Rivera. Raúl insiste en la clásica tesis que la TL no tuvo “nunca” “nada” que ver con la filosofía de Marx. Ni el mismo Gutiérrez lo negaba en los 60 y 70. Lo explicado por VSR es superior a lo explicado por Raúl, sin embargo la intervención de Raúl hace notar su gran conocimiento del tema, es evidente todo el tiempo que le ha otorgado al pensamiento del padre Gutiérrez. Además, Raúl está muy metido en la obra de Caputo. Su intento de “juntar” James y TL es prometedor y daría nuevas luces al pensamiento teológico latinoamericano y a la filosofía de la religión de corte debolista o posmoderna. Por ello, estimado Raúl déjame felicitarte por aquí en ese intento que está haciendo, con esa investigación y proyecto de tesis de Maestría.

    Sigamos con el tema TL. La TL tuvo un talante marxista o, mejor dicho, marxiano. Es cierto que el padre Gutierrez no asumía el historicismo marxista, pero era lugar común el marxismo. Eso es claro. Empero, esto no significa que la TL sea marxista, atea, materialista, anticristiana, o tantas tonterías que el SCV, PES, la Obra y otros grupos católicos han difundido erróneamente. Yo, que soy miembro del MVC, soy testigo cómo se trata con desprecio a la TL. Yo mismo he sido “víctima” de ese prejuicio.

    Estimado VSR: ¿Podrías aclara más lo del profetismo? No queda del todo claro.

    Respecto al tema PUCP. Estimado amigo Erich, disculpa que me valga de tu blog, en el que amablemente conversas conmigo, para aclarar algunos puntos que tengo respecto al caso PUCP. Es cierto que antes aquí mismo he aclarado el tema, pero haría falta algunas precisiones, puesto que en otros espacios se me ha criticado de estar “contra” la PUCP -no sé cómo eso sería posible- argumentando que es así dado que he pegado “noticias” del diario Correo. Demostraré que dicha argumentación es falaz y absurda. (Ya Geviert Geist ha dicho en otro sitio que lo que se dijo sobre mí cae en un argumento falaz de ad hominem.)

    1. Ese argumento -si se le puede llamar argumento- de que estoy contra la cato porque pego links que enlazan a Mariátegui, es una falacia. Simplemente lo hago porque su postura se alza como interesante. Mariátegui exagera totalmente -y retóricamente- al decir que la PUCP está llena de caviares y rojos y libertarios y etc. Nada más que falso. En la PUCP hay un ambiente plural. Lo que sí es cierto -y como se ve dentro de las propuestas de muchos grupos que postulan a la REA- es que no hay una suficiente transaparencia con el manejo económico que hay en la universidad. Tampoco hay mejores concesionarios para las cafeterias, no hay un servicio de buses, no hay suficientes salas de lecturas, etc. Eso es lo que apunta muy bien Mariátegui y que los postulantes a REA se han dado cuenta.

    2. Por lo tanto, no estoy contra la pucp por linkear a Correo ni a Mariátegui ni al Arzobispado de Lima. Quiero mucho a la PUCP. Estudiar allí es ungran placer y honor para mí. Voy feliz a la Católica. He conocido a personas con las cuales estoy gestando una buena amistad, que espero perdure hasta la muerte, como siempre uno desea cuando quiere a alguien.

    3. El fallo del TC es de instancia superior y tiene carácter de ley, es algo constitucional. Eso ha quedado claro.

    4. Se podría apelar a una instancia internacional, en este mundo todo es posible. La PUCP no es persona natural, no podría hacer eso, pero repito: todo es posible en este mundo.

    5. La PUCP no le pertence al Arzobispado. Tanto tú, Raúl, Gonzalo, VSR y yo estaríamos en desacuerdo de que el Cardenal, el actual u otro o quien fuere externo a la PUCP, cambie las currículas y la lleve por un “pensiero unico”.

    6. El testamento de Montealegre de Aulestia del 38 indica que los bienes heredados a la PUCP le pertenecerían ipso facto el testador fallezca. Eso es claro. Además indicó Riva Agüero que habría una junta perpetua conformada por un miembro elegido del Arzobispado de Lima y el Rector para administrar los bienes, no para velar por los venados, las plantas o los mausoleos, como nefastamente se dijo en un “En defensa” que salió junto a Punto Edu. Así luego del 57 se quedó en que el Arzobispo tendría un votó más en caso el miembro y el Rector estén en desacuerdo. En esa línea, el Ing. Muñoz puede pedir revisarse las cuentas o los gastos o cuestiones por el estilo. No puede el Ing. Muñoz cambiar la currícula, botar a profesor, llenar la cato de derechistas o de opus. No puede. Si lo hace, sería ilegal.

    7. Que haya esta junta ayuda -a mi humilde juicio- a que la universidad sea más plurarl y que haya una mejor trasparencia en el manejo de los bienes que fueron heredados a la PUCP por Riva Agüero.

    8. El hecho “Opus Dei” queda aclarado que es “accidental”. Personalmente no soy partiodario de “la Obra” si bien tengo amigos que pertenecen a esa prelatura personal. Soy más cercano a los SSCC, a la Compañía de Jesús, a lo Capucinos, los OP, al SCV y a PES que al OD. Eso para aclarar lo que en otros lugares se ha dicho que estoy 100% a favor del Opus porque apoyo al Cardenal Cipriani. Nada más absurdo y, quizá -disculparás la expresión mi estimado amigo-, estúpido.

    9. Sigo con la idea de que un especialista de Riva Agüero dicte una Cátedra Montealegre en honor a nuestro benefactor. Está el Dr. de la Puente, especialista de Riva Agüero. En cuanto el sea convocado por nuestro Padre a los cielos, habrá que esperar a que alguien haga una tesis doctoral, por lo menos, para ocupar esa Cátedra, que a mi parecer es necesarísima como amenaje a Montealgre y por la apertura plural que es característica de la PUCP.

    10. Leamos La Coalición y estemos atentos a lo prometido por VSR. Se ve interesante.

    Saludos a tí Erich y Raúl, un abrazo a VSR y Gonzalo,
    Ricardo

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Respondo a Ricardo en lo que me atañe directamente, dejo pasar los otros temas del debate:

    Yo no he dicho “nunca” ni “nada”, Ricardo. Esa reproducción de mis ideas sólo denota la pobreza de tu comprensión de lectura o tu intención de tergiversar mi presentación. Hay más posibilidades, claro, pero son menos generosas que las que contemplo. Sobre el contenido, que juzgue el lector; solo indico que ni el mismo VSR contraargumentó de modo sólido mis puntos así que tu juicio parece más de empatía con él que de conocimiento de causa. Sin embargo, acabo de notar que hay una intervención de VSR que no he contestado, aprovecho este espacio:

    Dice Rivera, “las observaciones a la TL tienen que ver:

    1. Con la manera en cómo la obra fue diseñada originalmente y

    2. El tema en base al cual la TL como teoría tuvo efectos sociales sobre los que podemos discutir en otro momento”.

    Contesto:

    1. Este comentario no tiene nada de aclaratorio, es confuso, vago e inútil. Al menos Rivera admite su deuda. Si esto, para Milla, es superior en la explicación, tenemos un buen ejemplo de por qué el muchacho nunca argumenta: al parecer no sabe qué significa ello. Debería ser un poco más cauto como parece serlo su maestro.

    2. Ciertamente, allí Rivera tiene razón. Sin embargo, no se puede juzgar un texto en particular, TL (1971), en función a las consecuencias del movimiento de la teología de la liberación que fue una corriente extendida por muchos más autores que Gutiérrez. De todos modos, aquí yo mismo soy generoso con Rivera, ya que se le podría repreguntar qué “efectos sociales” son los que él ve con reserva. Creo que si él respondiese al punto, sería más fácil para mí evidenciar lo flaco de su propuesta; sin embargo, dejo pasar el asunto para no agobiar al lector. La verdad es que muchas de estas conversaciones podrían pasar a portadas de nuestros propios blogs en vez de llenar el del buen Daniel.

    Finalmente, agradezco los generosos comentarios de Ricardo, me alegra mucho tu entusiasmo por mi tesis. Yo no puedo decir lo mismo de tu proyecto porque tendría que mentirte y no acostumbro hacerlo.

    Saludos!

  • Ricardo Milla

    Estimado condiscípulo;

    Raúl. Creo que no he leído mal. Gracias por la corrección, pero veamos de nuevo, a modo de pregunta: ¿Aceptas la frase “profetismo materialista”? Si no es así, ¿por qué? (Se que has intentado aclarar esto, pero ilumíname pues mi pobreza de comprensión de lectura no me permite adentrame en tu gran pensamiento.) ¿Por qué crees que tu propuesta, explicación, iluminación, maestría, es mejor que la dada por VSR? ¿Podrías explicarlo un poco más? Por último, ¿por qué tanta soberbia en tu aura?

    No dijiste ni “nunca” ni “nada”, pero con tanto: “nuestros enemigos malévolos de camisa celeste deben estar haciendo fiesta” das a entender eso… Como has dado la aclaración, entonces quitemos lo de “nunca” y “nada”, que están en comillas, sea dicho de paso.

    Tu tesis se ve prometedora y no se puede esperar menos de tan brillante estudiante y jefe de practicas de la gloriosa Universidad Católica, alabado por estudiantes y honrado por docentes, que a su vez no se cansa de alabar y congraciar a profesores, como es debido. Sigue en esa línea Raúl. Eres un chico agudo e inteligente y podemos aprender mucho de tí, en especial yo mismo.

    Saludos querido compañero,
    Ricardo

  • Ricardo Milla

    Pd. ¿Cómo mantienes el mismo peinado todo el día sin que se te mueva ni un pelo?

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Ricardo:

    Ricardo Milla, una vez más, contribuye a hacer mediocre un debate que estaba bastante interesante y que se había mantenido en el ámbito académico. Parece que se trata de su tendencia natural, así que no digo mucho más: para muestra, un botón (aunque Milla tiene tantos que debería pensar en ser sastre).

    Al tema del profetismo materialista he respondido ya de modo suficiente a partir del mismo Gutiérrez. Si te dieses el trabajo de leer lo que he sugerido, cosa que parece no acostumbras, podrías decir algo con sustento sobre el tema. A lo VSR, sin embargo, me haces pensar en que debo escribir algo puntual al respecto. Ya habrá tiempo.

    Saludos.

    PD: Gel, Ricardo…es un producto para el pelo que tiene esa finalidad, justamente 😛

  • Gonzalo Gamio

    Una Cátedra “Montealegre” ¿Quién podría ocuparla? ¿Alguna sugerencia?

    Creo que algunas personas ya tienen algún candidato en mente.

    Señores, no canten victoria…

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Daniel Salas

    Víctor Samuel Rivera: Si no puedes definir qué es un señor natural, sencillamente no conoces el tema y no puedes ver lo absurdas que eran las tesis de Sepúlveda y lo auténticamente tradicionales que eran las tesis del obispo de Chiapas. Sigues sin responder qué parte de sus ideas te parecen “penosas”. Lo que es penoso es ver a un profesor universitario como tú evadiendo una pregunta elemental; si no la puedes responder, mejor no te metas en el tema o investiga primero.

  • Gonzalo Gamio

    Una nota, para que los lectores estén al tanto:

    Por si acaso, “Montealegre” es el nombre que algunas personas le dan a José de la Riva Aguero, ciudadano de la República del Perú y notable académico.

    Que yo sepa, lo de las “cátedras” debe ser postulado por algún órgano de gobierno de la universidad, en coordinación con las instancias académicas. No puede ser propuesto por la polémica “Junta”.

    Los profesores que ocupan “cátedras” son por lo general son profesores antiguos, principales, que cuentan con el respaldo de la institución.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Gonzalo Gamio

    Hago esta aclaración porque la sugerencia del Sr. Milla puede resultar un tanto desconcertante para el lector o el miembro de la PUCP que conoce a Riva Aguero por su nombre y que puede llegar a pensar que efectivamente hay una “cátedra” postulada sin tomar en consideración las normas del caso.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Estimados, me permito algo más. Si bien dije que iba a responder sólo a lo que me atañe directamente; creo que es bueno desenmascarar la deshonestidad de la gente cuando esta se refiere a la PUCP. Los que en verdad tenemos un vínculo con ella, tenemos la responsabilidad de hacerle justicia ante tanta ligereza de juicio y mentira. Ricardo Milla, además de limitado en términos intelectuales (pueden ver cualquier intervención suya en la blogósfera o en sus clases en la PUCP); es también un tipo a quien la honestidad y la transparencia parecen serle esquivas.

    Aquí la evidencia. La cita proviene del blog de Milla, http://ricardomilla.blogspot.com/search/label/Wolverine:

    “Los caviares desde su diario seguirán echando barro al Vice-presidente y compañía, pero no interesa, nadie les hace caso. Igual, para “su” Museo sí reventaros cohetes y de todo. Que no molesten. Ahí se ve claramente su línea ideológica. Además de apoyar a muerte a la PUCP y estar en contra su Eminencia Juan Luis Cardenal. Y me causa mucha gioia (a muchos amigos míos también) que el Cardenal esté ganando el juicio. Ya llegará el día en que el adoctrinamiento dentro de las aulas de la Católica terminen y llegue la libertad”.

    ¿Será capaz, ahora, de negar de qué bando está? Su cinismo no tiene precedentes. Ha negado el asunto reiteradas veces cuando Daniel le increpaba el tema de los videos que colgó en su blog. Esta es la calidad de gente con la que toca discutir a veces, lamentablemente. Milla tiene ya tiene antecedentes de deshonestidad cuyo punto más alto se manifiesta en el atentado contra el perfil de Salomón Lerner en Wikipedia. Debe creer que somos ingenuos y que no sabemos con quién tratamos.

    Finalmente, anticipando al predecible Ricardo, me imagino que responderá diciendo algo así como: “Me sorprende el tiempo que me dedicas, Raúl”, “Deberías dedicar más tiempo a tus clases que a mí”, “Tu pelo debe tener alguna relación de fondo con todo esto” o qué se yo. En fin, cada quien responde según sus limitaciones.

    En lo que a mí respecta, yo no ofendo ni pretendo ridiculizar con manotazos de ahogado. Voy a las fuentes y, con evidencia, juzgo. Si Milla se ofende, que se ofenda por su propia incapacidad, no por quien la hace evidente.

    Saludos!

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimados todos;

    Es natural que las conversaciones deriven por ramas impensadas. De todo lo que he leído seleccionaré sólo el tema que encuenyro más interesante: las consecuencias de la TL como práctica social. Como yo soy católico, a mí me interesa que la Iglesia crezca, se fortalezca o se expanda. Es como ser fan de universitario: quieres que universitario gane.

    Si hablamos de “consecuencias sociales” de la TL me limito a esto: en 1970 los católicos éramos el 99 % de la población del Perú. Hoy los protestantes tienen más practicantes que los católicos. ¿Y quiénes se han vuelto protestantes? Los pobres. Los ricos se han vuelto liberales, y se ocupan de asuntos sexuales y los pobres han sido abandonados. El Perú deberá ser reevangelizado o volverse protestante (lo segundo no me disgusta: dadle poder a los protestantes y veremos qué pasa con los liberales).

    Ésas son las consecuencias sociales que a mí, como católico, me interesan.

    Sin duda, esto es el ámbito de la opinión, del que normalmente trato de sustraerme.

    Erich: te agradezco de corazón una vez más tu sentido de la apertura, tu generosidad y tu trato amable y abierto.

    PD: Creo que a algunos interlocutores se les va la mano cuando hablan de los demás y rogaría que se hiciera referencia a todos con respeto y altura, condiciones que, de ser reunidas, atraerán siempre mi interés por el diálogo.
    VSR

  • Erich Luna

    Hola a todos
    ¡Cuántos comentarios! No he podido comentaren estos días por falta de tiempo,aunque sí he podido ir siguiendo los comentarios. Me he hecho una media hora para empezar a contestar. Más tarde espero poder continuar. Prefiero ir respondiendo cada comentario,uno por uno. Eso puede ser engorroso para leer, pero me permite comentar y dialogar con cada intervención.

    Empiezo,entonces,desde donde dejé de responder (hace varios comentarios).

    ***

    Hola VSR

    1. Sobre Sepúlveda y las Casas. Daniel Salas refiere unas opiniones mías. Me gustaría que también hiciera referencia a mis argumentos. Es una materia de justicia argumentativa.

    Yo ofrecí un trabajo por partes sobre la hermenéutica del encuentro conflictivo entre culturas, en cuya parte final voy a hacer una exégesis de una obra de Ginés de Sepúlveda. Ése es el nivel en que me interesaría debatir.

    2. Sobre a PUCP:

    A. Es cierto que un problema es si es que fue legítima la disolución de la Junta. Habrá que ahondar en ello.

    B. Yo también soy escéptico,repito,sobrelas instancias internacionales. Sin embargo, es una posibilidad.

    4. A penas pueda comentaré el post que has colgado, ahora en La Coalición.

  • Hernán Yamanaka

    Descubrí por casualidad tu blog. Oportuna y bienvenida casualidad.

    1) Yo fui agnóstico coqueteando con el a-teísmo. Pero volví a la fe cristiano-católica porque- parafraseándote -“encontre algo mejor”.

    2) Algunos planteamientos de lo que podriamos llamar catolicismo de derecha son francamente no cristianos; sospecho que muchos han leido meticulosamente libros de “espiritualidad” (¿adoctrinamiento?) y no el Evangelio. Es como decirse plátonico sin haber leido un sólo diálogo del ateniense y ser dependiente de malas traducciones o de comentaristas mediocres. La obsesión que tienen por la infiltración ideológica los hace perder de vista que ellos mismos están empapados de ideología.

    3) El nombre del libro de Gutiérrez es: Hablar de Dios desde el sufrimiento del pobre: meditaciones sobreel libro de Job.

    4) He visto que sectores ultra conservadores captan a muchachos para tener en ellos sus portavoces intelectuales. Claro que no hablo de un lavado de cerebro ni nada por el estilo, pero sí una “seducción” (mezcla de halagos, amistad, ayuda académica, etc.). Una pena que gente inteligente termine hinchada de vanidad y como loros de ideas, por lo menos, exóticas.

    Saludos.

  • Erich Luna

    Hola Daniel

    Me parece interesante lo que dices en relación alderecho natural. Estudiar la historia del derecho me pareceesencial para comprender realmente muchas cuestiones de lo político (y hasta de lo teológico:P).

    Muchas gracias por las referencias. Espero poder revisarlas pronto.

    Estoy de acuerdo con que es inaceptable el revisionismo histórico que no se basa en fuentes directas o en investigaciones rigurosas.

    Saludos,
    Erich

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich:

    Gracias por atender a una de mis ya cuantiosas intervenciones.

    Tengo mucho gusto de participar en tu bitácora.

    Por ahora no puedo resistir la tentación de responder al señor Yamagata. Brevemente.

    Todo lo que usted dice sobre los “grupos de derecho”, ¿no se puede decir de los “grupos de izquierda”? Y si tengo razón, ¿qué demuestra usted con su argumento?

    Otra pregunta: ¿Va usted a misa regularmente? Es que muchos pasan por católicos y no van a misa nunca, ni comparten las prácticas católicas, sino sólo sus “teorías”. De allí que sospecho en esos casos es lícito aplicar los adjetivos que usted cree debe atribuirse a los “gfrupos de derecha”. ¿Cómo se definiría usted mismo?

    Pontificar sobre la fe debería por derecho estar reservado para dos grupos: para los que creen y para los que no creen.

    VSR

  • Hernán Yamanaka

    Una corrección: mi apellido es, como notarán, de origen japonés: YAMANAKA (no Yamagata). Una ascendencia que me honra.

    Bueno, respondiendo al profesor Rivera.

    1. Sí, claro, hay utilización de las mentes jóvenes en todas las tendencias. Pero yo me refería a la utilización desde una derecha ultra conservadora, medio ahistórica y fantasiosa. En todos los casos (derecha, izquierda, arriba, abajo,etc), es penoso utilizar a gente inocentona y medio despistada (despiste natural en la edad, pero mayor en algunos) para los fines propios.

    2. Aunque es innecesario y no corresponde a un blog ser lugar para ventilar interioridades espirituales, debo decir con claridad que soy cristiano-católico: creo saber perfectamente qué significa eso, con todas sus consecuencias. Nada más: ya es un exceso preguntar y una impudicia responder esos asuntos que son de conciencia. Claro, a menos que- farisaicamente -pretendamos “medir” la fe personal en términos cuantitativos.

    3. Pontificar que lo haga el pontífice. A los demás, si sabemos de qué hablamos, nos corresponde opinar, con todo derecho.

    Saludos.

  • Daniel Salas

    Erich:

    Creo que es evidente que el comentarista Víctor Samuel Rivera ha querido faltar el respeto a uno de tus visitantes. A falta de argumentos y ante la ridiculez y desinformación que exhiben sus argumentos, no le ha quedado otro recurso que el de pretender burlarse del nombre de quien lo objeta. Este gesto vil es sumamente indignante para mí y debería ser suficiente para juzgar la calaña de este “filósofo” que se ha tomado el trabajo de escribir larguísimos y aburridísimos posts sobre “el retorno de los reyes” pero que ahora retruca que el tema del señorío natural “no le parece filosófico”. Es muy simple: Quien desconoce el concepto de señor natural no puede hablar de la legitimidad de los reyes y quien no puede hablar de la legitimidad de los reyes no puede venir ahora a presentar tan absurda defensa de uno de los españoles más malvados y taimados del renacimiento como fue el infame Juan Ginés de Sepúlveda, teórico del exterminio y, como repito, un enemigo de la tradición.

    Tengo más bibliografía que puedo pasarte por correo. Escríbeme y te paso los datos. No lo voy a hacer en público para no darle armas a gente que no la merece. Saludos.

  • Gonzalo Gamio

    Me parece interesante la respuesta del Sr. Yamanaka.

    Efectivamente, la participación en el rito es fundamental, pero él es muy claro al recordarnos que preguntas como “¿Respeta el Sábado?”¿Entregaron la ofrenda?”, “¿Se lavaron las manos?”, etc., la hacen los fariseos.

    El énfasis en el Evangelio (y menos en el Catecismo) señalado por el Sr. Yamanaka me parece interesante.

    Por supuesto, dogmarismos existen en todas las rendencias teológicas. Se trata de combatirlos.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Erich Luna

    Sobre los siguientes intercambios de VSR y Daniel

    1. Sobre las referencias bibliográs, las intervenciones de Daniel parecen tener un mejor manejo en lo que respecta a las ediciones y títulos. Ello es obviamente esperable, dado que es especialista en el tema.

    2. VSR ha dicho que no hará juicios de valor sobre Las Casas ahora. Sin embargo, es cierto lo que dice Daniel: antes ha dicho que sus ideas son “penosas” (hace ya un buen tiempo). De hecho, esa fue la razón por la cual lo cité y se generó esta interesante discusión. Es cierto que uno no está “obligado” a justificar todo lo que dice. Pero también es cierto que en contextos como estos, una aclaración se hace apremiante. Decir cosas que van en contra de la academia y de lo que dicen los especialistas merece algo de detalle, por respeto a ellos y por una actitud rigursa que busque dar cuenta de lo que dice.

    Entiendo que el interés de VSR sea hacer algo llamado “hermenéutica política”. No digo esto con la intención de desmerecer a priori el intento. Lo que busco cuestionar o discutir es su posibilidad, si es que debemos hacer una especie de escisión entre lo “histórico” y lo “filosófico”. En pocas palabras, aunque estoy a favor de hacer interpretaciones originales o diferentes sobre los autores, ello no posibilita desconocer el trabajo filológico e histórico que los especialistas ponen al descubierto. Esa es justamente la razón por la cual me interesa este tema, en sentido histórico. Si quiero comprender los debates e ideas que se han dado sobre nuestra historia, es obvio (por lo menos para mí) que se necesita una sólida formación histórica.

    3. Estoy de acuerdo con que definir qués es un “señor natural” constituye un elemento central del asunto para ver en qué medida las interpretaciones de VSR tendrían sentido histórico (el el mejor sentido de la palabra). Creo que, si bien no es “explícitamente” un asunto filosófico, es una cuestión previa que se requiere para la discusión que se está planteando.

    4. Sobre si debe usarse o no la palabra “encuentro” para designar ese tipo de eventos (en sentido no heideggeriano), ello es otra discusión.

  • Erich Luna

    Sobre los siguientes intercambios de Ricardo y Raúl:

    Entiendo primero que Ricardo quiera defender a VSR sobre la base de que él hace una “argumentación hermenéutica”. Sin embargo, la hermenéutica filosófica, creo, no pueda estar desligada de los conocimientos especializados de historia porque ello constituye un elemento ineludible para comprender la tradición y poder hacer una apropiación originaria de ella.

    Discrepo sobre la tesis de que la TL “tenía que ver” con el marxismo, si es que ello implica algo más que basarse en las ciencias sociales vigentes de la época, lo cual incluso ya es un exceso dado que la teoría principal de TL es la teoría de la dependencia, teoría que fue duramente criticada por los marxistas.

    Me alegra que Ricardo haya reconocido que padeció ese prejuicio, prejuicio que se sigue reproduciendo en muchas agrupaciones cristianas.
    Sobre lo de la pucp a lo que alude Ricardo

    1. Que los lectores juzguen si es que él está favor de la universidad. Es cierto que uno debe creer en lo que dicen las personas. Pero también existen casos de personas que dicen una cosa y hacen otra. No te estoy acusando de nada, simplemente creo que los lectores pueden hacerse una idea en base a todo lo dicho.

    3. Es cierto que el fallo se va a acatar.

    4. Es posible lo de la instancia internacional. Soy escéptico ante esa posibilidad, pero por suerte existe.

    5. La PUCP no le pertence al Arzobispado. Estamos de acuerdo. Pero los bienes de Riva Agûero son ahora de la universidad (desde 1964): ¿Qué bienes de Riva Agûero debe administrar? (ese es un problema).

    6. Lo de 1957 no lo decidió Riva Agûero y puede cambiarse .

    7. “Que haya esta junta ayuda -a mi humilde juicio- a que la universidad sea más plurarl y que haya una mejor trasparencia en el manejo de los bienes que fueron heredados a la PUCP por Riva Agüero”. Deberías dar buenas razones para sustentar esto.

    8. Sí creo que lo del Opus Dei puede ser visto como accidental. Sin embargo, estos accidentes pueden tener consecuencias sustanciales y determinantes.

    9. Sobre la catedra, estoy de acuerdo con que es una buena idea. Sin embargo, ello no tiene nada que ver con este problema. Es más, podría decidirse hoy mediante nuestro autogobierno y ello no arreglaría nada de esto.

    10. Cuando tenga tiempo prometo revisar el post de La Coalición.

    Por último, el comentario de Ricardo sobre el cabello de Raúl creo que es innecesario. Raúl llevó la cuestión de manera deportiva. Sin embargo, creo que ese tipo de comentarios no contribuyen a nada, salvo a hacer quedar muy mal a quien los hace. Espero que no se vuelvan a repetir.

    Concuerdo con Gonzalo con que falta bastante tiempo para que algún bando cante victoria.

  • Erich Luna

    Hola Raúl

    El link que pones es bastante polémico y creo que es evidencia importante, así como la cuestión ya conocida de Salomón Lerner y Wikipedia. Habrá que ver cómo responde a ello.

    Espero que el hecho de que hayas bromeado con sus posibles respuestas los invite a dar razones, si es que las tiene.

    Saludos,

  • Erich Luna

    Hola VSR

    Las estadísticas no deben decirse tan a la ligera, así como qué sectores sociales práctican qué religión oideología política. Ello es excesivamente simplificador. Entiendo el punto, pero no puede sostenerse.

    Lo que no me queda claro de la idea de “evangelizar” o “re-evangelizar” es en qué medida podría esa actitud comulgar con lo relativo a la diversidad y a la pluralidad que la hermenéutica y la postmodernidad buscaría reivindicar. Es decir, no parece ser muy consecuente criticar el “pensamiento único” y anhelar tal grado de masificación un homogeneización.

    Espero resuelvas estas dudas.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Hernán

    Muchas gracias por participar

    Estoy de acuerdo con tu espíritu de ir a las fuentes mismas y no recibir una formación basada en manuales de adoctrinamiento. Creo que para mí ese es un sentido fundamental para la máxima fenomenológica husserliana (“¡A las cosas mismas!”), máxima que me es bastante cara.

    Gracias por la referencia al libro de Job.

    La manera como muchos grupos captan jóvenes siguen ese mismo estilo. La idea de hacerle creer a uno que tiene cierto “talento”, “vocación” o “llamado” que no debe dejar de atender. Es una manipulación de jóvenes que, en la mayoría de casos, únicamente son culpables de ser bastante ingénuos y de desconocer otras posibilidades.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Sobre los últimos intercambios entre VSR, Hernán, Daniel y Gonzalo:

    Lo primero es obviamente llamar la atención a VSR por no escribir correctamente el apellido de Hernán. Puede ser desde una negligencia, hasta una ridiculización intencionada. No lo sé y no me importa.

    La idea es que todos respetemos a los interlocutores. Yo ya he criticado antes a un anónimo por utilizar el correo de VSR, creo que ahora le toca también a VSR reconocer que debe el mismo respeto a los demás y que no puede ir cambiando los apellidos de sus interlocutores. Yo obviamente espero que se trate de una negligencia (que aún así es inaceptable).

    Creo que la contraposición entre ir a las fuentes mismas o caer en el adoctrinamiento vacío se extiende a los ámbitos que señala VSR y a muchos más. Es en esa amplitud en la que veo mucho de la riqueza que caracteriza a la máxima fenomenológica que evoqué en el comentario anterior. Hernán también reconoce eso. Yo creo que en la misma izquierda también se ve (y no es algo muy difícil de ver). El mismo Marx es conocido por haber dicho que no era marxista.

    No soy religioso, así que no entraré en el debate sobre qué hace a uno más creyente.

    Daniel:
    Sobre la sugerencia de bibliografía, con gusto te escribiré, aunque confieso que me demorará mucho revisarla. Sin embargo, ello no anula el gran interés que siento por este tema en particular.

    Lo que dice Gonzalo sobre ir al Evangelio en lugar del Catecismo me parece saludable. Pero sí creo que la misma historia de la Iglesia y de la Teología es fundamental para tener una buena comprensión. Omitir la historia de la “autoridad”, sería como querer ser especialista en un filósofo griego leyédolo únicamente y no investigando, también lo que dicen los especialistas que a uno lo anteceden.

    Ha sido una maratón de respuestas. Espero que no se me vuelvan a acumular.

    Saludos a todos,
    Erich

  • Hernán Yamanaka

    Una sugerencia: para quien desee leer un debate filosófico-teológico-sociológico sobre la TL, me permito recomendar un libro que recoje las ponenecias y conclusiones de una semana de estudios organizada por el CELAM, con un interesantísimo debate entre Gustavo gutiérrez y otros pensadores en la orilla opuesta (López Trujillo, Kloppenburg, Poblete, etc.). Publicado en 1974, tiene el “sabor” de algo hecho en la etapa de efervescencia.

    Título: Liberación: diálogos en el CELAM. Edic CELAM, Bogotá 1974.

    Anécdota: este libro me lo obsequió, hace 11 años, un sacerdote encargado de la biblioteca de su comunidad: los superiores habían decido “prescindir” (es un modo elegante de expresión) de ciertos libros por considerarlos innecesarios o inconvenientes.

    Saludos.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Buen dato, Hernán. Fíjate que es un libro que no conocía y eso que había barrido toda la biblioteca de la PUCP en esta materia. Sin embargo, fallé en los criterios de búsqueda porque, efectivamente, lo tenemos en la Universidad. Ya separé el texto para su lectura. Ya que andamos en eso, hay otros textos importantes que vale la pena recomendar al lector que desee conocer la obra de Gutiérrez:

    1. Su defensa de tesis doctoral en la Facultad de Teología de la Universidad de Lyon. La misma se encuentra en “La verdad los hará libres. Confrontaciones” (1986, varias reimpresiones). Se trata de un texto fundamental para el diálogo entre el pensamiento teológico europeo con el latinoamericano.

    2. Además, existen dos compilaciones de artículos en honor al pensamiento de Gutiérrez. Una fue hecha en ocasión de sus 60 años, la otra cuando cumplió 80 (hace dos años):

    2.1. “Teología y liberación: ensayos en torno a la obra de Gustavo Gutiérreez” es el título de la obra general que lleva tres subtítulos diferentes dependiendo del tomo. La obra se publicó en tres tomos desde 1989 hasta 1991. Un trabajo de primer nivel que reúne conferencias hechas en EEUU traducidas y añadidas a algunas hechas en su honor en Latinoamérica.

    2.2. El otro texto es: “Libertad y esperanza. A Gustavo Gutiérrez por sus 80 años” (2008). Un libro extenso, también de textos que debaten las tesis centrales de su obra así como sus derroteros posibles.

    Creo que una revisión, al menos general, de estas tres obras puede dar al lector una mirada apropiada del debate en torno al asunto y ayudarlo a salir de cualquier duda promovida por interpretaciones mediocres o carentes de información suficiente. Como decía el gran Husserl, recordado un par de veces por Daniel: hay que ir a las cosas (fuentes, en nuestro caso) mismas.

    Saludos!

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich;

    Debo contestar abreviadamente porque, como he intentado expresar en varias ocasiones, una agenda extremadamente pesada me impide abocarme a todas y cada una de las interesantes cuestiones -tan dispares- que los interlocutores plantean. Me veo obligado a contestar las que creo parecen más urgentes.

    1. Me alegra que el Señor Yamanaka haya aclarado el punto que yo le solicité y de la manera en que lo ha hecho. Estamos de acuerdo en lo fundamental.

    Hoy en día en muy raro encontrar una persona católica y celebro que el Señor Yamagata sea una de ellas. Que eso quede en pie para posteriores diálogos.

    2. Veo que he leído mal el apellido del comentarista a quien acabo de hacer mención. No me parece que proceda a otra cosa que a corregirme. Me disculpo si la persona aludida se ha sentido afectada. Tengo 45 años, uso dos pares de anteojos, y aun así veo bastante mal, no siempre uso la computadora de mi casa y en la oficina la iluminación no es apropiada.

    3. Como cosa aparte, creo que el lector imparcial puede juzgar si yo trato o no con consideración y respeto a los demás y si el trato es recíproco o no lo es en algunos casos. Aquí está la secuencia entera de comentarios para dar testimonio. Equivocarse con un nombre no es de la misma magnitud que usurpar deliberadamente el correo electrónico de un tercero. No estoy de acuerdo en equipara una cosa (un error) con otra (una acción inadecuada deliberada).

    4. Iniciamos un diálogo sobre Sepúlveda por un motivo tangencial, al cual ya he respondido: si me preguntas mi opinión, yo creo que uno puede estar de acuerdo con Sepúlveda y además ser “profetista”. Si debo documentar eso históricamente es algo que en el fondo no me parece pertinente, más aún si eso me exige citar bibliografía, etc. cuando, como ya he intentado decir antes, tengo una agenda académica muy complicada y estoy con descanso médico recomendado por exceso de trabajo.

    En ese sentido, te debo una disculpa por la bibliografía que aún no he puesto.

    Si se tratara de una competencia de quién cita mejor, a ojo cerrado le concedo el laurel a Daniel Salas. Pero si alguien desea saber qué cosa pienso como filósofo sobre un argumento de Sepúlveda que es el que encuentro decisivo en su polémica con Las Casas (que era el motivo original de esta sección del diálogo), entonces cordialmente lo invito a leer mis posts.

    Sin duda, es razonable que no todas las personas deseen el diálogo bajo el sesgo que a mí me interesa. Es parte de la vida que tengamos todos enfoques y alcances diversos a la realidad. Por eso no hay problema.

    5. Sobre el tema de la religión. Tal vez debería citar algún censo para determinar la cantidad de católicos y protestantes en el Perú, su variación porcentual por sectores de consumo y por fechas. En este tema creo que ayuda mucho vivir en la era del internet y creo que mi falta de memoria puede suplirse sin mayor incomodidad.

    6. Me pregunto qué sería “seguir el Evangelio” si uno carece de prácticas, creencias e instituciones que nos lo indiquen. Ahí lo dejo.

    Un abrazo.

    VSR

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich;

    Me indicas esto, que es interesante:

    “Lo que no me queda claro de la idea de “evangelizar” o “re-evangelizar” es en qué medida podría esa actitud comulgar con lo relativo a la diversidad y a la pluralidad que la hermenéutica y la postmodernidad buscaría reivindicar. Es decir, no parece ser muy consecuente criticar el “pensamiento único” y anhelar tal grado de masificación un homogeneización”.

    Hay un malentendido con la expresión “pensamiento único”. Propiamente se dice de la sociedad liberal de la década 1989-2000 que pretendía ser universal y obligatoria. La unidad de ese pensamiento está marcada por la experiencia del Gestell: o sea no es un pensamiento, es una fuerza. Actúa como una fuerza, no como un pensamiento.

    Los términos “masificación” u “homogenización” se entienden como metáforas dentro del Gestell. Una sociedad homogénea tipo cualquiera (una sociedad tradicional) no es ni representa un “pensamiento único”. He escrito sobre eso largamente en otra parte. Hay pan para rebanar, pero debo detenerme aquí.

    Quiero felicitar a Raúl Zegarra por su interés en estudiar la TL. Creo que podría ser un aporte serio intentar reconstruir la TL con presupuestos conceptuales contemporáneos.

    Un abrazo,

    VSR

  • Hernán Yamanaka

    No me incomoda- menos me ofende -una equivocación con mi apellido: es el precio a pagar por los nombres exóticos (además, siempre presumo involuntario error en el remitente). Pero debo decir que el profesor Rivera volvió a equivocarse al poner de nuevo “Yamagata”: tal vez, como nos cuenta, debería revisar sus anteojos o su teclado con urgencia, porque errores con ambos pueden ser graves, aunque este no es el caso.

    Sobre la religión. En el cristianismo hay una “jerarquía de verdades” y los eventos religiosas- públicos o personales -tienen, también, una escala de importancia (por ejemplo, es sustantivo celebrar la Eucaristía, es totalmente voluntario rezar el rosario y otras prácticas piadosas al estilo). Entonces, mientras haya asentimiento en lo esencial, las formas, oportunidades e intensidades de expresar la fe pueden variar sin que eso comprometa la ortodoxia del sujeto creyente (= unidad en diversidad). Desde luego, hay que evitar la hipertrofia o la minusvaloración de los significados en celebración pública de la fe: el exceso y el defecto sí se pueden acercar a lo heterodoxo. Porque el cristianismo siempre ha alentado una sobriedad, una “aurea mediocritas” que mostrara la belleza y la razonabilidad de sus ritos y costumbres.

    Saludos.

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich;

    He estado dándole vueltas a la cuestión sobre la homogeneidad y el pensamiento único. Creo que, por su complejidad, es lo más lógico que te consteste con un post (pequeño), que espero redactar esta tarde o mañana en mi blog.

    Me gusta la idea de que una persona inteligente me plantee un tema qué discutir.

    A Hernán;

    Me disculpo sinceramente si me he equivocado con tu apellido. Me alegra ver que eres comprensivo.

    VSR

  • Erich Luna

    Hola VSR

    Comprendo que no tengas tiempo para profundizar y abordar con el mismo detalle todfas las cuestiones. Creo que la mayoría de los interlocutres aquí padecen de la misma condición, así que no creo que ello sea motivo de crítica.

    1. No quise equiparar la negligencia de escribir mal el apellido de otro con el hecho de intencionalmente usar el mail de otro con obviamente fines irrespetuosos. Ello que quede claro. Mi intención era simplemente la de poner juntos estos hechos para invitarte a hacer las disculpas respectivas, dado que yo también hice que se tratara respetuosamente con algo más grave. Eso era todo. No considero que hayas sido irrespetuoso durante todo este intercambio y espero que el respeto entre los interlocutores se mantenga.

    2. Creo que uno no debe estar justificando todo lo que dice si es que sus interluctores aceptan los supuestos o comparten el mismo horizonte o jerga técnica, etc. Sin embargo, como en este caso se trata de una tesis “inusual” entre los interlocutres, es comprensible que se exijan fuentes que avalen lo que uno dice.

    Esto de acuerdo con que el mismo rigor no se le debe exigir a un filósofo y a un historiador. Cada disciplina tiene su propia manera de ser rigurosa. Pero añadiría que ello no exora al filósofo de no tener fuentes históricas para lo que dice. Si no, sería muy fácil caer en anacronismos. No olvidemos que la misma filosofía también posee una historia, historia que no está desligada de los demás procesos históricos. A esto habría que añadir el hecho de que todo gran filósofo por lo general (por no decir siempre, salvo raras excepciones), a mi modesto juicio, ha tenido un conocimiento riguroso de los asuntos sobre los que reflexiona. De ahí mi interés por las fuentes históricas como prolegóminos y condición de posibilidad de una seria y fructífera reflexión filosófica.

    Sobre la obervsación que he hecho a uno de tus últimos comentarios:

    Para mí el problema es que no veo la gran y sustancial diferencia entre la homegeneidad “legítima” de las sociedades tradicionales que evocas y el ilegítimo “pensamiento único” que le adjudicas al liberalismo. Estoy de acuerdo con que los liberales no van a conceder todo, pero nadie concede todo. Es obvio que van a promover un modo de vida liberal, sea lo que ello signifique, así como los republicanos lo harían y los socialistas y todos en general. A pesar de ello, el liberalismo político desde Rawls en adelante tiende a fomentar un mayor pluralismo del que hayamos podido pensar antes alguna vez.

    Por eso me daba la impresión de que ese pluralismo de la democracia liberal era más compatible (en términos de afinidad electiva) con una sociedad que se quiera plural, diversa y postmoderna, al mismo tiempo que secular. No entiendo como se quiere postmodernidad, muerte de dios y no secularización.

    Finalmente, y aquí peco de ignorante ya que no sé mucho sobre Vattimo, lo poco que he leído de Gianni Vattimo parecía ver con buenos ojos a la sociedad de la democracia liberal plural, la que llamó alguna vez “sociedad transparente” y que equparó con la postmodernidad. Asimismo, Vattimo no buscaba abandonar ideales de emancipación, sino más bien el repensar su posibilidad desde las nuevas condiciones históricas, condiciones que hacen impensable una sociedad con creencias únicas y homogéneas, a menos de que se impongan, como creo que se haría en una sociedad homogénea y tradicional.

    Pero bueno, el que sabe de Vattimo acá eres tú, así que espero puedas aclarar estas aporías.

    Heidegger es para mí el filósofo más grande del siglo XX, pero abusar de palabras suyas como Gestell sin dar mucha explicación puede no aclarar nada a los interlocutores. El texto “La pregunta por la técnica” es de lo más difícil que he leído de él. Creo que explicar ese concepto sería bastante útil.

    Finalmente, concuerdo con que el estudio de Raúl puede verse como un aporte serio a la TL.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    He borrado el comentario de Castroman por obvias razones.

    Pido por favor que no se insulte a los demás. Si se discrepa, que se den razones y que se dialogue/ discuta. Si esto sigue así voy a tener que yo mismo filtrar cada comentario y ello va a hacer mucho más lenta la discusión en el blog.

    Monaguillo posmoderno:

    Está bien que esa sea tu hipótesis (y que seas anónimo), pero no viene al caso si no hay pruebas pues.

  • Erich Luna

    Hola aldo

    Gracias por escribir mejor. La demora de tu comentario ha rendido frutos.

    Me alegra que te interesen los ranking de las universidades y que sepas que la PUCP no se encuentre entre las 500 mejores. No he revisado las fuentes, pero no me molesta creerte. Sin embargo, ninguna universidad peruana va a figurar en esos ranking. La razón es obvia: la educación en el Perú no es la mejor del mundo. Tan simple como eso. Y, créeme, eso no va a cambiar en mucho tiempo por muchísimas razones y que hayan intelectuales de izquierda en la pucp es la menos insgnificante de ellas.

    Que la PUCP no figure en el ranking de las 500 universidades significa eso: que no es de las 500 mejores del mundo. Pero el Perú en general está muy por debajo de esos estándares. No es “culpa” únicamente de la PUCP. En cambio, se podría buscar un ranking de Perú, de los países andinos y de Latinoamérica. Creo que ahí verías a nuestra universidad.

    ¿Es eso mediocridad? No lo creo. Se trata de mostrar que dentro de lo mal que estamos, nuestra universidad es de lo mejor que hay. Y muy buenos alumnos de nuestra universidad pueden llegar a esas universidad top del mundo a hacer sus postgrados ser profesionales de primer nivel. De eso que no te quepa la menor duda. No serán la norma, no serán la mayoría, pero lamentablemente en nuestro país la gente brillante no es mayoría. Esperemos que algún día sea así.

    Sobre si los profesores que tu llamas “caviares”, palabra que no defines, pero asumo que debe significar algo como “izquierda” “democrático” “no pobre” “defensor de derechos humanos” “CVR” (muchas etiquetas que serían comunes a la izquierda y derecha en países verdaderamente liberales en sentido político, salvo izquierda obviamente) , deberían irse y fundar la mejor universidad de la historia humana en un rincón del país, creo dos cosas:

    1. Que estás equivocado si es que estas personas hacen su trabajo bien y están legítimamente en la universidad.

    2. A pesar de ello me gusta la posibilidad de pensar en una universidad de primer nivel no católica en nuestro país. Creo que la contradicción esencial (cuasi dialéctica) de la PUCP es ser pontificia y no ser conservadora, así como el tener compromisos y actitudes de universidad pública siendo estatal. Creo que esas dos contradicciones constituyen la condición trágica de su existencia.

    Asumo que ahora que ya has aprendido a escribir, podrías postular a Harvard o Cambridge a estudiar. Estoy seguro que con lo brillante que eres, nadie podría criticar lo que dices y que serías admitido sin ningún problema, además de graduarte con honores. Quizá hasta Aldo Mariátegui podría escribirte una carta de recomendación, dado que es una luminaria de la investigación y del análisis de coyuntura.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Marqués

    Borro tu comentario y me asombra que pierdas el tiempo hablando esquizofrénicamente como si fueras otra persona. Debes tener 15 años o por lo menos la metalidad de un quinceañero.

    IP: 190.232.90.107

    Tienen el mismo IP.

    Haz algo más provechoso con tu tiempo.

    Saludos,
    Erich

  • Hernán Yamanaka

    Sería deseable que en PUCP exista siempre una real pluralidad de ideas, una verdadera libertad de cátedra y que ningún grupo ideológico-político se haga con la administración de manera permanente. Lo digo en términos generales (lo deseable) y porque también he conversado con alumnos- a los que conozco y de cuya seriedad no dudo -que se quejaban de sutiles (y a veces manifiestas) censuras en clases, en reuniones estudiantiles, etc. Nada más puedo decir al respecto.

    Más que si la universidad es tomada por el cardenal Cipriani o por cualquier otro en su cargo (en este asunto se mezclan también las antipatías- justas o gratuitas -contra las personas/grupos involucrados: “caviares” o “el opus” o “cipriani”), lo que preocupa es la aplicación de algunas orientaciones de la Ex Corde Ecclesiae que parecen admitir una gran elastcidad interpretativa:

    – “En una Universidad Católica, por tanto, los ideales, las actitudes y los principios católicos penetran y conforman las actividades universitarias según la naturaleza y la autonomía propias de tales actividades. En una palabra, siendo al mismo tiempo Universidad y Católica, ella debe ser simultáneamente una comunidad de estudiosos, que representan diversos campos del saber humano, y una institución académica, en la que el catolicismo está presente de manera vital” (14)

    – “En una Universidad Católica la investigación abarca necesariamente: a) la consecución de una integración del saber; b) el diálogo entre fe y razón; c) una preocupación ética y d) una perspectiva teológica”.(15)

    – “Una Universidad Católica, en cuanto católica, inspira y realiza su investigación, la enseñanza y todas las demás actividades según los ideales, principios y actitudes católicos” (II parte, art 2)

    – ” En los modos concordes con las diversas disciplinas académicas, todos los profesores católicos deben acoger fielmente, y todos los demás docentes deben respetar la doctrina y la moral católicas en su investigación y en su enseñanza.(II parte, art 4)

    – “Los profesores y el personal administrativo que pertenecen a otras Iglesias, Comunidades eclesiales o religiones, asimismo los que no profesan ningún credo religioso, y todos los estudiantes, tienen la obligación de reconocer y respetar el carácter católico de la Universidad. Para no poner en peligro tal identidad católica de la Universidad o del Instituto Superior, evítese que los profesores no católicos constituyan una componente mayoritaria en el interior de la Institución, la cual es y debe permanecer católica.( II parte art 4)

    El gran temor, me parece, es que la PUCP se convierte en una universidad PRIVADA PARA CATÓLICOS, conforme al ideal “católico” de educación, universidad y estudiante. La pregunta puede ir más allá: ¿Hay un modelo católico de universidad? o, más radicalmente ¿no será que la perspectiva católica de universidad termina siendo incompatible con el status universitario en el siglo XXI (= rechazo a los supuestos, inadmisibilidad de los argumentos de autoridad)?

    Saludos (y perdón por la extensión)

  • Santiago Alayza

    Buen comentario Hernán. Yo creo que si hay una real libertad de cátedra, aunque a veces los profesores sean arbitriarios esto es dentro de sus propias clases ya que no hay un control de la Secretaría Académica (control de afuera) o algo parecido:

    Por ejemplo:
    a.Dejan escribir y dictar a Carlos Meléndez que se queja de “los caviares” y que además muchas veces se le pasa la mano.
    b. Hay muchas facultades conservadoras y dentro de las facultades que no lo son, siempre se pueden encontrar profesores divergentes.

    Aparte, me parece muy interesante tu pregunta sobre como debería ser una universidad Católica. Por más que creo que está claro en el Corde Ecclesiae, sería interesante ver una interpretación desde el derecho canónico que también recoja normas más antiguas, para saber si se aplican o si tienen relevancia en la interpretación.

    Finalmente, no seamos ingenuos al solo apelar a lo normativo, basta ver la trayectoria de nuestro Cardenal para darnos cuenta de que no es un hombre de instituciones o de razón.

    Saludos

    • Hernán Yamanaka

      Así es, Santiago: la Ex Corde Ecclesiae (ECE) marca la pauta, falta ver cómo se articularía en la realidad, al menos en el caso de PUCP. Sería bueno saber cómo lo llevan universidades como la UDP, UNIFE, UMCH, UCSM, USP, (aunque no estoy seguro si las universidades de impronta católica pero que no lleven explícito el- “universidad católica….” -caen en la jurisdicción de la ECE). Es de suponer que la Facultad de Teología Pontifica y Civil de Lima (FTPCL), conocida amigablemente como “santoto”, cumple plenamente con el documento vaticano, ya que es la institución formativa de los seminaristas de Lima y también tiene como gran canciller al Cardenal Cipriani.¿Lo hará?

      Saludos excordeecclesianos.

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich;

    No hay mayor dificultad en aclarar (poco a poco) las cosas sobre el vocabulario de Heidegger, aunque no va a ser muy sencillo que digamos. Yo, que practico el conocimiento histórico, creo, sin embargo, que puede tratarse algunos conceptos no históricamente.

    El Gestell es un concepto histórico. Se refiere al mundo creado como consecuencia de la expansión y el predominio fáctico de las ciencias experimentales modernas. También a su sostenimiento ideológico por la Ilustración. Los hechos históricos que avalan ese concepto (y lo sostienen como una manera plausible de ver la historia reciente) son parte del relato ordinario del desarrollo de la modernidad política: la Revolución Francesa, la expansión planetaria del Occidente y su triufo en la versión libveral sobre otras versiones (comunismo nacionalismo). La idea de “Gestell” es el mundo: que el mundo más propiamente humano ha devenido en un “engranaje” (el mundo como un engranaje). O sea: en un mundo no humano.

    Ese mundo y sus instituciones y creencias es “pensamiento único”. Fuera de ese contexto el uso de la expresión se convierte en una manera de hablar.

    Al menos eso creo yo. Tal vez esté equivocado. No recuerdo que nadie me haya reprochado antes este uso de “Gestell” y creo que es muy útil que me des oportunidad de decirlo de esta manera.

    Un abrazo grande.

    VSR

    PD: Te agradezco que hayas suprimido los comentarios desagradables del IP que has anotado, lo cual me sirve bastante para identificar trolls que azotan mi dominio.

  • Ricardo Milla

    Estimado Erich:

    Creo que parcializas tu juicio al apoyar a quienes van por tu línea en lo que ahora nos reúne. No digo que esto esté mal. Creo que es normal. Respecto a Zegarra creo que el gran jefe de prácticas cae en una soberbia que el mismo se reviste, cree que tiene una túnica que lo hace intocable. Zegarra es conocido en las clases por su poca capacidad para discrepar y tiende, muchas veces, a dar la razón a los profesores. También es conocida la burla a su pelo, a su pose de “intelectualón poserazo. Hay más ejemplos respecto a Zegarra (ejemplos que llevarían este diálogo a lugares no deseados, esperemos que Zegarra regrese a una altura de discusión y que deje de hablar de cuestiones personales, a nadie le interesa lo inteligente que soy o lo inteligente que sea él) , pero que no se crea el creío porque algunas personas hablen de él, a fin de cuentas no es relevante para la vida de muchos. Sólo me rebajo al nivel del gran joven filósofo Zegarra y respondo como lo hace él. No lo ofendo y espero no se ofenda, puesto que yo no lo he hecho. Como le dije en el baño -mientras él miccionaba- “quizá me ataque a mí mismo”, en respuesta a su “¿cómo te vas a defender?”. No me interesa defenderme ante alguien que tiene tan poca capacidad de crítica y reflexión, y me sorprende más de alguien tan inteligente po Zegarra. Dejemos estos temas personales que no vienen al caso, sólo lo menciono porque Zegarra, al no poder conversar alturadamente, tiene que usar ad homien y luego decir que uno es el que inicia todo…

    Respecto a la cita que hizo el susodicho señor Zegarra, pues me honra que me lea con tanta diligencia. Es una cita en la que no contradice nada con lo que he mencionado en tu blog. Yo no he negado que no esté alegre por el fallo del TC. Me alegra mucho. Me encanta. Es justicia. Es hacer justicia al deseo y voluntad de Montealegre. Me daría lo mismo quiene fuese el cura que esté a la cabeza. ¿OK? Entiendes Raulito. Deja de confundir a la gente. Estoy del lado de la Católica, que esté alegre de que el Cardenal haya ganado y que piense que Rubio deba dejar el rectorado por haber llevado a la cato a tal punto, no me hace “enemigo” de la universidad. O sea, mi querido amigo Erich, para Raulito Zegarra que uno se alegre por el fallo del TC o del juicio o etc es estar contra la cato. Que argumento para más falaz. Zegarra es muy inteligente, hacer alusiones de ese tipo lo rebajan. Que no haga eso. Aconseja a tu amigo. A diferencia de tí, él no sabe abrirse al pensamiento ni sostener una conversación alturada. Tú, Erich, has demostrado hasta ahora altura y no te has puesto a hablar de pelos ni poses ni intervenciones. Has actuado mejor que Gamio, Raulito y yo. Gracias por la paciencia.

    Te respondo lo de la PUCP.

    Mi estimado viejo amigo Hernán dijo lo siguiente: “Sería deseable que en PUCP exista siempre una real pluralidad de ideas, una verdadera libertad de cátedra y que ningún grupo ideológico-político se haga con la administración de manera permanente. Lo digo en términos generales (lo deseable) y porque también he conversado con alumnos- a los que conozco y de cuya seriedad no dudo -que se quejaban de sutiles (y a veces manifiestas) censuras en clases, en reuniones estudiantiles, etc. Nada más puedo decir al respecto.” Eso es algo en lo que muchos podemos estar de acuerdo.

    1. Sí, que los lectores juzguen. Yo estoy a favor de la universidad de la que soy miembro, estudiante, amo a mi universidad. Que esté a favor de la voluntad de Riva Agüero me hace más cercano al cariño que todos tenemos a la universidad.

    3. “Es cierto que el fallo se va a acatar.” Así es. Por respeto al Estado de derecho y la democracia.

    4. No creo que se vaya a una instancia internacional. Aún así, si eso no se logra, nadie puede cantar victoria.

    5. La PUCP no es dueña absoluta de los bienes, nunca lo fue y nunca lo será: Los bienes son de la PUCP y los administra una Junta perpetua conformada por el Rector y un miembro nombrado por el Arzobispo de Lima. El testamento del 38 lo dice así, el fallo del TC lo dice así. Hasta que eso no cambie jurídicamente -lo que digamos acá son meras opiniones en ese sentido y nivel- los bienes que se administran son los bienes que tiene la PUCP.

    6. No lo decidió y sí puede cambiar.

    7. Las razones que doy son: Saber cuánto ganan las autoridades, cómo hacer para pagar menos, etc, etc. Los candidatos REA apuntaron bien en ello. Nada más. Más transparencia. Más pluralidad.

    8. Esperemos que el tema Opus no pase a mayores y sólo sea un factor accidental más. Es lo justo.

    9. Lo de la Cátedra Montealegre (como se le conoce en los ámbitos académicos de Europa) es algo que le corresponde a las autoridades. Harían bien en que sea así en honor a nuestro benefactor. Es cuestión de justicia y sensibilidad humana. Si las actuales autoridades no lo ven así, alguien lo verá. Sí hay alguien que la dicte: El Doctor de la Puente. Nadie más capaz que él. Y si alguien consigue sustentar dos tesis, de maestría y doctorado, sobre Riva Agüero y que consiga Suma cum laudes. Alquien así estaría apto también. Aún no hay ese alguien. Ojalá algún día lo haya, ¿no crees? Sería interesante que la universidad que es como tal gracias a los bienes heredados haga honor a su benefactor. !Qué mejor acto de respeto que una Cátedra sobre un gran pensador que fue Montealegre!

    10. Lee lo que escribió VSR. Lo hizo especialmente para tí, por lo que veo. No acostumbra a hacer eso. Un profesor te está dedicando su tiempo, es algo loable. Creo que estás agradecido. Comentar algo, al menos un “está chévere” o lo que sea, sería una muestra -más- de caballerosidad de tu parte, como hasta ahora lo has desmostrado a diferencia de otros.

    Respecto a la cita de Hernán -con quien algunas veces he almorzado y ha tenido la amabilidad de concederme su amistad- no sé a quiénes se refiera -ni le pido nombres ni nada pues confió en lo que dice- pero también he oído palabras similares. Creo que la “libertad” de la que ahora muchos profesores y autoridades se quejan que perderán si el cardenal “entra” en la cato es una ilusión. Hay libertades en la cato, como en toda buena universidad, pero las censuras existen, las burlas a posturas existen, las posturas fanáticas existen. Si no están de acuerdo con estas apresiaciones, no les haría mal conversar con los alumnos mismo, de EEGGLL y de las facultades. Algunos ponen apodos -como es normal en toda escuela- a los profes y es notorio que algunos apodos tienen referencia a que son fanáticos, cerrados, conservadores, etc. Como me dijo un profesor de la PUCP -también profesor en posgrados- “Acá la gente es muy conservadora, los alumnos, los profesores”. Si no me creen, dénse una vueltita por el claústro de la cato. Nada más. Creo que tú, Erich sí lo habrás notado.

    Acerca de mi apoyo a VSR es porque concuerdo con lo que él dice. No doy razones. Él las ha dado. Quizá, como muestra la posmodernidad, sea cuestiones de gustos e interpretaciones. No tengo por qué darle razones a todos y de todo, eso es tan analítico. Pero bueno, siempre hay chupamedias que le bailan tanto a los analíticos a los posmodernos, ayayeros hay en todos lados.

    Gracias por tu paciencia Erich. Tanto en persona como por aquí muestras tu amabilidad para conmigo. Te aconsejo que no trates tan “mal” a VSR por un error -soy testigo del cansancio que viven las personas mayores- menor. Hernán comprende. No hay motivo para tanto corrección. Sólo eso.

    Según Raulito es fácil “sacarme la mierda”. Quizá. No me interesa tanto. Me rio cuando hablan así de mí. Pero creo que Zegarra no tiene correa por eso también a él es fácil sacarle la mierda. Sin embargo no estamos acá para sacarnos la mierda mutuamente, no somos quinceañeras -aunque algunos usen gel- sino personas reunidas virtualmente para discutir algunas cuestiones. Aunque es cierto que hay su aura de chacotería en todo esto del que todos somos partícipes. Tratemos que la chacota no llegue a las ofensas. Te recomendaría que borres lo dicho por ese monaguillo, es ofensivo; permitir ello no es leal para nuestra amistad. Es una recomendación.

    Un abrazo para tí, para Víctor Samuel y para Hernán. Buen fin de semana, no tomen mucho y si tienen sexo, cuídense.

    Saludos,
    Ricardo.

    PD. He escrito tanto que me da pereza revisar todo, si hay fallas u horrores ortográficos, disculpen. Es sábado por la tarde, Inter ganó, estoy feliz y más tarde hay que salir a escuchar buena música.

  • Ricardo Milla

    Gonzalo:

    Tu comentario es aclarador. ¿Quién canta victoria Gonzalo? La posibilidad -y laa responsabilidad moral- de la existencia de una Cátedra Montealegre está ahí. Evidentemente tú no podrías dictarla puesto que no estás en las condiciones para ello, tampoco yo (aclaro esta obviedad porque serías capaz de decir “¿y tú sí?”, te conozco amigo mío). Pero hay quién puede hacerlo. Al menos ya, si no es un doctor, al menos un magíster, ¿no? Luego ya se hará doctor. No hay ningún problema para eso ah. Si tanto te gozas en la libertad, ¿por qué te muestras tan cerrado con el tema Montealegre? Sólo eso.

    Un abrazo querido amigo,
    Ricardo.

  • Ricardo Milla

    En privado un amigo me acaba de hacer notar algo: “Dónde dice Zegarra ‘sacar la mierda’ en toda esta conversa?” Debo aclarar por aquí, porque ya se lo aclaré a este pata mío, que Zegarra me lo dijo en persona. Nada más. Repito: No se trata de sacarnos la mierda, todo olería a caca, se trata de hablar bonito. ¿O no?

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Que juzgue el lector quién se ha picado, quién ha argumentado mejor y quién rebaja la conversación (y también quién cree ser amigo de varias personas que ni enteradas están del asunto). Lo que tenía que decir está dicho ya de modo claro y, me parece, contundente. En lo que a mí respecta, no hay nada dicho por Ricardo que esté a la altura de merecer una réplica.

    Saludos!

  • Sofía

    En los comentarios de este blog se trasluce demasiada violencia. Se plasman críticas irrespetuosas a las posturas no compartidas, a los cambios intelectuales que puedan darse en un individuo, así como a las características y a la vida personales. Aunque no se lo admita, el “ad hominem” reina por doquier. Creo que la mayoría de críticas que se realizan en carga montón a Ricardo Milla no tienen por meta ayudarlo o hacerle un bien. No se corrige a un ser humano hundiéndolo, si es que acaso lo que pretenden es sacarlo de lo que consideran su incorrección.

    PD: Admiro en demasía a Bartolomé de las Casas y considero incorrecto que algunos deseen reivindicar a Sepúlveda, hombre de mal. Sin embargo, la Teología de la Liberación me parece incompleta: carece de esa elevación metafísica y mística característica del neoplatonismo y de la escolástica, corrientes teológicas que son muy de mi agrado. Lo que sí me encanta de la Teología de la Liberación es que reivindica en la vida práctica y en las estructuras del sistema los valores de la caridad y la compasión. Sin embargo, advierto que algunos de sus defensores manifiestan escasa caridad y compasión con la persona que tienen al costado, considerando como “prójimos” solo a la humanidad en abstracto y a los que se encuentran lejos de uno, a distancia. Solo basta observar su actitud hacia Ricardo Milla para percatarse de eso.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Estimada Sofía:

    No quiero concentrarme en el contenido puntual de tu comentario, sino en tu indicación final porque creo que has tocado un punto sensible sobre el cual he estado meditando a raíz de las intervenciones en el blog. Creo que tienes toda la razón, con Ricardo Milla me ha faltado caridad. No lo digo con ningún ánimo de sorna, sino en el estricto sentido cristiano del término. Eso no quita el hecho de que deba ser criticada y confrontada la deshonestidad y la mala argumentación; sin embargo, la caridad debe estar presente siempre (al menos para quien la suscribe). Los ánimos a veces se exceden y uno puede perder perspectiva. Haces bien en señalar el asunto. En lo que a mí respecta, debo aceptar tu crítica.

    Se podría decir mucho más, podría tratar de esquivar tu comentario o incluso podría tratar de objetarlo (porque hay cosas que objetar también), pero prefiero no hacerlo. Prefiero conservar lo positivo de tu crítica, más allá de las discrepancias.

    Saludos!

  • Hernán Yamanaka

    Mencioné a personas (= alumnos) “de cuya seriedad no dudo” porque acepto sus versiones (que tienen la fuerza de testimonio), y porque considero inaceptable cualquier censura de ideas, venga de quien venga. Nada más. No deseo sumarme- menos ser sumado -a disputas académicas o discursos de confrontación personal que no conozco ni me corresponden. Lo que dije dicho está y no significa más que lo que se lee. Agradezco el detalle, pero prefiero no ser citado a favor o en contra de alguna posición.

    Sin embargo, y a manera de anécdota de la ambivalencia humana, les cuento que uno de aquellos alumnos me eliminó hace una par de semanas del Facebook. ¿Mi pecado? Intentar una razonamiento sobe el por qué si ya no existen los estados pontificios ni el papa se define comos señor temporal (*) los cardenales son llamados- por algunos, cada vez menos -“príncipes de la Iglesia”. Al parecer, el alumno tenía un corazoncito muy clerical-reverencial y el sólo plantear la pregunta incomodó sobremanera a mi antiguo interlocuor, quien me borró de sus contacto facebookianos (¿pensó que privarle a un cardenal del título principesco era blasfemia o algo así?). Admito su derecho a discrepar y asustarse con mi pregunta pero su intolerancia- como decían las abuelitas -“roza con la malcriadez”. En un debate uno puede perder los aplausos, la superioridad dialéctica, todo, menos el nivel.

    Saludos.

    (*) Benedicto XVI ha tenido la sensata idea de eliminar de su escudo la monárquica tiara, cambiándola por la más episcopal mitra.

  • Sofía

    Raúl E. Zegarra Medina:

    Gracias. 🙂

    Me parece estimable que admita sus propios errores.

    Concuerdo con lo que ha comentado de respuesta a mi comentario y me parece fructífero. Espero que se aplique en la práctica aquella enseñanza y no permanezca en las meras palabras. A mí también me ocurre lo mismo, a veces me exalto y falto el respeto a aquellos cuyas posturas considero incorrectas.

    También pienso que se debe confrontar la deshonestidad, pero que con la mala argumentación es debido ser comprensivos, pues, no siendo una cuestión moral, a veces solo depende de factores como la educación, la experiencia y la inteligencia, situaciones o condiciones que no deberíamos reprochar. Desconozco los casos de deshonestidad de los que ustedes tratan, así que prefiero no opinar al respecto y sí hacerlo sobre lo que percibo: la violencia de los comentarios.

    Un saludo.

  • Hernán Yamanaka

    Desde luego, estoy contra ataques ad hominem en espacios donde deben primar las razones. Pero cuando los interlocutores se conocen la cosa puede asumir un tinte adicional, más interpelante que sólo expositivo. Descarto la procacidad o la difamación, pero- a veces -es necesaria cierta dureza verbal, no para humillar, no para demostrar agudeza devastadora (¿?), no como venganza de un ego intelectual aplastado: una dureza controlada para sacudir la conciencia del otro, quizá perdido- sólo es un ejemplo -en infatuaciones juveniles o en supina ignorancia (que cuando van de la mano hacen del sujeto un pobre remedo de pensador).

    El αγάπη, traducido luego como cáritas, es el amor incondicional, de bene-volencia… y en ciertas circuntancias el buen deseo, el deseo de lo mejor para el otro, pasa por conmoverlo con verbo recio.

    Saludos

  • Sofía

    Erich Luna:

    En su lugar no aceptaría comentarios ofensivos que aludan a asuntos personales.

  • Sofía

    Hernán Yamanaka:

    Comprendo su posición. Sin embargo, discrepo. En nombre del bien se cometen grandes atrocidades y en pro de la “corrección” muchos atropellos. El odio no cesa con más odio, cesa con el amor. La dureza, por lo general, perjudica más de lo que beneficia, y lo afirmo por experiencia propia: defendí muchas ideas erróneas y hasta perjudiciales como una reacción natural hacia aquellas posturas contrarias que se enseñaban en base a humillaciones. De no ser por esa “dureza”, me hubiese rectificado mucho antes. La única rectificación genuina se da cuando la consciencia está clara, serena, no cuando se encuentra agitada. La dureza para con el otro produce agitación interior, lo que no permite una introspección adecuada que facilite una corrección verdadera. Además, muchas veces esa “dureza” hacia aquello que se considera incorrecto, lo queramos o no, pues somos humanos, es una manera de canalizar nuestros propios conflictos internos y nuestra violencia natural, cargándola sobre otro, sobre el que piensa o actúa “incorrecto”, sobre un chivo expiatorio.

    Saludos.

  • Hernán Yamanaka

    Sofía:

    Bueno, yo me refiiero a una situación concreta:

    1) No como práctica habitual (“A VECES es necesaria…”)
    2) Motivada por una intención desprovista de egoísmo o revancha
    3) Con palahbras fuertes, pero nunca desmotivadoras.
    4) En el momento oportuno (que también puede ser tete-a-tete)

    Visto así, un comentario fuerte puede ayudar al otro. Quienes tenemos un poco más de edad y- suponemos -algo más de experiencia, sabemos que esto puede funcionar. He sido testigo de cómo algunos “despiertan” o se “ubican” con un campanazo simbólico.

    Por supuesto esto tiene límites: no se debe insistir ad infinitum ni de cualquier manera porque uno no es el redentor de nadie: hay que respetar la evolución del otro y su derecho a ser y hacer como decida en conciencia, aunque se equivoque.

    Saludos.

  • Gonzalo Gamio

    Estimada Sofía:

    Pienso como Hernán. A veces, una crítica severa es importante y oportuna, siempre guardando las formas. El señalamiento de las insuficiencias argumentativas y la pobreza conceptual es central en quienes cultivan el conocimiento. Por otro lado, la denuncia de la deshonestidad, la vulgaridad, las agendas ocultas etc., no es inútil, cuando se trata de asuntos de justicia.

    Entiendo que Riva Aguero contribuyó como jurista, crítico literario e historiador. Me parece bien que existan académicos que se ocupen de este peruanista. En lo personal, no se cuenta entre mis temas de interés. Lo mío es la filosofía práctica clásica y contemporánea. Mi interés por la crítica literaria se limita a la épica y el teatro griego. Saludoque otros se interesen por JRA, pero no es lo mío.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Sofía

    Gonzalo Gamio:

    Saludos Gonzalo.

    Considero que denunciar la deshonestidad, las injusticias, las agendas ocultas, etc., así como la inmoralidad en general, es necesario y sumamente útil (no en vano aclamo a la Comisión de la Verdad y Reconciliación). Y, aun en el hipotético caso de que fuese “inútil”, sería precisa su denuncia por una cuestión de consciencia moral y dignidad. Sin embargo, mi crítica no se orienta por ese rumbo, el cual comparto contigo.

    Reconoces que en ocasiones una crítica severa es importante y oportuna, siempre y cuando se guarden las formas, en lo cual te doy la razón. Sin embargo, me parece que en varios comentarios “críticos” de este blog no se han guardado las formas en lo mínimo, haciéndose uso de la violencia expresada a través de la mofa (¿mofarse de asuntos que juzgan serios?) y de referencias burlescas a cuestiones personales que se escapan de o que nada tienen que ver con aquello que critican. Aludir a elementos inoportunos e intrascendentes de la vida personal en un debate o en la denuncia de injusticias me parece una bajeza.

    Reconoces que el señalamiento de las insuficiencias argumentativas y de la pobreza conceptual es central en quienes cultivan el conocimiento, en lo cual también te doy la razón. No obstante, existen maneras de señalar esas faltas intelectuales, que ciertamente no son morales. No creo que la forma adecuada sea mofándose, haciendo notar la inutilidad del otro o llamándolo incapaz y bruto de formas sutiles e irónicas. Eso no es educar. Y eso se ha hecho en este blog (no pienses que aludo a ti: hasta ahora he notado que tú eres amable y nunca he presenciado eso en ti, pero sí en otros comentaristas).

    Por otro lado, ¿a que te refieres exactamente con “severidad”? y ¿cómo distingues cuando es necesaria la severidad y cuando no?

    Saludos,
    Sofía.

  • Gonzalo Gamio

    Saludos, Sofía:

    Me refiero a una crítica con cierta dureza, pero siempre, repito, guardando las formas. En un debate racional lo que importa no es quién tiene la palabra, sino el esclarecimiento de un problema o de algún principio importante. A veces, algún interlocutor puede enturbiar la discusión con ambigüedades o con actitudes poco transparentes, o con apelaciones al plano personal. O incurrir en las disposiciones que con justicia desapruebas. En esos casos, los términos de la crítica pueden endurecerse, sin sacrificar el respeto debido a cualquier interlocutor.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Ricardo Milla

    Estimada Sofía;

    Creo que tienes razón en lo que dices, y creo que también tu reprimenda a aquellos que me hacen “cargamontón” -como dices- debería ir para todos. Los cristianos hemos dejado de lado la caritas.

    Lo que dice Gonzalo y Hernán es preciso y se aplica a algunos de los que hemos comentado líneas arriba. Ellos dos son personas mayores a los que hace bien siempre escuchar con atención.

    Gracias por la intervención y por tu apoyo, tu intervención calma las aguas. Creo que Raúl Zegarra ha respondido bien y con nivel.

    Un abrazo,
    Ricardo.

  • Erich Luna

    Estimado “aldo”

    Me alegra que hayas aprendido a escribir, en serio. Sin embargo, todavía te falta aprender a comprender lo que alguien escribe. No basta saber escribir, sino que es muy necesario saber leer. Te digo esto, con cariño y respeto, porque yo nunca he simpatizado con la visión que Martha Hildebrandt tiene del español. No haces justicia a lo que se ha dicho si me atribuyes sus ideas. Lo que te dicho es que sería bueno que escribas mejor 

    Que seria es su definición de caviar, digna del nivel de su maestro e ilustre Aldo no anónimo. Me doy con la sorpresa que, lamentablemente para usted, yo no será caviar. Y es que, si bien me apasiona el estudio de la obra del filósofo Karl Marx y del marxismo en general, no me creo líder o libertador de nadie. Nunca he tenido un polo del Che y escucho o canto las canciones de las bandas que cita. Finalmente, no tengo nada que ver con las ONGs. Debo decirle que sí me interesan los derechos humanos, pero también la institucionalidad democrática de nuestro continente, además de la gobernabilidad que puedan llegar a tener.

    Hemos llegado a algo insólito: no soy un caviar. A menos que sostenga la tesis de que pertenezco a la clase de los caviares, solamente que no tengo consciencia de clase. Sin embargo, creo que usted no estará dispuesto a asumir ese supuesto fuerte del marxismo ortodoxo. Yo no lo asumiría si fuera usted, ya que implica sostener muchas tesis altamente cuestionables.

    Lo que usted plantea con su concepto vago y ambiguo de “pensamiento único” (que también creo que debería definir) es un problema del liberalismo: ¿Con quiénes debe ser tolerante el individuo tolerante? ¿Debe serlo únicamente con los demás individuos tolerantes? ¿O quizá debería tolerar a los individuos intolerantes? No es un trabalenguas, sino un asunto importante. Los liberales normalmente tienden a considerar que no se puede ser tolerante con los intolerantes. Vivimos en una democracia liberal. De ahí que la tolerancia tenga ese arraigo.

    John Rawls, ya en Teoría de la justicia plantea ese asunto, y considera que uno no debe permitir creencias que atenten contra la institucionalidad y estabilidad de la sociedad, a menos que sus ideas no impliquen peligro efectivo alguno. Por ejemplo, sus ideas serían respetadas y toleradas por un liberal rawlseano porque son totalmente irrelevantes para la estabilidad de la sociedad liberal. Sin embargo, si la educación empeorara aún más (sé que le gustan mucho los Rankings) probablemente sus ideas ganarían más simpatía y en ese caso los liberales quizá le harían el pare.

    ¿Por qué le digo esto? Para que no me venga con su pseudo argumento de que como no se toleran TODO entonces uno es el peor intolerante de doble moral. Usted hay muchas cosas que no tolera y no creo que se considere intolerante. Hay ciertos límites y sobre esas situaciones es que surgen reflexiones fundamentales de la filosofía y teoría política contemporánea.

    “Ninguna universidad que se jacte de respeto defiende alguna idea en concreto”.

    Creo que esta cita suya debería usarla si llega a fundar un centro educativo, debido a que es una persona tan brillante. Lo que no me queda claro es qué significa, disculpará la ignorancia.

    ¿Significa acaso que sí una universidad se jacta de respeto, entonces no defienden una idea en concreto? ¿Defienden varias ideas en abstracto? ¿Defienden varias ideas en concreto? No cree que defienden los principios en los cuales se basan esas instituciones. Sabrá que tienen fundadores, discursos inaugurales, contextos de surgimiento y desarrollo. En pocas palabras, tienen historia y es esa historia la que desarrolla esos principios, principios que fundamentan ideas que la universidad defiende.

    Estoy de acuerdo con que en muchas universidades de EEUU (las mejores), sabe que sería falaz generalizar, hay un ambiente plural. De hecho, mucho de lo que usted consideraría “caviar” se enseña curiosamente en los mejores departamentos de humanidades (sobre todo literatura comparada) de las mejores universidades de EEUU. Que raro que los norteamericanos que usted tanto celebre dediquen presupuestos nada desdeñables a traer a académicos que investigan y piensan de una manera, digamos, más “zurda”. Recuerde que esto no tiene nada que ver con la política de EEUU. Estamos hablando de sus universidades.

    Señor aldo estoy de acuerdo con que en una universidad hay pluralidad de ideas. Pero si usted se considera católico y creyente, espero que considere la tesis católica de la “unidad en la diversidad”. Nuestra universidad es católica y esa unidad no tiene porque ser dogmatismo, aunque sí acuerdo y aceptación en algunas cosas. Su imagen de universidad es exageradamente caótica y pragmáticamente inviable.

    Le aseguro que un defensor de los DDHH no tiene que ser necesariamente dogmático. Pregúntele a Gonzalo Gamio, por ejemplo, el porqué cree en ellos. No creo que aluda a la esencia humana o a la voluntad de Dios, aunque sea una persona creyente. Probablemente crea que tiene buenas razones y argumentos para creer en ellos.

    Y bueno, las alusiones personales no deberían contestarse. Sin embargo, me cae bien, para ser un anónimo.

    Sí he viajado a EEUU, sé inglés. Sobre su insinuación de mediocridad, tenía facilidades económicas inmediatas para poder estudiar acá dos años, mientras ahorraba algo de dinero para poder hacer las postulaciones luego. Estudiar ciencias políticas me pareció interesante porque podría darle a mis intereses en filosofía política y ética un verdadero suelo empírico que contemplara el estudio de las instituciones, de la historia, de la economía, así como aprender algo de metodología. Estoy de acuerdo con que hay mejores departamentos de ciencia política en el mundo. Pero eso no es algo que nadie pondría en duda.

    Y, créame, si al final lo de las postulaciones sale bien, espero que pueda complementar esta maestría con algo análogo, de acuerdo a la estructura de los programas de doctorado en los Estados Unidos a donde, al igual que usted, me gustaría ir a estudiar.

    Yo no creo que estar entre las primeras 500 es motivo de sentirse la mejor universidad del mundo. Creo que es motivo para sentirse como si uno fuese de los mejores 500. Lo que le traté de decir es que AL tiene severos problemas en educación y algunas universidades de México, Brasil y Argentina han alcanzado buen nivel. Nivel que obviamente se podrá mejorar. Nuestra universidad debe hacer lo mismo. Está bien haber conseguido cosas, pero siempre hay que buscar más, sobre todo si lo que buscamos es excelencia académica.

    Finalmente, debo confesarle que no me gustaría ser administrativo. Uno nunca debe decir “nunca”, pero lo que a mí me apasiona es la enseñanza.

    Debo decirle (a modo de despedida) que a pesar que lo estimo, en el fondo me da mucha lástima. Y es que, si bien escribe dándoselas de sabio, lo único que evidencia cuando escribe es una profunda ignorancia. Escribe ofensivamente contra mí, cuando lo único que he hecho es buscar evidenciar que es difícil sostener lo que usted dice. Me habla de los Rankings y de los EEUU: yo sé esas cosas y cualquier profesor lo sabe. No entiendo qué le hace sentirse especial por saber algo que todo el mundo sabe. Sin embargo, creo que le ha tomado demasiado responder a mi última réplica. Creo que no ha aprendido a escribir. Creo que le revisan sus comentarios. Creo que es injusto que usted me critique desde el anonimato (y creo que si fuera una persona mínimamente madura lo sabría). Para moderar y subirle el nivel a la discusión (que usted ha terminado de sepultar) voy a tener que filtrar los comentarios y admitir a los que no sean anónimos. Estoy de acuerdo con lo del lenguaje ofensivo que señala Sofía (a quien saludo de pasada, pero que responderé en cuanto tenga el tiempo)

    Creo que no puede fácilmente hacerse la idea de que hay gente que no va a pensar como usted, gracias a Dios. Creo que no comprendió lo importante del cristianismo, que curiosamente yo siendo ateo parece que de alguna manera sí aprendí.

    Seguro usted dirá que soy un intolerante, que me dijo las cosas en la cara y que me piqué, que no se llevar una discusión, que soy el rey de mi blog, que no soy verdaderamente democrático, etc, etc. No sé preocupe, si algún día madura, y supera sus argumentos quinceañeros, descubrirá que hay cierto sentido en esas medidas y en mis palabras.

    Los demás interlocutores, salvo usted, han podido dar cuenta de mi apertura al diálogo y a la discusión. Y estamos hablando de personas con ideas tan diferentes como Ricardo, Víctor Samuel, Daniel, Gonzalo, Raúl, entre otros. Creo que eso debe de bastarle para darse cuenta que a veces no es que el resto del mundo está equivocado, sino que el equivocado es uno. Y en este caso, me da pena decírselo (sobre todo porque no sé quién es), el equivocado es usted.

  • Hernán Yamanaka

    En la discusión sobre los DD.HH. siempre me llamó la atención su relativización (cuando no franco antagonismo) por parte de algunos sectores y su defensa a ultranza y combativa en otros. La imagen de los DD.HH en vastos sectores es la de “El derecho a la vida que defienden los de izquierda”. Es un visión sesgada pero muy difundida.

    Me pregunto:

    1. ¿Por que la defensa de los DD.HH. (hasta el nombre ya es asociado inmediatamente con “rojos”, “ongs” y “caviares”) se ha vuelto interés exclusivo de la izquierda? ¿Otros sectores ideológico-políticos no llegan a percibir que estos Derechos son, hoy, la expresión de la ley natural? (*)

    2. La derecha… ¿No ganaría más en coherencia con los principios que reinvindica y más aceptación social (y más votos, tratándose de partidos políticos) al tomar la causa de los DD.HH. como prioridad efectiva? Los DD.HH. no son únicamente los vinculados a la vida y menos sólo los que van contra el aborto. La vida “Desde su concepción hasta su muerte natural”- que por el discurso miope parecería ser el único derecho humano -es más compleja que sólo sus extremos. ¿Es nuestra derecha tan desinformada?

    Saludos.

    (*) “Los derechos humanos se basan en la ley natural inscrita en el corazón del hombre” y “La universalidad, la indivisibilidad y la interdependencia de los derechos humanos sirven como garantía para la salvaguardia de la dignidad humana (B XVI, Discurso en al ONU, 2008)

  • Erich Luna

    Monaguillo
    Así como con Aldo, creo que tu anonimato y formas para con los demás debe suspenderse. Yo nunca tuve la necesidad de poner filtros, pero dejo dos días que esto camine por su propia cuenta y me doy con una tremenda cantidad de ofensas y faltas de respeto.

    Si quieres participar deja el anonimatoi y asume buenas formas.

    Saludos,
    Erich

  • Erich Luna

    Hola Sofía

    Muchas gracias por comentar. Estoy de acuerdo con lo que dices. La idea de filtrar los comentarios busca que el nivel no se pierda y que las formas no se pierdan. Asimismo, creo que en este tipo de temas el anonimato no ayuda y favorece las ofensas gratuitas. Si discrepamos, que sea por (y con) buenas razones.

    Sin embargo, no creo que en la discusión Raúl ha sido igual de irrespetuoso que Ricardo. De hecho no he suprimido sus comentarios, pero ahora que hay filtros seré mucho más severo con cómo dicen las cosas. Ello será beneficioso para todos.

    Saludos (y espero que sigas participando del blog),
    Erich

  • Víctor Samuel Rivera

    Estimado Erich,

    Deseo felicitarte por las nuevas medidas de seguridad para tu blog, que pondrán un límite a los excesos a los que se estaba llegando al amparo del anonimato y que, por desgracia, estaban dañando el diálogo. Si alguien desea decir algo verdaderamente grave que comprometa el honor o la dignidad de otros interlocutores (como Castromán, Angel C., entre otros), debe hacerse socialmente responsable de sus actos.

    Gracias públicamente a Sofía Tudela por haber ayudado con sus sugerencias a restablecer la atmósfera cordial y seria que son necesarias para intervenir en Vacío cordial y seriamente.

    En Anamnesis te debo una respuesta que deberé colgar recién mañana.

    Un abrazo.

  • Sofía

    Gonzalo Gamio:

    Saludos Gonzalo. 🙂

    Aunque me agrade más platicar contigo en persona, es preciso señalar algunas cuestiones que oralmente soy incapaz de explicar con la misma eficacia que por escrito (será una crítica severa, pero no ofensiva):

    El respeto debido a cualquier interlocutor es sacrificado cuando se expresan ofensas y se involucran asuntos personales ajenos a la crítica justiciera que se realiza, y que no contribuyen a la corrección ni al bienestar de nadie. Esto, especialmente si se trata de personajes que se encubren u ocultan bajo seudónimos burlescos y cuyo nombre real es desconocido, cuya identidad verdadera no es identificable.

    Me descuadra que profesores de la PUCP sean capaces de avalar algo así. Aún me parece que esto fuese un mal sueño. Con anterioridad pensaba que los maestros eran adultos serenos, centrados, maduros, comprensivos y conciliadores, que resolvían querellas entre alumnos y que se encontraban más allá de las disputas pasionales, rivalidades y bajezas propias de la inmadurez juvenil.

    El hecho de realizar mofas destacando la inutilidad del otro o llamándolo incapaz y bruto de formas sutiles e irónicas, así como censurándolo por su redacción incorrecta o por su escritura poco sofisticada, me parece perjudicial. Me lo parece porque si una persona de buen corazón, humilde, exiguamente ilustrada y con ansias de comentar leyese lo que escriben, se sentiría ofendida y segregada en el acto, y no se atrevería a realizar un solo comentario en este blog exclusivo de una elite cultivada que nació sabiéndolo todo y que nunca tropezó en el proceso de aprendizaje. Este requiere de la intervención y la participación activas en debates cuando uno aún no se encuentra plenamente ilustrado o preparado, con el objeto de que se ilustre y prepare mediante la práctica: tropezando. Aquí no se permite ese proceso de aprendizaje por medio de la práctica porque se censura con ironías hirientes al que participa como principiante, al novato que no conoce lo suficiente, al que no demuestra las grandes dotes intelectuales, la formidable erudición y las admirables peripecias literarias de las que goza la elite exclusivista de comentaristas de este y de otros blogs. Y tampoco las cultivará mientras no se le permita adquirir experiencia por medio del debate. Y no se le permite tal porque se le agrede por su ignorancia, inadecuada escritura y escasa capacidad: por ser aprendiz. Aquí sólo comentan eruditos que han tenido la suerte de asistir a universidades. Quien no tuvo la suerte de recibir una educación así, o de gozar de un nivel medio de capacidad intelectual, a ese se lo desprecia. A veces los de izquierda se manifiestan más de derecha que los de derecha, más elitistas (en el mal sentido del término) que cualquier espíritu elitista. Yo me manifiesto a favor de un sistema elitista, sí, pero constituido por elites del espíritu, del bien, caritativas y compasivas, no por elites meramente intelectuales y de esta clase.

    Advierto que el fariseísmo religioso y moral no acontece exclusivamente en el interior de grupos conservadores, como a muchos gustaría y convendría que fuese. Aquel “doblez de corazón” se manifiesta, asimismo, en el seno de grupos liberales y en el fuero interno de personas que profesan la Teología de la Liberación, debido a que no obran de acuerdo a lo que predican. La estimable aunque incompleta Teología de la Liberación supone la opción preferencial por los pobres, por los débiles, por los marginados, por aquellos que padecen, no exclusivamente en el ámbito económico, sino en todos los ámbitos humanos (pobres, retrazados mentales, tuertos, mancos, discapacitados, minusválidos, ignorantes, malhechores, delincuentes, etc.). Nadie padece más y requiere de mayor socorro que la persona malvada, oscurecida en su espíritu. De ahí que un signo de caridad y comprensión, de empatía, sea colocarnos en el lugar del otro, manifestando compasión hacia aquel que juzgamos inmoral, malo, criminal, y acogiéndolo en lugar de despreciarlo. Jesús se relacionaba con prostitutas, criminales y personas de mala reputación y antecedentes, y compartía humildemente y lleno de caridad con ellos, no los despreciaba con aires de superioridad. Pese a esta realidad, algunos individuos que profesan la Teología de la Liberación se hacen los de la vista gorda y oídos sordos frente a la máxima cristiana que he expuesto, limitándose a sermonear sobre ella exclusivamente cuando esta apoya sus propios intereses ideológicos. ¿Ellos profesan amor a sus enemigos como a sí mismos? No lo creo. Lo que sí parecen profesar es un gran ego intelectual.

    Todas las malas acciones son factibles de ser justificadas y racionalizadas. La mayoría de personas obran mal convencidas de estar procediendo bien. Se puede departir sobre el respeto con facilidad, pero por donde quiera que observe no encuentro ni un gramo de respeto. Del mismo modo en el cual los fariseos departen sobre religión y sobre Dios y, sin embargo, no son solidarios, ni caritativos, ni honestos, y se inclinan hacia métodos sanguinarios (pena de muerte, tortura, juicios arbitrarios, matanza de inocentes, etc.), algunos participantes de este blog departen sobre el respeto donde no lo hay ni aunque se observe con lupa.

    Ninguna de las críticas que prodigo a los comentaristas de este blog implica que avale el acto fraudulento cometido en Wikipedia contra Salomón Lerner Febres, ser humano honorable. La persona que lo perpetró debería pedir disculpas públicas, lo que no creo que ocurra mientras se continúe con las ofensas, las cuales contribuyen a generar un efecto contraproducente. Además, de nada valen las disculpas si no son sinceras, y la presión violenta ejercida sobre un individuo con el objeto de que solicite perdón por sus faltas solo lograría la consumación de un acto formal externo, vacío de sustancia y no transparente. La petición de disculpas debe nacer de una comprensión genuina, no del miedo. Y la comprensión es de naturaleza serena y caritativa, y también los que la cultivan en sí mismos y en los demás.

    Es claro por mi blog que me manifiesto en contra de la secularización y a favor de una aristocracia del espíritu (no de la materia) constituida en función del nivel intelectual, moral y espiritual (no en función de la sangre) de los miembros que compongan la jerarquía. Esto, no obstante, no presenta ningún obstáculo capaz de frenar la admiración que profeso a la Comisión de la Verdad y Reconciliación, la cual estimo no por su trasfondo ideológico, sino por su labor práctica. Me manifiesto a favor de la CVR no porque comparta la ideología de sus miembros, con la cual discrepo en varios puntos, sino porque considero que las injusticias nunca deben permanecer impunes en las sombras, sino exponerse a la luz del Sol. Irrisoria es la importancia otorgada a la ideología que se encuentra de emblema cuando se trata del bien. Asimismo rescato, a fin de incluir en mi sistema de carácter platónico, una significativa porción de los derechos humanos y animales, así como variadas corrientes ecológicas. Únicamente el fundamentalismo, así como los estereotipos cerrados creados por este, no permiten una síntesis de ideologías heterogéneas que aparentan ser incompatibles, y que, sin embargo, deben sintetizarse a fin de encontrar un equilibrio. El humanitarismo y la espiritualidad metafísica y mística no son incompatibles dentro de un mismo sistema, sino complementarios por naturaleza y solidarios entre sí, de modo que deben ir de la mano y no escindidos.

    PD: Escribiré en unos días en mi blog un artículo sobre la violencia educativa.

    Saludos.

  • Sofía

    Ricardo Milla:

    Gracias Ricardo.

    También considero que la respuesta de Raúl fue loable, así como inesperada.

    Saludos.

  • Sofía

    Erich Luna:

    Saludos Erich.

    Agradezco su respuesta.

    Concuerdo con lo que afirma. Me alegra que coloque filtros cuya función radique en moderar los comentarios de su blog. Muchas gracias por su amabilidad, por tomar en cuenta mi crítica y por realizar mi petición. 🙂

    No he leído todos los comentarios que figuran en esta sección, debido a que eran numerosos y mi pereza considerable, de ahí que probablemente no advirtiese algunas ofensas provenientes de ciertos comentaristas. Sin embargo, sí advertí otras, lo que me sorprendió.

    Claro que continuaré participando en su blog. Este me parece interesante. Espero que usted visite el mío (postulo ideas muy diferentes de las suyas).

    Saludos.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Estimada Sofía:

    Me permito hacerte algunas observaciones.

    1. Me parece importante que reconozcas que no has leído todos los comentarios. Este dato es valioso porque al no hacer la precisión empezabas a caer, sin querer, en un acto de encubrimiento que merecería más de un reproche. Es verdad que los comentarios han sido excesivos en número y leerlos todos demandaría un tiempo excesivo; sin embargo, tus pronunciamientos, aunque valiosos, tienen varios puntos flacos producto de la falta de información.

    2. Esto no quita que hayas detectado con buen tino la falta de caridad en las afirmaciones vertidas. Yo he reconocido lo que a mí me ha tocado y no retrocedo: he actuado sin caridad frente a Ricardo. Sin embargo, te sugiero que leas los posts de Ricardo para que veas el asunto de un modo más completo.

    3. No hago esta precisión por “picón” o para “embarrar” más a Ricardo, lo hago por una cuestión de principio: tu falta de lectura hace que tengas juicios del todo desproporcionados. Nada te obliga a leer todo lo que se ha dicho, pero sí hay una obligación de orden de neutralidad argumentativa si es que pretendes seguir en la línea de tus últimas intervenciones.

    4. Vuelvo sobre 1 para notar el carácter encubridor de tu crítica, carácter que no atribuyo a una suerte de pacto por la defensa de Ricardo sino a que no has leído lo suficiente. Apelas a la opción preferencial por el pobre en la reflexión de la TL y haces bien. Tu apelación ha sido tan poderosa que me hizo retroceder de modo honesto y reconocer mis excesos (cosa que Ricardo no ha hecho, sea dicho de paso y que, sin embargo no le pido. Mi actitud fue unilateral en el mejor sentido: no esperé nada a cambio). A pesar de ello, tu defensa del “débil” y del “pobre” puede ser igualmente acusada de “abstracta”, “fría”, “desconectada de la realidad”, etc. ¿En qué sentido? Pues que aquí el “débil” parece ser Ricardo; sin embargo, su proceder dista mucho de parecerse al de los pobres de Jesucristo en la Escritura. Si te das el trabajo de leer las cosas que ha dicho, en más de un caso ofensas personales con evidente mala intención, notarás que haces mal al defender al débil en abstracto. Este “débil-pobre” concreto es un individuo que no sólo tiene antecedentes (que al menos has sabido reconocer) sino que aquí mismo ha sido agresivo y hasta vulgar. Luego, te sugiero repensar tu estrategia de defensa, ya que la misma incurre en una serie de falacias que tú misma denuncias en algunos de los interlocutores.

    5. Finalmente, insisto, esto no hace que yo pretenda defenderme. No lo necesito porque no creo que haya que defenderse de agravios personales y porque, además, yo he tenido también cosas reprochables. Sin embargo te sugiero que pienses las razones por las cuales Hernán y Gonzalo defienden cierta dureza en la argumentación. No avalo al 100% lo que dicen; no obstante, eso debería hacerte pensar que este caso concreto tiene un contexto que pareces pasar por alto. Creo que hay tonos y tonos, agravios y agravios y creo, por ende, que te ha faltado un poco más de ponderación en el juicio.

    Más allá de eso, saludo, como VSR, tu intervención. Al menos en lo que a mí me toca, tuviste la gentileza (aunque el tono no fue tan gentil jaja) de hacerme notar una contradicción de fondo con cosas en las que creo profundamente y no tuve más que reconocer lo que me tocaba. Siempre es bueno que un tercero calme las aguas; sería mejor, sin embargo, que su llamado a la calma sea un poco más ajustado a los hechos.

    Saludos a todos y muy especialmente a ti.

  • Hernán Yamanaka

    Me permito comentar algunas ideas puestas por Sofía:

    1) La estrechez de corazón es anterior a las ideologías y la soberbia precede por mucho a cualquier teología; del mismo modo, el fariseísmo es más viejo que aquella escuela judia (-I a I dC) llamada igual. Es la codición humana.

    2) Malo (por desproporcionado) es el cargamontón, pero también puede haber cargamontón-de-uno-contra-uno. No terminemos haciendo aquello que criticamos en otros.

    3) El arrepentirse (nivel interno) y pedir perdón y/o reparar una falta (nivel exterior) debe partir del sujeto, con o sin alabanzas u ofensas en su contra; debe ser un movimiento espontáneo, razonado, asimilado como experiencia en la propia vida. De lo contrario sólo es una pose. Dudo que quien tiene AUDACIA (es una palabra elegante) para difamar agresivamente, se vea atemorizado por palabras un poco duras en un blog.

    4) Criticar con severidad a un evidente incapaz es una mala acción, por estúpida y cruel. Pero criticar a quien muestra limitaciones intelectuales y/o académicas que no debería tener al llegar al nivel que ocupa (pero presumiendo no tenerlas y aun haciendo gala de agresividad), es algo justo. No son los mismos casos. Insisto: es bendición que alguien le llame la atención a uno, incluso severamente: hay mucho indiferente y mucho adulador interesado dando vueltas.

    4) Una “aristocracia espiritual” como grupo que gobernara es una utopía. Porque el ser humano, como lo demuestra la historia y el sentido común, es imperfecto y hace el mal que no quiere y no el bien que desea (Rom 7,19). Nunca ha existido ni existirá una “aristocracia del espíritu”: todo grupo que imaginó ser elegido por ser evolucionado (a nivel intelectual y moral) sólo consiguió vivir en una burbuja y hacer poco bien, cuando no fracamente mal, a los demás “no evolucionados”.

    5) Supongo que la mayoría actúa mal por ignorancia, ligereza u obnubilación, pero no dudo que haya quienes obran el mal a sabiendas, deliberadamente. Este no es un mundo de ángeles, sino el reino del libre albedrío.

    Saludos.

  • Gonzalo Gamio

    Saludos, Sofía.

    Creo que tienes que señalar los nombres de las personas a las que te refieres, de lo contrario, tu crítica resultaría imprecisa. Creo que Raúl Zegarra, si bien se ha expresado en términos fuertes, lo ha hecho señalando su nombre y justificando sus aseveraciones con textos.

    Creo que es una muy buena cosa que Erich haya incorporado un filtro. Por principio, los anónimos y seudónimos no deberían ser admitidos.

    Lo que debe primar es el argumento. Incluso en situaciones de indignación, las razones deben ser esgrimidas. Esa es la política característica de mi blog y el de Erich.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Gonzalo Gamio

    Sofía:

    Estoy de acuerdo por lo dicho por Raúl. Creo que una lectura completa de los comentarios permitirá acercarse al contexto de esta discusión. Y ha habido más de por medio. Ello no justifica todo lo que se ha dicho, pero sí nos permite entender cierta dureza en determinados pasajes. Y de por medio está también el honor de otras personas que apreciamos.

    Me parece que el recurso del filtro le devuelve al blog su condición de espacio dialógico. En ningún caso, el anonimato puede tener alguna justificación.

    En alguno de los casos, las personas involucradas en este intercambio han tenido oportunidad de conversar. Ello constituye un buen signo sin duda, aunque habrá que esperar para ver sus frutos.

    Saludos,
    Gonzalo.

  • Patrick

    Me gustaría regresar al “factor determinante” de Erich, y para ello necesito un breve excurso:

    Mi generación le dio la espalda a la política, en parte porque la malentendió como puramente electoral y en parte porque es escondió detrás del “es sucia” (perdón por el chiché, o clisé), y no reparamos en el hecho de que justamente por eso debíamos estar involucrados en ella, pues de lo contrario la dejaríamos bien servida para quienes, ahora lo sabemos, la manejan. Y claro, la pintura quedó terminada: los asuntos de Estado son políticos, la política es mala, dedícate a ser buen profesional (¿?), etc.

    ¿Qué tiene que ver eso con el asunto de la PUCP (el miedo, como se ha demostrado, es fundado, tal vez sobredimensionado, pero fundado)? Pues mucho. Un mayor compromiso hubiese devenido en mayores mecanismos de injerencia (sí, injerencia) en el manejo de los asuntos públicos, como el nombramiento de magistrados del TC (para ser concretos).

    Tengo muy buenos amigos apristas, (ya no tan) jóvenes apristas y es interesante haber visto la evolución en sus pensamientos … o mejor dicho el nacimiento de sus pensamientos. Puedo decir, sin temor a equivocarme (y eso lo pueden verificar sutedes mismo conversando con apristas de entre 15-18 años, y luego con otros de entre 19-24 años, repitiendo con otros entre 25-30, etc., yo lo he hecho) y podrán constatar lo siguiente: existe una evidente escala de pensamiento tal como la escala cromática, los más jóvenes recurren a los mismos básicos argumentos (no critiques, hay que actuar -donde “acción” es, obviamente, lo que ellos hacen-, la crítica no es acción, la acción la deciden los elegidos, disciplina -o sea, obediencia-, “primero forma tu partido” te dicen) y a medida que “avanzan” en su militancia van “eniriqueciendo” ese formato con adornos retóricos (son grandes polemistas, qué duda cabe), pero el esquema no cambia, lo que cambia es su capacidad de tomar decisiones dentro de la estructira partidaria … y dentro del Estado, si se da el caso.

    ¿No les parece curioso el parecido con los “mandamientos” del Opus?

    Yo sostengo que la alianza APRA – OPUS es “natural”, de la misma manera en que Tanaka (si no me equivoco) ha calificado a la alianza APRA – Fujimorismo. Los secotres dirigentes de ambas entidades coinciden plenamente en sus formatos para la organización interna y el objetivo final es el mismo: prevalecer y hacer prevalecer sus visión (es más, sus “giros” pueden calificarse como complementarios). No creo que haya algo así como un tratado, o una explicitación, siquiera verbal, de los postulados … no es necesario.

    Este elemento debe tenerse en consideración en el análisis de problemas como el de la PUCP, sin duda, pero también sobre otros aspectos públicos que no debemos descuidar (el de la salud, me atrevo a decir, será el siguiente).

    Si a eso le suman el interés de ciertos círculos de poder en potenciar universidades-industria (los motivos son de sobra sabidos pero digamos que, en resumen, es el interés en tener buenos operarios), círculos entre los cuales está el conformado por Alan-Chang-Escuela de Gobierno (50,000 dólares mensuales antes de ser presidente, para alguien que unca ha trabajado, + visión de negocios + necesidad de profesionales obedientes = dejemos que la PUCP deje de fomentar pluralidad y criticidad) entonces el panorama va completándose.

    En consecuencia (fin del excurso) el “factor determinante” ya se jugó y, en malahora para nosotros, ya lo perdimos … sólo faltan las confirmaciones “oficiales”.

    Lo que nos queda es recomponernos, hacer que la derrota no sea tan abrumadora, retroceder a la siguiente trinchera (dentro de la universidad, ni modo) y empezar desde ahora a incentivar la eticidad, la misma, pero con métodos más efectivos (ustedes saben, por eso de “el mercado”).

    Perdón por el pesimismo.

    Patrick

  • Sofía

    Raúl Zegarra Medina:

    Saludos Raúl.

    1. Concuerdo con el primer punto. Admito haber incurrido en un fallo de imprudencia al no leer todos los comentarios antes de realizar una crítica. Prometo que los leeré en cuanto pueda y le comentaré mi pensamiento al respecto.

    2. Concuerdo con el segundo punto. También leeré los posts de Ricardo, de los cuales sólo he leído algunos. Me parece excelente que reconociese sus errores aún cuando mi crítica no se dirigía específicamente a usted, debido a que no mencioné ningún nombre individual. Considero que el hecho de que usted mismo atribuyese a su actitud aquello que critiqué en términos generales, y sin nombrar a nadie en particular, es un acto estimable que implica coraje y sinceridad.

    3. Sí, es verdad. Leeré todos los comentarios y comentaré al respecto, como mencioné en el primer punto.

    4. Las acciones inmorales son una señal de pobreza moral y espiritual (todos padecemos de esto en diferentes grados y niveles). La persona que obra mal (nadie está libre de esta realidad) necesariamente padece por su condición (todos, en mayor o menor medida, padecemos por nuestra condición en tanto obramos mal). Recuerde que Jesús no solo se relacionaba con los pobres en términos materiales, lo cual es cierto, sino también con los pobres en términos morales y espirituales, es decir, con criminales y personas de mala reputación y antecedentes (recalco: malos antecedentes). Alguien que prodiga ofensas con evidente mala intención merece compasión y ayuda, no ira, debido a que es débil en términos espirituales y se encuentra en desventaja frente a quienes obran con buena intención, puesto que su distancia respecto de Dios es mayor. Y ninguna miseria es más grande que encontrarse alejado de Dios. ¿En que falacias que denuncié en algunos interlocutores incurre mi crítica? Me gustaría saberlo a fin de corregirme.

    5. Es diferente la severidad a la falta de respecto.

    Hago lo posible por que el tono de mi discurso sea gentil, pero me resulta difícil debido a que mi manera de escribir es de naturaleza directa e impetuosa. Quisiera saber que elementos de mi crítica le dieron a pensar que el tono no era gentil, a fin de modificarla, ya que desconozco los elementos que constituyen el tono de un discurso. Y, de no poder modificar el tono por causa de no saber de que depende este y en que consiste, colocaré un mayor número de caritas felices con la finalidad de compensar el tono del discurso a través del tono alegre de las imágenes.

    Gracias por saludar mi intervención. =)

    Saludos también.

  • Sofía

    Hernán Yamanaka:

    Saludos Hernán.

    1. Concuerdo plenamente con el primer punto.

    2. Concuerdo con el segundo punto. Sin embargo, creo que es preciso aclarar que no he realizado un cargamontón sobre nadie en este blog, ya que no he mencionado nombres en particular. Mi crítica ha versado sobre actitudes en abstracto y se ha dirigido a ciertos comentaristas cuyos nombres no mencioné.

    3. Concuerdo con los primeros fragmentos del tercer punto. En cuanto a la última línea, quizás tenga razón. Sin embargo, me cuesta imaginarlo.

    4. ¿Pero que ocurriría si una persona muestra limitaciones intelectuales y/o académicas que no debería manifestar al llegar al nivel que ocupa debido a que no tiene la suerte de ser tan inteligente y es, más bien, bruto/a? Burlarse al respecto sí sería cruel. Por otro lado, una persona agresiva manifiesta un problema grave que deberíamos comprender a fin de ayudarla, no de atacarla. La agresividad en un ser humano no es gratuita, cuenta con causas psicológicas y espirituales profundas, y quien la ejerce padece enormemente.

    4. Las utopías son necesarias para el cambio. ¿Los derechos humanos no eran, acaso, una utopía antes de constituirse formalmente? Pensemos en los métodos legales de matanza y tortura propios de la antigüedad y de la edad media: cualquiera que en esas respectivas épocas postulase una idea similar a la que hoy existe sobre los derechos humanos sería catalogado de utópico, de soñador fuera de la realidad. Considero que la clave radica en contrastar el modelo utópico con la realidad presente a fin de encontrar entre ambos polos un punto intermedio de encuentro en el cual la utopía sea factible de plasmarse a medias, en la medida de lo posible, adecuándose a la realidad y “des-utipizandose”. Esta adecuación a la realidad concreta y cotidiana, sin embargo, sólo es factible mediante un modelo utópico irrealizable que haga las veces de referencia ideal, del mismo modo en que existe un ideal de moralidad irrealizable por la humanidad y que, no obstante, la orienta en sus acciones en la medida de lo posible. Con la finalidad de establecer en el poder a seres humanos inteligentes, probos, morales, virtuosos y espirituales cuya función sea gobernar, es preciso seleccionarlos por medio de duras, arduas, penosas, dificultosas, largas y numerosas pruebas precedentes que incluyan votos de pobreza, de castidad, de servicio, etc., y que evidencien la calidad humana y espiritual de aquellos que merecen gobernar. Asimismo, con el objeto de que no se corrompan, incumplan sus votos y abusen del poder, es preciso que la estructura del sistema les imposibilite romper ciertos requisitos y parámetros, del mismo modo en que la estructura del sistema actual impide al presidente realizar lo que le venga en gana y establecer una tiranía. Es preciso añadir, por último, que la actitud de despreciar las utopías y no tomarlas en serio es perjudicial, ya que, tomando en cuenta que el ser humano es imperfecto y realiza el mal que no desea, se podría concluir que es vano tratar de que sean personas honestas las que gobiernen y no personas deshonestas. Al final terminaríamos por concluir la celebre y tenebrosa frase de: “no importa que robe con tal de que haga algo”. ¡Sí! Eso es “realismo” puro y encaminado al mal. (Puesto que colocó doble cuatro, yo también he colocado doble cuatro).

    5. Quienes obran mal a sabiendas, adrede, no son libres, sino esclavos del mal que posee a sus consciencias. Son así por causa de gravísimos conflictos internos que deberían ser tratados y corregidos, no por que su naturaleza verdadera sea mala.

    Saludos.

  • Sofía

    Gonzalo Gamio:

    Saludos Gonzalo. =)

    Es verdad todo lo que afirmas.

    Si menciono nombres, probablemente (no lo sé) figuren todos los comentaristas de este blog excepto tú, que siempre has sido respetuoso y no por eso has silenciado la verdad. Tendré que leer los comentarios nuevamente para indicar los nombres, citar fragmentos que me parecen ofensivos y explicar porque considero que lo son. ¿Te parece adecuado que proceda así? ¿O es mejor sólo citar nombres? Quisiera saber tu parecer. Si no cité con anterioridad nombres fue porque sentí que no era adecuado. Aunque a veces lo efectúo, en general no me agrada criticar a personas concretas si puedo realizar la crítica en abstracto sin necesidad de comprometer a nadie y permitiendo que cada quien se reconozca o no en mi crítica.

    Por otro lado, cuando afirmé que me descuadraba que maestros de la PUCP avalen algo así, me expresé de modo impreciso y ambiguo, debido a que no me refería a que lo avalasen ahora, sino a que en algún momento lo hubiesen avalado antes de que yo interviniese. Es claro que ahora no lo avalan. Asimismo, cuando afirmé que lo sucedido aún me parecía un mal sueño, no me refería a que continuase la situación anterior, de la cual se han retractado, sino a que aún me parece un mal sueño que fuese posible que en algún momento se diesen comentarios así. Ciertamente no me expresé con claridad. A veces me cuesta comunicar lo que otros comunican con mayor facilidad, ya que carezco de habilidad en ese punto.

    Aclaro que mi crítica no se dirigía exclusivamente (aunque sí principalmente) al cargamontón perpetrado sobre Ricardo Milla, sino también a las ofensas (sutiles) prodigadas a otros comentaristas. Prometo, por último, leer todos los comentarios (incluidos los de Ricardo) con el objeto de tener una mejor comprensión del asunto.

    Saludos,
    Sofía.

  • Sofía

    Creo que se debería eliminar el comentario de Gino Carbajal. Me parece que es ofensivo, que hace uso de la mofa (especialmente respecto de mi manera de escribir) y realiza acusaciones morales graves que no justifica. Tan solo leer la primera línea, junto con los sarcasmos que la pueblan y la palabra “mamita”, me intimidé. No me es posible debatir bajo ese tipo de comentarios.

  • Sofía

    No creo que insultar, burlarse del modo de escribir que tiene una persona y utilizar sarcasmos sea la manera adecuada de comprender su proceder, por qué afirmó lo que afirmó y a que se refería, y especialmente de esperar una respuesta seria acorde a un dialogo serio. Un comentarista capaz de realizar un comentario así, a la defensiva y que carga con prejuicios respecto de una persona, no podrá escucharla mientras no vacíe su taza de té, como se nos revela en un cuento tradicional Zen. Me parece que quien escribe de esa forma no desea comprender razones ni está dispuesto a escuchar, siendo su intención la de confrontación. Yo no deseo confrontación. No deseo agresiones ni un debate asido, punzante y áspero. No lo he ofendido ni me he mofado de él en ningún momento, ni tampoco de su escritura. No comprendo porque procede así ni a que se debe que se acepte un comentario de esa clase luego de los diálogos que hemos entablado sobre el respeto en este blog.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Sofía:

    Trataré de no ser muy extenso porque el contenido principal de los comentarios críticos que has recibido en buen número y diferente tono tiene una idea clara: tu potencial argumentación encubridora. Yo he sido el primero en hacer la precisión de que eso no supone que estás coludida con Ricardo ni mucho menos; sin embargo, se hace fundamental YA que leas sus comentarios y que te pronuncies públicamente para que sigas manteniendo el respeto de todos y por una cuestión de principios argumentativos: neutralidad y objetividad. Ahora, claro, queda la posibilidad legítima de que desees defender a Ricardo de modo público obviando todo lo que ha dicho en este blog y fuera de él. Si eso es así, se respeta; pero convendría que fueses honesta con la materia.

    De otro lado, si bien te ha molestado el comentario del Sr. Carbajal –concuerdo en que el tono era un poco altisonante, pero me parece que Daniel se equivocó al borrarlo– en él había mucho de verdad. Las denuncias de “eufemismos” y de “caridad cómplice” son muy precisas y es tu responsabilidad intelectual y moral librarte de ellas, no sólo pedir que se borre el post. El tono del post del Sr. Carbajal puede haber sido un poco mordaz, pero no me parece justificado que se le borre, porque su contenido tenía argumentos valiosos, varios de los cuales citaré en lo que sigue.

    No digo mucho más porque quien tiene cosas pendientes por decir eres tú, estimada Sofía. Se han levantado contra ti legítimas críticas que debes rechazar si eso es lo que deseas. Para hacerlo, sin embargo, debes ir a las fuentes y comportarte a la altura de tu propia crítica. De lo contrario, se justificará que más de uno de nosotros pase del ámbito de la legítima sospecha a la casi certeza del argumento de la “caridad cómplice” muy bien planteado por el Sr. Carbajal.

    Sobre mi anterior post, me quedo con una sola idea tuya, a saber, el tema de la caridad ejercida por Jesús con el “pobre” en sentido amplio. Es clara la pobreza existencial que atribuyes a Ricardo Milla, de allí que en mi caso surgiese la compasión que me hizo retroceder en nombre de la caridad. Sin embargo, conozco bastante bien la Escritura como para recordar –como también lo hizo el Sr. Carbajal…y de ahí que reclame que se haya borrado su comentario– que el Señor Jesús no era un encubridor en el nombre del amor. Denunció con FUERZA y DUREZA a los fariseos hipócritas; hecho a latigazos a los mercaderes del templo por comerciar con el amor de Dios; condenó con DUREZA a los escribas y sumos sacerdotes; etc. Puedo citarte pasajes si es que así lo deseas, pero dudo que haya necesidad. Hay una jerarquía hacia abajo, se ha dicho bien (lo dijo aquel que sugeriste eliminar de la conversación, precisamente). Esa jerarquía no es invento nuestro, es dato evangélico. Eso no quita la caridad, pero da un contexto claro de por qué la caridad no puede ser un argumento encubridor.

    A mí me hubiese bastado con citar los pasajes mencionados para verme librado de tu crítica inicial, pero como dije aquella vez, no me quería defender a pesar de que me resultaba sencillo. No lo hice por una sola razón: yo actué de modo deliberado sin compasión ante la pobre condición de Ricardo. Mi dureza no fue la del evangelio, fue la de la molestia ante la mentira y la ignorancia irreverente. Por eso retrocedí y no me arrepiento. Lo que toca ahora, estimada Sofía, es que tú medites lo que has dicho y te des cuenta de las flagrantes contradicciones de tu discurso.

    Finalmente, invito a que se reponga el comentario del Sr. Carbajal. Una cosa es el tono que puede tener algo de sorna y cierto carácter mordaz y otra es el contenido. Lo primero, si no lleva ofensa, no puede ser razón para la eliminación de un interlocutor. Si hay ofensa y malicia, creo que se hace bien en borrar los comentarios. Sugiero, mi querido Daniel, que no caigas presa de sugerencias que por una suceptibilidad excesiva hagan que pierdas de vista buenos argumentos por su tono algo subido. Supongo que Sofía estará en total desacuerdo conmigo y acepto tal posibilidad siempre y cuando no se me acuse a mí de promover que se le ofenda. Nada más lejos de mis deseos. Lo único que quiero es que este espacio de comentarios no pase de la permisividad irrestricta a la censura de cualquier tono elevado sin atención al contenido. El justo medio recomendado por el Estagirita se hace necesidad patente.

    Saludos!

  • Sofía

    Raúl E. Zegarra Medina:

    Mi argumentación no es encubridora en absoluto, debido a que no he encubierto ningún hecho como, por ejemplo, lo ocurrido respecto de Salomón Lerner Febres, sino que, al contrario, lo he reconocido como cierto. Lo que he realizado es una crítica al ambiente agresivo del blog en general y, especialmente, al cargamontón realizado sobre Ricardo Milla, no en asuntos morales puntuales, sino en el ámbito personal y por medio de sarcasmos y mofas. Desconozco todos los comentarios realizados por él. Se afirma que escribió, también, de modo sumamente vulgar y ofensivo. Aún si fuese así, mi crítica sería igualmente valida, puesto que eso de “diente por diente, ojo por ojo” no me parece correcto, sino una actitud primitiva e inhumana cuyo mayor exponente es, por ejemplo, la pena de muerte. Algunos comentaristas de este blog actúan bajo la misma mentalidad, variando únicamente en el grado, que es menor. Él pudo haber cometido toda clase de crímenes y eso no justificaría una actitud vengativa por parte de los demás, sino más bien correctora. El punto no radica en que se pague por las culpas o que las personas sean castigadas por el mero hecho de serlo, sin ningún fruto beneficioso de por medio, el punto radica en que sean corregidas o en que, por lo menos, se evite que continúen dañando a otros. Esto es valido aún si se tratase de un violador o de un asesino.

    Soy una persona sincera y honesta, que se expresa con franqueza, tal cual piensa las cosas (recomiendo leer, en entradas más antiguas, mi escrito titulado “¿Por qué ya no soy seguidora de la Coalición?” y, especialmente, mis últimos comentarios de respuesta a Hernando Nieto con la finalidad de ejemplificar ese punto). Si usted u otros dudan de mi sinceridad, pueden preguntar a Gonzalo Gamio, quien me hizo saber que me considera una persona sincera y quien, a diferencia de los comentaristas con los cuales dialogo ahora, me conoce personalmente, de trato, y no solo por medio de un mundo virtual que oculta el verdadero rostro de quienes en él participan y que es factible de prestarse a malos entendidos. Yo he hablado personalmente con él de todo lo ocurrido y él me ha dado la razón respecto a la condición incorrecta de las agresiones y mofas, sin acusarme de encubridora u otras inmoralidades como algunos hacen en este blog ahora.

    El tono del Sr. Carbajal no era ligeramente altisonante, quizás sí para una persona con piel de elefante. Era sumamente irrespetuoso y vulgar. Me parece que se hizo bien en borrarlo, lo cual agradezco. De modo contrario no me hubiese sido posible volver a participar en este blog ni a responderle a usted, Raúl, debido a que existen ciertos ambientes de los cuales es mejor retirarse por causa de la violencia que prima en ellos. El comentario realizado por esa persona contenía, por el contrario de lo que usted piensa, poco de verdad, debido a que se me incriminaba de una serie de hechos sumamente graves sin pruebas de por medio, contando solo con suposiciones o interpretaciones de los hechos que varían de individuo a individuo dependiendo del observador y de si conoce o no a la persona. Acusar de cometer actos inmorales a otra persona, como lo hizo Carbajal, y sin pruebas, me parece grave y, además, prejuicioso. No me es posible exponer mi posición si se maneja una idea preconcebida de mí. Cualquiera que hubiese sido aquel sobre el cual hubiese recaído el cargamontón, lo hubiese defendido, porque la actitud de ofensa, en sí misma, se dirija a quien se dirija y haya hecho lo que haya hecho, no me parece correcta.

    Tampoco he utilizado eufemismos. En todo caso, quisiera que los señalase, puesto que no encuentro ninguno y no soy una persona que suela servirse de ellos. Tampoco veo de que modo pueda justificarse eso de la “caridad cómplice”. No soy cómplice del mal, pero sí considero que la venganza es inadmisible. Del mismo modo en que manifestarse en contra del la pena de muerte o del maltrato prodigado en las cárceles a criminales que sí son culpables no significa ser cómplice del mal perpetrado por ellos, manifestarse en contra de la agresión y del maltrato ejercido a una persona culpable fuera de las cárceles tampoco significa ser cómplice del mal, sino manifestar humanidad.

    Es diferente condenar con dureza a una persona a realizar lo que algunos de ustedes realizan. La alusión a temas personales, el sarcasmo y la mofa, no es condenar con dureza y sinceramente hechos inmorales, es burlarse y, “de paso” que se crítica el mal, divertirse de la situación, rotando del plano moral al plano meramente personal. Gonzalo, por citar un ejemplo, ha criticado con dureza y adecuadamente, como debe ser, el fraude perpetrado contra Salomón Lerner Febres y a la persona que lo realizó. Usted y otros comentaristas del blog, por el contrario, no. Lo que han consumado, “de paso” que criticaban el mal, es un ambiente de chisme, de alusiones a situaciones vergonzosas e irrisorias de asuntos personales, sirviéndose de mofas e ironías (por ejemplo relativas a la inteligencia) que nada tienen que ver con el tema moral que se crítica. Usted no denunció únicamente la mentira (lo cual siempre es preciso denunciar y es algo que yo misma hago a menudo: solo basta leer mi artículo sobre la Coalición), sino que se burló (¿burlarse de algo que juzga serio?) y aludió a temas personales vergonzosos que nada tenían que ver con lo inicial que se criticaba.

    Recuerde que Jesús también afirmó: “Que el que esté libre de pecado arroje la primera piedra” y “no juzguéis”. ¿A que se refería con eso? Esas frases son complementarias con las que usted cita, debiéndose encontrar un punto medio entre ambos polos. Quizás (no lo sé) la solución sea: denuncia el mal, sí, pero nunca olvidarse que no se debe agredir a la otra persona mientras usted también cargue con faltas.

    Los mismos argumentos que usted utiliza son validos para justificar la pena de muerte. Sentir compasión por el criminal sería una acto “encubridor” por lo cual deberíamos ser deliberadamente incompasivos con él (como usted mismo manifestó que fue con Ricardo) y esperar que sufra y que muera pagando por lo que hizo. Eso me parece contradictorio con todo lo demás que ustedes postulan. Tampoco me parece sincero.

    Saludos.

  • Raúl E. Zegarra Medina

    Sofía:

    Quiero que se note, quizá es algo que se te he pasado por alto, que yo no he hecho ninguna afirmación positiva sobre ti, tus condiciones morales o tu calidad intelectual. Todas mis sugerencias han sido condicionales y todas son legítimamente postulables en virtud de lo que has dicho. Lo digo para que no se piense que se te está atacando: se te presentan objeciones como a cualquier interlocutor que desarrolla puntos flacos o dignos de cuestión.

    Nunca he leído tu blog, pero los posts a los que haces referencia me parecen un buen modo de liberarte de algunas de las objeciones. Trataré de leerlos en algún momento, lo prometo.

    No sé si ayude hacer la referencias que haces a conocer directamente a las personas. Yo conozco a Gonzalo, sospecho, bastante mejor que tú y dialogo con él frecuentemente. Sucede lo mismo con el autor del blog, de quien soy muy buen amigo. También a Ricardo, aunque no tengo mayor relación con él. Este diálogo interno no tiene por qué avalarse por el conocimiento personal, al menos no en el sentido que aludes. Primero, yo no te he acusado de falta de sinceridad, así que eso se cae sólo; segundo, y más importante, porque aún si lo hubiese hecho, tendrías –salvo que no lo desees– que ser capaz de defender tus argumentos de modo coherente sin apelación a un tercero (la famosa consistencia interna). Sea como fuere, lo importante es que no se te ha acusado de nada. Al menos yo no lo he hecho. Te he presentado objeciones, de algunas te libras bien, de otras quedo a la espera. Igual, tampoco es que tengas “deberes” argumentativos con nadie. Podrías pensar que este es un diálogo de sordos –como yo pienso por momentos– y decidir dejar de participar.

    Personalmente, no tengo nada contra el sarcasmo. Allí diferimos. Creo que tienes una concepción muy noble e ideal de las discusiones, lo cual me parece formidable, pero tan irrealizable como la noción de aristocracia del espíritu a la que hiciste mención hace un tiempo. Yo creo –pero eso sólo una opinión– que las discusiones tienen algunas licencias. El sarcasmo, la ironía y cierto tono de burla son formas legítimas de la retórica. Un argumento puede ser muy fino en términos lógicos y puede, además, tener un tenor algo mordaz e irónico. No le veo nada de malo siempre y cuando haya un tema real y de fondo. Yo he argumentado así contra Ricardo y mi retroceso no consiste en el tono. Si sólo fuese eso, ni me hubiese disculpado, ya que en el fondo me asiste la razón. Mi disculpa se plantea porque tanto forma y fondo tenían una debilidad: ser críticas sin caridad. La caridad, sin embargo, puede tener matices en su expresión.

    Sobre el Sr. Carbajal, habría que leer el comentario de nuevo y ya ha sido borrado. No recuerdo ningún agravio, sólo recuerdo un tono subido. Me puedo equivocar, así que no pongo mis manos al fuego ni pretendo defenderlo.

    Para seguir tu último ejemplo: recuerda que lo que se te dice es que “podrías ser acusada de complicidad con ese criminal”. Nadie ha dicho que este no merezca compasión. La posibilidad de la objeción se levanta porque PARECES defender a un criminal a capa y espada sin tener en cuenta el tenor de sus crímenes. La falacia en la que PODRÍAS estar incurriendo es la de compasión, precisamente. Aquella según la cual se pretende que el lector olvide el contenido del argumento apelando a sus sentimientos. Nadie niega la importancia de la compasión, lo que se te pide es una lectura integral y un pronunciamiento concreto porque PODRÍA PENSARSE que no eres neutral, nada más.

    De todos modos, saludo tu respuesta pronta e inteligente. Defiendes bien tus puntos y tienes razón en varios de ellos. No te sientas agredida, no es mi intención en lo más mínimo. La dinámica de argumentar tiene sus riesgos, tu has corrido los tuyos y has defendido tus posiciones de modo elocuente.

    Por mi parte, no creo que haya mucho más que decir. Esperaré si en algún momento te pronuncias de modo concreto sobre lo que se te ha pedido, si no lo haces, tampoco será el fin del mundo. Tu posición está bastante clara y, aunque discutible, puede sostenerse. Tu participación ha sido importante, Sofía. Saludo tu intervención crítica y saludo la defensa consecuente de tu algo difícil posición. Ya habrá nuevos escenarios que nos reúnan.

    Saludos!

  • Gustavo Faverón Patriau

    Estimado administrador del blog:

    Yo jamás he enviado un comentario a este blog. De hecho, hasta hace 10 minutos no creo haber tenido idea de su existencia. Los mensajes que aparecen firmados con mi apellido, con referencias que hacen creer a los despistados que pueden ser de mi autoría, no lo son. Al dejar esos mensajes allí, Ud. está haciéndose cómplice con una campaña de difamación, no contra el señor Rivera, sino contra mí. Repito: escepto por el presente mensaje, jamás he escrito ni enviado comentario alguno a este blog. Le agradeceré que borre de inmediato los mensajes que aparecen con mi apellido. Y le agradeceré que publique, en cambio, el presente comentario.

    Gracias,
    Gustavo Faverón Patriau

  • Erich Luna

    Hola Gustavo

    Gracias por participar en el blog.

    Yo tampoco conocía mucho su blog, ni sabía muy bien quién era usted. Entiendo que los anónimos firmados bajo su apellido (ahora que sé que es su apellido) puedan ser considerados como una “campaña de difamación” que, obviamente, nunca estaría disupuesto a promover. No se preocupe, ya los borré todos.

    Yo nunca he tenido grandes discusiones y moderaciones en este blog, salvo por este post que no es normalmente de lo que escribo. Estoy plenamente de acuerdo con que no se deben utilizar anónimos para “aparentar ser otra persona”.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Gino Carbajal

    Señor administrador de este blog:
    Señores participantes:
    Señorita Sofía:

    Antes que nada agradezco las palabras del Sr. Zegarra ante un claro acto de censura injustificada. Desde el momento que un (1) sólo comentarista consideró válido el contenido expuesto en mi comentario, el administrador de este blog hubiera podido conceder el beneficio de la duda ante el pedido de censura de la señorita Sofía. Si al final se trata de una potestad unilateral del administrador, me hubiese esperado al menos una breve explicación, no por mí, que soy un extraño finalmente, sino por respeto al repetido reclamo de reparación del comentario del Sr. Zegarra. Alguien que ud., Sr. administrador, conoce personalmente, según afirma. A menos, claro, que ud. tenga diferentes pesos y medidas morales para cada uno de los que participan en su blog, según lo que le piden. En cualquier caso, pido que se consideren los siguientes precendentes objetivos para condenar la desfachatez dal pedido de censura:

    1) que participo por primera vez en este espacio (precedente de la cordialidad ante el extraño). Cordialidad que paso a justificar al final.

    2) precendente principal de desagravio: se han escrito y tolerado en este debate palabras “más” soeces de parte del patrocinado de la Srta. (comentario del 22 Mayo 2010 en 5:14 PM).

    3) El señor Zegarra pidió y reclamó expresamente y repetidas veces la reposición del texto (precedente de la duda).

    Si se trata de alguna forma de preferencia por las vulgaridades objetivas de tal o cual comentaristas (punto 2), o la desfachatez meramente subjetiva de la señorita (punto 3), me pregunto cuál sea dicha curiosa preferencia suya, señor administrador. Un criterio que acepta la expresión soez y la desfachatez de la censura, pero no un comentario mordaz. En todo caso, respeto su decisión. Si es una potestad última que todo administrador posee, bueno pues, me permito afirmar que de potestad no tiene ni la más mímina sombra: como bien afirma el señor Zegarra ud., señor administrador, “ha caído preso de sugerencias que por una suceptibilidad excesiva ha hecho que pierda de vista buenos argumentos por su tono algo subido”. Que sean buenos, ya lo demuestro a continuación con “pruebas”. Espero que una dama con mayor astucia retórica no le pida un día de borrar su blog: sería un daño irreparable. En el peor de los casos, espero que no se cumpla esa misteriosa ley de los opuestos que lleva a uno a terminar haciendo lo que uno critica: haciendo lo que tanto critica al inicio de su post, la censura.

    Pasando ahora a la cuestión del mérito de su pedido de censura Srta. Sofía: en ningún momento fue mi intención ofenderla o insultarla como ud. afirma. Mi intención era únicamente ser mordaz. Para justificar la desfachatez de su pedido, no era tampoco necesario llegar a la innoble moneda del chantaje de su participación en cambio de la censura. Cuando escribí “mamita”, escribí realmente “mamita linda”, que es únicamente una expresión coloquial provincial de sorpresa. “mamita linda” se dice en mi tierra, por ejemplo, cuando un niño o una niña berrinchosa, en ausencia del padre generalmente, se enfanga hasta los huesos jugando, y luego pretende, además, que la cambien. O cuando un niño se chorrea y pide doble atención. En mi tierra se usa, entonces, “mamita linda”, “papito lindo”, como expresión de sorpresa, no como ofensa, tanto menos para atemorizar. No ampute, entonces, a su favor mi comentario para justificar su atrevimiento exitoso. Y si alguna forma de temor o violencia le causó mi comentario, me disculpo sinceramente. Si algún tipo de temor ha vivido con mi comentario, espero que lo sea únicamente por la verdad de sus palabras, por lo expresado en su contenido: en ese caso, le concedo el derecho subjetivo del horror o del terror, que puedo comprenderlo en su caso. El Sr. Zegarra, a pesar que Ud. logró astutamente hacerlo dudar de su memoria, consideró el contenido válido, por lo tanto en nombre de este lector, no retracto en ninguna mínima parte, coma o sentido su contenido. Si piensa que sea esto último nuevamente una ofensa, no es necesario que ponga condiciones para participar: soy yo que no volveré a participar en este blog nunca más con los precedentes mencionados, por lo tanto puede ud. evitar nuevamente el recurso a la moneda del chantaje.

    Ninguna intención de ofensa o insulto de mi parte entonces. Esto finalmente porque no sé quién sea ud.: no la conozco y sinceramente espero no conocerla. La forma de mi comentario, repito, era únicamente y explicitamente mordaz, un estilo “directo e impetuoso” como ud. se auto-atribuye para sí misma y yo atribuyo a mi estilo, si me lo permite. La mordacidad, que a continuación justifico en su contenido, estaba referida únicamente al interior de este debate. O las dos entonces – su prosa y la mía – merecen la sensibilidad de una cutis de elefante, o ninguna de los dos. Si no conoce una prosa mordaz, le doy la oportunidad de conocerla ahora por segunda vez. ¿Le pareció, en cambio, altisonante o de tono subido mi comentario? Mis sinceras disculpas en ese caso a ud. y a todos los participantes.

    Hecho el extenso descargo de forma, paso ahora al contenido, que es más importante y menos aburrido: no quisiera yo mismo promover la evasión del tema central, ayudándola indirectamente.

    En primer lugar le hago notar la arrogancia de haberse permitido afirmar que (la cito) “El comentario realizado por esa persona contenía, por el contrario de lo que usted piensa, poco de verdad”. Afirmo esto, no para afirmar simplemente que lo que escribe no sea cierto, sino porque ud. usa la vara de su verdad, comenta, juzga a posteriori solitariamente sobre la base de un texto censurado por ud. misma para el colmo. Note ud. que, de esta manera, de la piel de elefante, pasamos al paso de elefante. En otras palabras, lo que le quiero decir es que el lector no tiene la oportunidad de ponderar su juicio de verdad. A pesar de esto, me prengunto cómo se se atreve a pedirme a mí “pruebas”, mientras ud. es la primera en ocultar la prueba de lo que afirma. El lector, al final, debe aceptar su opinión como lo que más le gusta a ud.: como el dogma maestro de la infalibilidad. Con su hábil retórica ha llevado hasta hacer dudar de su memoria al Sr. Zegarra sobre mi comentario (no lo culpo). Lo poco hábil de su arrogancia es que ud. se corona sola, juzgándose a sí misma cuando afirma:

    “contando solo con suposiciones o interpretaciones de los hechos que varían de individuo a individuo dependiendo del observador y de si conoce o no a la persona”. Si esto es cierto, vale también para ud. Esta cita vale tanto para su arrogancia, como para su desfachatez, a la base de su pedido de censura.

    Para justificar el tamaño de su arrogancia, ud. afirma que acuso a las personas de actos inmorales de forma “prejuiciosa” y “sin pruebas”. Veamos las pruebas entonces. Si dice que la severidad la atemoriza, mire cuánto severo es (o fue) el destino con ud.: si ud. ha logrado superar la pereza (lo ha prometido) y se ha tomado la molestia de leer con atención los comentarios de este debate, note bien dónde ha quedado el suyo del 26 Mayo 2010 en 7:39 PM (al menos lea el suyo mismo): El “hueco” de mi comentario censurado por ud. ha dejado el suyo al lado del comentario del Sr. Faverón, donde está la prueba que ud. evade en 2/3 de 141 comentarios. El comentario ha sido borrado lamentablemente, al parecer alguien se hizo pasar por el comentador. En todo caso, no dudo que cualquier otra alma de buena voluntad le muestre el link de la prueba que ud. pide. Esta prueba se refiere a su patrocinado obviamente. Ud. sólo lo defiende con una, repito, caridad-complice, basada en una -que llamaré en esta oportunidad- sinuosa axiología o ética de la evasión. Paso a demostrarlo.

    Afirmé en mi comentario censurado que su estrategia retórica me resultaba ampulosa. Lo ampuloso está en la redundancia que ud. acomete una y otra vez frente a lo que se le pide y no hace: reconocer la responsablidad de su patrocinado el Sr. Milla y tomar posición frente a cuatro actos concretos: 1) difamación del honor de una persona (el Sr. Lerner) con el agravante del cargo público de la misma 2) manipulación de medio electrónico a fines de 1. 3) Altivez y soberbia frente al acto de difamación, motivado con el proselitismo político ex post contra el ente académico (la PUC) que la persona difamada representa. A estas cuatro “pruebas” que ud. me exige, yo le añado ahora una peor que no se borra nunca: la vil cobardía de su patrocinado de tener que pedirle a ud., a una dama de nobre y aristocrático corazón (esto no es absolutamente ninguna ironía), que responda por el honor de un tercero. La espada se alza para defender al necesitado de caridad. Al cobarde se lo marca con el fuego. Su espada alzada no hace que multiplicar el rostro de ambos en un vacío moral de evasión inteligente.

    En lo que a Ud. respecta señorita Sofía, se le ha pedido únicamente que considere este precedente infamante antes de usar la retórica de la caridad-complice con su patrocinado. Nadie le ha reprochado que ud. defienda a su patrocinado, seamos claros en esto por favor. En esto es completamente libre de defender a un indefendible, si así lo desea. Se le ha aceptado la observación del “cargamontón” y yo también le doy la razón sobre ese punto. Me parece, sin embargo, que ud. confunde (o quiere confundirnos) con un debido acto de respeto y dignidad hacia una persona, que con la caridad poco tiene que ver: Si de caridad se habla, ésta debería nacer espontaneamente de parte de su patrocinado, como lo fue realmente con el Sr. Zegarra. Dónde vea ud. caridad o “pobreza existencial” (por favor señores, basta de retórica) frente a una persona que demuestra altivez, soberbia y cobardía, me lo deberá demostrar con “pruebas”. El Sr. Zegarra ya confirmó mi argumentación claramente.

    En esta parte ud. añade a su retórica de la caridad-complice toda una sinuosa axiología de la evasión donde siempre es posible encontrar un punto de fuga a la mano, quedando bien con todos y permaneciendo infalible al mismo tiempo. El señor Gamio le pide que deje la abstracción y de nombres, y ud. ocupa 3/4 de su respuesta para disculparse. Dice que su juicio es general, pero no la incluye, no DA SU NOMBRE, el suyo señorita, a lo que defiende. Primero se le concede que no haya leído los comentarios por su “pereza considerable” (comentario suyo del 25.05. 6:39 PM). Se le pide que lea, ud. lo promete y no lo hace. Luego ud. me pide “pruebas” y yo tengo ahora que repirtile otra vez lo que otros ya le han escrito. Para colmo ud. no hace tampoco lo que promete: si hubiese leído todo el debate, antes de atreverse a censurarme y pedirme pruebas, notará que el primero que rebaja el tono alturado de este interesante debate fue su patrocinado, mencionando el tema del pelo y el gel del Sr. Zegarra. Obviamente había un contexto personal entre los involucrados, que al lector escapa. Luego degenera el intercambio con lo que ud. luego justamente condena, pero de manera totalmente injusta: ha sido su patrocinado el más soez en expresarse sobre su prójimo (o el único para ser precisos). Luego aparece ud. de la nada y empieza a hablarnos de la caridad y demás. Exige que se evite el “cargamontón” en nombre de la caridad y el único que nota lo delicado de su acto es el sr. Zegarra y no, en ningún momento y hasta ahora, su patrocinado. Luego inicia ud. toda una retórica pseudo-axiológica sobre el acto del Sr. Zegarra que se explica solo, por mérito de sí mismo, no por ud. mucho menos por su patrocinado. La muestra de caridad la ha dado el señor Zegarra, no su retórica ampulosa.

    He acusado su prosa de verborrea eufemística. Le pruebo esto con lo siguiente. Ud. nos escribe: “Ninguna de las críticas que prodigo a los comentaristas de este blog implica que avale el acto fraudulento cometido en Wikipedia contra Salomón Lerner Febres, ser humano honorable. La persona que lo perpetró debería pedir disculpas públicas”. Esto lo considero yo un eufemismo. Porque si tanto le preocupa el honor del difamado, “la persona” que lo perpetró tiene un nombre, y es el Sr. Milla, su patrocinado. Ud. usa permanente el eufemismo delicado, digno de una dama, de no nombrarlo claramente, mientras evade permanentemente tomar distancia de su acto (o asumir clara complicidad) con su axiología de la evasión. Si alguien se lo hace ver hasta la saciedad, o su pereza se convirtió en laxismo mientras tanto, o no quería dar nombres, o nos habla de la distancia de Dios, de la pena de muerte o de los toros. En todos los casos, siempre encuentra ud. un punto de fuga para evadir una pregunta puntual. En el peor de los caos, cuando tiene el atrevimiento de mencionar el nombre de Dios y su hijo para hablarnos de la caridad, más adelante nos escribe en otro comentario que “un blog no es el lugar adecuado para demostrar sinceridad”. Si esto es correcto en la forma, le pregunto ¿para qué menciona entonces la caridad de Dios si ud. no considera digno este espacio de diálogo por más virtual que sea?

    Cuando el Sr. Zegarra le cuestiona su sinceridad, ud. usa el viejo joker de la lógica meramente textual, afirmando ” Mi argumentación no es encubridora en absoluto, debido a que no he encubierto ningún hecho como, por ejemplo, lo ocurrido respecto de Salomón Lerner Febres, sino que, al contrario, lo he reconocido como cierto”. Reconce ud. el hecho, como lo reconocemos banalmente todos los participantes, pero evita sutilmente imputar la responsabilidad del mismo a su patrocinado. Cuando cita el ejemplo del criminal, lo llama el caso de un “verdadero culpable”. La diferencia entre un criminal y su patrocinado esta únicamente en el grado de culpa que la justicia de los hombres dan, no ante nuestros ojos, ni mucho menos ante los ojos de una noble dama.

    El joker la autoridad de terceros, apelándose a la amistad personal con el Sr. Gamio, en vez de responder con la validad interna de su discurso, tampoco la ayuda, como bien ha escrito el Sr. Zegarra. Si se le pidió una toma de posición por enésima vez, cita sus posts contra “la coalición” los toros y la pena de muerte, cuando NADIE le ha pedido una toma de posición ideológica, sino una simple y concreta toma de posición sobre acto concreto de difamación (que ud. este de acuerdo o no ideológicamente con su patrocinado, no puede ser más irrelevante y aburrido, para mí al menos). En todos estos casos, ud. astutamente, se escurre. A esto yo llamo verborrea, una bella verborrea, pero verborrea finalmente. No se ofenda: la verborrea es la verbosidad excesiva de repetir mil veces, por ejemplo, que el Sr. Zagarra “hizo bien en rectificarse”. Esto ya se le ha reconocido como mérito. Mientras no sea clara su toma de posición en nombre del “ser humano honorable” difamado que cita eufemísticamente, su mérito de haber logrado un acto de caridad del Sr. Zegarra, para mí personalmente, no vale nada. Note más bien, quién de los dos implicados a respondido a su pedido.

    Sobre la dureza. La dureza y la severidad no justifican la falta de respeto a la persona, le doy la razón en esto. Sin embargo, el acto de caridad inicia con actitud expiatoria del responsable, en nuestro caso, del manchado de infamia. Esto se demuestra on un mínimo acto símbolico de expiación. Si el difamador se comporta según mi punto 3 anterior, su retórica de la caridad se vuelve en caridad-complice y su argumento detrás de él, en verborrea. Como bien dice el Sr. Yamanaka “el buen deseo, el deseo de lo mejor para el otro, pasa por conmoverlo con verbo recio”. Para poder comprender la verdad detrás de esto, es necesario únicamente una sóla cosa: ser padre o tener el espíritu paternal impersonal del reconocimiento desinteresado frente al prójimo. No olvide que la piedad, la caridad, la misericordia, son todos misterios exquisitamente marianos, no del verbo hecho carne, por esto subrayo la paternidad como requisito analógico para comprender esta simple verdad. Quien ve falta de respeto en un acto de severa caridad, o es hijo único o es hijo de padre ausente. La prueba de esto se la doy en mi larga experiencia de psiquiatra.

    Afirmado todo esto y pudiendo presentarle más pruebas, le digo para despedirme de ud. srta. Sofía, que mi noción de la caridad no es la suya, y su Dios ante el cual se postra, no es absolutamente el mío. Acepto tomar mi té como me pide (sinceramente), yo le pido por segunda y última vez que no derrame el suyo, o al menos evítenos de tener que mirarla mientras lo hace en nombre de un indefendible.

    cordialmente,

    Gino Carbajal

  • Metafísica, ideología, crítica y especulación « Vacío

    […] que no había mucha afinidad electiva entre una democracia liberal, deliberativa y plural con el Opus Dei (la carta de Escrivá a Franco aquí). Pero más allá de ese comentario anecdótico y externo me […]

  • SUSANA

    ESTIMADO ERICH LUNA

    Seria muy interesante que usted, como filòsofo, pudiera sacar un post sobre Jose Escriba Balaguer, ¿Por què? en un pais excesivamente conservador como el nuestro, donde nuestros jovenes carecen de espìritu crìtico, se dejan llevar por estas ideologias integristas. Bùsque usted en toda la red estudios crìticos sobre el pensamiento de Balaguer y no encontrara ninguno. Por eso como profesora de jovenes le pido encarecidamente que usted desde la perspectiva filosòfica pueda hacer un anàlisis del pensamiento de Jose Maria Escriba Balaguer a traves de su obra “El Camino”. Seria muy interesante leerlo y compartirlo. Espero que mi pedido sea aceptado.

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