La teología política de Carl Schmitt (5)

por Erich Luna

Lo siguiente son unas notas sobre el texto Teología política. Cuatro ensayos sobre la sobernía de Carl Schmitt. Editada por Struhart & Cia, traducida por Francisco Javier Conde y prologada por el mismo Schmitt. En las entradas anteriores he tratado ya los cuatro ensayos que componen dicha obra. En esta entrada me gustaría discutir el prólogo de Schmitt, bastante breve, a partir de un comentario de una de las entradas anteriores.

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Prólogo

Allí donde la “diferenciación de los espíritus” comienza, se encuentra el punto extremo de la distinción del amigo y del enemigo.

Todos los pueblos europeos están hoy empeñados en un torneo espiritual de signo universal, en el que tal vez caben algunos cambios tácticos, de situación, pero no una neutralidad espiritual. El que quiere permanecer neutral se excluye a sí mismo. Menos que otro pueblo cualquiera podía renunciar a la decisión un pueblo como el español, que en todos los momentos cumbres de la Historia universal ha acreditado su arrojo para decidirse en lo que atañe al espíritu. Más bien cumple a otros pueblos medir sus fuerzas mirando esta energía española para la decisión.

Por eso el hecho de que se edite en lengua española esta publicación mía, que es mi contribución a tan magno torneo tiene para mí una significación infinitamente mayor y harto diferente de la puramente literaria. Es un llamamiento desde un frente y compensa muchos esfuerzos y muchas amarguras; su valor primordial estriba en que acaso mi trabajo resultará fructífero en un pueblo cuyo espíritu y cuya ejemplaridad me han dado a mí mucho más de lo que yo pudiera devolverle.

El que conoce la dureza del presente torneo universal sabe que no importan los aliados tácticos, sino los verdaderos amigos. Por eso es mi mayor alegría que la traducción española sea obra de Francisco Javier Conde, cuyo espíritu y cuya alma he tenido ocasión de conocer y admirar en años henchidos de destino y a través de muchos e intentos coloquios.

Carl Schmitt

La idea es discutir y comentar este breve texto (yo haré un muy breve e inicial comentario ). Lo primero que debo decir es que, en lo que refiere a cuestiones de edición y formales del texto, me parece inconcebible que nadie ponga el año del prólogo. No está. Lo que he conseguido en internet es un artículo titulado “La presencia de Carl Schmitt en España” donde se indica que Francisco Javier Conde tradujo “Teología política” (no se indica si es el ensayo o los cuatro ensayos que llevan el mismo nombre) en 1941, bajo una compilación llamada Estudios políticos.

En todo caso, partiendo de esa fecha tendremos como contexto la Segunda Guerra Mundial y a España bajo la dictadura de Franco. Sobre el primer párrafo, debo decir que será necesario (ya veré cuando será posible) un comentario a El concepto de lo político, para tener mayores elementos de juicio en lo que respecta a la distinción amigo/ enemigo y poder así comprender en que radica el que dicha distinción esté en el punto más extremo y radical cuando comienza la “diferenciación de espíritus”, término que no tengo muy claro (¿Va acaso en la dirección del espíritu del pueblo hegeliano?). En todo caso, discutir sobre lo que significa “espíritu” (intuyo que es la traducción para el Geist alemán) en Schmitt es algo que se vuelve imperativo.

Se vuelve imperativo porque dicho contexto (si asumimos que el prólogo es de 1941, cosa que no he podido confirmar) es interpretado por Schmitt como un torneo “espiritual” en el que es imposible mantener una neutralidad “espiritual”. Schmitt considera que España tiene cierto papel fundamental, ya que siempre se ha arrojado para decidirse en lo que atañe al “espíritu”. Además, otros pueblos deben medirse con España en esta característica particular (“fuerza para la decisión”). Si la alusión es a Franco, la pregunta que debemos hacer es en qué radica su admiración por la España  de dicha época (y de su admiración a España en general, de la que considera que ha recibido muchísimo).

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