Alain Badiou: meditación 1 (El ser y el acontecimiento)

badiou

Lo que sigue son resúmenes, apuntes y notas de lectura de El ser y el acontecimiento, de Alain Badiou. Tengo mucho interés en estudiar su filosofía y he conseguido “armar” una especie de grupo de lectura, pequeño, para dicho texto. Me toca la primera presentación, sobre la primera meditación (estilo cartesiano de división).

***

Meditación Uno – Lo uno y lo múltiple: condiciones a priori de toda ontología posible

Empiezo citando el inicio de la primera meditación:

“La experiencia por la cual la ontología, desde su disposición parmenídea, se convierte en el pórtico de un templo en ruinas, es la siguiente: aquello que se presenta es esencialmente múltiple, aquello que se presente es esencialmente uno. La reciprocidad de lo uno y del ser es, por cierto, el axioma inaugural del discurso filos+ofico, excelentemente enunciado por Leibniz: <<Aquello que no es un ser, no es un ser>>” (33).

Pero esta tesis ontológica tradicional es el impasse de la metafísica: si decimos que lo uno es, tendremos que decir que lo múltiple no es. Y si decimos que lo múltiple es, ya que es lo múltiple lo que se nos presenta, entonces tendremos que negar lo uno. El problema es que lo múltiple únicamente se puede contar por uno. Badiou quiere romper con este aporético misterio con una decisión: sostener que lo uno no es.

¿Qué significa pues decir que “lo uno no es”? Significa de que existe solamente como operación. No hay uno, lo que hay es la cuenta-por-uno. Lo uno no es pues, una presentación (como sí lo es lo múltple que si es). Lo uno es un resultado operatorio. Al respecto:

“(…) el ser es aquello que (se) presenta, no siendo, por ese hecho, ni uno (pues sólo la presentación es pertinente para la cuenta-por-uno), ni múltiple (pues lo múltiple es solamente el régimen de la presentación)” (34).

La multiplicidad presentada es lo que Badiou llama situación:

Siendo la presentación efectiva, una situación es el lugar del tener-lugar, cualesquiera sean los términos de la multiplicidad implicada” (34).

Toda situación admite un operador de cuenta-por-uno que le es propio. La estructura es lo que prescribe el régimen de la cuenta-por-uno para la multiplicidad presentada. Además, es necesario aclarar que toda situación está estructurada, es decir, que múltiple únicamente es “legible” de manera retrospectiva. Lo que la cuenta-por-uno (estructura) instituye en la situación es la omnipertinencia del par uno/ múltiple para toda situación (34).

Sobre lo múltiple, a continuación Badiou aclara una suerte de “escisión”:

“Está claro que lo múltiple se encuentra escindido. <<Múltiple>> se dice, en efecto, de la presentación retroactivamente aprehendida como no-una, en la medida en que el ser uno es un resultado. Pero <<múltiple>> se dice también de la composición de la cuenta, o sea de lo múltiple como <<muchos unos>>, contados por la acción de la estructura. Hay una multiplicidad de inercia, la de la presentación, y una multiplicidad de composición, que es la del número y la del efecto de estructura” (35).

Badiou va a llamar multiplicidad inconsistente a la primera y multiplicidad consistente a la segunda. La multiplicidad consistente es lo que hay “hacia adelante” de la estructuración de la cuenta-por-uno, mientras que la multiplicidad inconsistente es lo que habría “hacia atrás” de dicha estructuración.

La pregunta que nos plantea Badiou es la concerniente al discurso que pueda hablar del ser, es decir, qué tipo de discurso sobre el ser puede constituirse, si seguimos todo lo anteriormente dicho. Lo que hay son situaciónes. Luego, la ontología es una situación (36). Hay una doble dificultad:

1. ¿Hay una presentación del ser, en tanto ser? Esto es problemático, dado que “el ser” debería estar comprendido en lo que presenta toda presentación.

2. Si lo uno no es, entonces el ser no es uno. esto nos lleva a tener que pensarlo fuera de la oposición uno/ múltiple.

¿No hay entonces estructura del ser? ¿Necesitamos de una experiencia situada más allá de toda estructura? (Cfr. la Idea del Bien y las teologías negativas). Badiou sostendrá lo opuesto: la ontología sí es una situación.

En oposición a Heidegger, Badiou afirma lo siguiente:

“<<Sustractivo>> se opone aquí, como se verá, a la tesis heideggeriana de un retiro del ser. En efecto, no es en el retiro-de-su-presencia que el ser fomenta el olvido de su disposición original, hasta destinarnos -a nosotros, en lo más extremo del nihilismo- a un <<retorno>> poético. No, la verdad ontológica obliga más y es menos profética: es el ser forcluído de la presentación lo que encadena al ser como tal a ser, para el honbre, decible, en el efecto imperativo de una ley, la más rígida de todas las leyes concebibles: la ley de la inferencia demostrativa y formalizable” (37).

La ontología tiene que ser, pues, la situación que presenta la presentación misma. Esta presentación tiene que tener en cuenta, obviamente, a lo múltiple, pero a lo múltiple incosistente:

“(…) la ontología no puede ser sino una teoría de las multiplicidades inconsistentes en tanto tales” (38).

“La ontología, en tanto exista, será necesariamente ciencia de lo múltiple en tanto múltiple”(38).

Esto trae como exigencia a priori dos tesis:

1. Lo múltiple tiene que componerse de múltiplicidades, es decir, que todo múltiples es un múltiple de múltiples.

2. La estructura operatoria de la ontología debe poder discenrnir lo múltiple sin tener que hacerlo uno. No puede tener, por tanto, una definición de lo múltiple. De ahí que la prescripción deba ser implícita.

La conclusión es que debemos tratar con un sistema de axiomas:

“(…) partir de términos no definidos, para prescribir la regla de su uso. Esta regla cuenta por uno en el sentido en que los términos, no definidos, lo son, sin embargo, por su composición. Se encuentra de hecho prohibida toda composición en la que la regla falle. Se encuentra de hecho autorizado todo lo que sea conforme a la regla. Jamás se encuentra una definición explícita de aquello que la axiomática cuenta por uno, cuenta como sus objetos-unos”

“Está claro que sólo una axiomática puede estructurar una situación en la que lo que es presentado es la presentación. Sólo ella, en efecto, evita tener que hacer uno de lo múltiple, al que deja en lo implícito de las consecuencias regladas en las que se manifiesta como múltiple” (40).

Badiou termina la meditación concluyendo lo siguiente:

“La ontología, axiomática de la inconsistencia particular de las multiplicidades, captura el en-sí de lo múltiple mediante la puesta en consistencia de toda inconsistencia y la inconsistencia de toda consistencia. Así, ella deconstruye todo efecto de uno, fiel al no-ser de éste, para disponer, sin nominación explícita, el juego reglado de lo múltiple como forma absoluta de la presentación, por tanto, el modo según el cual el ser se propone a todo acceso” (41).

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18 responses to “Alain Badiou: meditación 1 (El ser y el acontecimiento)

  • Geviert-Kreis

    Interesante Badiou, no lo conozco. Me apunto virtualmente al grupo. Tal vez puedas postear las meditaciones de los demás miembros. Un comentario al margen: al parecer se está formando poco a poco un grande grupo para leer Heidegger y abordar el problema de la ontologia política. El interés está naciendo en el grupo de Lima, Carlos y los demás. Yo estoy viendo el tema con el grupo alemán. Tal vez se pueda añadir Nico con los argentinos.

    Regresando a Badiou:

    “Pero esta tesis ontológica tradicional es el impasse de la metafísica: si decimos que lo uno es, tendremos que decir que lo múltiple no es”

    El impase, intuyo solámente, tiene que ver con la lógica tradicional, aristotélica, que no permite resolver lógicamente este impase, fuera de sus presupuestos axiomáticos. La estrategia de Badiou parece ser el hacer evidente el aspecto operativo de esta axiomática clásica (¿te refieres a operador lógico y a la lógica con esos términos “cuenta-por-uno” y demás? Sólo para entender què tipo de decisión es la de Badiou).

    Si revisas mi post sobre la lógica no-aristotélica, podrás ver que los alemanes también se movieron, como Badiou, para resolver este impase – al igual que Heidegger, contrariamente a lo que Badiou piensa, como me dejas entender en ese comentario (se vea el texto sobre el Satz der Identität, principo de identidad tal vez traducido). En efecto, no olvidemos que el método de Heidegger del “Schritt zurück” (salto o paso hacia atrás), no es otra cosa que la lógica tran-sclásica polivalente que uno de sus alumnos, G.Günther desarrollará en todos sus puntos. En efecto: ” Lo múltiple tiene que componerse de múltiplicidades, es decir, que todo múltiples es un múltiple de múltiples” se asemeja muchísimo a la teoría de la policontexturalidad de Günther precisamente (a ver si pongo el artículo en el blog, tal vez te interese).

    al parecer Badiou hace evidente la insuficiencia de la lógica axiomática clásica, pero sólo la evita con un giro un poco oscuro, al borde de la paradoja: La ontología, axiomática de la inconsistencia particular de las multiplicidades, captura el en-sí de lo múltiple mediante la puesta en consistencia de toda inconsistencia y la inconsistencia de toda consistencia. Günther decide crear otra lógica de cero, la lógica polivalente y policontextural, además de un nuevo lenguaje, la morphogramática. A ver si pongo los textos, están en inglés.

    saludos,
    GK

    • Carlos

      En la perplejidad el ente se enfrenta al ser, pero se enfrenta como probabilidad. No tiene el uno delante, tiene una nube de probabilidades. Imaginemos que se dirige hacia una: eso no descarta la multiplicidad que sigue abierta, es decir, carga las multiplicidades que puede retomar como probables. Entonces nos enfrenaríamos al ser como incertidumbre de escoger uno. Aparentemente existiría la preminencia de lo uno, pero también podría asumirse como la vigilanccia desde lo múltiple.

  • Erich Luna

    Hola Giovanni

    Sobre Badiou, de hecho es un filósofo muy importante, al parecer. A ver si te consigues un ejemplar del libro y discutes con nosotros.

    Sobre el grupo de Heidegger y su ontología política, de hecho me interesa bastante el tema. Si pudieras avisarle a Carlos Pérez que estoy interesado te lo agradecería. Obviamente todo depende del tiempo, pero el temas sabes que me interesa.

    Sobre las preguntas y cuestiones que planteas, no puedo responderte con la rigurosidad que me gustaría, dado que recién estoy empezando a leer el libro. Pero, por lo que he revisado puedo decirte que más allá de ser la lógica aristotélica, creo que se trata para Badiou de la tesis metafísica esencial de Occidente: el ser es uno, lo uno es.

    Sobre el intento de Badiou, la idea de partir de que lo uno no es, lo lleva a tener que considerar a la ontología como una teoría de lo múltiple puro. Eso no quiere decir que Badiou va a empezar una “lógica”. Lo que va a significar es que, para él, el discurso ontológico es la teoría de conjuntos desarrollada por Cantor, y luego por Cohen. No mencioné eso porque esa tesis la va a desarrollar más adelante, pero creo que por ahí es que se puede ver un rompimiento con Heidegger, ya que es la ontología matemática de lo múltiple puro la que pueda abordar de una mejor manera el tratamiento del ser, que en Heidegger había devenido en una suerte de ontología poética, cayendo en una serie de impasses.

    No consideres esto como una mala crítica a Heidegger. De hecho Badiou reconoce lo demasiado importante que es su filosofía. El libro se inicia con la afirmación de que Heidegger es el último gran filósofo reconocible universalmente.

    Y sobre las meditaciones, no son mías. Badiou en vez de dividir el texto en parágrafos, lo divide en 36 meditaciones. Esta entrada es una breve presentación de la primera.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Im Geviert

    Saludos!

    Claro, yo aviso a Carlos y a los demás sobre Heidegger. No considero como mala la crítica al contrario, es siempre interesante ver nuevos elementos. No puedo considerarla mala después de todo porque simplemente no conozco Badiou (a ver si busco el libro, claro).Tampoco soy heideggeriano (almenos no en el sentido del debate especializado con Nico).

    sobre la ontología “poética” soy curioso de saber a qué te refieres con impasses, ya me comentarás más adelante. Si te refieres implicitamente al modo como usa Heidegger el alemán (que tiene un preciso objetivo) o a su constante referencia a Hölderlin (que tiene también otro preciso sentido), depende mucho de cómo se entienda, después de todo, la manía poética (Cfr. Fedro).

    La lógica transclásica de Günther no es otra “lógica” más de las múltiples que han surgido en el tiempo. G. parte desde Heidegger y Hegel, su aplicación llega hasta la cibernética misma (ver post). Ese grupo de americanos y alemanes tienen una ontología “política” que radicaliza la cuestión de la técnica de un modo muy curioso. En el “Box-Files” he puesto los dos textos de G. si te interesan.

    Felices Fiestas!
    Giovanni

  • Lectura de Badiou “Ser y Acontecimiento” « Filosofía Contemporanea

    […] de Badiou “Ser y Acontecimiento” En el sitio Vacio, Erich Luna publica una serie de notas de lectura del libro de Badiou Ser y […]

  • hugo luchetti

    LO MULTIPLE,

    va entrelazado cada vez màs dependiendo de la miradas de los
    observadores que crean los lazos de la memoria de lo mùltiple en los diàlogos.

    Somos como dioses hablando…

    Dialogar es entretejer lo mùltiple.

    Despuès la luz le da “forma” u “ontos” a ese polvo de palabras.

    Chau, gracias.

  • iván

    Hola, sí, es muy interesante Badiou, para mí fue fundamental.

    Aunque a menudo es difícil de tragar en general “la filosofía”, tan aristocrática ella, pues quizá para mucha gente se hace difícil el soportar las ínfulas que portan los filósofos, ínfulas que seguramente tienen mucho que ver con su no-relación con «lo técnico»; en mi sitio web podéis ver algunas cosas copiadas y traducidas de sus libros (del Logiques por ejemplo).

  • hugo luchetti

    ENTRETEJER LO MULTIPLE

    es entretejer el espacio ¿Còmo se produce? Nosotros hablamos,
    y mientras lo hacemos, en la estructura fina del espacio, que es
    un componente gaseoso, las partìculas se alinean segùn lo que vamos diciendo. De manera que incidimos en “el vacìo” o partes
    infinitèsimas y sutiles… ¿Hacemos una prueba para comprobarlo?
    Escuchemos con atenciòn a un cuarto miembro de un equipo de trabajo que “recièn llega”. El no sabe que habìamos dialogado antes en una reuniòn. Pero escuchèmoslo. Si oìmos sin pensar en nada màs que lo que èl diga, sin importar el tema del que nos estè hablando, veremos que usa palabras que ya habìan sido usadas o pronunciadas por nosotros, dos o tres horas antes. ¿De dònde surgen esas palabras…? Del estado gaseoso o estructuras fina del espacio. Las partìculas gaseosas son semejantes a las palabras porque se ordenan “segùn el momento y la situaciòn”. Son echadas al espacio, al aire, y luego se evaporan otra vez. Sin embargo, el tejido espacial las retiene porque posee
    “globofotones” (cajas microespaciales) que vibran de modo parecido a nuestra voz y envasan ese discurso hasta el dìa siguiente. Es obvio que esta apreciaciòn es teòrica, y es un modo de apreciar o de expicar como ha hecho la naturaleza, usando las mùltiples propiedades del espacio, para entretejer lo mùltiple. Pero es apasionante comprobar como se cumple este
    fenòmeno, una y otra vez, en diferentes circunstancias. Chau, gracias.

  • Geviert-Kreis

    saludos Hugo,

    Interesante. lo único que yo añadiría a su explicación para hacerla más magnífica de lo que ya es por sí sola, es lo siguiente. Leer y pensar en su texto el acontecimiento en lugar de la palabra, incluyéndola ortogonalmente. Mejor dicho: sostituir en modo incluyente lo que ud. toma como ejemplo (“la palabra”) por el “acontecimiento” tal cual. No se trata de entretejer lo múlitple entretejido otra vez (caeríamos en una espiral), sino disolver lo multiple entretejido en el uno nuevamente. En otras palabras (se tome seriamente el ejercicio por favor):

    ENTRETEJER LO MULTIPLE ENTRETEJIDO: El UNO

    es entretejer los espacios para disolverlos ¿Còmo se produce? Nosotros somosy mientras acahecemos, en la estructura fina del espacio, que es un componente gaseoso, los eventos se alinean segùn lo que vamos haciendo. De manera que incidimos en “el momento” o partes infinitèsimas y sutiles… ¿Hacemos una prueba para comprobarlo?
    Vivamos y sintamos con atenciòn a un cuarto miembro de un equipo de trabajo que “recièn llega”. El no sabe que habìamos dialogado antes en una reuniòn. Pero escuchèmoslo. Si oìmos sin pensar en nada màs que lo que èl diga, sin importar el tema del que nos estè hablando, veremos que el acontecimiento en su inmediatez está dándose ante nosotros y nosotros con él. ¿Qué significa esto? Notaremos que dos o tres horas antes – antes que nosotros diáloguemos y antes que el cuarto miembro llege al final de nuestro diálogo – un evento anunciaba esta cadena ineluctable, incluido este, AHORA, que escribo a partir de algo ya escrito por alguien. ¿De dònde surgen esos acontecimientos…? Del estado sólido o estructuras final del DESTINO (Geschick). Las partìculas sólidas, los momentos, son semejantes a los eventos porque se ordenan casualmente “segùn el momento y la situaciòn”. Son echadas casualmente al espacio, al aire, como los dados, y luego se dan en modo necesario e ineluctable. ES EL NUMERO. Sin embargo, el tejido espacial retiene los momentos porque poseen
    “globofotones” (cajas microespaciales) que vibran de modo parecido a nuestra voz y envasan esos momentos hasta el dìa siguiente. Esta es la razón de la cadena de momentos, eventos, acontecimientos. La mántica es la clave para descifrar su serie. Es obvio que esta apreciaciòn es práctica, y es un modo de apreciar o de explicar como ha hecho la naturaleza, usando las mùltiples propiedades del espacio, para entretejer lo mùltiple y anularlo el espacio mismo en el instante o el destino, que es lo mismo. Pero es apasionante comprobar como se cumple este
    fenòmeno, una y otra vez, en diferentes circunstancias. Chau, gracias”.

  • Erich Luna

    Hola Ivan
    Muchas gracias por tu comentario. Es cierto que a veces la “jerga filosófica” puede ser oscura o excesivamente técnica. Sin embargo, creo que en algunos casos es, de alguna manera, necesaria. Aunque concedo que quizá en muchísimos casos sea palabrería innecesaria (algunas contribuciones eruditas podrían estar ahí).

    Agregaré tu página los enlaces. Sobre Las lógicas, tengo ya un ejemplar, pero no voy a revisarlo hasta que acabe como El ser y el acontecimiento de Badiou.

    • iván

      Gracias a vosotros por hablar.
      En parte os envidio pues siempre es agradable saber que hay quien ahora puede estar leyendo en grupo textos como este, y compartir conocimientos a raíz de Badiou; por decirlo así. Yo no conseguí aún eso (aunque claro, tampoco a nadie le vale cualquier cosa para leer o compartir).

      Lo que te decía sobre la filosofía no es una pega por lo técnico u oscuro que pueda ser ésta (y aunque no sea experto en filosofía me encanta por ejemplo Heidegger, Foucault, etc.); lo que decía iba hacia hablar de tradición y cambio, de creación, y esas cosas. Por ejemplo Deleuze, que al parecer siempre estaba a la universidad pegado, como decía Guattari de él, Deleuze, digo, decía él mismo de sus “clásicos” (lógica del sentido, diferencia y repetición) que eran demasiado académicos.

      Me parece muy importante ver qué hay detrás de esa especie de cansancio de los mismos “académicos”.

      Yo lo he visto dentro algunos pocos, muy pocos, que conocí hasta ahora: que muchos que terminan como “filósofos” quizá algo hartos de lo académico, y terminan una carrera como la de filosofía no pudiendo “conectar” con los libros que quizá escribía más a gusto el afamado Deleuze (Mil Mesetas…)… o no pudiendo conectar con las cosas más interesantes que existen en “pensamiento sociológico” (Latour…).

      Yo hice algo de matemáticas, y quise en su tiempo animar grupos informales para hablar un poco sobre fundamentos y filosofía, y “en plan Badiou”, y se me dio mal; pero lo que sí que tengo algo claro es el uso que hace Badiou de las mates (me daban muchas ganas de intentarlo por mi cuenta).

      Le hicieron saber de su ignorancia de los avances sobre categorías en matemáticas (una estructura que tiene que ver con lo que Badiou hace en el Lógicas), “categorías” que iluminan mucho los fundamentos, y acto seguido salió triunfal del paso, como creo que se ve, diciendo que el Logiques es la “fenomenología del espíritu” y el “ser y el acontecimiento” la ciencia de la lógica. Es muy gracioso, es muy valioso Badiou, pero en parte es muy primitivo, es como “fundador” quizás, creo.

      Valioso porque el qué hacer con los conceptos y a la vez con las matemáticas es algo que me fascinó en su tiempo y que aún no he podido trabajarlo mucho a conciencia conmigo mismo y con más gente y en más aspectos incluso que los que pueda tratar Badiou.

      Es una labor como de interpretación del movimiento de las matemáticas que realmente me parecía y me parece un juego muy útil, ameno, clarificante… y luego graciosa además la actitud altanera de Badiou al respecto, con todos esos nombres de Hombres filósofos que riegan sus escritos.

      Por ahí iba la crítica que hacía sobre las ínfulas. Es menos una “crítica” que un: ” ‘qué divertido’ se lo puede pasar uno con las mates y la filosofía y luego qué raro es que haya que difuminar la diversión pasándose por hiper-tradicional” -aunque quizá sean idiosincrasias francesas.

      • iván

        perdón,
        pues no completé el discurso sobre a qué viene mi crítica del “hegelianismo” que se inventa Badiou: porque creo que es más enriquecedor leer sus dos obras a la vez, o si no empezar por la última, el Lógicas, mucho más fluido (y sobre todo para amortiguar el fanatismo conjuntista que tenemos impreso a conciencia).
        saludos

  • Erich Luna

    Hola Hugo y Geviert
    Sobre lo que comentan, más allá de ser interesante y que conllevaría a otra discusión, creo que la multiplicidad que quiere pensar Badiou no es esa. Desde la primera y segunda meditación (que son las que ya hemos leído en el grupo, pero no he podido escribir sobre la segunda porque no sé cómo poner en wordpress letras griegas)

    Las multiplicidades de las que hablan ya están estructuradas para Badiou. Hasta donde entiendo, todo lo que “se nos da” son situaciones estrcuturadas por una cuenta-por-uno. Es por este resultado operatorio que tenemos multiplicidades consistentes. Lo que Badiou sostiene es que como lo uno no es (pues es una operación), lo múltiple es lo que es. Pero no es lo múltiple que se nos da, sino lo múltiple inconsistente, que como tal, es impensable.

    Sin embargo, hay una situación ontológica en la que puede tematizarse el ser y lo que es: la teoría de las multiplicidades puras iniciada por Cantor, que Badiou no quiere llamar teoría de conjuntos porque no se trata de agrupaciones de elementos. Si eso fuera así, entonces las multiplicidades estarían compuestas de unidades. Esa es la idea, hasta donde he leído, de “ontología matemática”. La “ontología poética” (que me parece alude a Heidegger y al pensar que son los poetas los que hablan del ser) es para Badiou un proyecto equivocado y condenado al fracaso de plano, ya que no se puede tematizar el ser a partir de ese tipo de actividades, pues siguen asumiendo que, de alguna manera, lo uno es. No puedo, por ahora, dar mayores razones para esto. Pero creo que por ahí va el proyecto de Badiou.

    Muchos saludos,
    Daniel

  • Geviert-Kreis

    Hola Erich y Daniel,

    sería importante definir brevemente que denota exactamente la expresión o resultado operatorio “cuenta-por-uno”. Múltiple o unitario es un problema de perspectiva temporal al final. Que lo múltiple ya esté estructurado hace más evidente todavía que todo ya esté dado y que el ser se da como despliege de un acontecimiento completamente ya dado. En este modo se vive el tiempo como caducidad, término, Vorlauf zum Tod (avanzamiento hacia la muerte). Desde la a-temporalidad de lo ex-tático (Heidegger) no hay ni multiplicidad ni unidad. Dejando de lado por ahora cómo deberemos entender lo múltiple consistente, pregunto ¿Por qué lo múltiple in-consistente no es pensable? Si es posible destinguirlo de los múltiple consistente, entonces tan impensable no es. Apoyarse en las matemáticas es un buena estrategia, si se considera el número como símbolo intemporal (e instrumento mántico, práctico). Quien conoce bien el número como Símbolo y no sólo como signo matemático-cuantitativo (como me dejas entender en el caso de Badiou-Cantor),no puede decir que la póiesis, el uso poético,”sea equivocado”, porque número y signo escritural (que es antes que nada signo mnemónico de lo oral) son lo mismo finalmente. Esto último independiente de Heidegger.

    saludos!

  • hugo luchetti

    ENROLLAR-DESENRROLLAR:

    Al hablar, escuchar, esscribir, pensar, leer, ejercemos funciones de “cerramiento” porque la palabra designa. Ahora bien, las palabras son descriptores “de la energìa situacional”. De hecho escribo por energìa abierta al leerlos a ustedes… En los intermedios de los discursos flotamos y buscamos las rendijas para meternos y mostràrselas al otro. Entonces, creo que porque este menester es posible, es que habrìa cajas espaciales que se irìan vaciando-llenando en un doble vaivèn muy parecido al hablar, entrar-salir, ir-volver, como espacios entre dos lugares, o entre dos tareas, o entre dos momentos de las memorias que al variar su frecuencia, en ese lapso, dejan mostrar o muestran “lo de atràs”. Eso de atràs, inasible, siempre múltiple, es todo lo que hay o existe. Solo que para verlo o sentirlo hay que entrar en la “paridad o diferencia par del vaivèn de lo vacìo-lleno”, como un moverse del decir, oìr, recorrer o hablar como formas de viaje de un anillo energètico. Chau, gracias,

  • Carlos

    En la perplejidad el ente se enfrenta al ser, pero se enfrenta como probabilidad. No tiene el uno delante, tiene una nube de probabilidades. Imaginemos que se dirige hacia una: eso no descarta la multiplicidad que sigue abierta, es decir, carga las multiplicidades que puede retomar como probables. Entonces nos enfrenaríamos al ser como incertidumbre de escoger uno. Aparentemente existiría la preminencia de lo uno, pero también podría asumirse como la vigilanccia desde lo múltiple.o

  • willy

    Saludos a todos y perdon por desviar el tema pero me recomendaron el libro Ser y Acontesimiento de Badiou y quisiera saber donde podria adquirirlo en Lima y de ser posible saber tambien cual es el precio. Gracias.

    willy0303@hotmail.com

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