Humano demasiado humano: Heidegger

por Erich Luna

Documental sobre la vida y la obra de Martin Heidegger, hecho por la BBC y con participación de filósofos importantes como Geroge Steiner, Hans-Georg Gadamer y Rochard Rorty, entre otros. Está en 6 partes.

Human All Too Human 1

Human All Too Human 2

Human All Too Human 3

Human All Too Human 4

Human All Too Human 5

Human All Too Human 6

También se encuentra en Google Videos.

También se encuentra con subtítulos en español en la Videoteca de humanidades.

Sobre mis impresiones y/ o “resumen” acerca del documental:

Me gustó que señalaran el hecho de que Heidegger vivió en una provincia durante toda su vida, pues creo que eso es algo muy importante a tomar en cuenta a la hora de estudiarlo. No por un mero “determinismo geográfico”, sino porque creo que caracteriza mucho de su estilo, sus actividades, su manera de hablar, de vestir y los ejemplos que utilizaba. Andrew Benjamin, señaló que una vez que lo lees, tu manera de concebir e interpretar la filosofía cambia para siempre, en eso estoy totalmente de acuerdo. Georgee Steiner, por su parte, sostiene que es irrelevante si se le llama o no “filosofía” a lo que hace. También creo que esas disputas taxonómicas no son lo más esencial a la hora de abordar a un gran pensador.

No voy a mencionar los datos biográficos comunes. Ellos pueden ser encontrados, tranquilamente, en Wikipedia.

Thomas Sheehan es el que abre la polémica de que Heidegger era (1) un gran y brillante filósofo, pero también (2) un Nazi. Richard Rorty contextualizando la situación de Alemania, no culpa a Heidegger por considerar que Hitler sería la salvación de Alemania, ya que eso era algo “universalmente aceptado” (incluso entre varios intelectuales más). Lo que no le perdona es el nunca haberse disculpado, el “haberse hecho el loco” cuando todo el antisemitismo y el holocausto fue descubierto.

Es interesante el testimonio de Hans-Georg Gadamer, ya que fue a Meskirch a averiguar como era Heidegger de niño. La respuesta: el más pequeño, el más débil y el más inútil, pero estaba en control de todos los demás. Supone que tenía mucho carisma y piensa que es difícil no usarlo para malos propósitos.

El historiador Hugo Ott minimiza el papel de Heidegger en la Primer guerra mundial, ya que Heidegger decía que fue un tiempo heróico para él, cuando en realidad nunca estuvo cerca del frente d batalla. No creo que esté en capacidad para emitir un juicio de valor sobre el papel de cada ser humano en una guerra, pero creo que es mezquino minimizar el papel que cada uno tuvo. Claro que sí Heidegger se jactó demasiado de su papel en la guerra, el reclamo estaría justificado. Sin embargo, no creo que ese haya sido el caso.

Hermann Heidegger habla sobre la famosa cabaña de la Selva Negra, la que Heidegger se hizo construir y en la que pasó la mayor parte de su tiempo, es el “recinto espiritual”. Se considera que es el lugar donde produjo sus más importantes pensamientos. La familia pasaba sus navidades ahí y Hermann ve la cabaña como el lugar donde su padre “sigue vivo”. Gadamer, por su parte, dice que Heidegger parecía un trabajador manual ahí y que en sus ojos veía una gran imaginación, mucho mayor a la de Husserl o a la de Paul Natorp.

Luego de eso hay una breve introducción al problema del ser en Ser y tiempo, que creo que estpa bastante bien, dentro del espacio dedicado para dicha obra en el documental. Creo que podría ser una buena entrada para preguntas como las de Alvaro. Miguel de Beistegui, Thomas Sheehan y George Steiner tienen comentarios interesantes al respecto.

Se habla también sobre la relación entre Hannah Arendt y Heidegger.

Luego se habla del rectorado en 1933 y como esta decisión, por parte de Heidegger, sorprendión a muchos. Un dato interesante es que ganó por una votación prácticamente “unánime”, teniendo en cuenta que 13 profesores no pudieron votar por ser judíos. Wolin sostiene que su adhesión al nazismo fue determinante para legitimar en la academia a Hitler, ya que él era Él filósofo. Gadamer dice que él y los demás discípulos se quedaron si habla cuando se enteraron de la decisión: no creían que eso era posible. Llegaron a pensar, incluos, que se había vuelto loco.

Sheehan sostiene que una posibilidad de ver cierta “compatibilidad” entre la filosofía de Heidegger y el Nacionalsocialismo es que Heidegger había crecido en un hogar católico, conservador, provinciano y rural, que no sentía atracción por la vida urbana y “moderna”. El nazismo buscaría, según este comentario, preservar y conciliar la vida rurarl con la modernización tecnológica del siglo XX. Piensa que Heidegger sí era antisemita, que era algo cultura y mayoritario de la nación alemana en la época. Menciona que en 1933 lo que Hitler sostenía como política era la expulsión de los judíos de la participación en la sociedad. Cree que Heidegger si estaba de acuerdo con eso, no con la eliminación física de ellos.

En defensa de esto, Hermann Heidegger sostiene que su padre tenía muchos amigos judíos. Tom Rockmore se basa en una carta de 1929 para contradecir esto, ahí Heidegger usaría un término despectivo para hablar de la posible “judificación” de la cultura alemana. Es una palabra que no sale en grandes diccionarios alemanes. Sin embargo, sí aparece, por ejemplo, en Mein Kampf de Hitler. Se menciona también que Heidegger regaló un libro en el que se hablaba de exterminación y de discriminación.

Otro elemento de la filosofía de Heidegger que Wolin menciona como compatible con el nacionalsocialismo es cierta idea de “comunidad” que uno puede rastrear en los cursos dictados durante la década de 1920. Wolin piensa que Heidegger pudo creer que sus ideas filosóficas estaban “cobrando” vida política en 1933. Lo interesante es que se menciona que Heidegger pensaba que debía de haber un guardián o guía para que el nazismo realizara su verdadero potencial y que no se perdiera. Wolin llega a decir, a partir de esto, que Heidegger era un megalómano que quería ser ese filósofo-rey. Rorty parece aceptar, en parte, esta creencia.

Sheehan señala que Heidegger llegó a escribir numerosas cartas señalando comportamientos impropios, en sentido político, a la policía y a la Gestapo. Incluso se menciona que Heidegger habría empezado un rumor que terminaría con la vigilancia del que sería, después, un premio Nobel de Química. Ott muestra una de esas cartas y termina diciendo que si es que se hubiese descubierto después de la Segunda guerra mundial, heidegger no habría vuelto a enseñar nunca más. Finalmente mencionan que Husserl fue impedido de usar las instalaciones de la Universidad de Friburgo y que Heidegger, pudiendo hacer algo al respecto, no hizo nada. Raymond Klibansky piensa que la influencia de Heidegger en esa época fue nefasta para toda una generación, ya que fomentó la adhesión al nazismo y el creencia en Hitler.

En 1934 Heidegger deja el rectorado y después de la Segunda guerra mundial regresa a la vida de la cabaña, además de dar un giro a su filosofía, centrándose más en el papel de la poesía y del lenguaje. Y si bien dejó de ocuparse o de hablar de asuntos públicos, su adhesión oficial al NSDAP no terminó hasta que el partido dejó de existir. Heidegger se ocultó después de la guerra. Cuando lo encontraron, lo interrogaron y los encargados preguntaron a Karl jaspers qué hacer. Su antiguo amigo dijo que debía ser prohibido de enseñar por 5 años. Heidegger intentó suicidarse, pero fue salvado a tiempo y sometido a tratamiento.

En los 50s volvió a enseñar y según Ott, fue como un fenix que resurgía de sus cenizas. Arendt y Sartre, por poner dos nombres, se encargaron de “limpiar” su nombre, resaltando lo importante e esencial que es su pensamiento para nuestra propia época.

El documental se cierra con el hecho de que Heidegger nunca se disculpó, pidió perdó o dio explicaciones por lo que hizo en el rectorado, y durante la década de 1930. Tampoco consideró nunca necesario hablar públicamente sobre la muerte de los seis millones de judíos que fueron víctimas del holocausto. Rorty piensa que se trata del caso espectacular de un mal ser humano que escribe libros interesantes.

¿Cómo juzgaremos a Heidegger en las próximas décadas?

En todo caso, creo que la mejor manera de cerrar esta breve reseña del documental es con la cita que lo abre:

“El que piensa grandes pensamientos, suele cometer grandes errores”

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