El paso del Estado oligárquico al Estado neoliberal (1): Leguía, Sánchez Cerro y Odría

por Erich Luna

Sinesio López, en Ciudadanos reales e imaginarios. Concepciones desarrollo y mapas de la ciudadanía en el Perú, su monumental estudio sobre la ciudadanía en nuestro país, aborda en en capítulo 5 en el movimiento histórico del Estado peruano. El período histórico al que se ciñe el capítulo busca mostrar, de manera genial, como es que se fue dando el paso de un Estado oligárquico hacia un Estado neliberal. En este entrada, y unas cuantas más, trataré de exponer y explicar lo esencial que se sostiene en el libro. Todo esto con el fin de discutir sus tesis, además de poder hacer accesible lo esencial de un libro que ya no es tan fácil de conseguir, ni de encontrar.

López sostiene que en el siglo XX han habido tres incursiones democratizadoras fundamentales. Estas han tenido cambios esenciales en las relaciones de autoridad y en lo que concierne a la participación política. Algunas tuvieron éxito y otras fracasaron. Es necesario señalar, además, que todas las incursiones democratizadoras se dieron en coyunturas de procesos de transición democrática desde regímenes dictatoriales:

1.Incursión democratizadora, dirigida por el Apra, de las clases medias y populares (1931, 1945, 1956)

2. Incursión democratizadora, dirgida por Acción Popular, Democracia Cristiana  y el social progresismo, de las nuevas clases medias. Ingresaron al parlamento (1956) y al ejecutivo (1963).

3. Incursión democratizadora, dirigida por las clases populares e izquierdas radicales, que entraron a la Constituyente (1978), al parlamento (1980, 1985), a los municipios (1983) y a los gobiernos regionales (1988). Esta última incursión fue precedida por el derribamiento del Estado oligárquico que hizo Velasco.

Según Guillermo O’Donnell, las transiciones demoráticas son posibles cuando se logra formar una coalición democratizante entre los blandos del gobierno y los institucionalistas de la oposición (257). Además se necesita estar en un contexto económicamente ascendente.

ElApra2_AgendadeReflexionLa coyunuta de la década de 1930 parte de una fuerte polarización entre (1) clases medias y populares, frente a (2) las fuerzas oligárquicas y prooligárquicas. Hubo luchas y conflictos en aumento, por muchos motivos. Dos esenciales fueron la crisis del modelo agroexportador y la crisis de la dominación social y política del Estado. Aparecieron crecientes demandas de (1) que el Estado no quiso atender. Esto devino, prácticamente, en una suerte de estado de emergencia permanente. En el campo político (1) estaba representado por el Apra, el Partido Socialista y los descentralistas, mientras que (2) estaba representado por la Unión Revolucionaria, el civilismo y las Fuerzas Armadas.

La revolución de Trujillo fue el prducto que de alguna manera culminó las luchas y conflictos sociales que ya se venían20081108-sanchez cerro dando la caída de Leguía (1930). Sanchez Cerro pretendió acabar con la oposición haciendo ilegal al Apra y reprimiendo a los movimientos sociales. Pero esto solamente trajo como consecuencia más movilización, paros y protestas. El 7 de julio hubo una insurrección de trabajadores campesinos y sectores medios y populares urbanos. Tomaron el cuartel O’Donovan, la prefectura y la ciudad de Trujillo. La aviación bombardeó el cuartal, cuando la insurrección empezaba a expandirse. Hubo fusilamientos y ejecuciones, generando miles de muertos. Acá creo que es necesaria repetir la cita que el propio López saca de Basadre:

“La matanza de Trujillo es una de las páginas más abominables de la historia del Perú. No hay en ella, pese a las muchas turbulencias que registra, ningún episodio que se le pueda comparar”

Es este episodio donde se juega la formación de una gran herdia entre las Fuerzas Armadas y el Apra, generando la idea, por ambas partes, de que lo mejor para el país era la desaparición del otro. Así, con el fin de la revolución de Trujillo, se consolidan los tres actores que jugarán un gran papel, en distintos campos, en las siguientes décadas (1930-1956): Fuerzas Armadas (Estado), oligarquía (economía), Apra (sociedad).

Esta misma lógica de conflcito, mutatis mutandis, se repetirá en la insurrección del 3 de abril de 1948 en el Callao, queManuel Odria terminó con la ejecución de varios apristas, y con la declaración de ilegalidad del partido de Haya de la Torre. Odría asumió el control del Estado, a través de un golpe de Estado el 27 de octubre de 1948, sirviendo a los intereses de la oligarquía. El populismo de derecha de Odría extendió el voto a las mujeres alfabetas mayores de 21 años. Sin embargo, aún existía la exclusión racial y étinca, además de la marginación de los jóvenes y analfabetos que, en su mayoría, se encontraban en el campo. Las zonas rurales aquí estaban mucho más pobladas que las urbanas.

Un sector de la oligarquía querpia una transiciónd democrática. Este grupo tomó la forma de lo que vino a llamarse la Coalición Nacional. Finalmente, las elecciones de 1956 tuvieron como resultado que el candidato democrático Fernando Belaunde Terry quedará en tercer lugar, aunque con una alta votación, que suele atribuirse a su carácter carosmático.

En esta coyuntura, el Apra, la oligarquía y las Fuerzas armadas pudieron establecer cierto encuentro y colaboración. La razón de este cambio tiene que ver, según López, con tres etapas en la visión del Apra acerca de los cambios y la democracia. Entre 1931 y 1944, el Apra simpatizaba con la revolución y los cambios, aún a costa de la democracia. Entre 1945 y 1948, se moderó y veía a los cambios como siendo viables únicamente dentro de la democracia. Finalmente, entre 1956 y 1969, optó por preferir la democracia, aún a costa de los cambios. Así, se abandono el discurso antiimperialismo, pero la oligarquía tuvo que ceñirse al juego democrático.

La oligarquía aceptó, además, ciertos cambios relativos a la reforma agraria, así como el proceso de industrialización. Estos cambios económicos, generaros también cambios sociales y surgieron nuevos sectores y actores que no se veían representados por la tríada tradicional. Quienes asumieron esa tarea fueron Acción Popular, La Democracia Cristiana y el Social Progresismo. Estos grupos canalizaron las luchas de las nuevas clases medias emergentes por el desarrollo del capitalismo. Aquí vemos que se da un cambio importante en lo que podríamos llamar nuestro “sistema de partidos”: pasamos de un único partido predominante, el Apra, hacia un pluralismo polarizado, que se mantendrá hasta 1980.

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