Heidegger sobre el comunismo

por Erich Luna

“Yo esperaba del Nacionalsocialismo una renovación espiritual de la vida entera, una conciliación de la lucha de clases y la salvación de la existencia occidental ante el peligro del Comunismo…”

Carta de Heidegger a Marcuse

“apoyar al nacionalsocialismo era la única y suprema posibilidad de evitar el avance del comunismo en Alemania…”

Entrevista a Heidegger en 1945

heidegger nazi

El blog Intercambio Filosófico ha compartido un texto, hace no muchos días, del propio Heidegger titulado “El comunismo y el destino del ser”. Nunca había oído de ese texto heideggeriano, aunque debo decir que no he leído a un nivel global la obra de Martin Heidegger. A lo que más he dedicado tiempo es a Ser y tiempo y a los cursos que dictó en la Universidad de Marburgo durante de la década de 1920. Lleve un curso con Federíco Camino en la PUCP sobre el curso de 1935, Introducción a la metafísica, así como un seminario sobre la primera sección de Ser y Tiempo con Dante Dávila, en la UNMSM. Es un autor fundamental en el que aún tengo que profundizar muchísimo más.

En todo caso, este breve texto me llamó la atención porque tiene que ver con la concepción y posición del propio Heidegger acerca del nacional socialismo y del comunismo, siendo este último concepto uno que siempre me ha interesado. Y dado que nunca he visto alusiones muy claras y explícitas de Heidegger a Marx y al comunismo, salvo en contadas referencias, me resultó bastante interesante el encontrar un breve texto como éste. El texto es corto y bastante denso. De ahí que haya tenido que citar bastante de él, para no desvirtuarlo. En todo caso, invito totalmente a su lectura y a su discusión. Creo que tanto los marxistas ortodoxos, los marxistas heterodoxos con influencias heideggerianas y los conservadores o reaccionarios tendrán algo que decir al respecto del texto.

Nicolás Gonzáles, el traductor, trata de mencionar ciertas referencias esenciales que Heidegger hace a Marx en momentos determinados de su larga obra. En Ser y Tiempo, considerá que las alusiones a las filosofías que reifican la consciencia es una clara mención a Marx. Gonzáles piensa que el debate es central, ya que es esa expresión la que aparece hacia el final del libro, cuando se empieza a revelar como necesaria una tercera sección y una segunda parte que nunca llegaron a ser publicadas.

Luego en un curso de 1932 sobre el Teeteto de Platón, se menciona que Heidegger habla de “superar el marxismo” y cita textualmente a la Miseria de la filosofía de Marx, lo cual llamó bastante mi atención, ya que nunca había visto citas tan explícitas en sus textos. En sus discursos políticos de la década de 1930, Heidegger hace menciones a que en el nacional socialismo el trabajo ya no se ve como plusvalor (Mehrwert, concepto clave del Das Kapital de Marx), sino más bien la imagen del trabajor que tiene Ernst Jünger.

Gonzáles sintetiza lo que el consideraba el conocimiento de Marx por parte de Heidegger de la siguiente manera:

“Se puede notar, a esta altura, que el conocimiento de Marx que tiene el Heidegger de los años ’30 es defectuoso y de segunda o tercera mano, por lo que sus críticas ni siquiera rozan la problemática de la categoría “valor-trabajo”. Este Marx descafeinado y poco interpretado era una muletilla común entre los intelectuales de la nueva derecha y los ideólogos del NSDAP, llegando incluso a filósofos de la talla de Dilthey, Scheler, Rickert, Sombart o Simmel”

Heidegger sostiene que la carencia de sentido deriva en un olvido del ser que olvida dicho olvido. La modernidad culmina de manera clara esto con el comunismo. El Ente tiene que ver aquí con lo factible y con el hacer del hombre: maquinismo y dominio. A continuación, Heidegger engloba su manera de entender el comunismo en la siguiente cita:

El ‘Comunismo’ (Kommunismus) no consiste, concebido desde el punto de vista del pensamiento, en el hecho de que todos tenemos que trabajar, ganar, consumir y divertirnos en una igual medida, sino más bien en el hecho que todos los modos de comportamiento (Verhaltungsweise) y todos las formas de actitud (Haltungsformen) de todos están en el mismo vínculo bajo el Poder incondicionado (unbedingte Macht) de unos pocos innominados (ungenannter Weniger). La carencia de Decisión (Entscheidunglosigkeit) –la interrupción de toda posibilidad creciente de tomar una decisión y de toda asunción de una decisión deviene el aire que todos medianamente respiramos. Este hacerse común, este hacerse uno como todos es como si no fuese; que la industria venga estabilizada, que la banca otro tanto, que venga disuelto el latifundio, eliminados los monasterios, que todo saber se falsifique transformándose en ‘Intelligentsia’ (Intelligenz) y ésta a su vez sirva para encontrar empleo y a su vez sea ‘Realidad’ en la especialización de ‘amigos’ (Spezi), que la producción de una ‘opinión pública’ (öffentliche Meinung) del así llamado ‘Pueblo’ (Volkes) a través de los periódicos y la radio apunte al mantenimiento de una forma aparente, que en el fondo nadie toma en serio excepto los poderosos y éstos incluso sólo como un instrumento de Poder (Machtmittel) entre otros, todo esto puede aparecer, desde el punto de vista del horizonte de la propiedad y de la actitud burguesa hasta ahora, aparece como la verdadera y propia pérdida y como destrucción. Solo que esta estatalización de la ‘Sociedad’ (Gesellschaft) en el Estado significa poco, en la medida en que el Estado es devenido sólo un instrumento subordinado al partido único; el partido mismo, a su vez, el instrumento de los soviets y este el ámbito de la acción de unos pocos.

A continuación profundiza en este idea de “los pocos”, con todo el aspecto metafísico que este implica, en términos de la dominación que consuma la modernidad y el olvido del ser:

Sólo los ‘pocos’ conocen la propiedad de ser ilimitada y la seguridad de la forma más poco vistosa del despliegue del Poder (Machtentfaltung). Este proceder está determinado metafísicamente, estimulado e instigado exclusivamente por el abandono de todo Ente de parte del Ser, como tal incognoscible. Sólo a través de estos ‘pocos’ se encuentra asegurada de manera incondicionada y completa el entendimiento que el ‘Bienestar’ (Wohlfahrt) –participación en el progreso de la Cultura (Fortschritten der Kultur), eliminación de clases y profesiones, equiparación entre gobernantes y ‘gobernados’ (Regierer) son solo una fachada para el ‘Pueblo’ (Volk)– delante del cual se está encantado y sobre el que no pretende mirar sobre lo que justamente es, el Poder de los ‘pocos’ (die Macht der Wenigen).

Lo esencial es que, para Heidegger, el comunismo no rompe con la modernidad, sino que es mpas bien su consumación y culminación. De ahí que sea necesario, para superar al comunismo, un nuevo pensar:

No obstante, el “Comunismo” (Kommunismus) no es una mera forma estatal (blosse Staatsform), ni tampoco solo un tipo de visión del mundo política (politischen Weltanschauung), sino la constitución metafísica (metaphysische Verfassung) en la cual la humanidad moderna (Neuzeit enschentum) no solo culmina y cumple lo Moderno (Neuzeit) sino que inicia su última fase.

Para terminar, creo que es necsario citar los dos últimos párrafos, donde Heidegger concluye y engloba lo esencial que se deriva de suinterpretación propia del comunismo:

La amenaza del ser humano proveniente de esto que constituye el propio incondicionado dominio de un seguro manejo de todas las medidas de protección y defensa, la amenaza que viene inexorablemente presagiada y al mismo tiempo que se desestima su apariencia (Schein), contiene el anuncio de lo que el hombre moderno, que calcula y gobierna hasta el fin de la Metafísica, no puede jamás tener la capacidad de aprender. Éste nunca está en disposición, no porque se encuentre demasiado lejano, más allá de sus ámbitos habituales, sino porque el anuncio está tan cerca (nahe) que el hombre que piensa en la seguridad (Sicherung) debe ya haber continuamente saltado esta proximidad a su esencia oculta (verborgenen Wessen)… El “Comunismo” (Kommunismus) es la constitución metafísica del Pueblo (metaphysische Verfassung der Völker) en la fase última del completamiento de la Modernidad (Neuzeit), que se da ya en el hecho que en el comienzo mismo de la Modernidad debe poner su Esencia, pese a que lo hace de manera oculta, en el Poder (Macht). Desde una perspectiva política esto sucede en la historia de la Modernidad en el Estado inglés (englischen Staates).

Éste estado, pensado en torno a su Esencia prescindiendo de las formas actuales de gobierno, sociales o de credo religioso, es la misma cosa (dasselbe) que el Estado (Staat) de la Unión de las Repúblicas Soviéticas (Sowjetrepubliken), con la sola diferencia que existe una gigantesca falsificación en la apariencia de la moralidad y educación del pueblo que hace inocuo e innecesario todo despliegue de fuerza, mientras que la Conciencia “moderna” (neuzeitliche Bewusstsein) con más necesidades de seguridad, aunque no se reclame la Felicidad del Pueblo (Völkerbeglückung), se enmascara a sí misma en la propia Esencia del Poder. La forma cristiano-burguesa del “Bolchevismo” inglés (bürgerlich-christliche Form des englischen “Bolschewismus”) es la más peligrosa. Sin su aniquilación (Vernichtung) la Modernidad continuará manteniéndose. (N.B.: o por lo menos se retrasa su finalización).”

heidegger

Actualización de enlaces sobre el texto (11 de julio)

Filosofía contemporánea

Opus Prima

Texto completo, también, en Hemicéfalo

El ‘Comunismo’ (
Kommunismus
) no consiste, concebido desde el punto de vista del pensamiento, en el hecho de que todos tenemos que trabajar, ganar, consumir y divertirnos en una igual medida, sino más bien en el hecho que todos los modos de comportamiento (
Verhaltungsweise
) y todos las formas de actitud (
Haltungsformen
) de todos están en el mismo vínculo bajo el Poder incondicionado (
unbedingte Macht
) de unos pocos innominados (
ungenannter Weniger
). La carencia de Decisión (
Entscheidunglosigkeit
) –la interrupción de toda posibilidad creciente de tomar una decisión y de toda asunción de una decisión deviene el aire que todos medianamente respiramos. Este hacerse común, este hacerse uno como todos es como si no fuese; que la industria venga estabilizada, que la banca otro tanto, que venga disuelto el latifundio, eliminados los monasterios, que todo saber se falsifique transformándose en ‘Intelligentsia’ (
Intelligenz
) y ésta a su vez sirva para encontrar empleo y a su vez sea ‘Realidad’ en la especialización de ‘amigos’ (
Spezi
), que la producción de una ‘opinión pública’ (
öffentliche Meinung
) del así llamado ‘Pueblo’ (
Volkes
) a través de los periódicos y la radio apunte al mantenimiento de una forma aparente, que en el fondo nadie toma en serio excepto los poderosos y éstos incluso sólo como un instrumento de Poder (
Machtmittel
) entre otros, todo esto puede aparecer, desde el punto de vista del horizonte de la propiedad y de la actitud burguesa hasta ahora, aparece como la verdadera y propia pérdida y como destrucción. Solo que esta estatalización de la ‘Sociedad’ (
Gesellschaft
) en el Estado significa poco, en la medida en que el Estado es devenido sólo un instrumento subordinado al partido único; el partido mismo, a su vez, el instrumento de los soviets y este el ámbito de la acción de unos pocos.
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