Gonzalo Gamio ha escrito un post titulado “El Estado laico ‘examinado’” donde desarrolla críticas a las últimas declaraciones de Cipriani sobre el asunto de García (y el gobierno) con el Señor de los Milagros. Dado que el tema de la secularización me interesa bastante (y la relación que pueda tener o no el Estado con la religión), he hecho un par de comentarios ahí. Invito a la discusión de dicha problemática en el link anterior.
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Secularización, política y religión
Publicado 27 octubre 2010 Discusiones , Gonzalo Gamio 1 CommentEtiquetas: Alan García, catolicismo, Estado, Gonzalo Gamio, Iglesia, Juan Luis Cipriani, política, religión, Señor de los Milagros, secularización
Blogday: top 5 blogs filosóficos (nacionales y extranjeros)
Publicado 31 agosto 2010 Uncategorized 2 CommentsEtiquetas: Alejandro León, Arturo Rivas, Blogday, blogs, Daniel Sacilotto, Eduardo Marisca, Gonzalo Gamio
Quiero dedicar este blogday, creo que es el único en que he propiamente participado, para enlazar los que considero los 5 blogs de filosofía hechos en Perú que merecen ser recomendados, así como los 5 internacionales que más recomendaría. No sé si sean los únicos, pero de los que conozco creo que son los mejores. No haya nada aquí que sea “caleta”, “underground” o desconocido.

1. Castor Ex Machina: Si hay alguna razón de este país por la que tengo un blog y me interesa la filosofía es por Eduardo Marisca. Creo que con él aprendí como con nuevos medios y tecnologías las reflexiones filosóficas pueden enriquecerse y complejizarse. Asimismo, el interés multidisciplinario que busca saber qué-es-lo-que-está-pasando-ahora, pero sin perder rigor o profundidad es algo que en este blog siempre ha sido fuente de inspiración. Nihilismo puro, arte conceptual y de la filosofía, su laboratorio: el castor sale afuera de la maquina a decirnos que somos la maquina.
2. Política y mundo ordinario. Bosquejos postliberales: El blog de Gonzalo Gamio es altamente recomendable. Discute la coyuntura nacional sobre temas como libertad religiosa, democracia, derechos humanos, liberalismo y tolerancia, así como también reflexiones sobre el mundo clásico. Con un espíritu crítico y argumentativo, Gonzalo presenta propuestas y críticas. Siempre abierto al debate, creo que constituye un ejemplo para la discusión en los blogs, siempre prestando atención a todos por igual y enseñando el respeto, la tolerancia y el diálogo.
3. Being’s Poem: El blog de Daniel es peruano, pero habla en inglés. Es una muestra de rigor conceptual y argumentativo. Ha tenido múltiples temas, pero siempre orientados a la filosofía contemporánea, buscando estar en debates actuales que esté comprometidos con los problemas mismos y no con una pura, aunque útil siempre, erudición historiográfica. Actualmente creo que constituye el único espacio de discusión sobre realismo especulativo y ontología orientada a objetos, donde ha tenido intercambios con algunos de sus más importantes representantes (Brassier, Harman, Bryant).
4. Filosofía Pop(ular): el blog de Alejandro León me parece un espacio muy interesante. La idea de reflexionar filosóficamente con gente no-especialista, la democratización del pensar y la mostración de la relevancia de la vida cotidiana. Nuevos estilos para escribir y mucha pasión nos enseñan un genuino compromiso con la filosofía y el existir. Es cierto que la idea de una filosofía “pop” puede sonar supérflua y trivial. Creo que el caso de Alejandro no es ese. Todo lo contrario, veo en sus escritos un intento, análogo al de Nietzsche en la Historia de un error: mostrar como el mundo “banal” no lo era, mostrar que “lo popular” es tan o más digno para el quehacer filosófico.
5. Mousiké: el blog de Arturo sobre filosofía, música y estética es excelente. Es la muestra de lo que un buen conocidmiento de la tradición filosófica y musical puede hacer. Buenas reflexiones, claras, muy biene escritas. Una buena manera de aprender (es bastante accesible), pero sin perder en lo más mínimo rigor. Arturo ha tenido mucha experiencia dictando talleres de estética y filosofía del arte, de la música para no-filósofos y creo que ello se puede constatar cuando puede mantener profundidad filosófica en un registro como el del blog. Una prueba que en medios electrónicos se puede escribir bien y con fundamento.
Y 5 blogs de filosofía extranjeros (obviamente hay diferencias significativas en cuanto al nivel de lo producido, pero ello debe invitarnos a elevar el nivel de la blogósfera filosófica peruana, que es prácticamente inexistente):
1. Larval Subjects: El blog de Levi Bryant es bastante recomendable. Mucha producción filosófica y bastante discusión. Su libro The Democracy of Objects está por salir.
2. Ian Bogost: Uno de mis referentes favoritos. Bogost hace videojuegos, reflexiona académicamente sobre videojuegos y los estudia seriamente. Filosofía y videojuegos es un éxito. Está preparando dos libros: Alien Phenomenology y How to Do Things With Videogames.
3. Deontologistics: Pete Wolfendale es una joven promesa de la filosofía. Su Ensayo sobre realismo trascendental muestra un gran potencial filosófico. Agudas críticas al proyecto OOO.
4. k-punk: Mark Fisher, el autor del excelente Capitalist Realism, tiene un blog muy bueno donde reflexiona sobre muchas cosas. Es un verdadero ejemplo de pensar y hacer filosofía en nuestra época. Música, economía, vida acdémica, debates contemporáneos.
5. Object-Oriented Philosophy: El blog de Graham Harman tiene reflexiones sobre OOO, historia de la filosofía, debates y críticas. Pero lo que más disfruto son sus “advices” para estudiantes graduados. Sus reflexiones sobre el quehacer y la vida académica son muy iluminadoras y enriquecedoras. Postea mucho (incluso sobre cosas sencillas de su vida cotidana), pero vale la pena.
¡Feliz Blogday!
Advertencia de los 7 Ensayos de Mariátegui
Publicado 29 enero 2010 José Carlos Mariátegui 7 CommentsEtiquetas: 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana, Friedrich Nietzsche, Gonzalo Gamio, José Carlos Mariátegui, Karl Marx, marxismo, Nelson Manrique
Ich will keinen Autor mehr lesen, dem man anmerkt, er wolte ein Buch machen; sondern nur jene, deren Gedanke unversehens ein Buch wurden.
- Friedrich Nietzsche, Der Wanderer un sein Schatten
Mariátegui empieza su magnum opus avirtiéndonos (literalmente) de que no encontraremos en sus 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana (y aquí) un libro pretendidamente orgánico. Todo lo contrario: como Netzsche, lo que quieres es que el hilo de sus pensamientos vaya articulando poco a poco sus obras, obras que realizará únicamente si es que siente la necesidad vital de hacerlo.
Mi pensamiento y mi vida constituyen una sola cosa, un único proceso. Y si algún mérito espero y reclamo que me sea reconocido es el de -también conforme a un principio de Nietzsche- meter toda mi sangre en mis ideas (7).
Mariátegui anuncia que dejó de incluir un ensayo sobre “evolución política e ideológica del Perú”. Mencioné en un comentario a la entrada anterior, que por el ochenta aniversario de 7 Ensayos se sacó una edición con el supuesto octavo ensayo, bajo el título de “ideología y política”. Habrá que ver si es que es una parte del volumen de las obras populares que lleva dicho título o si es que, en efecto, se trata de alguna posible primera versión no incluida. En todo caso, cuando adquiera dicho ejemplar, a menos que alguien que lo tenga pueda comentar aquí, resolveré dichas dudas.
Lo más importante, y por lo que consideraría a Mariátegui un verdadero pensador y marxista es por lo que dice a continuación:
Volveré a estos temas cuantas veces me lo indique el curso de mi investigación y mi polémica. Tal vez hay en casa uno de estos ensayos el esquema, la intención de un libro autónomo. Ninguno de estos ensayos está acabado: no lo estarán mientras yo viva y piense y tenga que añadir a lo por mí escrito, vivido y pensado.
Creo que esa es la verdadera actitud crítica que debería caracterizar a quien se quiera considerar un heredero de Marx como tal. No se trata de congelar un pensamiento que continuamente puede ser crítico consigo mismo, con el fin de profundizar más en los problemas que le atañen. Creo que, a diferencia de muchos marxistas peruanos ortodoxos, en el mal sentido de la palabra, que se reclaman “mariateguistas”, Mariátegui tendría que decir que el no era “mariateguista”, al igual que Marx tuvo que decir que él no era marxista. Basta pensar cuanto ortdoxo pensó (y quizá piensa) que en El Capital de Marx se encuentra la verdad, cuando él propio Marx no se cansó de modificarlo hasta que murió (se cuentan por lo menos 3-4 versiones alemanas y la francesa).
Además, Mariátegui se adelanta a dos posibles críticas hacia él, críticas casi ad hominem. La primera es la de ser un “europeizante”, alguien que trata de aplicar moldes e ideas occidentales a realidades ajenas. Mariátegui sostiene que es en Europa donde ha hecho su mejor aprendizaje. Considera que es la ciencia y el pensamiento occidental son necesarios para la salavación de Indoamérica. De hecho dicha cuestión es polémica, incluso hoy. En todo caso, Mariátegui considera que su obra debe de leerse antes de emitir dicho juicio descalificador. Y creo que realmente tenía razón, aunque habrá que verlo leyendo el texto, por hacer una apropiación originaria de su tradición y de la tradición occidental.
La segunda crítica tiene que ver con el hecho de que él no sea neutral a la hora de exponer y presentar sus ideas. Al respecto dice lo siguiente (puede verse, como algo relacionado, un artículo de Nelson Manrique y una entrada de Gonzalo Gamio):
Otra vez repito que no soy un crítico imparcial y objetivo. Mis juicios se nutren de mis ideales, de mis sentimientos, de mis pasiones. Tengo una declarada y enérgica ambición: la de concurrir a la creación del socialismo peruano. Estoy lo más lejos posible de la técnica profesoral y del espíritu universitario (8).
Ahora creo que después de muchas discusiones y debates contemporános, en materia filosófica, somos menos propensos a pensar en algo así como a pura “objetividad” o “neutralidad”. En esa línea, comparto el espíritu de Mariátegui por darle una dirección explícita a sus escritos. Hay a veces muchos científicos sociales que pretenden analizar “neutramente”, en “el centro”, porque son “científicos”. Lamentablemente, creo que me encontraría más cerca de Mariátegui en ese caso: punto de vista explícito, dentro de lo posible obviamente, sin por ello perder o abandonar toda pretensión de rigurosidad, seriedad y profundidad a la hora de abordar problemas y cuestiones de toda índole.
Acá terminan básicamente las dos páginas con las que Mariátegui prologa sus 7 Ensayos. Lo que quería hacer ahora, algo completamente anecdótico, era mostrar masomenos cuánto tratamiento dedica a cada uno de los ensayos. Es obvio que no todo debe ser tratado igual. De ahí que simplemente sea para tener una visión de conjunto antes de entrar a ver cada una de sus partes.
Yo sé que esta cuantificación es bastante superficial y que el número de páginas no garantiza, obvia y necesariamente, nada. Sin embargo, por eso mismo, me parecía curioso (“anecdótico”dije antes) el hecho de que lo menos extenso de la obra es lo que más ha reprcutido en el sentido común acerca de Mariátegui. La idea de ver la historia y la sociedad de manera marxista, a partir de un estudio de la economía y de la producción, así como el problema del indio en el Perú. Sin embargo, más de un tercio del libro trata del proceso de la literatura y no hay que ser muy versado para saber que el marxismo ortdoxo y tradicional da peso a lo económico y no a lo literario (la idea de infraestructura económica y superestructura ideológica del célebre Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política de Marx (aquí y aquí) es el documento más popular en difundir dicha visión). Mariátegui, por el contrario, ya parece dar mucho peso a lo que no es estrictamente económico. Estaría mucho más cerca del célebre “teórico de la superestructura” Antonio Gramsci (lo cual para mí es un tremendo cumplido), que de los marxistas más ortdoxos y economicistas. Asumo que su estancia en Italia tiene que ver con eso, . En todo caso, eso es algo que se irá viendo a medida que se presenten y discutan los ensayos de Mariátegui.
Inclusión y justicia transicional (1)
Publicado 21 diciembre 2009 Gonzalo Gamio 16 CommentsEtiquetas: ética, Comisión de la Verdad y Reconciliación, CVR, diálogo, filosofía política, Gonzalo Gamio, inclusión
He comprado hace muy poco el último libro de mi amigo Gonzalo Gamio: Tiempo de memoria. Reflexiones sobre derechos humanos y justicia transicional. Semanalmente intentaré ir escribiendo algunas entradas sobre los diversos ensayos que componen el libro, con el fin de presentarlos y discutirlos. Creo que por la importancia coyuntural e histórica de la violencia política, este tipo de textos deben ser leídos.
***
El primer ensayo se titula: “La política de la inclusión. Justicia transicional, espacio comunicativos y sociedad civil en el Perú”.
El inicio del primer ensayo me pareció curioso. Empieza partiendo de la conocida frase de sentido que afirma que los “tiempos de crisis” constituyen “tiempos de oportunidad”. Digo que me parece curioso porque la USIL utiliza esta frase para promocionarse y la visión de la educación superior universitaria que Gamio defiende, tanto en sus clases (a las que asistí hace ya 5 años), como en su blog , es distinta a la que esta y otras universidades ofrecen (El asunto de la educación y las “universidades empresa”). Únicamente menciono esto por lo las extrañas coincidencias que a veces podemos encontrar. Terminó el paréntesis anecdótico.
La reformulación que Gamio hace de dicha frase de sentido común es la siguiente:
Los procesos de crisis constituyen oportunidades para crecer, para comprendernos como sociedad a la luz de nuestra historia -con sus grietas y conflictos- y para construir proyectos en común (21).
La tesis es que a partir de la experiencia de violencia y exclusión, que hemos vivido en las últimas décadas de violencia política, tenemos que hacernos una “fuente ético-espiritual para la conversión de nuestras creencias e instituciones políticas”. La CVR es el trabajo más polémico, a su juicio, en lo que a estos proyectos se refieren.
Las cifras de la CVR sé que ya son bastante conocides. Sin embargo, creo que es bueno añadir (una vez más) las que menciona Gonzalo en su texto: 69000 muertos, 90% de esas víctimas eran de las zonas más pobres del país y 75% eran quechuahablantes. Los testimonios que recopiló la CVR fueron 17 mil y muchos de ellos fueron de zonas donde el Estado prácticamente no existía. De ahí que una primera conclusión tentativa, al respecto de dicho trabajo es que sea un primer intento significativo por incluir al otro.
En efecto, “inclusión” constituye probablemente el concepto ético-político clave para comprender aquello que comisionados e investigadores han descrito como el proceso de reconciliación, la búsqueda de la regeneración del tejido social, la reconstrucción de las instituciones democráticas y la integración de los individuos tanto en la vida cívica como al interior de las comunidades locales que padecieron los efectos corrosivos de la violencia y el desamparo (22).
Las tareas, con todo lo complejas que puedan ser, son:
- Esclarecimiento de la verdad.
- Asignación de responsabilidades.
- Reconstrucción de las instituciones.
- Reconstrucción de los lazos comunitarios.
Estos desafíos son propios de la Justicia transicional (por la idea de estar en una transición hacia una democracia constitucional).
Ella exige que la re-fundación de nuestra república suponga realmente el reencuentro dialógico de las diversas culturas, idiomas y credos que componen el Perú (23).
Supongo que aquí puede notarse una aproximación al diálogo que está íntimamente a la hermenéutica filosófica de Gadamer (por poner el ejemplo paradigmático). Sin embargo, debe notarse cómo es que dichas categorías se están pensando desde un orden democrático y liberal. Digo esto para marcar la diferencia con los “hermenéutas posmoderno-reaccionarios” (Perú y América Latina son expertos para generar híbridos contradictorios, por sus propios procesos) que nunca parecen abordar la hermenéutica como mucho más compatible con una democracia liberal pluricultural inclusiva (Al respecto, planeo intentar también el escribir unas entradas sobre la compilación de ensayos sobre hermenéutica hecha por Fidel Tubino y Cecilia Monteagudo titulada Hermenéutica en Diálogo. Ensayos sobre alteridad, lenguaje e interculturalidad).
La condición de posibilidad de dicha justicia es, en todo caso, recordar lo sucedido.
En este ensayo Gamio analizará cómo es que los espacios públicos de la sociedad civil poseen un rol específico dentro de este proceso de justicia transicional que busca consolidar una democracia constitucional inclusiva. Pero antes de hacer eso también nos dará algunas observaciones relativas a cómo ha sido la aproximación de nuestra “clase política” a dicho fenómeno, a partir de lo que el informe de la CVR declaraba. Para Gamio, la gran mayoría de políticos han evitado y eludido el asunto, buscando no profundizar en responsabilidades. Otros, los más conservadores, quieren “voltear la página”, al mismo tiempo que defienden a militares que tuvieron papeles decisivos en los lugares del conflicto, en lo que respecta a la violencia política. Gamio llama a estas visiones “política del silencio”, la idea aquí es “perdonar” sin investigar y sancionar. El argumento sería el siguiente: “En ese contexto se debía actuar de esa manera para defender a la sociedad. Si queremos el fin, entonces querremos los medios”. De ahí que no se les deba juzgar de una manera especial.
Gamio afirma que dicha postura fue asumido por la prensa, dando lugar a injurias y acusaciones sin fundamento hacia la CVR. Es interesante que Gamio hace referencia a Eduardo Hernando Nieto, considerándolo como representante de cierto sector intelectual conservadora que
(…) descargó toda esa retórica de viejo cuño contra el proyecto mismo de la justicia transicional; muchos de estos críticos habían colaborado devotamente con la aventura fujimorista (26).
A continuación voy a citar extensamente un párrafo donde Gonzalo sintetiza muy bien lo que, a grandes rasgos, concluye la CVR en lo que respecta a la responsabilidad y a los actores que participaron del conflicto:
Lo primero que hay que señalar es que la CVR no admite -en virtud del mandato que le dio forma, así como la naturaleza moral de sus fines- denunciar exclusivamente a uno de los perpetradores. Ella identifica, al PCP -Senderlo Luminoso como el promotor principal de la violencia y e terror, como el responsable de la mayor cantidad de pérdidas humanas, como autor de acciones terroristas, como un grupo fundamentalista y genocida. Reconoce también que las Fueras Armadas se enfrentaron a las organizaciones subversivas cumpliendo con su deber de asumir la defensa del Estado y la sociedad, que el cumplimiento de este deber supuso muchas veces el sacrifico heroico de sus efectivos. No obstante, la CVR ha podido constatar que en algunos lugares y en ciertos períodos, las fuerzas del orden cometieron violaciones sistemáticas a los derechos humanos, acciones que obedecían a programas y estrategias que contaban con la anuencia de las autoridades militares, ante el silencio condescendiente de las autoridades civiles, renuentes a investigar dichos crímenes. Calificar estos delitos como simples “excesos” implica distorsionar voluntariamente el carácter premeditado y programado de estas acciones y promover la impunidad de los criminales.
Los subrayados de la última cita son míos, para enfatizar lo complejo que el diagnóstico. De esta manera evitamos caer en antítesis y maniqueísmos simplistas.










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