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Secularización, política y religión

Gonzalo Gamio ha escrito un post titulado El Estado laico ‘examinado’” donde desarrolla críticas a las últimas declaraciones de Cipriani sobre el asunto de García (y el gobierno) con el Señor de los Milagros. Dado que el tema de la secularización me interesa bastante (y la relación que pueda tener  o no el Estado con la religión), he hecho un par de comentarios ahí. Invito a la discusión de dicha problemática en el link anterior.


Blogday: top 5 blogs filosóficos (nacionales y extranjeros)

Quiero dedicar este blogday, creo que es el único en que he propiamente participado, para enlazar los que considero los 5 blogs de filosofía hechos en Perú que merecen ser recomendados, así como los 5 internacionales que más recomendaría. No sé si sean los únicos, pero de los que conozco creo que son los mejores. No haya nada aquí que sea “caleta”, “underground” o desconocido.

1. Castor Ex Machina: Si hay alguna razón de este país por la que tengo un blog y me interesa la filosofía es por Eduardo Marisca. Creo que con él aprendí como con nuevos medios y tecnologías las reflexiones filosóficas pueden enriquecerse y complejizarse. Asimismo, el interés multidisciplinario que busca saber qué-es-lo-que-está-pasando-ahora, pero sin perder rigor o profundidad es algo que en este blog siempre ha sido fuente de inspiración.  Nihilismo puro, arte conceptual y de la filosofía, su laboratorio: el castor sale afuera de la maquina a decirnos que somos la maquina.

2. Política y mundo ordinario. Bosquejos postliberales: El blog de Gonzalo Gamio es altamente recomendable. Discute la coyuntura nacional sobre temas como libertad religiosa, democracia, derechos humanos, liberalismo y tolerancia, así como también reflexiones sobre el mundo clásico. Con un espíritu crítico y argumentativo, Gonzalo presenta propuestas y críticas. Siempre abierto al debate, creo que constituye un ejemplo para la discusión en los blogs, siempre prestando atención a todos por igual y enseñando el respeto, la tolerancia y el diálogo.

3. Being’s Poem: El blog de Daniel es peruano, pero habla en inglés. Es una muestra de rigor conceptual y argumentativo. Ha tenido múltiples temas, pero siempre orientados a la filosofía contemporánea, buscando estar en debates actuales que esté comprometidos con los problemas mismos y no con una pura, aunque útil siempre, erudición historiográfica. Actualmente creo que constituye el único espacio de discusión sobre realismo especulativo y ontología orientada a objetos, donde ha tenido intercambios con algunos de sus más importantes representantes (Brassier, Harman, Bryant).

4. Filosofía Pop(ular): el blog de Alejandro León me parece un espacio muy interesante. La idea de reflexionar filosóficamente con gente no-especialista, la democratización del pensar y la mostración de la relevancia de la vida cotidiana. Nuevos estilos para escribir y mucha pasión nos enseñan un genuino compromiso con la filosofía y el existir. Es cierto que la idea de una filosofía “pop” puede sonar supérflua y trivial. Creo que el caso de Alejandro no es ese. Todo lo contrario, veo en sus escritos un intento, análogo al de Nietzsche en la Historia de un error: mostrar como el mundo “banal” no lo era, mostrar que “lo popular” es tan o más digno para el quehacer filosófico.

5. Mousiké: el blog de Arturo sobre filosofía, música y estética es excelente. Es la muestra de lo que un buen conocidmiento de la tradición filosófica y musical puede hacer. Buenas reflexiones, claras, muy biene escritas. Una buena manera de aprender (es bastante accesible), pero sin perder en lo más mínimo rigor. Arturo ha tenido mucha experiencia dictando talleres de estética y filosofía del arte, de la música para no-filósofos y creo que ello se puede constatar cuando puede mantener profundidad filosófica en un registro como el del blog. Una prueba que en medios electrónicos se puede escribir bien y con fundamento.

Y 5 blogs de filosofía extranjeros (obviamente hay diferencias significativas en cuanto al nivel de lo producido, pero ello debe invitarnos a elevar el nivel de la blogósfera filosófica peruana, que es prácticamente inexistente):

1. Larval Subjects: El blog de Levi Bryant es bastante recomendable. Mucha producción filosófica y bastante discusión. Su libro The Democracy of Objects está por salir.

2. Ian Bogost: Uno de mis referentes favoritos. Bogost hace videojuegos, reflexiona académicamente sobre videojuegos y los estudia seriamente. Filosofía y videojuegos es un éxito. Está preparando dos libros: Alien Phenomenology y How to Do Things With Videogames.

3. Deontologistics: Pete Wolfendale es una joven promesa de la filosofía. Su Ensayo sobre realismo trascendental muestra un gran potencial filosófico. Agudas críticas al proyecto OOO.

4. k-punk: Mark Fisher, el autor del excelente Capitalist Realism, tiene un blog muy bueno donde reflexiona sobre muchas cosas. Es un verdadero ejemplo de pensar y hacer filosofía en nuestra época. Música, economía, vida acdémica, debates contemporáneos.

5. Object-Oriented Philosophy: El blog de Graham Harman tiene reflexiones sobre OOO, historia de la filosofía, debates y críticas. Pero lo que más disfruto son sus “advices” para estudiantes graduados. Sus reflexiones sobre el quehacer y la vida académica son muy iluminadoras y enriquecedoras. Postea mucho (incluso sobre cosas sencillas de su vida cotidana), pero vale la pena.

¡Feliz Blogday!


Gianni Vattimo en Lima (2): “Diálogo” con Luis Bambarén

El segundo evento (sobre el primero ya escribí aquí) en el que participó Gianni Vattimo cuando estuvo en la Feria internacional del libro fue un conversatorio con Luis Bambarén. Puse la palabra “diálogo” entre comillas porque en realidad no hubo, a mi modesto juicio, ningún intercambio efectivo entre los dos interlocutores. Hablaban diferentes “idiomas”, no estaban en la misma “frecuencia”, no creo que siquiera hayan estado jugando al mismo “deporte”. Fue un poco decepcionante, la verdad. Lo cual evidencia que incluso entre gente capaz es difícil que se dé un efectivo y enriquecedor diálogo (sobre todo si uno de ellos de sacerdote :P, a menos que sea alguien del calibre de Gustavo Gutiérrez).

Bambarén tuvo una posición crítica con la secularización del primer mundo, recordando como ejemplo sintomático de ello a la conocida propaganda londinense de los buses:

Frente a la idea de ver a Dios como un estorbo o un obstáculo, Bambarén reitera que existen bases teólogicas y antropológicas sólidas para el cristianismo en el mundo contemporáneo. Vattimo discrepa de dicha concepción: afirma la conclusión, pero no comparte las premisas. Él cree que es la secularización la que ha posibilitado que hoy podamos tener un verdadero espacio legítimo para una vida que se quiere cristiana. Piensa que Nietzsche es el que engloba dicho acontecimiento, vía la conocida frase “Dios ha muerto”. Vattimo cree que ese Dios es en realidad únicamente el dios de los filósofos y no el dios teísta y personal del cristianismo.

Para Vattimo la superación o fin de la metafísica implica una vuelta a la religión tradicional, a una experiencia genuina (vuelvo a recordar que Meillassoux también piensa lo mismo, pero su diagnóstico no es tan favorable a ese resultado, que él llama “fideismo”. Cfr., Metafísica, ideología, crítica y especulación). Vattimo considera que el cristianismo en nuestra época debe abandonar su fundamentación en una teología natural, así como las pretensiones filosóficas de demostrar la existencia de Dios o la racionalidad de los demás mandamientos o dogmas. El dios de los filósofos (que tiene como paradigma al motor inmóvil aristotélico) debe ceder a un dios personal que dialoga: Jesús. El amor y la caridad deben ser el fundamento esencial del cristianismo y debe abandonarse la pretensión de imponer una ley natural a la ley civil. Vattimo argumenta esto pensando en que no tiene sentido que se impongan creencias religiosas para un Estado de derecho laico y secular. Si bien no desarrolló este punto, creo que es problemática la posición porque se muestra injusto que el derecho solamente puede erigirse en base a los supuestos del ciudadano liberal y secular. Digo esto siendo alguien que sí se considera simpatizante de la secularización, aunque no sé qué tanto del liberalismo como tal.

Bambarén no dialogó con estas tesis, sino que siguió siendo fiel a la teleología y a una visión fuerte de la historia, bastante moderna y metafísica. Consideró que sí es cierto que Jesús es el hecho que marca y divide La Historia, de manera decisiva. La revelación y la resurrección se mostraron como los argumentos, siguiendo el estilo eclesiástico que Vattimo busca abandonar. Vattimo no respondió a esto, pero enfatizó que la Biblia hoy ya no puede pretender leerse literalmente. Vattimo quiere rescatar las prácticas, los rituales, lo mitológico y lo literario. Piensa que ello es propiamente lo religioso y no lo metafísico. La tarea de pensar y de vivir una religión no metafísica es para él imperativo para quien se quiere cristiano en un mundo secular.

Vattimo se considera cristiano y creyente. Respeta a la Iglesia, pero no simpatiza con mucho de ella. La jerarquía eclesiástica, la teología natural o la teología sistemática dura, el derecho canónico y demás cuestiones institucionales tienen para él mucho de metafísica que debe abandonarse. Sin embargo, las razones de su adhesión al cristianismo no me parecieron muy convincentes y/ o satisfactorias. Apeló a que es parte de su tradición, como buen hermeneuta, que ello es el μῦθος, la narración, el relato que hace de condición de su existencia. Sin embargo, creo que esa defensa es bastante débil si es que por otro lado se defiende el potencial creativo, libre y emancipador de la posmodernidad. En pocas palabras, si es que uno debe poder rechazar lo que le es impuesto en lo que respecta a la sexualidad, a las creencias, a la política, pues ello también lo será con la religión. Esa salida de Vattimo no me convención particularmente.

Cree en este Dios, pero no sabe si será universal. Por eso la caridad es lo central para Vattimo. Él cree que ello se constata en lo que hacen las misiones hoy en día: más que evangelizar, ayudan con educación y salud. Ese es para él el verdadero mensaje e imperativo cristiano.

Hacia el final Bambarén trató de defender a la Iglesia con cosas importantes que hizo a lo largo de la historia. Vattimo celebró eso, pero recordó que la Iglesia tiene también otra historia más: la de apoyar dictaduras, la de callar, la de servir a los que dominan. Por eso dijo con humor que cuando un católico se hace Papa se vuelve reaccionario.

La esencial del cristianismo es para Vattimo pobreza, lucha y libertad. De ahí que se haya mostrado bastante simpatizante de la Teología de la liberación de Gustavo Gutiérrez.

Creo que este intento de diálogo evidenció que los sacerdotes siempre serán sacerdotes, más allá de lo progresistas o conservadores que sean. Son miembros de un cuerpo jerárquico. Los más progresistas dirán que el cristianismo no tiene que ser monolítico, que es y debe ser plural, que puede haber disidencia (mis buenos amigos Gonzalo y Raúl defenderían esta posición). Concedido, pero lo cierto es que los sacerdotes responden a una jerarquía y si no la aceptan pueden disentir (Gutiérez lo hace, basándose cuidadosamente con fuentes “oficialistas”. No digo esto de manera despectiva, simplemente constato que ello es así), dentro de lo permitido. Pero “si se pasan de la raya” los sacan o se salen, como Franz Brentano (uno de mis héroes), quien siendo sacerdote rompió con la Iglesia cuando se decidió que el Papa estaría dotado de “infalibilidad papal”. Por eso no le veo mucho sentido a persistir en ser miembro de una institución que solamente le da a uno molestias. O uno la mira “por encima”  cuando es un filósofo de la religión posmoderno (“perdónalos porque no saben lo que hacen, léase porque no han leído a Derrida o al filósofo/ teólogo difícil en cuestión”) o asume una disidencia intelectual extremadamente pasiva que no cambia en nada la institución.

Obviamente estoy hablando de lo poco que sé de esto en nuestro medio. Pero no creo que “decirle” metafísico a Cipriani (o al Opus Dei, o a la Iglesia) y hacer un artículo que nadie vaya a leer va a hacer algo que cambie la Iglesia. De hecho creo que sería más exitoso que los católicos progresistas formaran su propia Iglesia. Así no pasarían tanto tiempo molestos con la institución a la que pertenecen. Son miembros de un club que no les gusta. Deberían cambiarse y si ninguno les gusta, deberían formar uno nuevo :P.

Le pregunté a Vattimo qué creía que era más probable de transformar, si el sistema capitalista global o la Iglesia católica. Me respondió sin dudarlo: “El capitalismo”.

***

Apéndice.

- Post de Sonia Luz Carrillo sobre la misma conferencia.


Advertencia de los 7 Ensayos de Mariátegui

Ich will keinen Autor mehr lesen, dem man anmerkt, er wolte ein Buch machen; sondern nur jene, deren Gedanke unversehens ein Buch wurden.

- Friedrich Nietzsche, Der Wanderer un sein Schatten

Mariátegui empieza su magnum opus avirtiéndonos (literalmente) de que no encontraremos en sus 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana (y aquí) un libro pretendidamente orgánico. Todo lo contrario: como Netzsche, lo que quieres es que el hilo de sus pensamientos vaya articulando poco a poco sus obras, obras que realizará únicamente si es que siente la necesidad vital de hacerlo.

Mi pensamiento y mi vida constituyen una sola cosa, un único proceso. Y si algún mérito espero y reclamo que me sea reconocido es el de -también conforme a un principio de Nietzsche- meter toda mi sangre en mis ideas (7).

Mariátegui anuncia que dejó de incluir un ensayo sobre “evolución política e ideológica del Perú”. Mencioné en un comentario a la entrada anterior, que por el ochenta aniversario de 7 Ensayos se sacó una edición con el supuesto octavo ensayo, bajo el título de “ideología y política”. Habrá que ver si es que es una parte del volumen de las obras populares que lleva dicho título o si es que, en efecto, se trata de alguna posible primera versión no incluida. En todo caso, cuando adquiera dicho ejemplar, a menos que alguien que lo tenga pueda comentar aquí, resolveré dichas dudas.

Lo más importante, y por lo que consideraría a Mariátegui un verdadero pensador y marxista es por lo que dice a continuación:

Volveré a estos temas cuantas veces me lo indique el curso de mi investigación y mi polémica. Tal vez hay en casa uno de estos ensayos el esquema, la intención de un libro autónomo. Ninguno de estos ensayos está acabado: no lo estarán mientras yo viva y piense y tenga que añadir a lo por mí escrito, vivido y pensado.

Creo que esa es la verdadera actitud crítica que debería caracterizar a quien se quiera considerar un heredero de Marx como tal. No se trata de congelar un pensamiento que continuamente puede ser crítico consigo mismo, con el fin de profundizar más en los problemas que le atañen. Creo que, a diferencia de muchos marxistas peruanos ortodoxos, en el mal sentido de la palabra, que se reclaman “mariateguistas”, Mariátegui tendría que decir que el no era “mariateguista”, al igual que Marx tuvo que decir que él no era marxista. Basta pensar cuanto ortdoxo pensó (y quizá piensa) que en El Capital de Marx se encuentra la verdad, cuando él propio Marx no se cansó de modificarlo hasta que murió (se cuentan por lo menos 3-4 versiones alemanas y la francesa).

Además, Mariátegui se adelanta a dos posibles críticas hacia él, críticas casi ad hominem. La primera es la de ser un “europeizante”, alguien que trata de aplicar moldes e ideas occidentales a realidades ajenas. Mariátegui sostiene que es en Europa donde ha hecho su mejor aprendizaje. Considera que es la ciencia y el pensamiento occidental son necesarios para la salavación de Indoamérica. De hecho dicha cuestión es polémica, incluso hoy. En todo caso, Mariátegui considera que su obra debe de leerse antes de emitir dicho juicio descalificador. Y creo que realmente tenía razón, aunque habrá que verlo leyendo el texto, por hacer una apropiación originaria de su tradición y de la tradición occidental.

La segunda crítica tiene que ver con el hecho de que él no sea neutral a la hora de exponer y presentar sus ideas. Al respecto dice lo siguiente (puede verse, como algo relacionado, un artículo de Nelson Manrique y una entrada de Gonzalo Gamio):

Otra vez repito que no soy un crítico imparcial y objetivo. Mis juicios se nutren de mis ideales, de mis sentimientos, de mis pasiones. Tengo una declarada y enérgica ambición: la de concurrir a la creación del socialismo peruano. Estoy lo más lejos posible de la técnica profesoral y del espíritu universitario (8).

Ahora creo que después de muchas discusiones y debates contemporános, en materia filosófica, somos menos propensos a pensar en algo así como a pura “objetividad” o “neutralidad”. En esa línea, comparto el espíritu de Mariátegui por darle una dirección explícita a sus escritos. Hay a veces muchos científicos sociales que pretenden analizar “neutramente”, en “el centro”, porque son “científicos”. Lamentablemente, creo que me encontraría más cerca de Mariátegui en ese caso: punto de vista explícito, dentro de lo posible obviamente,  sin por ello perder o abandonar toda pretensión de rigurosidad, seriedad y profundidad a la hora de abordar problemas y cuestiones de toda índole.

Acá terminan básicamente las dos páginas con las que Mariátegui prologa sus 7 Ensayos. Lo que quería hacer ahora, algo completamente anecdótico, era mostrar masomenos cuánto tratamiento dedica a cada uno de los ensayos. Es obvio que no todo debe ser tratado igual. De ahí que simplemente sea para tener una visión de conjunto antes de entrar a ver cada una de sus partes.

Yo sé que esta cuantificación es bastante superficial y que el número de páginas no garantiza, obvia y necesariamente, nada. Sin embargo, por eso mismo, me parecía curioso (“anecdótico”dije antes) el hecho de que lo menos extenso de la obra es lo que más ha reprcutido en el sentido común acerca de Mariátegui. La idea de ver la historia y la sociedad de manera marxista, a partir de un estudio de la economía y de la producción, así como el problema del indio en el Perú. Sin embargo, más de un tercio del libro trata del proceso de la literatura y no hay que ser muy versado para saber que el marxismo ortdoxo y tradicional da peso a lo económico y no a lo literario (la idea de infraestructura económica y superestructura ideológica del célebre Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política de Marx (aquí y aquí) es el documento más popular en difundir dicha visión). Mariátegui, por el contrario, ya parece dar mucho peso a lo que no es estrictamente económico. Estaría mucho más cerca del célebre “teórico de la superestructura” Antonio Gramsci (lo cual para mí es un tremendo cumplido), que de los marxistas más ortdoxos y economicistas. Asumo que su estancia en Italia tiene que ver con eso, . En todo caso, eso es algo que se irá viendo a medida que se presenten y discutan los ensayos de Mariátegui.


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